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lunes, 26 de diciembre de 2016

De la impunidad me encargo yo


Parafraseando a Lord Acton. El poder trastorna, y el poder absoluto trastorna absolutamente. Para el caso, lo difícil no es tener el poder, sino lidiar con su ausencia después de haberse servidor como virrey. Basta con hacer una breve descripción: el dinero público es administrado como un bien privado; las decisiones de gobierno son capricho o puro beneficio personal, eso sí, en nombre “del pueblo”; la justicia y la ley son a modo; cuando hay necesidad de legislar, los congresos están mansamente disponibles; las auditorías y los contralores son juez y parte. ¿Qué más se puede pedir para gobernar?
En la historia reciente del país, mejor momento no han gozado los gobernadores, que a partir de la democracia en el año 2000. En el pasado autoritario, siempre pendía la espada de Damocles sobre los gobernadores, de esa manera el presidente ejercía el poder por encima de todos. Cortar cabezas era el medio para el equilibrio del poder. Tras la alternancia, la impunidad presidencial se democratizó en las gubernaturas del país. Ya no tuvimos un gran tlatoani, ¡sino 32! Y así nos fue.
Cuando se está en el poder, abunda el aplauso y el ditirambo siempre es poco. Como punto de partida, el gobierno se basa en el culto a la personalidad. De esa manera, el ego es la expresión fundamental del estado, el gobierno y la sociedad. Va antes y también después. Por lo mismo, la hora no se mueve, si no la dispone antes el señor del poder. Paradójicamente, el partido de la institucionalización, hizo del poder una representación personal.
En las últimas semanas, lo mismo se habla de Veracruz que de Chihuahua, y tristemente en el camino, Coahuila no deja de aparecer con unas constantes que se resumen en dos palabras: corrupción e impunidad. En un capítulo más de nuestra tragicomedia, se defiende el “honor” a ultranza. Para el caso, el honor es un decir, pero los abogados son muy caros. De eso no queda duda. Así de trastornado puede dejar el poder, no obstante los miles de millones que un día nos cargaron a todos los coahuilenses. Desde su posición, el gobierno de Coahuila es oportuno para callar o defender, tapar o esconder. Ahora mandaron a un segundón de la Procuraduría General de Justicia del Estado a decir que no hubo desvíos de recursos durante el quinquenio del exgobernador innombrable: Humberto Moreira. De acuerdo con Norberto Ontiveros, subprocurador ministerial, “a través de peritajes, no aparece ninguna transacción del Gobierno del Estado a un particular o a una tercera persona. Ni tampoco hubo menoscabo patrimonial, de acuerdo con las indagatorias, como son los peritajes contables”. La defensa raya en lo increíble: “No tenemos ningún medio de prueba que acredite el desvío de recursos. Hay averiguaciones abiertas y otras que concluyeron, en ninguna se establece desvío”. Todos son unos santos y el dinero desapareció solo.
En resumidas cuentas: no pasó nada. No obstante que un buen día de 2011, el mismo estado de Coahuila tuvo que reconocer que la deuda pasó de 323 millones  de pesos en 2005, a la desproporcionada cantidad de 35 mil, 831 millones de pesos. Por supuesto, en medio de esa millonada quedaron firmas y documentos falsos en el mayor impreso literario del estado: el Periódico Oficial. Para coronar el fraude, el Congreso de Coahuila legalizó lo ilegal. Carranza estaría orgulloso. Así, la deuda se fue hasta los 37 mil millones. Con la arrogancia que brinda el poder, apostaron al olvido, en tanto la impunidad ha reinado estos años. Tanto así, que hasta se presume el absurdo financiero. Hace unos días, el secretario de Finanzas, Ismael Ramos Flores, comentó que la deuda bajó mil 19 millones de pesos, para quedarse en 36, 494 mil millones de pesos. ¡Qué gran alivio! Todo esto se parece al garlito callejero de “dónde quedó la bolita”. En plena decadencia del poder, se reafirma un gran eslogan estatal: de la impunidad me encargo yo.  Mientras tanto, Humberto sigue bailando. 

3 de agosto de 2016
El Siglo
https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1249388.de-la-impunidad-me-encargo-yo.html

domingo, 1 de mayo de 2016

El fin del moreirato

Un escándalo desplaza a otro. De esa manera, la presidencia de la República ya no pudo festejar más la captura del Chapo. Solamente otro notición podía desplazarlo: la aprehensión de Humberto Moreira en España. La noticia generó tal estruendo, que prácticamente anuló la celebración de Enrique Peña Nieto y le volvió a echar a perder otro viaje al extranjero. Acusado de lavado de dinero, Moreira fue detenido por las autoridades españolas en el aeropuerto de Barajas. La noticia corrió como pólvora y prácticamente Moreira le robó la plana al Chapo, lo cual ya es mucho decir. En el juego de la ironía, la policía española escribió en Twitter tras la detención de expresidente del PRI: "Misión cumplida". Palabras más filosas no pudo encontrar el gobierno mexicano.
La noticia cayó como bomba en el país, y por supuesto, en Coahuila. La justicia se hace en el extranjero. En México, esos políticos son impunes. El golpe fue tan fuerte, que se canceló el Consejo Político Estatal del PRI y en Los Pinos retumbó. Pero el silencio reinó. El gobernador Rubén Moreira II, guardó un silencio elocuente. El silencio de la complicidad. Por su parte, el presidente Peña Nieto pidió esperar y continuó sin molestias su viaje a Oriente. El preciso no tiene amigos. La Procuraduría General de la República no quiso darse por enterada de la red de corrupción liderada por ex gobernador de Coahuila. Lo suyo es buscar a Kate del Castillo. En cambio el PRI acuñó una frase de antología: "Las instituciones no son responsables de los actos de los individuos que las integran"
Como gobernador de Coahuila, Humberto Moreira fue el principal responsable de una deuda impagable, a todas luces desproporcionada y sobre todo, adquirida en parte de manera ilegal y fraudulenta. De esa forma, un buen día de 2011, los coahuilenses amanecimos endeudados hasta la chanclas con más de 36 mil millones de pesos. La cifra fue tanto como robarse un presupuesto anual del estado para esa época. A partir de entonces, el asalto al erario coahuilense quedó impune y se volvió un enorme agravio. Por lo mismo, cuando se supo que Moreira terminó en la cárcel, un júbilo se extendió entre muchos ciudadanos, incluyendo algunos priistas. ¡Gracias España! ¡Gracias Estados Unidos!
En mayo de 2008 empecé a escribir de manera regular en El Siglo de Torreón. Por entonces, mi primer artículo se tituló, "La deuda de Coahuila". En ese texto discutí y critiqué, pero sobre todo, expresé mis dudas acerca de la deuda de 3 mil 500 millones que el gobierno del estado contrató en ese año. Aunque ya existía evidencia de malos manejos gracias a los informes de la Auditoría Superior de la Federación, nunca me imaginé en ese momento, el megafraude en que se convertiría. Durante años Humberto Moreira quedó impune y hasta llegó decir que el ofendido era él. Así de trastornado lo dejó el poder. Para no quedarse atrás en la corrupción, el Congreso local legalizó la deuda y actualmente esos cómplices son "representantes populares" y funcionarios en el gobierno estatal.
El gobierno al mando de Peña Nieto, hizo del combate a la corrupción un discurso de campaña, es decir, no hizo nada. Durante esos años se habló que una parte del dinero de la deuda fue a parar a la campaña presidencial. ¿De qué otra manera explicar el vertiginoso ascenso del coahuilense en el PRI nacional? Ante el dilema del prisionero, algunos operadores de Moreira lo fueron señalando en Estados Unidos. ¿Hablará también Moreira sobre Peña Nieto, como antes lo hizo Javier Villarreal o Rolando González Treviño?
Lo que ya no sorprende del suceso, es la facilidad con la que un gobernante en México, puede asaltar el erario impunemente. Más todavía, ser protegido por el mismo sistema político. Con razón, Arturo González de Aragón, quien fuera el auditor de la Federación hace algunos años, se despidió de su cargo, afirmando que los partidos políticos en México son un auténtico crimen organizado.
Por lo pronto, la captura de Moreira significa el fin del moreirato en Coahuila. Difícilmente el PRI nacional cargará ese muerto. A todo esto, el gobernador Moreira II es insostenible. El fantasma de Oscar Flores Tapia recorre Coahuila.
El Siglo 
20 de enero de 2016 


miércoles, 2 de diciembre de 2015

4 años y nada

Cuarto informe de gobierno. Aplausos. Seguimos avanzando. Aplausos. En Coahuila cumplimos. Aplausos. El mayor logro de Moreira II no es la generación de empleo en Saltillo. Ni la disminución de la violencia y la inseguridad en el estado. Su verdadero logro es mantener impune la deuda de Moreira I. Aplausos.

miércoles, 12 de agosto de 2015

¡Humberto Moreira es inocente!

Foto: http://mexico.cnn.com/nacional/2011/03/04/humberto-moreira-asume-al-cargo-como-presidente-del-opositor-pri

No hay duda: la realidad supera la ficción. Más todavía. Prefiero la ficción, en tanto nos permite construir mejores realidades. Pero la realidad es terca y decepcionante. Para el caso, retomo cuatro sucesos recientes.




Donald Trump es el perfecto ejemplo de que el dinero no garantiza ser buen político o si quiera, tener buen gusto. Las declaraciones racistas del millonario que aspira obtusamente a la presidencia de Estados Unidos, terminó por hundir su posible candidatura, además de hacerle tremendo favor a Hillary Clinton. Por otro lado, su declaraciones evidencian la desconexión y profunda insensibilidad ante los brotes de racismo en Estados Unidos. No sólo es la infamia de esa historia para los estadounidenses, que todavía en la década de 1960, hacían ley contra los afroamericanos. Quedan secuelas desde un terrible presente donde cualquier día, un loco le da por asesinar personas en nombre de las "razas". Como sucedió en una emblemática iglesia de Charleston. Hasta las democracias más avanzas, guardan dentro de sí, latentes amenazas.
Lejos de ser estáticas, las instituciones también cambian conforme cambian las sociedades. Desde hace tiempo que la noción de familia y matrimonio dejaron su definición tradicional, como bien lo demuestran las tendencias internacionales. Desde hace tiempo que la concepción tradicional de familia cambió en un país conservador como México. ¿No lo creen? Vean los perfiles demográficos en el Inegi. Igualmente, el matrimonio ha cambiado. En ese sentido, celebro la pluralidad y reconocimiento hacia los matrimonios homosexuales. No sólo es un asunto nacional, como recientemente lo reconoció la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sino también es un reconocimiento global de los derechos de las personas. Como tal, no deja de sorprender lo lejos que va la Iglesia Católica al expresar su rechazo, y al mismo tiempo, encubrir impunemente los casos de pederastia en México y el mundo.
Al otro lado del mundo, nuevamente Grecia da la nota. La desgracia financiera de ese país de la Unión Europea, nos acerca a la historia de México por la deuda pública, la quiebra de las finanzas y la corrupción de los gobiernos. Los griegos tuvieron extraordinarios filósofos, y pésimos economistas. Más vale vernos en el espejo griego, que lamentar futuras quiebras bajo la mano del "mejor" ministro de finanzas del mundo. No hay que perder de vista que el gobierno de Enrique Peña Nieto, está pagando la operación del gobierno con deuda. Dicho de otra manera, una bomba de tiempo se cultiva en las finanzas mexicanas. En los últimos 18 años, tuvimos gobiernos responsables financieramente. Lo que ahora se está haciendo es preocupante. Súmele a eso, el control de la Cámara de Diputados. No hay balance, ni contrapesos. La oposición sencillamente encantada con el gobierno.
Para cerrar querido lector, ¡Humberto Moreira es inocente! Sí, inocente. Otra vez el gobierno gringo hace la chamba que en Coahuila se evita a toda costa. Mientras acá se protege al exgobernador, allá exhiben la corrupción ligada a la megadeuda de 36 mil millones de pesos. Como en el pasado nacionalista, podría decirse que la culpa es de los gringos, porque sí tienen estado derecho. Justicia pues, algo que en México se aplica selectivamente.
¡Humberto Moreira es inocente! Los malos son esos jueces gringos que señalan a los "conspiradores" y la mansión del gobernador, como si hablaran de Alí Babá y los cuarenta ladrones. Sin embargo, es inocente, porque acá en México no hay nada, y en Coahuila hasta el PRI volvió a ganar "carro completo" en las elecciones federales. El pueblo bueno no se equivoca, por eso refrendó a los Moreira en el poder. 7 de 7 diputaciones garantizan que todo cambia, para que todo siga igual. Sobre la deuda no hay responsables, ni esas cosas impertinentes de transparencia y rendición de cuentas.
¡Humberto Moreira es inocente! Prueba de su honorabilidad, son los miles de millones de pesos contratados con documentos falsificados, firmas inventadas y hasta algún decreto ficticio en el mejor diario literario del Estado: el Periódico Oficial. Con razón nuestro Presidente, el de la casa blanca, habla de domar la condición humana. ¿A qué se referirá? Hasta ahora, ¡Humberto Moreira es inocente! En tanto Estados Unidos lo decida.
1 de julio 2015

lunes, 4 de mayo de 2015

Ni perdón, ni olvido


Del ofendido soy yo, Humberto Moreira, ahora busca el "derecho al olvido". Sí, el exgobernador del gigantesco fraude llamado deuda de Coahuila, también quiere que olvidemos el lavadero. De acuerdo con un diario de Saltillo, la empresa Eliminalia.com, solicitó borrar los datos de una nota relacionada al abdomen de Moreira. Pero Moreira no tuvo que contratar a ninguna empresa para tapar y olvidar la deuda, simplemente aseguró una sanguínea sucesión.

lunes, 12 de enero de 2015

¿El PRI de siempre?


Crisis política y corrupción, deuda nacional por segundo año, devaluación del peso, dólar a la alza, petróleo a la baja… y una espléndida casa blanca. Es decir, los ingredientes de un crisis a la antigua. Al final de su sexenio Ernesto Zedillo entregó buenas cuentas, y rompió con la tradición de quebrar al país. Vicente Fox, a pesar de ser un frívolo en el gobierno, mantuvo la estabilidad. Felipe Calderón, que nos metió en una sangrienta e "imbécil" guerra, tampoco quebró al país. En el pasado, tuvimos una camada de presidentes que cada sexenio provocaban una crisis desde el gobierno. Luis Echeverría inauguró la infame tradición. Le siguió José López Portillo, Miguel de la Madrid, y sólo Carlos Salinas de Gortari los pudo superar. Rezo, imploro y hago votos porque la presidencia de Enrique Peña Nieto, prematuramente desgastada, no opte por la vieja tradición.
10 de dic 2014
El Siglo

lunes, 20 de octubre de 2014

Recuerdos de la deuda


Cada 16 septiembre, las fiestas patrias son motivo de días inhábiles en el trabajo, descanso para los niños en la escuela y repetidos "vivas" para México. Pero dejemos las conmemoraciones y festividades nacionales, porque nunca falta la resaca tras los aniversarios. Durante los años setenta del siglo pasado celebremos y celebramos hasta que la resaca nos llevó a la cruda realidad. Eran los años donde se descubrieron nuevas fuentes de petróleo en el país. Por entonces el presidente José López Portillo, un hombre que defendió el peso como un "perro", informó a los mexicanos que ya no éramos un país pobre, sino que había que "administrar la abundancia". ¡Viva México! Y el futuro corrió por cuenta de los "veneros del diablo". Con ese optimismo gubernamental gastamos y gastamos lo que todavía no teníamos, hasta que la fiesta se acabó.
Al igual que el clima, los aires internacionales cambiaron y los precios del petróleo derrumbaron las abundantes expectativas, pero ya nos habíamos endeudado. De paso, la economía mexicana también se derrumbó. Luego vino Luis Echeverría y otra crisis nos alcanzó. Fue la secuela perfecta de una película de terror. No obstante, la tragedia económica no venía desde afuera, sino del gobierno mismo. Otra vez los efectos de la fiesta nos afectaron. A la distancia, un escritor de la onda, bautizó aquellos sexenios como la "docena trágica". Sin embargo, los problemas de la deuda no acabaron ahí. Un buen día, un presidente pelón, carismático y reformador, terminó su sexenio quebrando el país. La causa, según se dijo, fue un "errorcillo de diciembre". Más mal no nos podía ir, y al fin tuvimos una tregua para los sexenios de Zedillo, Fox y Calderón. En ese inercia positiva, la deuda pública se mantuvo a niveles razonables, sin que el gobierno fuera esencialmente problema para los ciudadanos.
Enrique Peña Nieto, el presidente que logró el paquete de reformas más importantes en los últimos 18 años, recibió un gobierno con finanzas públicas sanas. Desde el año pasado, rompió una regla de la ortodoxia financiera. Su gobierno contrajo deuda para financiar el gasto. En 2013 el déficit fue de 4.1 por ciento del PIB. Tanto, como en los exuberantes años setenta. Este año, nuevamente el gobierno federal volverá a contratar deuda. Es decir, vamos a pagar la operación del gobierno con dinero prestado.
Para el gurú de la Secretaría de Hacienda, Luis Videgaray, el país "todavía requiere de un impulso contracíclico para lograr llegar a los niveles de pleno empleo, de ahí que en este momento el no utilizar el déficit público probablemente sería un acto de gran irresponsabilidad".
Desde esa política, parece que en este momento no vivir de prestado sería irresponsable. ¡Cómo han cambiado los tiempos! En el pasado, México vivió muy malas experiencias con el manejo de la deuda pública. Quiebra tras quiebra, aquellos gobierno dejaron un profundo retroceso que sólo agravó desigualdad y pobreza. En los años recientes, nuestro país fue reconocido internacionalmente por el buen manejo de las finanzas. Tras las crisis global de 2008, México pasó bien la tormenta, no así la endeuda economía gringa, además de un buen número de países europeos. Quien dijera, a la vuelta de los años, sí hicimos bien la tarea. Por segundo año consecutivo el gobierno anunció más contratación de deuda. Ahora de 3.5 % del PIB. Si bien es cierto, actualmente no tenemos un problema con la deuda, experiencias en el pasado nos llaman a desconfiar. Hacienda acaba de proponer el paquete económico para 2015 con más déficit. La razón se justifica porque busca "suavizar la trayectoria del gasto y no afectar la dinámica positiva que ha venido observando la economía mexicana" (Comunicado de Hacienda, 14-IX-2014). En cuestión de días, Hacienda dice una cosa, pero el Banco de México dice otra. De esa manera, el Banxico volvió a recortar la previsión anual del crecimiento para el país. ¿Qué no estábamos en una dinámica positiva? ¡Vaya galimatías! Por lo pronto, restan cuatro años al sexenio. Que ¡Viva México!

El Siglo de Torreón
17 de septiembre 2014

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1038071.recuerdos-de-la-deuda.html

miércoles, 29 de mayo de 2013

Árbitro legal

Documentos, firmas y nombres del escándalo envuelven a Leopoldo Lara Escalante, presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Coahuila. Tiene razón en afirmar que los documentos notariales donde aparece un tal Vicente Chaires Yáñez, están dentro de la legalidad. ¿Se acuerdan de ese personaje? El mismo ligado al megafraude y la deuda en Coahuila con Moreira I. Lo cuestionable y lo sospechoso es la relación que parecen apuntar los documentos con los operadores del moreirazo. ¡Vaya historia de cara a las elecciones!

miércoles, 13 de febrero de 2013

El gobernador transparente

La transparencia como discurso es políticamente correcto. Se escucha bien, es loable y no suscita oposición. Por eso, ante el problema de credibilidad, el gobierno de Rubén Moreira ha insistido en “una nueva dimensión de la rendición de cuentas”. Recientemente promovió una serie de acciones para transparentar su gobierno: la publicación de la nómina con nombre y apellido; los padrones de los beneficiarios sociales; la publicación de los contratos de la deuda. Veamos éste último punto.
Lo bueno. El gobierno de Moreira II abrió los contratos de la deuda de Moreira I. Lo malo. Los documentos se presentan a medias. 

En otras palabras, lo que fue una buena acción por transparentar, en realidad terminó como una acción fallida que reafirma la desconfianza. Datos borrados, documentos mochos. En una palabra, censurados. El Secretario de Finanzas, Jesús Ochoa Galindo, ni siquiera sabía hasta que le preguntaron. ¡Así ni cómo! Pero en el fondo, es revelador ese mal paso de la transparencia, porque aun y cuando los contratos los publicaran como están en el cajón, eso no explica en qué se gastaron miles de millones de pesos. Las cifras no cuadran, ni nunca le cuadraron a Moreira I cuando al fin quiso explicarlas. ¡Menos mal que regresó a estudiar! Tal vez de regreso nos entregue un libro sobre finanzas públicas.

Vuelvo a la transparencia. Qué bueno que se publiquen los contratos, pero también hay que advertir que la publicación no promueve la rendición de cuentas por el fraude. Hasta ahora nadie toca a los prófugos, y mucho menos a los involucrados que todavía forman parte del gobierno actual.
Para acrecentar el descrédito, el “informe público de la restructuración de la deuda” no va al grano de las cosas: el saqueo al por mayor de las finanzas estatales. Una fácil justificación pretende suponer a los ciudadanos como tontos. El culpable de la deuda (¿y también del fraude?), fue la crisis externa en Estados Unidos. ¡Sí! Así como lo leyó. Cito un párrafo del documento que divulgó la Secretaría de Finanzas: “una serie de medidas contracíclicas que implicaron un incremento en el gasto de inversión del presupuesto anual, con el propósito de generar empleo para los Coahuilenses y mantener los niveles de competitividad”.

Tanta prisa y tanta preocupación tuvieron por los coahuilenses, que la medida “contracíclica” los llevó a inventar firmas, falsificar documentos y hasta invertir en Texas. Pero en un Coahuila de impunidad, donde un hermano es el protector del otro hermano, no hay más resultado que la impunidad. Difícilmente podría ser de otra manera, si uno le debe el poder a otro. Por eso, en moreiralandia la semana pasada celebran la promulgación de una nueva Ley de fiscalización, pero en los hechos se deja intacto a los responsables de la deuda. En moreiralandia publican la memoria de los contratos, pero nada se dice corrupción.

En el documento oficial, la justificación de la herencia tóxica, fue enumerada en diez antecedentes. Desde luego, la deuda se contrajo por el bien de los ciudadanos de Coahuila. ¡Un mundo de felicidad! El antecedente diez de la deuda no tiene desperdicio porque resume la visión artificial del gobernante: “los coahuilenses enfrentaron y superaron este reto”. Sólo les faltó que nos pidieran dar las gracias.

3 de febrero 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9171393

martes, 15 de enero de 2013

Un paso adelante, un paso para atrás



Sin duda, el eslabón más débil del gobierno mexicano, es el municipio. Al mismo tiempo, es el gobierno más inmediato a los ciudadanos. Por lo mismo, mucho de lo que sucede en las ciudades, tiene su gloria o su tumba en los gobiernos municipales. Para no ir tan lejos, la transición a la democracia se dio de abajo hacia arriba, es decir, de los municipios hacia el gobierno nacional. De esa manera la alternancia primero se cultivó en las presidencias municipales, pero hasta la fecha, la capacidad de ese nivel de gobiernos es sumamente desigual.
 Por un lado tenemos un pequeño cúmulo de municipios con amplias capacidades (hablamos de unos 60 entre dos mil), pero por otro, abundan los municipios con un papel meramente testimonial, inermes para hacer frente a los problemas de la ciudad. Hace varias décadas, en 1983, se fortaleció la capacidad y la autonomía de los municipios a través de la reforma al artículo 115 constitucional. En aquella época fue un avance, pero ahora, el papel de los municipios está rebasado. No sólo por la desigualdad de las instituciones, sino por la calidad de los gobiernos. El tema de la calidad, o si quieren, de eficiencia, parece trivial para muchos alcaldes, pero en contextos de competencia, hacer una buena administración tan solo es un aval mínimo para ratificar el poder. Dicho en otras palabras, hacer una buena administración también es rentable electoralmente.
Así como en los últimos años, algunos gobiernos estatales contrajeron deudas insostenibles, Coahuila es el peor ejemplo, también es común la quiebra financiera en los municipios. Entre deudas y negligencia administrativa, hay casos paradigmáticos como Cuernavaca y Acapulco. Pero la historia no termina ahí, sino empieza con la facilidad de los alcaldes para dejar herencias tóxicas a los ciudadanos, y salvo contadas excepciones, son llamados a cuentas. Al respecto, la ley de contabilidad gubernamental es una respuesta al desorden en los municipios, pero también, es un refuerzo para la transparencia de los recursos, y entonces sí, el llamado a rendir cuentas. 
En ese sentido, es positiva la postura del Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, al negar que rescatarán las finanzas de estados y municipios: “deben tener la capacidad de crear financiamiento, de ordenar sus finanzas, realizar ajustes para disminuir las partidas de gastos y recaudar más impuestos”. 
Pero lo que es un paso para adelante, también es un paso para atrás. El 2012 cerró con un regalo de los diputados federales para continuar con las malas cuentas en los estados y municipios. Aprobaron la condonación de multas y recargos por no pagar debidamente el impuesto sobre la renta ante la Secretaría de Hacienda. Por supuesto, ese privilegio no es para los ciudadanos en general, sino para los gobiernos municipales que reciben incentivos para la ineficiencia.
Bajo esas reglas del juego, es difícil que los gobiernos locales hagan administraciones de calidad, si al final, hay pocas consecuencias para políticos que quiebran, defraudan o sencillamente dilapidan los recursos públicos. Al final, no faltará quien afirme, ¡para eso son las plurinominales!
9 de enero 2013






viernes, 23 de noviembre de 2012

Más sobre la tragedia de equivocaciones


Coahuila es pura literatura. Qué les parece la siguiente obra de teatro: El engañador engañado. O qué tal la farsa: Yo te aseguro que yo no fui. Mejor una obra de misterio un tanto esquizofrénica: El extraño caso de un exgobernador y su hermano. Para reafirmar la superioridad moral, no puede faltar una obra piadosa: Vidas ejemplares de grandes seres humanos en Coahuila.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Tragicomedia de equivocaciones


Comedia de enredos, burlesca. Vodevil en medio de la tragedia, ese es el escenario que ofrece Coahuila. En todo esto, más que ironía, padecemos la burla. Coahuila ofrece una tragedia de equivocaciones. Acuso, señalo. Me dijo, me dijeron. La suposición suplanta los hechos. Es el escenario ideal para las opiniones. Mejor aun: para las difamaciones. Por eso la demandas, las denuncias, los pleitos entre los abogados. Al fin, materia estéril para eso que llamamos libertad de expresión.
Pero si los personajes de una pseudo obra shakespeareana se pelean a declaraciones en los medios, el telón de fondo es la impunidad gubernamental por el megafraude de la deuda; el territorio bajo dominio del crimen organizado; la violencia en las principales ciudades del estado y por si fuera poco, un estado débil que se aferra a cualquier cosa con tal de permanecer.
En la tragicomedia de equivocaciones va Humberto contra Guadiana y de regreso, Guadiana contra Humberto. Ayer fueron años de apoyo. Hoy son de discordia. Por eso, en vano esperamos la declaraciones de un hombre que perdió el poder, aunque todavía hacen el suficiente ruido para incomodar a la herencia fraternal. Las diferencias son evidentes: uno carismático, cercano a la gente, aclamado por el pueblo, con una idea clara de gobierno y sobre todo, con las arcas bien llenas de dinero. El otro, aunque hermano, es hosco, sin carisma, con un equipo endeble que a la primera de cambios se va. Pero lo más grave: sin dinero para obra. Ya solo queda afirmar que el “populismo mata lo popular”. Así es cuando las arcas están vacías… ¡No hay más remedio que hacer trabajar al Congreso!
Ante la desesperación, otra vez se volvió a pedir dinero. Un crédito por una cantidad irrisoria: 950 millones. Sin duda la oportunidad es favorable para tratar de bajarle al desastre que dejó el bacanal entre hermanos. Tal vez el nuevo préstamo de un poco de maniobra, pero nada de relevancia. Teníamos 32 y nos gastamos 35: la aritmética no perdona. Aunque la decisión es buena financieramente, políticamente se asemeja a la burla. Es la comedia y también la tragedia. ¡Menos mal que ya no le interesa la popularidad!
Algún acierto debemos reconocer. La imagen personal no se reproduce ad nauseam. No vemos fotos por aquí y por allá que nos recuerden al gobernante. Eso sí, los coahuilenses nos ahorramos las fotos del gobernador, esa chabacanería onmipresente hasta en la más insignificante oficina gubernamental. En donde sí no hubo equivocaciones, fue en tapar la deuda, en cuidar a sus cómplices y mostrar algún recato por el fraude que a penas empezamos a pagar.
14 de noviembre 2012

viernes, 16 de marzo de 2012

Rubén contra Humberto

Un frenesí legislativo marcó el paso de los primeros 100 días del gobernador Rubén Moreira. Reformas, leyes, decretos y acuerdos en el Congreso local apuntan el estilo personal de Moreira II. Hay un evidente interés por lo jurídico. Así, la nueva legislatura reproduce las propuestas del gobernador a pies juntillas. Reformas a la constitución del estado. Reformas a la ley de educación, turismo, desarrollo y asistencia social. Reformas al código penal, al sistema de seguridad pública, a la procuraduría y a la ley orgánica del Congreso. Además hay que sumar una sucesión de leyes sobre la venta y consumo de alcohol; prevención social y delincuencia; planeación para el desarrollo; asistencia social.

En realidad, el actual ritmo legislativo lleva un continuo con la legislatura anterior, sobre todo, los últimos meses donde se lanzó la nueva ley de deuda pública (con la cual se legalizó el colosal fraude); una ley para el desarrollo de la juventud; una más sobre bebidas alcohólicas (¿cuál es la obsesión moral con el alcohol?); una ley para distribuir las participaciones federales a los municipios; y sobre todo, la ley orgánica de la administración pública.


Sin ánimo de compilar la actividad legislativa, conviene concentrarnos en dos puntos: las finanzas estatales y la seguridad. En esos dos ámbitos, Rubén deshizo las instituciones que promovió Humberto, entonces Moreira I. El SATEC, que habría de blindar la administración de Humberto por no sé cuántos años, se coronó con la salida y luego “misteriosa” desaparición de Javier Villarreal. Hoy esa institución fue derogada por Rubén. Pero los cambios no son muchos. Sí hay un nuevo nombre, “Administración Fiscal General”, a cargo precisamente de Ismael Ramos, aquél funcionario que desde la Función Pública nunca vio nada, y mucho menos advirtió irregularidades con el desfalco de la deuda.

El segundo punto es más grave por tratarse no sólo de los impuestos, sino de la seguridad de los coahuilenses. El gobierno de Moreira II acaba de derogar el marco de la Fiscalía instaurada por Moreira I. La finalidad es retornar al esquema anterior de Procuraduría General de Justicia y Secretaría de Seguridad Pública. No quedó de otra, sobre todo por las detenciones de funcionarios y las acusaciones formales de nexos con el crimen organizado. Ahí, “misteriosamente” desapareció el célebre hermano del anterior fiscal.


Sin embargo, a pesar de los cambios legales, está latente la corrupción en esas dos áreas. Por lo mismo, la derogación de aquellas instituciones no limpia la mancha que dejaron aquéllas. Cambian los nombres, ¿también las mañas?


Si bien, es significativo que Rubén cambie el rumbo que estableció Hu
mberto, la hermandad todavía deja en vilo la justicia, la verdad sobre la deuda y el llamado a cuentas sobre los responsables de los dineros públicos y la seguridad. Ahí, para colmo de males, no hay Rubén contra Humberto. 


16 de marzo 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9130187

miércoles, 14 de marzo de 2012

La advertencia del auditor

Con frecuencia se confunde transparencia con rendición de cuentas. A veces la primera falta, pero la segunda nunca llega. En otras, la transparencia no lleva ni por error a la rendición de cuentas. En ese caso la transparencia se convierte en cinismo. ¡Y vaya que lo hay! En consecuencia, la transparencia por sí sola no inhibe la corrupción. Hacen falta actores que revisen, contrapesos que funcionen y por qué no, ciudadanos exigiendo cuentas. Esto suena bien, pero en la práctica es complejo, requiere conocimiento, paciencia y perseverancia. No son virtudes teologales, pero sí cívicas.

Escucho muchas quejas contra las autoridades, pero a la hora inquirir, encuentro pocos ciudadanos dispuestos a confrontar, a solicitar información sobre el punto que les indigna. 



¿Será que nos conformamos con la queja?

Hace más de una década que la Auditoría Superior de la Federación juega un papel relevante en la democracia mexicana. La puntualidad de sus informes, más que compilar buenas prácticas de gobierno, evidencia en el mejor de los casos, la ineficiencia; en el peor la corrupción imperante. Recientemente el auditor, Juan Manuel Portal, ha advertido sobre los riesgos que enfrentan los gobiernos locales en las finanzas públicas. Llama a “transparentar la deuda pública, y el resto de los pasivos financieros locales, con el objetivo de tomar medidas oportunas de prudencia, y de responsabilidad hacendaria”.


En los primeros días de febrero la Auditoría publicó el Informe sobre la cuenta pública 2010, pero por desgracia, la cantidad y el tamaño de las revisiones, lamentablemente retrasa uno o dos años el informe. No obstante, quedó registrado que de nueve auditorías a las transferencias federales, el gobierno de Coahuila reprobó cinco, tuvo tres con salvedad y sólo pasó una. No es consuelo, pero a nivel nacional el panorama es similar porque hay algo que no termina de funcionar: las sanciones nunca llegan, y cuando lo hace, el responsable ya desapareció.




En el arte de abrir y tapar hoyos, el Senado aprobó ayer en comisiones, la creación de la Fiscalía Nacional contra la Corrupción y el combate al lavado de dinero, aunque es fecha que no se sabe de ningún caso relevante de extinción de dominio, así sea narcotraficante o político. Por cierto, el promotor de esta iniciativa fue el lagunero y senador panista, Ricardo García Cervantes. 



Pero a estas alturas, un órgano más de fiscalización no ofrece esperanza de corregir el rumbo de ineficiencia, abusos y corrupción documentado por la Auditoría. La mejor prueba es la cómoda Secretaría de la Función Pública. O cómo olvidar la deuda coahuilense, donde las autoridades han publicado por fin los contratos renegociados con los bancos. Lo malo es que nos encontramos en el caso donde la transparencia se vuelve cinismo. 


14 de marzo 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9129160

viernes, 9 de marzo de 2012

La cruzada de Moreira II


Recién se cumplieron los primeros 100 días de Moreira II como gobernador de Coahuila. No estoy seguro que podamos hablar de logros, avances. Sobre todo, por la continuidad del gobierno anterior con el actual. ¿Dónde empieza uno y dónde termina el otro? En cambio, sí tenemos una administración dispersa, abrumada por los recortes presupuestales, por la crisis de seguridad que degrada recientemente a Saltillo y Piedras Negras. No veo claro hacia dónde va el gobierno de Coahuila, aunque ya promovió una batería de reformas en el Congreso que pretenden cambiar la vida en el estado. Si por decreto fueran las cosas…

En los primeros meses de la administración los símbolos ya pesan. Por eso, no es casual que esa dispersión se refleje también en el cambio de imagen institucional. Así, Moreira II empezó su mandato con un slogan de insulto: “En Coahuila se sonríe”. Ahora, bajo una lacerante realidad cambiaron la sonrisa y el logo por “El Gobierno de todos”.  

En 100 días el gobernador emprendió varias cruzadas. Ahí tenemos a Moreira contra los casinos. Moreira contra el alcohol. Moreira contra los table dance. Moreira contra el vicio. Moreira contra la obesidad (ya dijo que bajará 20 kilos). Moreira contra el dengue. Y desde luego, Moreira contra el crimen organizado. Hace unos días, tras la violencia de los grupos criminales en la capital y en la frontera, el gobernador insistió que “en Coahuila no se tolerará la impunidad”.

En principio, sus cruzadas son plausibles, pero dos cadáveres en el clóset restan legitimidad a sus acciones. Me refiero a los hermanos Torres Charles y a la parte de la deuda que es un megafraude de varios miles de millones. En la medida en que Moreira II prefiere evitar esos lastres, sólo abona a la pérdida de confianza y credibilidad. Máxime cuando nos dice que va contra la impunidad.

Impune está la deuda, por más que se pida dar “vuelta a la página”. Más grave todavía es lo que ya emerge del podrido sistema de justicia. ¿Cómo creerle a Moreira II que va contra la impunidad si ha sido incapaz de esclarecer la deuda en general y la parte del fraude que se pretende olvidar? ¿Cómo darle confianza cuando la continuidad de un gobierno a otro quedó bajo la infiltración del crimen? ¿En qué medida un lastre le pesa más al gobernador que otro? Sólo el tiempo lo dirá. 
Mientras tanto, lo que se respira en Coahuila, es la espesa impunidad que emana del propio gobierno. 

viernes, 28 de octubre de 2011

Regla de oro

A los griegos se le acabó la fiesta de manera dramática. Cuando su gobierno por fin reconoció una deuda pública impagable, Alemania como líder económico de la Unión Europea, revisó el caso, para luego encontrar que la deuda fue mayor a la reportada por el festivo gobierno griego. Así, la mejor salida que Alemania y Francia encontraron a la crisis, fue rescatarlos y de paso, “perdonar” la mitad de la deuda pública griega.

Todavía no dejan de representar un riesgo para la estabilidad de la eurozona las deudas acarreadas por los Pigs (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia, España), de ahí que la comunidad europea asumió el costo estratosférico del rescate. Por entonces, muchos ciudadanos alemanes protestaron porque su canciller, Angela Merkel, decidió rescatar con dinero de los contribuyentes alemanes el desastre financiero de los políticos griegos.


Al final, prevaleció el sentido de supervivencia común. Sin embargo, esto ha llevado la Unión Europea a retomar las reglas de oro para sus gobiernos. En 2009 Alemania elevó a rango constitucional un límite para que el gobierno no pueda endeudarse más allá del 35% del PIB, a fin de mantener el equilibro y no comprometer la operación. En el mismo sentido España aprobó este año un freno a la deuda. De manera general y luego de siete horas de negociación, los principales líderes europeos firmaron un Pacto de Estabilidad a fin de impulsar en los países de la eurozona, techos y restricciones similares a la deuda pública.


Sin bien, en nuestro país las deudas estatales no dejan en riesgo las finanzas del gobierno nacional, no estaría demás impulsar una legislación que obligue a la entidades a fijar un techo para sus deudas. Una regla de oro que limite a los futuros Humbertos Moreira. En la relación actual nada garantiza que el día mañana aparezcan otros “moreirazos” en las finanzas públicas. Por lo mismo, es necesario fijar reglas que nos protejan incluso, de nuestros políticos.



28 de octubre 2011
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9051979

jueves, 25 de agosto de 2011

Manual para entender la deuda de Coahuila


Ahora que la mayoría de nuestros diputados locales han aprobado más deuda para pagar la deuda de Coahuila, conviene revisar con calma lo que significan 33 mil millones de pesos. Por lo mismo, es necesario detenerse en el manual para entender le deuda del Estado. Tomo algunos puntos del útil documento que se encuentra en las oficinas de todo gobernador en tiempos de alternancia:

La deuda “es para beneficio de los coahuilenses” (cambie la opción según el estado de la República donde se encuentre).

Repítase a sí mismo cien veces y otras tantas a los medios: la deuda siempre es buena (no importa que usted no lo crea).

Para evitar burocracias, agilizar trámites y ahorrar tiempo a la hora de contratar deuda, no dude en falsificar documentos, inventar decretos y dar como ciertas referencias en los periódicos oficiales. Son los fines, no los medios.

No hay que “satanizar” la deuda, todo se invirtió en infraestructura (?).

El problema no es deber más de lo que ingresa, sino contar con mayoría en el Congreso de la Unión. Sólo así se garantiza el rescate en el presupuesto de egresos.

Si quiere endeudar a su estado, asegúrese de tener un congreso local en “sintonía”. Para eso sirven las mayorías, incluso para ir contra los ciudadanos.

Si recibe constantes críticas, lo presionan los medios y la oposición, no se preocupe, culpe a los otros. Diga que se trata de una “campaña perversa” en su contra. No hable del tema, busque otros.

No escatime recursos: ¡33 mil millones no es nada! 1300 millones de intereses tampoco son nada si de popularidad, fuerza electoral y carro completo se trata. Además, rumbo al sueño de la presidencia de la República todo se vale.

Si las conocidas calificadoras degradan abruptamente la calificación de su estado, diga que esas mismas calificadoras también se “equivocaron” en Estados Unidos, es decir, allá también avalaron los fraudes financieros.

Si usted ocupa el puesto de secretario de finanzas actualice las fórmulas financieras para complacer a su gobernador: 2+3=4. Si al final del sexenio las cosas ya no funcionan, renuncie y no conteste llamadas.

Si a su oficina de gobernador llegan informes de que el dinero no alcanza, sólo pronuncie tres palabras mágicas: deuda, deuda, deuda.

Si acusan a uno de sus secretarios o funcionarios cercanos, mejor diga que no los conoce. Al fin son campañas “orquestadas”.

Corrupción, desvío de recursos, enriquecimiento (in)explicable… olvídese de esas palabras maliciosas, seguramente son un invento de la oposición.

Nota: El manual del gobernador para contraer deuda con cargo a los contribuyentes, aplica a todos los partidos políticos sin excepción.

24 de agosto 2011

miércoles, 24 de agosto de 2011

¡31 mil millones! Preguntas a Rubén Moreira


Por otras vías de transparencia, al fin sabemos de la pesada carga financiera que tiene el estado de Coahuila. La Secretaría de Hacienda publicó lo que nuestros funcionarios estatales prefieren evitar. Por lo mismo, es crucial preguntar al gobernador electo, Rubén Moreira, qué hará al respecto.

¿Cómo afectará la deuda pública a su gobierno? ¿De qué manera se va a enfrentar a la pesada carga?

¿Cuál será el impacto de la deuda en la operatividad del gobierno estatal, sobre todo, en los programas de inversión pública? ¿Cuál el costo de oportunidad?

Ahora que Coahuila avanzó en el combate a la pobreza ¿Cómo impactará la deuda en los programas sociales destinados a los sectores vulnerables?

Si la deuda per cápita de los coahuilenses es de 11 mil 633 pesos, ¿no es más de lo que recibe en apoyos sociales un coahuilense en marginación?

¿Por qué si se contrajo una deuda tan grande, todavía hay obras inconclusas?

¿Cuánto se paga de intereses por concepto de la(s) deuda(s)? ¿No serían mejor unas finanzas sanas que unos intereses largos?

Fuente: Coahuila web oficial



Resultado del link, ???

¿Qué se oculta o se quiere ocultar para no informar puntualmente sobre el estado de la deuda pública? Haga el ejercicio en www.coahuila.gob.mx y vaya a las ligas de transparencia, información fiscal y deuda pública. ¿Por qué no se informa?

¿Se va a realizar una renegociación de la deuda para aligerar los pagos? Si es así, ¿quién se benefició con los contratos anteriores?

¿Por qué la mayoría priisita en el Congreso acaba de avalar reformas a la Ley de deuda pública? ¿Acaso el estado necesita dinero a corto plazo para solventar más deuda?

Es cierto que sin deuda no hay desarrollo, como afirmó hace unos meses durante la campaña. ¿Pero se puede hablar racionalidad financiera cuanto nuestra deuda es igual a nuestro presupuesto anual?

¿De qué manera va a ordenar las finanzas del estado? ¿Quiénes van a ser los funcionarios responsables además de los contribuyentes?

Para salir de la deuda en los próximos seis años, ¿qué va hacer? ¿Aumentar impuestos, contraer más deuda, reducir el gasto corriente del gobierno o bajar la inversión pública?

Lo menos, gobernador electo, es la trasparencia. Lo más, es la rendición de cuentas, la utilidad pública que genere su gobierno.

7 de agosto 2011
Milenio http://impreso.milenio.com/node/9005023

domingo, 26 de junio de 2011

Deuda y más deuda

fuente: aregional, índice 2011

Revelador que a estas alturas de la campaña el IEPEC pretenda organizar un debate. Hasta ahora la acción más visible del instituto fue repetir ad nauseam la imaginativa campaña de promoción del voto. Pero los debates sólo son un dimensión de la campaña, en ocasiones pueden ayudar a definir una elección, Kennedy fue el modelo histórico. En general el debate es común en las agendas de los candidatos. Recientemente en el Estado de México presenciamos varios debates organizados por la autoridad electoral y otros más fueron convocados por los medios de comunicación. La confrontación directa entre los candidatos no alteró la tendencia electoral. En Coahuila, ante la ausencia sistemática del candidato priísta, Rubén Moreira, hubo debates a medias. Aunque en la última recta de las elecciones, el Instituto Electoral anunció un encuentro para el lunes. Veremos.

En el camino los candidatos han prometido de todo, incluso han entregado “atractivas” tarjetas. Sin embargo, al “qué” de la oferta política se olvida añadirle el “cómo”, y ya no digamos el “cuánto”. En este sentido, más que declaraciones individuales, hacen falta confrontaciones directas sobre un tema que nos debería ocupar a los contribuyentes: la deuda pública del estado.
En principio que un gobierno contrate deuda no debe alarmar, dado que es un mecanismo normal en la finanzas públicas. Y en ese punto tiene razón Rubén Moreira al hablar de inversión y desarrollo. Lo que en realidad hace ruido es el ritmo abrupto de la deuda que ya ronda los 8 mil millones y quién sabe en cuánto más podría terminar… En su último informe (7 de junio, 2011), Standard & Poor's bajó la calificación de riesgo crediticio por considerar que “la política financiera del estado es poco clara y la difusión de su información financiera es parcial”.

Meses antes (abril 2011), Fitch llegó a una conclusión similar y también bajó la calificación crediticia por “los altos niveles contratados de deuda bancaria de corto y largo plazo tanto del Estado como de sus organismos descentralizados; así como por la falta de claridad en sus políticas y prácticas administrativas en los temas de endeudamiento actual, futuro, y su registro contable”.

En tiempos de transparencia, las resistencias son el pan de cada día. Así, en el Índice de Transparencia y Disponibilidad de la Información Fiscal de las Entidades Federativas elaborado por la consultora aregional, se mide con regularidad la disponibilidad y calidad de la información fiscal generada por los gobiernos estatales. En vez liderar posiciones, el gobierno estatal se empeña en ocupar lugares mediocres. No sólo hay negligencia ahí, también la falta de contrapesos coloca al estado en una posición muy cómoda. 
Durante las últimas semanas las sospechas de corrupción ha generado más dudas sobre el manejo de los dineros públicos en el estado y la defensa de los funcionarios parace limitarse “a los tiempos electorales”. Me temo que estamos ante una historia más de impunidad donde los ciudadanos parecen espectadores.

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26 de junio, 2011