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viernes, 30 de diciembre de 2016

Alí Babá y los veinticinco ladrones



Alí Babá anda suelto y también veinticinco, o quizá cuarenta ladrones. Van vienen a la cueva. Salen. Se esconden. Cada día, durante las mil y una noches del sexenio, robaron el tesoro de Durango. “Ábrete, sésamo”. Y el dinero salía a raudales. Tanta veces fueron por el tesoro, que hizo falta más, y luego más. Insaciables, también fueron por las arcas de los municipios. Tomaron 15 millones de la capital. 40 millones de Gómez Palacio. Y siempre algo más... Un buen día, el dinero se acabó, y entonces, los ladrones recurrieron a los préstamos apresuradamente. Al final del sexenio ya se habían llevado 14 mil millones de pesos… y la cuenta seguía corriendo. Pero un buen día, corrieron vientos de cambio, y la fórmula mágica para abrir la puerta del tesoro, ya no funcionó. “Ciérrate, sésamo”. Ante los hurtos desmedidos, la nueva administración quitó las llaves, cambió las chapas y se propuso detener a los ladrones. Curiosamente, tras la primera detención, la noticia corrió como pólvora y el temor invadió a los que antes, impunes, saquearon el tesoro. 
Me gusta la sabiduría popular, porque en pocas palabras, resume todo un comportamiento. Un famoso dicho de raigambre medieval, nos dice: “excusa no pedida, acusación manifiesta”. Cuando sucedió la detención de Leonor Gutiérrez la ex subsecretaria de egresos del gobierno del estado de Durango, inmediatamente una multitud corrió a ampararse.  ¿A que le teme esa banda?  Ese día,  Alí Babá estuvo en vigilia. Angustiado por la situación, buscó protección, pero ya no en la cueva, sino fuera de ella. El ex gobernador Jorge Herrara, hizo fila desde las cinco de la mañana para obtener su amparo. Apresurada, luego siguió la banda: María Cristina Díaz Herrera, exsecretaria de Finanzas; César Guillermo Rodríguez Salazar, exsecretario de Comunicaciones y Obras Públicas del Estado; Eduardo Díaz Juárez, exsecretario de Salud, y una veintena más. Aunque al paso que vamos, podrían ser cuarenta o más los amparados que nos recuerdan al cuento del lejano oriente.
Pero este cuento duranguense  apenas empieza. Sin duda, un acierto del nuevo gobierno en Durango, a cargo de José Rosas Aispuro, es mandar un mensaje fuerte y claro sobre los abusos del gobierno anterior. Urgía una señal. Por lo general, es costumbre en los gobierno mexicanos, dejar en el cargo a un hombre de “confianza” para tapar las triquiñuelas, los desfalcos y la corrupción del gobierno saliente. Pero la fórmula no funcionó, porque en las pasadas elecciones en Durango, los ciudadanos se manifestaron a favor de la alternancia. ¡Cuánta falta hacía! Ahora nos estamos enterando del boquete que dejaron a los ciudadanos. Tan sólo movió una ficha el gobernador Aispuro, y rápido brincaron las ratas. ¡Perdón! Los amparos. Sin aspavientos y alardes, como el fallido gobernador de Nuevo León, el gobernador de Durango desencadenó una  fiebre sorpresiva por el amparo. Toda una pasión constitucional. Al respecto, la alcaldesa de Gómez Palacio, Leticia Herrera, quien fue un factor fundamental para el voto diferenciado, cuestionó con claridad: “Si se amparan es por algo”.
Llama la atención cómo los saqueadores que llamamos gobernadores, tejen redes de corrupción que implican los cargos más relevantes y estratégicos en la administración pública. Más todavía, queda la impresión, que no hay otro motivo, más que saquear, cuando conocemos los  casos de los Duarte en Veracruz y Chihuahua, de Borge en Quintana Roo, o de los Moreira en Coahuila. Ni qué decir de Sonora con Guillermo Padrés, ahora tras las rejas. ¿Cantará como Javier Solís, Las rejas no matan?
Pero estas historias apuntan un comportamiento identificable en nuestra República. Ser gobernador en México, tiene un propósito muy claro: saquear las arcas hasta que no quede nada. Tan bien establecido el objetivo, que lo primero es nombrar a un secretario de finanzas; otro de obras públicas, y así la cosa, hasta que se complete la red. Por si faltara algo más, todavía se puede nombrar a heredero, como recientemente lo mostró el “desaparecido”, Javier Duarte. ¿Qué camino siguieron en Durango? ¿Una combinación de Coahuila con Sonora? ¿Acaso siguieron el método chihuahuense o aplicaron  una técnica veracruzana? Por lo pronto, la multiplicación de los amparos lo dicen todo: “excusa no pedida, acusación manifiesta”. Alí Babá y los veinticinco amparados. 

16 de noviembre 2016
El Siglo
https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1283353.ali-baba-y-los-veinticinco-ladrones.html

lunes, 26 de diciembre de 2016

El silencio de Jorge Herrera


Tenía un gran secreto. Lo guardaba muy bien. Para mantener la discreción, dispuso de sus mejores hombres y no escatimó recursos. Llevó a los más leales, los más habilidosos en el arte de ocultar. El artificio perfecto. Primero finanzas, luego el congreso y después la auditoría. Como todo secreto, se guardó bien el orden. Por lo mismo, cuando hizo falta el ingenio, contrataron al mejor despacho de la capital, con tal de proteger el secreto. Ya sólo faltaba una pieza más. Nombrar al sucesor a fin de garantizar la oscuridad. Que nada saliera. Que nada se supiera. Pero la diosa fortuna dispuso otro destino.
Poco tiempo ha transcurrido desde que llegó el nuevo gobernador de Durango, José Rosas Aispuro, y ya se notan las diferencias. De entrada, el trato; la apertura del gobernante. Ojalá mantenga el estilo republicano. Pero lo más valioso de la alternancia inédita e histórica que logró Rosas Aispuro, es el freno a una inercia perniciosa. Más todavía, desde el valor de la alternancia, los ciudadanos empezamos a enterarnos sobre el preciado secreto del gobernador saliente, el contador Jorge Herrera. Recalco lo de contador, porque ahora verificamos su talento para los números. ¡Que nadie lo dude!  El contador primero dijo que la deuda de Durango era de 4 mil millones de pesos. Después, bajo presión de otro exgobernador, declaró que eran 6 mil 430 millones de pesos. Bien aceitado el congreso, aprobó mansamente lo que dispuso el contador. Pero ahora, bendita alternancia, sabemos de una cifra más generosa: ¡14 mil 991 millones de pesos! Entre deuda a corto y largo plazo, más ingeniosos artificios financieros, ahora sabemos que el estado debe prácticamente, la mitad de su presupuesto. Hagamos algunas cuentas. El presupuesto de Durango para este año, es de 30 mil 729 millones de pesos. El gobierno se gasta la mitad de ese dinero para operar. Pagar nómina, gasto corriente, y sólo 4 mil 400 millones se destinan a inversión pública. Ahora que se reveló el secreto del contador, la otra mitad del presupuesto, en realidad es deuda. ¿Para qué sirve un gobierno así?
El nuevo gobierno estatal llega con las manos atadas, comprometido por un manejo irresponsable, y sobre todo, bajo una pesada carga financiera que limita considerablemente su margen de maniobra. Con tremenda herencia, el gobierno de Rosas Aispuro tendrá que ajustar las expectativas ante los ciudadanos. Sin duda, la gravedad de la finanzas de Durango, plantea una emergencia financiera. Un reajuste urgente, una cirugía mayor, un recorte doloroso. Para el caso, no hay mucho por hacer, salvo renegociar la deuda, acaso en términos menos leoninos, y aumentar los impuestos. Rosas Aispuro llegó al gobierno con un buen capital político y un aire de legitimidad refrescante. Ante los ciudadanos, renovó la esperanza para el estado. Pero esa legitimidad no durará para el resto del sexenio. Por el contrario, si le sumamos al desgaste del gobierno, el problema de la deuda, pronto se esfumará el encanto.
Veamos el ejemplo de Jaime Rodríguez, El Bronco, que más bien es el gobernador Pony de Nuevo León. El gobernante independiente prometió justicia ante la corrupción y el endeudamiento desmedido de su antecesor, Rodrigo Media. Pero hoy, sencillamente no puede tocarlo ni con el pétalo de una rosa. Media fue ladrón, pero no tonto. Por si fuera poco, goza de la protección del gobierno federal, que sabe mover los resortes del presupuesto, a fin de amagar los ímpetus justicieros de Rodríguez. A menos de un año, el fracaso del nuevo gobierno se evidenció también, por las altas expectativas que no pudo cumplir. Cuando veas las barbas de tu vecino cortar…
En Durango, el secreto del contador Herrera fue resguardado eficientemente por el gobierno y su “contrapesos”. Así, encontró excelentes colaboradores en la Secretaría de Hacienda; la Auditoría Superior del Estado; y por supuesto, en los sumisos diputados del Congreso local, aunque no faltó algún despistado que ahora se dice “engañado”. ¿Dónde hemos visto esta historia? Los coahuilenses todavía la debemos. Lo mismo puede decirse de Veracruz, Chihuahua, Quinta Roo… ya mejor ahí le paramos. ¿Cuál es el denominador común en esas historias? Corrupción e impunidad. Los mismos que ahora enfrentan al gobierno de Rosas Aispuro. Llama la atención, el estruendoso silencio del mago de los números, que ni sus luces asoma. ¿Dónde estará? De cara a la verdad y a la rendición de cuentas, ojalá que en Durango pronto se empiece a escribir otra historia. El Güero tiene la palabra.

12 de octubre 2016
El Siglo
 https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1271592.el-silencio-de-jorge-herrera.html

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Durango, la disputa del poder

Cada seis años se renueva la disputa por el poder. Cada seis aparecen nuevos aspirantes para uno de los más codiciados puestos en la política mexicana: las gubernaturas. Si hay un lugar privilegiado entre los cargos políticos, es el de gobernador. A partir de la alternancia en el año 2000, quienes más ganaron poder y dinero, pero sobre todo, influencia e impunidad, fueron los gobernadores. Desde entonces no sólo se atrevieron a retar al poder presidencial ­-así nació la Conago-, además manejaron las finanzas públicas a diestra y siniestra. Los menos, llevaron una buena administración, pero lo común fue el abuso y endeudamiento de las entidades. El todavía gobernador de Chihuahua, César Duarte, apareció con inversiones millonarias en el banco. Entre Fidel Herrera y Javier Duarte, dispararon la deuda de Veracruz por lo cielos. Rodrigo Media, quien pasea tranquilo y sonriente, quebró al próspero estado de Nuevo León, lo cual ya es mucho decir. En Tabasco, con menos suerte corrió Andrés Granier, el hombre de las mil camisetas, aunque excepcionalmente está en la cárcel. Michoacán y Guerrero fueron cooptados por el crimen. En Oaxaca, Gabino Cué comparte el mando con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, pero eso sí, tiene una grandiosa residencia. Nuestro presidente no está solo.
Para junio de 2016 serán las elecciones de gobernador en Durango, que con todo y sus particularidades, cuenta con un prepuesto superior a los 28 mil millones de pesos. Como verán, la política no es caridad, sino jugosos intereses. El gobernador Jorge Herrera, ha sido discreto y conservador, pero mantiene un férreo control político en el estado, tanto, que asfixió a los alcaldes. En las finanzas guarda un razonable equilibrio y su gobierno no se caracterizó por escándalos ni confrontaciones. Lo cual es de agradecer. Con el gobierno federal lleva buena relación, pero sin duda, la designación del candidato del PRI a gobernador, la hará el presidente Enrique Peña Nieto. Ya no son los tiempos de las alternancia, y por lo mismo, la decisión aguarda al regreso del presidente de la cumbre de París. Previamente se acordó la "unidad" (así el eufemismo entre los priistas), y esta misma semana el PRI publica la convocatoria. Un mero trámite. 
El gobernador Herrera a impulsado la candidatura de Esteban Villegas, alcalde de Durango (allá no se saben otra), pero la decisión pende de Los Pinos. Por su parte, la senadora Leticia Herrera ha dado sabor a una contienda predispuesta hacia el candidato del gobernador. Me queda la impresión de que la senadora tendría más posibilidades fuera del partido, que desde el partido. No obstante, hasta ahora se ha mostrado institucional. ¿Habrá un tercero en discordia? El riesgo para el PRI sería muy alto, cuando apenas las encuestas apuntan a Villegas y Herrera. No más. Por el contrario, el senador José Rosas Aispuro aparece bien posicionado en el estado. Su candidatura le urge al PAN, y hasta comenten el error de saborearse desde antes el poder. Así empiezan las derrotas. Quien aporta ahí es el senador, no el PAN. 
Falta ver si lo apoyan con todo. En la elección anterior, Rosas Aispuro casi gana la gubernatura. La diferencia fue de ¡1.9 puntos! Derrotó en la capital a Jorge Herrera y sólo unos votos de La Laguna hicieron la diferencia a favor del PRI. "Casualmente" en algunas casillas se presentaron sujetos armados… Sin embargo, con el triunfo de Herrara así nos fue en La Laguna. A cambio, el gobernador sólo regresó migajas. Más allá del PAN, una buena coalición a favor de Rosas Aispuro, podría abrir por primera vez la alternancia en Durango, que tanta falta le hace.
2 de diciembre 2015
El Siglo 

miércoles, 12 de agosto de 2015

LETICIA HERRERA

Foto: http://www.playersoflife.com/articulo.php?id=7216

De cara a la renovación de la gubernatura en Durango, varios levantaron la mano. Esteban Villegas, alcalde priista de Durango, se dice es el delfín del gobernador Jorge Herrera. Nada interesante. El senador José Rosas Aispuro también se anotó para 2016. No hay novedad. Pero sin duda, el sabor lo agregó la senadora Leticia Herrera, quien con el PRI o sin el PRI, podría ser candidata. No la descarten, la senadora reúne favorablemente las condiciones para emular lo sucedido en Nuevo León.

24 de junio 2015

EcoCañón

Foto: http://ecoturismogenuino.ning.com/photo/2236176:Photo:1546
Pocas veces pensamos en la naturaleza, hasta que sobreviene el desastre. Entre la sorpresa y el temor, el tornado que asoló hace unos días, ciudad Acuña, Coahuila, nos advirtió trágicamente la fuerza de la naturaleza. Sólo seis segundos fueron suficientes para causar muerte y destrucción en aquella población. Al respecto, cada vez escucho más nombrar, y no precisamente para bien, el cambio climático. Inundaciones y sequías más severas, aumento en la temperatura, y hasta desastres naturales. Fenómenos atípicos que perecen advertir los daños del hombre al medio ambiente. Sin embargo, no solemos pensar mucho en la naturaleza y la conservación del ambiente, hasta que surge un grave problema. Mientras explotamos nuestros recursos a la mano, acabamos con ríos, especies y hasta hacemos desiertos. Irónicamente en la Región Lagunera repetimos que "vencimos al desierto", sin reparar siquiera en la tragedia ecológica que eso significa.
Nuestra región, irrigada por el milagro de dos ríos endorreicos, el Nazas y el Aguanaval, todavía conserva zonas, más allá de las ciudades, que son un auténtico pulmón para los habitantes. El Cañón de Fernández, en la cuenca alta del Nazas, es un extraordinario humedal de la región. Un lugar que renueva la preciada agua que tomamos. Recorrer el Cañón nos recuerda la grandeza y natural de La Laguna. Sólo ahí cobran sentido las viejas crónicas de colonizadores y viajeros durante la época colonial, cuando asociaban esta región, no al desierto, sino al rico paraje de lagunas y bosques de mezquites, fresnos y ahuehuetes. Andar por los senderos del Cañón nos reconcilia con la grandeza de aquellos sabinos centenarios, pero sobre todo, nos ofrece un generoso remanso. Nada como descansar al arrullo de un frondoso árbol en el Cañón. Por momentos, uno se siente en otra parte, muy distinta al árido y gris paisaje que hemos hecho desde las ciudades.
Pero nuestro entorno natural, por grande que sea, no deja de ser frágil, sobre todo, a la mano del hombre. Por lo mismo, veo con gusto e interés iniciativas para conservar y proteger el Cañón de Fernández, entre ellas el Centro piloto de manejo integral sustentable conformado por las granjas Nirvana y Los Sabinos. Tales granjas son un ejemplo de integración sustentable en un área natural protegida como el Cañón. Desde ahí se desarrollan invernaderos y cultivos con base a fertilizantes orgánicos. También cuentan con una estación climatológica, equipada con instrumentos supervisados por la Comisión Nacional del Agua. Es decir, por un lado y por otro, las granjas cuentan con la colaboración y asesoría de la Universidad Juárez de Durango, la Universidad Agraria Antonio Narro, Profepa y Semarnat.
En ese sentido, es relevante el trabajo de la asociación civil, Desarrollo Ecológico y Sustentable del área Natural Protegida, "Cañón de Fernández". Aunque de reciente creación, es notable su propuesta, y sobre todo, el siempre bienvenido trabajo por la conservación de la reserva ecológica en el Cañón de Fernández. Ese gran humedal que es vital para los habitantes de La Laguna, está amenazado por plagas que invaden a los preciados árboles, pero también por la contaminación y desechos que se dejan a lo largo del área protegida.
Su cuidado no es exclusivamente una tarea individual, sino colectiva. Requiere de técnicos, pero también de ciudadanos atentos para defender el entorno natural. Por eso celebramos las acciones que tienden a integrar y conservar, a respetar y sobre todo, a cuidar nuestro más preciado bien natural.
27 de mayo 2015

lunes, 4 de mayo de 2015

Torreón ¿qué fue de la seguridad?


Sin duda, mejores vientos corren para Torreón y La Laguna. Hace un par de años, no veíamos lo duro, sino lo tupido en cuestiones de seguridad. Era el tema de todos los días, y el temor entre muchos, estaba a flor de piel. Por las noches había calles desiertas. En junio de 2012 alcanzamos un horrendo pico de violencia. A partir de ese año, la violencia comenzó a descender. Si bien, hoy no estamos a los niveles anteriores a 2006, es un hecho notable la disminución de los sucesos de violencia. Poco a poco Torreón se rehace como una ciudad resiliente. En los peores años, salió lo mejor de los ciudadanos a los calles. Se visibilizaron organizaciones y colectivos ciudadanos para defender de algún modo la ciudad. Para bien, nuestro principal tema actualmente no es la inseguridad, sino la economía. Es relevante conocer cómo en los últimos dos años, la economía desplazó a la inseguridad como principal preocupación entre los laguneros.

Así, me da gusto ver cómo la vida nocturna resurge en la ciudad. La apertura de restaurantes, bares y hasta antros indican otros tiempos. Iniciativas como el Distrito Colón, han inyectado nueva vida a sectores muertos y abandonados. De esa manera, poco a poco dejó de ser un estigma regresar al centro. Ahora caminar por ahí en las noches, es una buena ocasión para encontrar amigos, para divertirse un rato. Recientemente, el Consejo Cívico de las Instituciones Laguna (CCIL), publicó el informe anual2014, sobre incidencia delictiva en la Zona Metropolitana de La Laguna (ZML). En Torreón los homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes descendieron 48 por ciento, de 2013 a 2014. En Gómez Palacio el descenso fue de 52 por ciento para ese mismo lapso. 

La tendencia confirma una baja consistente de ese delito a partir de 2012. A la fecha, en los subsiguientes años las tasas cayeron visiblemente. Es cierto, el problema no se acabó, pero ya no estamos tampoco a esos niveles. Aunque todavía siguen las secuelas y los daños, ya se respira otro ambiente en la ciudad.

Es “políticamente incorrecto” reconocer la labor de contención del ejército en las calles, pero sin los soldados, las cosas habrían sido peor. Igualmente, no debemos desestimar que la policía de Torreón pasó de ser un corporación infiltrada por el crimen, a una institución pulverizada por el despido masivo de policías. Costó años rehacer la institución. Actualmente la policía local es un caso relevante por ser una corporación estable entre los municipios del país. Nos es poca cosa.
Pasó la tempestad, pero todavía hay delitos en la ZML, que registran preocupantes niveles de alta incidencia delictiva. Varias modalidades de robo se mantienen por encima de la media nacional por cada 100 mil habitantes. Como ZML el robo con violencia es dos veces mayor que la media del país. El robo a negocio, es 3.2 veces más que a nivel nacional. El robo a transeúnte, supera 2.7 veces la misma medida nacional. Y lo menos, es el robo de vehículo, que aun así, es 1.2 veces mayor que la incidencia nacional. Hago un paréntesis. Las estadísticas del CCIL se basan en los reportes oficiales de las mismas autoridades, es decir, la Procuraduría General del Estado de Coahuila, y la Fiscalía General de Durango. Son cifras oficiales que el Consejo tiene a bien hacer públicas para los ciudadanos. Estoy convencido que sólo en la medida en que esa información es pública, se pueden encontrar soluciones a las problemáticas.

No se trata de descalificar a los gobiernos, sino de conocer primero cómo estamos, y sobre todo, dónde debemos priorizar las atenciones. Sin embargo a la autoridades no les haría mal reconocer lo que falta, y sobre todo, los puntos urgentes a cambiar. El Informe CCIL es un referente obligado para el tema de seguridad, y también, hay que decirlo, es una de las pocas organizaciones locales,  certificadas por el Observatorio Nacional Ciudadano.


El nuevo Informe del CCIL, vayan a ccilaguna.org.mx, presenta series comparables, datos duros, análisis estadísticos serios y la ocupación compartida por mejorar la región. Falta mucho por hacer, por recuperar. Podría decirse que estamos “menos peor” en la región, o que la situación ha mejorado. Pero lo que no podemos hacer es celebrar, cantar victoria a la ligera para imponer un argumento de autoridad (“yo lo digo”, ¡por favor señores lean a Ockham!). Hago votos para que en los próximos años regresemos a niveles razonables de seguridad. Ese duro trabajo no es solamente para el gobierno, ahí estamos también los ciudadanos.

11 de marzo 2015
El Siglo de Torreón
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1094966.torreon-que-fue-de-la-seguridad.html

domingo, 11 de agosto de 2013

Más pobres, y la gasolina tan cara

Dividido en dos, hay un México que crece, que tiene acceso a la educación y se identifica en la clase media. El otro México es el de millones de pobres. Son dos historias con caminos opuestos. También son dos caras de la misma moneda. Hace algunas semanas escribí sobre los clasemedieros mexicanos y el optimismo que proyecta esa parte del país. La otra cara es lapidaria y se cuenta por millones de pobres. Son todavía la mayoría: 53 millones.

Fuente: Coneval 2013


El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), acaba de presentar el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2012. El estudio tiene como propósito evaluar de manera periódica el desempeño de la política de desarrollo social en el país. Lo resumo en un pregunta: ¿cuánto de lo que ha hecho el gobierno para reducir la pobreza ha funcionado? Seguramente habrán escuchado de ciertos programas, unos legendarios como Solidaridad. Otros renombrados como Progresa, Vivir mejor y ahora el programa central de gobierno de Enrique Peña Nieto: Cruzada nacional contra el hambre. De acuerdo al informe de Coneval, entre 2010 y 2012, de manera general los pobres aumentaron de 52.8 a 53.3 millones. Pero como sabemos, la pobreza se mide en dimensiones y carencias. 45 por ciento de los mexicanos viven algún grado de pobreza. La más gran grave es la pobreza extrema, y para bien, ahí sí hubo reducción, ya que pasamos de 13 a 11.5 millones. Lo cual es un mundo.

Fuente: Coneval 2013

Aunque sea políticamente incorrecto, hay que decirlo. En México parecen preocupar los pobres, pero a la hora de asignar el gasto del gobierno, se subsidia más a los que más tienen, que a lo verdaderamente necesitados. El subsidio a la gasolina representa más que el gasto de la política social. El mayor programa social no es la nueva versión de 65 y más (ya le quitaron el 70), ni la Cruzada nacional, sino el subsidio a los automovilistas. Así que cada vez que llene el tanque su vehículo, no piense en la Cruzada contra el hambre, sino en ¡qué cara está la gasolina!

Fuente: Coneval 2013

Con un manejo similar del gasto social, estamos ante lo que Santiago Levy definió como buenas intenciones y malos resultados. ¿Cambió el enfoque, pero también la operación? Independientemente de los programas sociales del gobierno, más relevante es, si queremos sacar una franja significativa de mexicanos en la pobreza, es la economía. Si no hay crecimiento sostenido en los próximos años (en Hacienda afirman que al menos 5 por ciento con “reformas estructurales”), difícilmente se estrechará la brecha entre esos dos Méxicos. En esas circunstancias no es casualidad que la inequidad se reproduzca lo mismo en el sistema de justicia, en la educación o en los salarios que se pagan. A todo esto, no hay novedad. ¿Qué fue del Coahuila de la gente?

En general, la pobreza en Coahuila aumentó una décima entre 2010 y 2012. Pasamos de 27.8 por ciento a 27.9. ¿Qué significa esa diferencia? 23 mil pobres más o 799 mil coahuilenses bajo la línea de pobreza. En cuanto a la pobreza extrema, sólo se confirma el éxito mediático de los programas de la gente durante el gobierno de Moreira I, y el fracaso de esa política. En Coahuila la pobreza extrema aumentó de 2.9 por ciento a 3.2, es decir, aumentó de 81 mil a 92 mil en esa condición. Aunque con más pobres en Durango, la pobreza extrema sí bajó de 10.5 por ciento a 7.5.

31 de julio 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9187611

domingo, 17 de marzo de 2013

¿Cuándo regresará la paz a La Laguna?


Atrapados en el laberinto de la violencia. Desalentados por la inoperancia de las autoridades, los laguneros no sólo están deprimidos, tampoco ven la luz al final del túnel. ¿Hay lugar para la esperanza? ¿Cuándo tendremos la paz? ¿O será que después cinco años de violencia ya no creemos en la posibilidad de la paz?
En los últimos meses, en particular, a partir de diciembre, el gobierno federal ha cambiado su atención hacia la región. Como zona metropolitana, somos la segunda más violenta del país. Sí, más que Juárez, pero todavía no como el horror de Acapulco. Varias acciones indican ese cambio del gobierno. El golpe en Gómez Palacio, la intervención de la Marina, el anuncio de 107 millones para prevención y la presencia de todo el gabinete federal de seguridad en Torreón, lo cual fue un hecho sin precedentes. Ya sólo falta la visita del presidente Peña Nieto. En el pasado inmediato, el Secretario de Gobernación hasta cancelaba de último momento. Hoy el trato y el tono es distinto. Previo a la visita de los secretarios de estado, el gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, pidió que no lo malinterpreten, pero en La Laguna “hay tranquilidad” (Milenio Laguna 5-III-13). Tranquilidad sin duda, la que él tiene porque lo protege una multitud de guardaespaldas. Así, para Moreira II, lo peor ya pasó para la región. ¿Pero está bajando la violencia? ¿Será que febrero fue el mes con menos violencia desde 2010 como afirmó? Entonces ¿ya podemos hablar de una tendencia a la baja?
Si revisamos las cifras oficiales que maneja la propia autoridad estatal, el mes de febrero NO fue el menos violento desde 2010 en Coahuila. Sin duda, al séquito de asesores del gobierno no les cuadran las cifras, ni siquiera para entregarlas al gobernador. ¿Qué pensará el Dr. Homero Ramos Gloria? La supuesta baja de la violencia durante el mes de febrero registró 34 homicidios dolosos, de acuerdo al informe de la PGJE. Pero si vamos al registro histórico, durante el 2010, el mes que registró menos homicidios fue enero, con 13 homicidios (véase el SNSP). ¿Entonces, por qué mal informar? En muchas ocasiones a las autoridades no les basta con ser ineficientes, también informan mal. La profunda crisis que vive la región demanda por lo menos, información fidedigna, verificable, seria. Si ni siquiera hay esa condición, difícilmente tendremos un gobierno consistente. Pero dejemos de lado la mendacidad de febrero. 
Febrero 2013, ¿el menos violento desde 2010? Fuente: SNSP

¿Está bajando la violencia? Desde 2006 a 2012, cada año fue más violento que el otro en Coahuila, una buena parte de esa violencia se sucedió en Torreón con crecimientos siempre a la alza. Nada más en 2011 se registraron 663 homicidios dolosos en el estado. El 2012 cerró con ¡765! Para decirlo con todas sus palabras: AUMENTÓ. Sin embargo, de un mes a otro NO es posible establecer una tendencia, tal cual afirman alegremente las autoridades. Si acumulamos dos trimestres a la baja, sin duda estaríamos en una tendencia, pero esa situación no se ha cumplido como ya se empieza a observar en ciudad Juárez.
La tranquilidad en Coahuila... Elaboración propia con base a SNSP

Tiene razón el gobernador al recomendar hablar bien de La Laguna, de Torreón y de Coahuila. Pero también, no hablar de lo mal que estamos, no omite la violencia por desgracia. Por lo mismo, en vez de comunicar mal la información, las autoridades estatales tendrían que empezar hablar con la verdad. No ocultando datos, no tergiversando cifras, ni ofreciendo falsas esperanzas de tendencias que no es posible demostrar empíricamente. Qué más quisiera, pero una golondrina no hace verano. Pero hasta el subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Segob, Roberto Campa, afirmó para el caso nacional que "es pronto para hablar de tendencias".
Elaboración propia con base a SNSP

Si de las autoridades no puede venir la esperanza, en La Laguna han emergido en los últimos años, grupos ciudadanos que están trabajando por mejorar su comunidad. Héroes anónimos que poco a poco nos dejan entrever una Laguna distinta, una Laguna llamada a construir nuevamente la paz. Sin duda, desde ahí viene la mayor esperanza.

17 de marzo 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9175205

domingo, 18 de noviembre de 2012

Mismos números, diferentes lecturas

Esta semana coincidió la presentación de dos importantes reportes sobre el estado de la seguridad en el país. Casi al mismo tiempo, el presidente electo, Enrique Peña Nieto, anunció iniciativas legales para fortalecer la Secretaría de Gobernación con sus antiguas labores de seguridad nacional. La propuesta no es menor, sobre todo, porque nos la pasamos un sexenio padeciendo una desproporcionada criminalidad. ¡Ni qué decir de la matazón!

Pero vayamos a los números. Por un lado el Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), José Oscar Vega Marín, afirmó que por primera vez en el sexenio los índices delictivos registran disminución. La perspectiva del funcionario no rehúye un calificativo optimista. Cito textual: “Estamos entregando un país en una ruta franca de mejoría, con una reducción sostenida en la presencia en la incidencia de los delitos de más alto impacto que se presentan y que lastiman a la sociedad”. Recuerdo bien como hace un par años, el desdibujado secretario de gobernación, Alejandro Poiré afirmó algo similar. “Por primera vez la violencia baja…” pero al final, para mal de los ciudadanos la tendencia no disminuyó sino se agravó. Es posible, de acuerdo con las tendencias, que ahora sí estemos ante una paulatina disminución de los delitos de alto impacto en el país, no así en ciertas regiones y estados, donde el crimen parece mandar.
De acuerdo con el reporte oficial presentado por Vega Marín, “de enero a septiembre de este año, el número de homicidios en el país se redujo en 7 por ciento, en tanto que el secuestro tuvo en el mismo periodo una disminución de 11 puntos porcentuales, la extorsión de 58 y el robo con violencia de 8 por ciento, y el cinco por ciento en los casos de los robos sin violencia a nivel nacional”.

Con la misma fuente oficial, el Observatorio Nacional Ciudadano de seguridad, justicia y legalidad acaba de presentar su quinto reporte de monitoreo sobre los delitos de alto impacto en el país. Aunque la diferencia del reporte es sólo de un mes, la lectura de los números coincide en la disminución de robos violentos, robo de vehículos y secuestros. No así en extorsiones y homicidios. El reporte oficial es hasta septiembre; el del Observatorio es hasta el cuatrimestre de agosto. Sin embargo, difícilmente en un mes las tendencias pueden cambiar significativamente. A decir de Ricardo Sepúlveda, director general del Observatorio, “la verdad es que no se ha logrado reducir los índices de delincuencia común, que son los que más afectan la seguridad del País y por eso no basta con la continuidad, sino que es necesario un replanteamiento (en la política de seguridad)”. Insisto: mismos números, diferentes lecturas.



Por cierto, en Coahuila muy mal la tendencia delictiva de acuerdo al extenso reporte del Observatorio Nacional. Lejos de disminuir, la incidencia delictiva crece. Y eso que acá se combate hasta con el mismo discurso calderonista. Por el contrario, en los delitos de alto impacto en Durango, se registran en general disminuciones sostenidas. ¡Al fin buenas noticias! A la alza el gobernador Jorge Herrera y su fiscal Sonia de la Garza. Más a la baja Rubén Moreira y su inestable gabinete. ¡A ver con qué sorpresa cierra este mes!
Por lo pronto, a la par de los reportes sobre la seguridad, es positivo que se proponga fortalecer a la desmantelada Secretaría de Gobernación.

16 de noviembre 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9164573