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sábado, 29 de junio de 2013
domingo, 14 de octubre de 2012
¡Felizómetro!
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| Relaciones Fuente: en Inegi |
Aturdido, conmocionado. Por salud, dejo un poco los asuntos locales y me concentro en las cifras de la felicidad. El tema lo traigo a colación por un estudio que acaba de divulgar Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) y que bien vale comentar, sobre todo, por la incipiente tendencia mundial a empujar otros indicadores de satisfacción que no necesariamente expresan las mediciones tradicionales como el Producto Interno Bruto. A simple vista podría asociarse mayor felicidad a los países más ricos, pero estudios más recientes han demostrado, para sorpresa de quienes abusan del “sentido común”, que no hay correlación entre el PIB y los países más felices. Ya la OCDE ha incorporado en sus indicadores mundiales la métrica de la felicidad, y también tenemos registros por el Índice de Felicidad Mundial.
Con datos frescos de septiembre 2012, el felizómetro de GCE encontró que 67% de los mexicanos adultos se definió feliz (entre ocho y diez puntos en una escala del uno al diez, donde uno es la menor felicidad y diez la mayor). Sólo 12% se declaró por debajo de cinco.
En esa misma escala, y tomando como mayor grado de felicidad sólo las menciones entre ocho y diez; 87% de los mexicanos se siente claramente feliz con la familia. El opuesto a la felicidad familiar lo tenemos en la familia grande, es decir, el país. A pocos les causa felicidad la situación del país, sólo una minoría (19%) valora en buen grado de felicidad lo que sucede en México. Por supuesto la situación no es para menos.
¿Qué tanta felicidad les da el sexo a los mexicanos? 68% se siente muy feliz. ¡Menos mal que el sexo no parece un problema!
¿Qué tanta felicidad da el trabajo? Sorpréndase: 72% se siente muy feliz. Sin embargo, si el trabajo no es un problema para la felicidad, el dinero que se gana sí refleja una clara insatisfacción. Ahí, sólo 36% dijo estar muy feliz con su economía. En la vida espiritual, de la religión se obtiene un 76% de felicidad.
La encuesta maneja una breve serie de preguntas interesantes sobre la condición social. Cito algunas. “Los casados son más felices que los solteros”: 60% dice que es falso, y sólo 33% afirma que los casados son más felices. Por algo lo dirán…
Sobre los hijos. “Los que tienen hijos son más felices que los que no los tienen”: 56% considera que es cierto, y 39% dice que es falso.
Sobre la religión. “Los que tienen religión son más felices que los que no la tienen”: 45% dice que tener religión te hace más feliz, y 49% dice que eso es falso.
Sobre la pobreza: “Los pobres son más felices que los ricos”: 56% dice que es falso, y 37% le concede felicidad a la pobreza. ¡Qué masoquismo!
Sobre el género. “Las mujeres son más felices que los hombre”: Una mayoría, 60%, dice que es falso. 28% considera que sí.
Sobre la fiesta. “Los fiesteros son más felices que los que no les gusta la fiesta”: 64% considera la afirmación como falsa, 27% ve en la fiesta mayor felicidad.
Sé que estos datos les estarán haciendo ruido y más de uno es motivo de discusión. Pero lo interesante del estudio es el referente que permite dimensionar los ámbitos de la felicidad entre los mexicanos. Por algo tenemos que empezar.
Posdata: A manera popular siempre queda el punto de que si el dinero no es la felicidad, ¡cómo ayuda!
12 de octubre 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9161388
domingo, 27 de mayo de 2012
Ahora la Ibero en Torreón
Mucha tinta ha corrido sobre los jóvenes de la Ibero, el movimiento #YoSoy132 y la multiplicación de las manifestaciones en el país. También ya se hicieron las inevitables comparaciones con los jóvenes de la Primavera árabe, los indignados españoles, los estudiantes chilenos e incluso otros movimientos en la historia como el 68. Algunas comparaciones son desproporcionadas, pero otras ayudan a dimensionar la protesta mexicana. Un Mubarak o un Gadafi gobernaron por décadas con regímenes duros. En la realidad mexicana, no obstante de ser una democracia, hay herencias autoritarias igual o más viejas. En doce años de gobierno el PAN no pudo ni quiso desmontarlas; hoy disputa con razón el segundo lugar en la contienda presidencial.
En el país hay estados que nunca han sido gobernados por otro partido. Coahuila es uno de ellos, y también sirve como ejemplo de corrupción para el Departamento de Estado de nuestro vecino del Norte. Por lo mismo, en las calles los jóvenes nos advierten sobre el obsoleto sistema político mexicano, aunque dudo que nuestros políticos quieran entender el momento.
Esos jóvenes que protestan son la parte más privilegiada del país, la que incluso estudia en universidades privadas como la Ibero o el ITAM, por mencionar algunas. Son universitarios de clase media, con buen acceso a las redes y capacidad de respuesta. Muchos de ellos están de edad de votar por primera vez en la elección de julio. Por ahora han centrado sus críticas en Peña Nieto y el duopolio, pero también ven con reserva a otros actores políticos.
En tales circunstancias la Universidad Iberoamericana en Torreón recién publicó los resultados de la Encuesta sobre Cultura Política, 2012. El momento no podía ser mejor. Gracias al maestro Gerardo Rivera supe de manera preliminar del estudio durante el foro de marketing político en el que participamos junto al profesor Krismell Grullón, el pasado mes de abril. Ahora, ¡y vaya que lo exige nuestro presente! se puede acceder al estudio en el sitio ww.lag.uia.mx. Comento los principales resultados.
Aplicaron una muestra de 148 entrevistas a los alumnos de doce carreras. La gran mayoría son jóvenes que viven en Torreón. Lo datos evidencian un perfil no exento de contradicciones y paradojas. Las tres instituciones en las que más confianza tienen son los maestros, la iglesia y los ¡medios de comunicación!
Hay gran desconfianza en el ejército, así lo afirmó 63%. Prácticamente 1 de cada 2 aprueba el trabajo del Presidente de la República; y sólo 34% aprobó el trabajo del gobernador de Coahuila; el alcalde de Torreón fue aprobado por el ¡8 por ciento!
Aunque el 63% de los alumnos declararon interés por la política, a la hora de preguntarles si estaban dispuestos a participar como funcionarios de casilla, 76% contestó que no. Parece más fácil para los jóvenes expresarse de lejos, piensen en las redes sociales, que la engorrosa tarea de hacer política.
70% no supo cuánto dura un Diputado Federal en el cargo. 78% tampoco supieron cuánto dura un senador.
La redes sociales (Facebook, Twitter) compiten con la televisión como medio de información sobre la política. 76% no acude al periódico como fuente de información. Por las mismas la radio y las revistas. Aunque la muestra del estudio es pequeña, el microcosmos de la Ibero en nuestra ciudad refleja de alguna manera la cultura política que prevalece en los jóvenes. Y claro, hay un reconocimiento mayoritario de que la política es complicada (69%).
Nadie dijo que fuera fácil. ¡Bienvenidos!
27 de mayo 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9148668
En el país hay estados que nunca han sido gobernados por otro partido. Coahuila es uno de ellos, y también sirve como ejemplo de corrupción para el Departamento de Estado de nuestro vecino del Norte. Por lo mismo, en las calles los jóvenes nos advierten sobre el obsoleto sistema político mexicano, aunque dudo que nuestros políticos quieran entender el momento.
Esos jóvenes que protestan son la parte más privilegiada del país, la que incluso estudia en universidades privadas como la Ibero o el ITAM, por mencionar algunas. Son universitarios de clase media, con buen acceso a las redes y capacidad de respuesta. Muchos de ellos están de edad de votar por primera vez en la elección de julio. Por ahora han centrado sus críticas en Peña Nieto y el duopolio, pero también ven con reserva a otros actores políticos.
En tales circunstancias la Universidad Iberoamericana en Torreón recién publicó los resultados de la Encuesta sobre Cultura Política, 2012. El momento no podía ser mejor. Gracias al maestro Gerardo Rivera supe de manera preliminar del estudio durante el foro de marketing político en el que participamos junto al profesor Krismell Grullón, el pasado mes de abril. Ahora, ¡y vaya que lo exige nuestro presente! se puede acceder al estudio en el sitio ww.lag.uia.mx. Comento los principales resultados.
Aplicaron una muestra de 148 entrevistas a los alumnos de doce carreras. La gran mayoría son jóvenes que viven en Torreón. Lo datos evidencian un perfil no exento de contradicciones y paradojas. Las tres instituciones en las que más confianza tienen son los maestros, la iglesia y los ¡medios de comunicación!
Hay gran desconfianza en el ejército, así lo afirmó 63%. Prácticamente 1 de cada 2 aprueba el trabajo del Presidente de la República; y sólo 34% aprobó el trabajo del gobernador de Coahuila; el alcalde de Torreón fue aprobado por el ¡8 por ciento!
Aunque el 63% de los alumnos declararon interés por la política, a la hora de preguntarles si estaban dispuestos a participar como funcionarios de casilla, 76% contestó que no. Parece más fácil para los jóvenes expresarse de lejos, piensen en las redes sociales, que la engorrosa tarea de hacer política.
70% no supo cuánto dura un Diputado Federal en el cargo. 78% tampoco supieron cuánto dura un senador.
La redes sociales (Facebook, Twitter) compiten con la televisión como medio de información sobre la política. 76% no acude al periódico como fuente de información. Por las mismas la radio y las revistas. Aunque la muestra del estudio es pequeña, el microcosmos de la Ibero en nuestra ciudad refleja de alguna manera la cultura política que prevalece en los jóvenes. Y claro, hay un reconocimiento mayoritario de que la política es complicada (69%).
Nadie dijo que fuera fácil. ¡Bienvenidos!
27 de mayo 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9148668
domingo, 13 de febrero de 2011
¿A qué le tiras cuando sueñas mexicano?
Convertido en sociólogo musical, Chava Flores cantó al mexicano y con humor habló de nosotros. Otros lo han hecho con grandeza y profundidad, entre ellos Samuel Ramos, Octavio Paz, José Vasconcelos, Roger Bartra, Ikram Antaki, por mencionar algunos. Desde luego, también abundan las imágenes, los clichés, las frases hechas y una serie de opiniones que damos por sentadas e inamovibles.
En el número más reciente de la revista Nexos, se publicaron los resultados de una encuesta nacional que abordó el tema del mexicano. Ya sé a muchos les desagradan los números, pero
en el difícil arte de conocer las sociedades,
la estadística es indispensable.
Y como la célebre canción, el estudio preguntó: ¿Qué sueñan los mexicanos, qué esperan, qué anhelan, repudian o añoran de su país y de ellos mismos? ¿En qué confían, cómo se definen frente al futuro y frente al pasado?
De todos los resultados, uno en especial es clave para entender la disfuncionalidad de nuestra vida pública, y en buena medida, el rechazo que mostramos como mexicanos ante los problemas comunes. Héctor Aguilar Camín apuntó con base al estudio, que el mexicano de hoy es un “liberal salvaje”. Es decir, cree en sí mismo como individuo pero desconfía, en el mejor de los casos, de la colectividad. Quienes han investigado por qué una sociedad es exitosa y sale adelante (véase a Putnam, North, Florida, Ostrom), han encontrado que los lazos de confianza y cooperación son la base del éxito colectivo. Y qué mejor lugar para reflejar la confianza que el espacio público, donde nos guste o no, convivimos.
Ahora que vienen las elecciones, y que tanto se habla en los medios de la sucesión presidencial en el 2012 o la gubernatura de Coahuila, es desalentador encontrar un desprecio general hacia la política, cosa que “favorece” en mucho a los políticos. De esa manera,
es difícil imaginar un cambio sustancial si no hay
antes una sociedad dispuesta a empujarlo.
Me refiero a grupos, asociaciones, ciudadanos organizados. Paradójicamente el estudio señala que “en lo individual el mexicano sí cree en sí mismo y en la posibilidad de forjarse un futuro, como colectividad se percibe perdido”.
es difícil imaginar un cambio sustancial si no hay
antes una sociedad dispuesta a empujarlo.
Me refiero a grupos, asociaciones, ciudadanos organizados. Paradójicamente el estudio señala que “en lo individual el mexicano sí cree en sí mismo y en la posibilidad de forjarse un futuro, como colectividad se percibe perdido”.
90% de los mexicanos entrevistados dijo tener confianza en que podía cambiar su propia vida, 86% declaró no tener aspiraciones colectivas sino individuales, y 81% dijo que su familia estaba en sus intereses antes que su país. Una imagen lapidaria de esto la encontramos en el vecino que se preocupa por tener limpia su banqueta, pero no le importa que la plaza de su colonia sea un desastre.
En la antigüedad,
los griegos nombraban idiotas a las personas
desinteresadas por la cosa pública; aquellos que sólo ven por su interés. ¿Acaso la intolerable situación que vivimos por la inseguridad nos llevará a movilizarnos? ¿Habrá entonces un interés común? ¿A qué le tiramos como mexicanos?
13 de febrero de 2011La Opinión Milenio
http://impreso.milenio.com/node/8910918
miércoles, 9 de febrero de 2011
Rumbo a la gubernatura (otra encuesta)
Ya circula la encuesta de Mitofsky sobre la tendencia electoral en Coahuila, donde el próximo 3 de julio se renovarán diputaciones locales y la gubernatura del Estado. El panorama señala otro "carro completo" para el PRI, pero todavía faltan casi seis meses. Anulados los partidos de oposición, resultan una insignificante competencia para el partido en el poder.
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