
El cinismo nunca es suficiente, lo vuelve a reiterar
Mario Marín. El “góber precioso” de Puebla simuló la entrega de 11 millones
libros de texto gratuitos para las escuelas de la entidad. Con todo y banderazo de salida, Marín convocó a la prensa para atestiguar su noble acto. En realidad no contaba con que el grupo
Reforma develara el fraude mostrando una serie de fotografías de los camiones vacíos. Quizá el suceso resulte gracioso y anecdótico, pero en realidad revela la simulación a la que muchos de nuestros gobernantes recurren porque tienen la
certeza de vivir al amparo de un sistema carente de rendición de cuentas.