Mostrando entradas con la etiqueta opacidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta opacidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de septiembre de 2013

Y sigue la deuda dando...

Cuando el tema del magafraude y la deuda de Coahuila ya parecían enterrrados. Cuando las autoridades de Coahuila presumen que tienen controlada la deuda y pagan puntualmente los intereses. Cuando nos dicen que ya le bajaron a la deuda, que no son 36 mil millones de pesos, sino 35 mil... de pronto, sale una nueva acusación de lavado de dinero. ¡No en México! Sí en Estados Unidos hacia el ex gobernador interino, Jorge Torres López. Acá no pasa nada, pero ya vienen más impuestos.

Y sigue la deuda dando...

miércoles, 13 de febrero de 2013

El gobernador transparente

La transparencia como discurso es políticamente correcto. Se escucha bien, es loable y no suscita oposición. Por eso, ante el problema de credibilidad, el gobierno de Rubén Moreira ha insistido en “una nueva dimensión de la rendición de cuentas”. Recientemente promovió una serie de acciones para transparentar su gobierno: la publicación de la nómina con nombre y apellido; los padrones de los beneficiarios sociales; la publicación de los contratos de la deuda. Veamos éste último punto.
Lo bueno. El gobierno de Moreira II abrió los contratos de la deuda de Moreira I. Lo malo. Los documentos se presentan a medias. 

En otras palabras, lo que fue una buena acción por transparentar, en realidad terminó como una acción fallida que reafirma la desconfianza. Datos borrados, documentos mochos. En una palabra, censurados. El Secretario de Finanzas, Jesús Ochoa Galindo, ni siquiera sabía hasta que le preguntaron. ¡Así ni cómo! Pero en el fondo, es revelador ese mal paso de la transparencia, porque aun y cuando los contratos los publicaran como están en el cajón, eso no explica en qué se gastaron miles de millones de pesos. Las cifras no cuadran, ni nunca le cuadraron a Moreira I cuando al fin quiso explicarlas. ¡Menos mal que regresó a estudiar! Tal vez de regreso nos entregue un libro sobre finanzas públicas.

Vuelvo a la transparencia. Qué bueno que se publiquen los contratos, pero también hay que advertir que la publicación no promueve la rendición de cuentas por el fraude. Hasta ahora nadie toca a los prófugos, y mucho menos a los involucrados que todavía forman parte del gobierno actual.
Para acrecentar el descrédito, el “informe público de la restructuración de la deuda” no va al grano de las cosas: el saqueo al por mayor de las finanzas estatales. Una fácil justificación pretende suponer a los ciudadanos como tontos. El culpable de la deuda (¿y también del fraude?), fue la crisis externa en Estados Unidos. ¡Sí! Así como lo leyó. Cito un párrafo del documento que divulgó la Secretaría de Finanzas: “una serie de medidas contracíclicas que implicaron un incremento en el gasto de inversión del presupuesto anual, con el propósito de generar empleo para los Coahuilenses y mantener los niveles de competitividad”.

Tanta prisa y tanta preocupación tuvieron por los coahuilenses, que la medida “contracíclica” los llevó a inventar firmas, falsificar documentos y hasta invertir en Texas. Pero en un Coahuila de impunidad, donde un hermano es el protector del otro hermano, no hay más resultado que la impunidad. Difícilmente podría ser de otra manera, si uno le debe el poder a otro. Por eso, en moreiralandia la semana pasada celebran la promulgación de una nueva Ley de fiscalización, pero en los hechos se deja intacto a los responsables de la deuda. En moreiralandia publican la memoria de los contratos, pero nada se dice corrupción.

En el documento oficial, la justificación de la herencia tóxica, fue enumerada en diez antecedentes. Desde luego, la deuda se contrajo por el bien de los ciudadanos de Coahuila. ¡Un mundo de felicidad! El antecedente diez de la deuda no tiene desperdicio porque resume la visión artificial del gobernante: “los coahuilenses enfrentaron y superaron este reto”. Sólo les faltó que nos pidieran dar las gracias.

3 de febrero 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9171393

domingo, 9 de septiembre de 2012

Coahuila: una nueva forma de gobernar

Un logotipo por trimestre...

En Coahuila somos pioneros en esto del gobierno y la política. Todavía no se cumple ni un año de la administración estatal, cuando el gobernador Moreira II recién inauguró “una nueva forma del gobernar”. ¿En qué cosiste esa nueva forma? ¿De que se trata la propuesta? Anoto algunos puntos que nos ayuden a entender la nueva forma de gobierno y su influencia en el estado. En principio, lo que aparentemente es algo trivial, como el cambio de imagen del gobierno estatal (¡la tercera en nueve meses!), revela aspectos más de fondo como la falta de directriz y liderazgo. Al mismo tiempo evidencia una fuerte crisis de legitimidad. Y por más que se niegue, la deuda le pesa al PRI y a la credibilidad de Moreira II. 
Veamos algunos aspectos de la innovación gubernamental.




Una nueva forma de gobernar: a falta de brújula, pasamos de la sonrisa al estado fuerte. Como el asunto no es sólo de imagen, sino de inconsistencia, fuimos más allá: descubrimos una nueva forma.

Una nueva forma de gobernar: Tratándose de dinero público, invéntese una “Ley de protección al contribuyente” (junio 2012), y que inmediatamente la apruebe su congreso. No importa que hoy los contribuyentes coahuilenses paguen más impuestos por motivo de la deuda malhabida y el monumental desfalco que hizo Moreira I en las finanzas del estado.

Una nueva forma de gobernar: porque primero se propone blindar de la política y las elecciones a la Secretaría de Desarrollo Social. Pero cuando cambian los humores, se quita el candado que antes se colocó (agosto 2012).

Una nueva forma de gobernar: Si ya no puede con los bancos y no le alcanza ni siquiera para apoyar la estructura priista durante las elecciones, entonces vuelva a renegociar la deuda. Tal vez estire un poco las finanzas en busca del voto perdido.

Una nueva forma de gobernar: Apruebe una “Ley para Prevenir y Sancionar las Prácticas de Corrupción en los Procedimientos de Contratación Pública del Estado” (septiembre 2012), pero al final deje impune la deuda. No importa que el tesorero solitario, un tal Javier Villarreal se oculte. Tampoco importa que los compinches, y sobre todo, El artífice de la deuda estén impunes. Usted combata con leyes la corrupción.

Una nueva forma de gobernar: promueva una nueva dimensión en la rendición de cuentas, pero cierre con tres candados los contratos de la deuda. Ocúltelos muy bien para que nadie los vea.
Por acá el documento. Vayan al sitio de la Secretaría de Finanzas


Una nueva forma de gobernar: donde los espectaculares del gobierno estatal presumen el primer lugar en obra pública, pero en realidad se destina más a pagar deuda que a inversión pública. La mejor prueba son las obras inconclusas a pesar del “Coahuilyork”.

Una nueva forma de gobernar: porque la austeridad del gobierno es consecuencia de la deuda y los intereses millonarios con los bancos que ahorcan las finanzas del estado, no de la eficiencia administrativa o del interés por ahorrar dinero a los contribuyentes de Coahuila.

Una nueva forma de gobernar: a falta de obras, promueva un nuevo marco jurídico, no importa que las leyes no se respeten, y que de un gobierno estatal a otro, se encubra el misterio de la deuda.

Coahuila: una vieja, muy vieja forma de gobernar.


9 de septiembre 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9158282