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domingo, 11 de agosto de 2013

Más pobres, y la gasolina tan cara

Dividido en dos, hay un México que crece, que tiene acceso a la educación y se identifica en la clase media. El otro México es el de millones de pobres. Son dos historias con caminos opuestos. También son dos caras de la misma moneda. Hace algunas semanas escribí sobre los clasemedieros mexicanos y el optimismo que proyecta esa parte del país. La otra cara es lapidaria y se cuenta por millones de pobres. Son todavía la mayoría: 53 millones.

Fuente: Coneval 2013


El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), acaba de presentar el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2012. El estudio tiene como propósito evaluar de manera periódica el desempeño de la política de desarrollo social en el país. Lo resumo en un pregunta: ¿cuánto de lo que ha hecho el gobierno para reducir la pobreza ha funcionado? Seguramente habrán escuchado de ciertos programas, unos legendarios como Solidaridad. Otros renombrados como Progresa, Vivir mejor y ahora el programa central de gobierno de Enrique Peña Nieto: Cruzada nacional contra el hambre. De acuerdo al informe de Coneval, entre 2010 y 2012, de manera general los pobres aumentaron de 52.8 a 53.3 millones. Pero como sabemos, la pobreza se mide en dimensiones y carencias. 45 por ciento de los mexicanos viven algún grado de pobreza. La más gran grave es la pobreza extrema, y para bien, ahí sí hubo reducción, ya que pasamos de 13 a 11.5 millones. Lo cual es un mundo.

Fuente: Coneval 2013

Aunque sea políticamente incorrecto, hay que decirlo. En México parecen preocupar los pobres, pero a la hora de asignar el gasto del gobierno, se subsidia más a los que más tienen, que a lo verdaderamente necesitados. El subsidio a la gasolina representa más que el gasto de la política social. El mayor programa social no es la nueva versión de 65 y más (ya le quitaron el 70), ni la Cruzada nacional, sino el subsidio a los automovilistas. Así que cada vez que llene el tanque su vehículo, no piense en la Cruzada contra el hambre, sino en ¡qué cara está la gasolina!

Fuente: Coneval 2013

Con un manejo similar del gasto social, estamos ante lo que Santiago Levy definió como buenas intenciones y malos resultados. ¿Cambió el enfoque, pero también la operación? Independientemente de los programas sociales del gobierno, más relevante es, si queremos sacar una franja significativa de mexicanos en la pobreza, es la economía. Si no hay crecimiento sostenido en los próximos años (en Hacienda afirman que al menos 5 por ciento con “reformas estructurales”), difícilmente se estrechará la brecha entre esos dos Méxicos. En esas circunstancias no es casualidad que la inequidad se reproduzca lo mismo en el sistema de justicia, en la educación o en los salarios que se pagan. A todo esto, no hay novedad. ¿Qué fue del Coahuila de la gente?

En general, la pobreza en Coahuila aumentó una décima entre 2010 y 2012. Pasamos de 27.8 por ciento a 27.9. ¿Qué significa esa diferencia? 23 mil pobres más o 799 mil coahuilenses bajo la línea de pobreza. En cuanto a la pobreza extrema, sólo se confirma el éxito mediático de los programas de la gente durante el gobierno de Moreira I, y el fracaso de esa política. En Coahuila la pobreza extrema aumentó de 2.9 por ciento a 3.2, es decir, aumentó de 81 mil a 92 mil en esa condición. Aunque con más pobres en Durango, la pobreza extrema sí bajó de 10.5 por ciento a 7.5.

31 de julio 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9187611

jueves, 15 de diciembre de 2011

Desigualdad a debate

Fuente: tomada de Presidencia
Fuera de la polémica más visible, esta semana la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, nos repitió con cifras lo que muchos mexicanos viven a diario: México es un país con grandes desigualdades. Sin embargo, el mayor empeño de nuestro gobierno nacional se ha dedicado en recursos y esfuerzos a combatir al crimen. Por lo mismo, las cifras de la desigualdad molestaron al jefe del ejecutivo, quien no tardó en contestar que a partir del año 2000 han caído las cifras que reflejan la desigualdad. “Hay que leer la letras chiquitas”. Igualmente, el encargado del INEGI apoyó los comentarios del presidente. Pero ¿realmente dónde estamos? Y sobre todo ¿cuántos hemos avanzado en reducir la desigualdad?

Bajo la medida de los países que conforman el club de la OCDE, México aparece junto con Chile, como los países más desiguales de la organización. Pero la comparación es dura, porque ahí están Suecia, Dinamarca, Noruega, Estados Unidos, Inglaterra, Alemania… visto desde esa óptica, el camino a recorrer es largo y sinuoso. A pesar de las comparaciones, los mexicanos trabajamos más horas que los trabajadores de esos países, sin embargo, lo que nos hunde es el valor del trabajo, la productividad del mismo. Retomo un estudio reciente que sitúa la productividad del trabajador mexicano: Se necesiten cinco mexicanos para producir lo mismo que un irlandés. Igualmente, un australiano puede producir lo mismo que cuatro mexicanos, y tres mexicanos producen lo mismo que un español.

Las desigualdades no sólo están en el ingreso y la producción, también se reflejan en las ciudades. Los quince municipios más pobres del país se encuentran en el Sur, y se concentran en su mayoría en Oaxaca y Chiapas. Las antípodas del sur están en algunos municipios del Norte y otras ciudades del Centro. Pero al final la desigualdad es generalizada, porque la pobreza es representa el 46 por ciento de nuestra población, es decir, 52 millones de mexicanos. 


Y si bien, el gobierno federal tiene la política más amplia de combate a la pobreza a través de Oportunidades y el Seguro Popular, la generación de empleos no alcanza a cubrir el ritmo del país. Acaso los esfuerzos debieran ir hacia la economía, hasta ahora agotados por la inseguridad. Pero regresemos a la polémica. Por un lado, tiene razón Calderón cuando afirma que sí ha bajado la desigualdad desde el año 2000, a pesar de la crisis. Lo que no dijo, ni va a decir, es que como país nos encontramos actualmente en el mismo punto que en ¡1984! Para la OCDE la clave está en la economía, especialmente en la generación de empleo, y ¡señores de la política!, en la reforma de las políticas fiscales. Aunque no sé si las elecciones en 2012 sirvan para el caso.


9 Diciembre 2011 
Milenio http://impreso.milenio.com/node/9076302