martes, 7 de febrero de 2012

Para los Pinos ya empezó la campaña


No importa como sea, pero que sea. Esa parece ser la consigna que anuncian las elecciones de julio. Para la presidencia de la República ya inició la campaña hacia afuera, aunque adentro, la elección interna del domingo podría complicar los planes para el candidato oficial. Por lo pronto alguna preocupación generó la noticia de que supuestamente la Procuraduría General va tras los últimos tres ex gobernadores de Tamaulipas. Viniendo de la PGR, esa información no puede ser tomada más que con desconfianza o en el mejor de los casos, con cautela.

El experimentado político y otrora gobernador, Manuel Cavazos Lerma, que es una blanca palomita o como dijera uno de sus compañeros, “un hombre intachable”, acusó al gobierno federal: "Es sospechoso y sintomático que en pleno proceso electoral de nuestro partido aparezca este tipo de informaciones, que tienen el aroma inocultable de la guerra sucia"
La supuesta alerta de la PGR filtrada a los medios, señala también a Tomás Yarrington y Eugenio Hernández. Pero la última vez que la Procuraduría denunció y encerró a más de una veintena de políticos, entre los que se encontraban varios presidentes municipales en Michoacán, la autoridad sólo hizo el ridículo. El llamado “Michoacanazo” inscribió el fracaso de una autoridad que señala, pero es incapaz de sostener la evidencia. En cambio, al que sí le probaron nexos con el crimen, se desapareció en presencia de sus propios agentes. Me refiero al diputado prófugo, Julio César Godoy, que fue avalado por ciertos legisladores, alguno de ellos ahora gobernador.

El uso electoral de la justicia ha resultado un fracaso desde los Pinos en tiempos de alternancia. Lo intentaron con el desafuero de Andrés Manuel López Obrador, fracasaron escandalosamente en Michoacán y ahora ¿en verdad busca a los exgobernadores? Por lo pronto, no se les puede tomar en serio.   

Lo que sí es serio, es el manejo del dinero en el gobierno estatal de Veracruz, al mando de Javier Duarte. Ahí han encontrado una forma más eficaz que las transferencias electrónicas para pagar a los proveedores. El entonces responsable de las finanzas, Tomás Ruiz, ofreció un sencillo procedimiento si le “ganan las prisas”: empaquetar 25 millones de pesos, luego guardar en una maleta y volar ya tarde, para así evitar todo tráfico. Pero no piense mal porque llegaron a Toluca; tampoco suponga que ese dinero se envió para la campaña de Enrique Peña Nieto. No, nada de eso, todo va para organizar la fiesta de La Candelaria. ¿Alguien les cree?

2 de febrero 2012