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domingo, 17 de abril de 2011

¿Coahuila igual a Chipre?



Bien dicen que las comparaciones son odiosas, pero también necesarias. A la luz de los otros, podemos dimensionar, medir, competir. Desde luego también complementamos y ganamos juntos. En esos términos funcionan las economías. Así, por más aisladas o lejanas que parezcan hay valores en común que las hacen comparables.
A través de un modelo econométrico, el Centro de Investigación para el Desarrollo ha desarrollado desde hace varios el Índice de Productividad México. Gracias a esta herramienta la productividad de las economías de los países, las regiones o incluso las ciudades, pueden ser equiparables a nivel mundial. Bajo series históricas calcularon la eficiencia de insumos como trabajo y capital dentro del llamado proceso productivo.
En nuestro país las tres entidades más productivas son Nuevo León, Estado de México  y Coahuila. Por el contrario, las más atrasadas son Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Está claro que México es muchos “Méxicos”. Tenemos franjas notablemente desarrolladas, más cercanas a economías desarrolladas, pero también conviven zonas ampliamente subdesarrolladas, similares a países africanos. De ese tamaño los contrastes, las abismales diferencias.
La productividad se compone de diversos factores como la educación, la dimensión de las empresas, la infraestructura, el crédito, la tecnología, la seguridad y el tamaño del sector informal. En éste último punto, es notable la siguiente correlación: A menor informalidad se propicia una mayor productividad. Estados con altos niveles de informalidad como Oaxaca, Tlaxcala, Morelos y Guerrero presentan bajos niveles de productividad.
Al comparar la productividad laboral de los estados con los países del mundo, Cidac encontró que un trabajador en Guerrero produce lo mismo en el mismo tiempo que uno en el país africano Namibia. Un trabajador en el Distrito Federal tiene una productividad laboral parecida a la de un portugués. 

Coahuila por su desempeño se parece a la isla de Chipre. La productividad de un trabajador coahuilense representa el 69% de la productividad de un trabajador en Jeolla Corea, el 39% en Lombardía Italia y el ¡25%! de un trabajador en Delaware EUA. Por mucho, el sector más productivo en Coahuila es el manufacturero concentrado en la región sureste (Saltillo-Ramos).  Entre 2004 y 2009 los sectores que más retrocedieron fueron los servicios profesionales (-27%) y lo servicios financieros (-43%). En este sentido, el INEGI ha registrado que en 2010 más de ocho mil empresas suspendieron actividades en el estado. A pesar de la crisis, el estado ha mantenido altos niveles de productividad, aunque estos son muy variados por regiones.  

Si vemos a Coahuila de manera segmentada, la región más productiva es la zona sureste. Ahí cada persona ocupada produce hasta 1 149 pesos; la región centro desierto en Monclova produce 887 pesos; La Laguna 652 pesos; la región carbonífera 415 pesos; y la región fronteriza 296 pesos. 
Más allá de una cara sonriente ¿qué proponen nuestros silenciados candidatos a gobernador para equilibrar estas diferencias?

sábado, 16 de abril de 2011

¿Cuánto vale un mexicano?



Lector no apresures tus juicios. La pregunta no tiene que ver con moral. Se refiere más bien al valor económico y su peso en el mundo globalizado. Retomo el tema porque recientemente acabo de leer el extenso reporte del CIDAC, “Hacerlo mejor, índice de productividad México”. El índice ofrece un análisis de cómo ha evolucionado la productividad en el país y realiza comparativos con otros países. También calcula, y esto es sumamente útil, la eficiencia de la productividad en los estados. Dos preguntas resumen el estudio: ¿Qué tan bien lo hace México frente al mundo? ¿Quién lo hace mejor en el país?

En las últimas dos décadas el país ha crecido poco y su economía parece estancada. Esto se ha reflejado en la productividad. Entre 1991 y 2009 la tasa acumulada de producción de un trabajador mexicano alcanzó apenas 2.1%  en los últimos ¡18 años! En ese mismo periodo Corea del Sur creció 82%, Irlanda lo hizo en un 64%, nuestro vecino Estados Unidos avanzó 34%, Portugal 34%, Japón 31%, Alemania 27%, Francia 26% y España 22%.   
Dicho en otras palabras, ¿cuánto vale un mexicano? Se necesiten cinco mexicanos para producir lo mismo que un irlandés. Igualmente, un australiano puede producir lo mismo que cuatro mexicanos, y tres mexicanos producen lo mismo que un español. Donde hay una productividad alta, hay también un incremento sustancial en el nivel de vida de las personas.
El estudio presentado esta semana, nos señala la salud de las economías, en tanto ingresos reales, tasas de interés, inflación, competitividad, utilidades de las empresas e incluso los precios de las acciones en la bolsa. Esto parece complicado, pero en realidad refleja en lo individual, el bolsillo de las personas y la calidad de vida en relación a su trabajo.
Con los números en la mano, CIDAC nos advierte: “Mientras no seamos capaces de ser más productivos estaremos condenados a una economía que no crece; y esto hace imposible que resolvamos nuestros problemas más apremiantes −como la pobreza o la inseguridad. Si el desarrollo es el fin último en la búsqueda del bienestar social, la productividad es una condición necesaria y, en algunos casos, suficiente para lograrlo”.
Si en lo general productividad es hacer más con lo mismo o lo mismo con menos, ser productivo es hacerlo mejor. En México, concluye el informe, no lo estamos haciendo mejor.
¿En todo esto cuál es la contribución de los políticos para generar condiciones que favorezcan el ambiente productivo del país? La bancada priista propuso una flamante propuesta de reforma laboral (que desde luego no toca a los sindicatos). Cuando las cosas parecían avanzar, Francisco Rojas, coordinador de la bancada priista en la Cámara de Diputados, frenó la iniciativa bajo el argumento de que había cuestiones  “no acabadas”. Quizá hasta septiembre se vuelva a tocar el tema. Lo de menos: el país puede esperar, y la productividad también.    
15 de abril de 2011