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lunes, 26 de diciembre de 2016

Drenaje sí, teleférico no


Por estos días, llueve sobre mojado. Las fuertes e insistentes lluvias han hecho estragos en la región. Por un lado y por otro, los problemas ocasionados por la intensas lluvias persisten. Inundaciones, drenajes colapsados, aguas negras, pavimento desecho, numerosas casas dañadas, y sobre todo, miles de ciudadanos afectados. Si el agua es bendición, en las ciudades metropolitanas de la región Lagunera, la abundancia de lluvia es catástrofe. Tradicionalmente se ha dicho que casi nunca llueve, por ser una región semidesértica, y en consecuencia, no se invierte a fondo en drenaje. Así se han acumulado administraciones enteras, porque el drenaje pluvial no es una obra de relumbrón y oropel. Mientras tanto, nomás pateando el bote. ¿Pero siempre hemos estado así? El trazo urbano de Torreón fue hecho en 1887 por el Ing. Federico Wulff, un técnico destacadísimo y visionario que dejó una gran huella en la ciudad. Diseñó la nueva población con una ligera pendiente a partir de las vías del ferrocarril (actualmente el bulevar Revolución),  para que las aguas pluviales fluyeran hacia el canal de La Concha, ahora bulevar Independencia. En los años cincuenta, el gobierno quitó el canal para hacer un gran bulevar, y con ello, se perdió una magnífica infraestructura pluvial para la ciudad.  A partir de entonces, con la menor lluvia, el agua regresa al viejo tajo, y hasta la fecha el problema persiste. Irónicamente, las lluvias,  convierten al bulevar en el antiguo canal de riego.
¿Por qué, pese a contar con generaciones de ingenieros en la ciudad, el problema se ha generalizado? Anoto una primera razón. Al gobierno municipal de Torreón le sobran políticos, pero le han faltado técnicos. Si ha esto le sumamos la corrupción, el resultado es desastroso.
El caos generado por las lluvias en Torreón y Gómez Palacio, por mencionar sólo las principales ciudades, evidencia otra vez, la falta de planes e inversiones a largo plazo. Una infraestructura elemental y necesaria para toda ciudad competitiva es el drenaje. ¿Cómo generar productividad e inversiones, cuando la zona industrial de Torreón se convierte en una laguna? ¿Cómo generar productividad, cuando los trabajadores quedan atrapados por las inundaciones?
Para el caso, el punto crítico no vino de la oposición, sino de las lluvias, que han pulverizado el gobierno de Miguel Ángel Riquelme. Para los ciudadanos, el problema es evidente; para el gobernante, indolencia. Cuestionado en la calle por un ciudadano, el alcalde hizo gala de sus cualidades. Cámara de celular en mano, un ciudadano cuestionó al presidente municipal, y la primera reacción  de éste, fue manotear dos veces la cámara. “Apágale… apágale”. Pero lo más notable del cuestionamiento, fue la respuesta que no pudo articular el edil sobre el drenaje. Eso dice más que mil pretextos. En plena calle anegada, no sólo por la lluvia, sino por las aguas negras que brotaron, Alfonso Serrano Faccuseh, contrapone el teleférico al drenaje. La primera, una frivolidad a la cual no se le ha escatimado esfuerzos ni recursos. Unos 160 millones de pesos para empezar; no quiero saber en cuánto va a terminar. Para la segunda, y sólo por la crisis en la ciudad, el gobierno local está buscando 60 millones para el drenaje. ¿En donde cabe esa lógica? Con razón Bertrand Russell nos dice: “Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer lo posible imposible”.
En poco tiempo, el video de Serrano Faccuseh se hizo viral en la redes sociales porque claramente muchos ciudadanos se identificaron con el problema. En dos momentos de la apresurada entrevista, regresa a un tema clave en medio de la inundación, para  cuestionarse sobre Riquelme como candidato a gobernador. ¿Así quiere ser gobernador? Es cierto, las cosas no se arreglan de un día para otro, pero dice mucho del gobierno local el empeño que ha tenido para un proyecto superfluo como el teleférico, y la poca atención que guarda para un tema estratégico de la ciudad, como es el drenaje. ¿Cuál es la visión para largo plazo? A Torreón le urge un alcalde que atienda el drenaje como una obra fundamental para la ciudad, no un político de despensas. ¿En qué momento perdimos el rumbo?
31 de agosto 2016
El Siglo https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1258219.drenaje-si-teleferico-no.html

domingo, 1 de mayo de 2016

5 razones para NO hacer el teleférico


1. Antes de hacer una obra superficial y cara como el teleférico, es necesario atender los principales problemas de la ciudad de Torreón, como por ejemplo, invertir en el drenaje. ¡Sí! alcalde Miguel Ángel Riquelme, invierta en el drenaje. Urgen una serie de obras para resolver el viejo problema de la ciudad. Ya sabemos que casi nunca llueve, pero también sabemos que a la primera lluvia, la ciudad se desquicia, y reviven en los bulevares, los antiguos canales de riego. Es cierto, por ser un obra subterránea, el drenaje no luce como publicidad de gobierno, ni tampoco sería una obra de relumbrón, pero a la larga impactaría para bien en la calidad de vida de los ciudadanos. El teleférico es poca cosa en comparación a una obra prioritaria y necesaria para la ciudad como es el drenaje.
2. El estado de las calles, más allá de ciertas vías principales, es deplorable. El pavimento y los innumerables baches en la ciudad llaman a una inversión en forma, no remedios temporales con pavimento de pésima calidad que al poco tiempo se hunde o se desprende. Que se hagan obras bien hechas para bien de la ciudad. Al paso que vamos, tendríamos que hacer no uno, sino varios teleféricos para saltar tanto bache. Por supuesto, hacer un teleférico con el estado actual de las calles, es una burla para los ciudadanos. Un capricho que empieza en 160 millones, pero que seguramente costará más de 300 millones. ¿Quiénes son los particulares que se benefician con ese derroche? ¿Por qué tanto interés?
3. Si realmente quiere mejorar la imagen de la ciudad, entonces arreglemos las banquetas del primer cuadro. Están destrozas y son un peligro constante para los peatones que transitan a diario. El centro es la primera cara de la ciudad, por lo tanto, más nos valdría hacer una obra que beneficie a los ciudadanos. Las banquetas dicen mucho de la calidad de la ciudad; no si tenemos un teleférico. Es un peligro caminar por banquetas arruinadas, ya no digamos el problema que enfrentan diariamente las madres que llevan a sus niños, o los adultos mayores. En vez de tirar el dinero de los ciudadanos en una obra de oropel, construyamos una ciudad digna para sus habitantes. Impulsemos obras que beneficien a los ciudadanos en el espacio público a nivel de tierra, no para aparentar por los aires que tenemos un bonito teleférico.
4. A Torreón le urgen áreas verdes y espacios públicos para la convivencia. La Línea Verde es un excelente ejemplo de lo mucho que puede aportar el gobierno para mejorar el entorno. En vez de desperdiciar el dinero de los ciudadanos en un absurdo teleférico, mejor concluir las obras del parque lineal en el río Nazas o la misma Línea Verde. Los 160 millones se pueden aprovechar para abrir nuevas áreas verdes y hasta hacer "parques de bolsillo" en diversos puntos de la ciudad. Con ese dinero, puede remozar y dignificar el centro cultural José R. Mijares, que tiene un teatro en pésimas condiciones. De la misma manera, es preferible atender el centro cultural Pablo C. Moreno. Es un martirio visitar esa biblioteca.
5. Si queremos hacer más competitiva la ciudad, tenemos que invertir en infraestructura que mejore la movilidad urbana. Movilidad no únicamente para los automóviles, sino el transporte público, donde circulan camiones contaminantes y en horrorosas condiciones. También invertir en movilidad no motorizada, para hacer una ciudad más humana y caminable. Ciclovías y pasos peatonales seguros. Un grave problema de la ciudad es la cantidad de peatones que mueren atropellados. La primera causa de muerte relacionada a la movilidad, la concentran los peatones y luego los automovilistas por falta de infraestructura que proteja a las personas (Vean las terribles cifras en el Inegi). Hay que invertir en seguridad vial para preservar la vida, y no en ocurrencias como el teleférico. Con ese dinero, se pueden intervenir varias docenas de cruceros conflictivos y peligrosos, pero la prioridad del gobierno está en otra parte, no en sus ciudadanos. Prefieren decir que hará más "competitivo" a Torreón y que incluso será una obra de "transporte". Por donde se le vea: un insulto a la inteligencia.

6 de abril
El Siglo de Torreón
https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1212672.cinco-razones-para-no-hacer-el-teleferico.html