miércoles, 20 de octubre de 2010

El milagro chileno



Después del milagro chileno y rescate exitoso de los mineros, salieron a relucir en México, muchas comparaciones entre un país y otro.
Pasta de Conchos en Coahuila fue una clara imagen de lo que dejó de hacer el gobierno. En fin.
Retomo una serie de datos publicados en Reforma, donde se resume el Índice de Competitividad Global (WEF). Hoy por hoy Chile es un país más sólido. Si bien el milagro de lo mineros es algo extraordinario, la construcción del mismo no lo es.
Dicho en otras palabras: en la funcionalidad de sus instituciones está la clave.

sábado, 16 de octubre de 2010

Friedrich Katz





Me entero hoy por la tarde que murió en Filadelfia el gran Friedrich Katz (1927-2010). Queda, como una gran raíz, su obra, la cual es una referencia obligada para los profesionales de la historia. 

En los últimos años su libros me han acompañado y todavía lo recuerdo en aquella tarde, ante un concurrido público en el INEHRM. También, en alguna ocasión, visitó La Laguna el académico de Chicago.

Katz no sólo fue el autor de la obra más completa y profunda sobre Pancho Villa, sino un gran historiador de México, país que adoptaron sus padres en la época de Cárdenas.
Hasta pronto, Dr. Katz.  

No puede, ni renuncia

Gobernador rebasado

Muchos fueron los aplausos. Adentro la paz y el entusiasmo. La seguridad ni se diga. El gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, pronuncia impecable su discurso, con parsimonia, con la calma del que sabe que está seguro, protegido. Sigue luego, el protocolo: los saludos obligados a otros gobernadores, políticos y funcionarios. Más aplausos. A fuera la realidad es otra, distinta a la del político rodeado de guaruras, policías y camionetas.

Fuera de la burbuja, del espejismo del poder, treinta y dos narcobloqueos amenazaron las principales vías de la zona conurbada de Monterrey. De los balazos se pasó al lanzamiento de cohete que terminó, temporalmente con los sicarios. ¿Pero dónde estaban los policías, ya no para disuadir, sino al menos para apoyar a los ciudadanos que sufrieron los bloqueos? Desde luego, cuidando al gobernador en su primer informe de gobierno. Ahí toda la atención, ahí el cuidado. Lo duro, lo inaceptable es la poderosa señal que se envía a los ciudadanos comunes y corrientes. La seguridad es para unos pocos en perjuicio de muchos. Y sin duda, este punto resulta característico de la democracia mexicana. Sí hay justicia, sí hay representación, sí hay seguridad, pero sólo para unos pocos. Si lo vemos desde la perspectiva de las instituciones, tenemos una sociedad de privilegios y por lo tanto, profundamente inequitativa.

Nuevamente nos encontramos ante incentivos perversos: ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. De primera los funcionarios con escoltas, los cientos de policías al servicio de los funcionarios, no así, ni con la misma atención, la mayoría de la población afectada por la inseguridad. Y mientras los aplausos y el informe transcurrían, la delincuencia organizada actuó con total libertada, de manera sistemática y organizada. 

El sello del “joven” Medina es del gobernante del siglo XXI en México:
el político que confunde la imagen con la acción, la apariencia con el gobierno, los spots con la realidad.
De ahí su argumento trillado ante el problema de la inseguridad y la violencia en Nuevo León: “una lucha que no iniciamos nosotros”. Medina afirmó en su informe que no ha dejado de hacer nada que esté a su alcance, porque su primera responsabilidad es la “seguridad de los nuevoleoneses”. En los últimos años fue común escuchar a varios gobernadores culpar al gobierno federal por la inseguridad y la violencia. El discurso funcionó en principio, pero ahora, después de varios años de andar en este laberinto de la inseguridad, el impacto del discurso ha menguado y parece regresar a los gobernadores. Ahí están por ejemplo, César Duarte en Chihuahua, Egidio Torre en Tamaulipas o Medina en Nuevo León. Más que repartir culpas, a los ojos del electorado, la responsabilidad es ahora de ellos porque el antiguo discurso de culpabilidad ya se desgastó. Entre el hartazgo y la ineptitud de Medina se ha pasado a la especulación sobre su posible caída.

¿Será Medina el primer gobernador de la alternancia que caiga? Es difícil creerlo, pero hay signos en el entorno de Nuevo León, que han alentado la suposición. La ausencia de liderazgo y responsabilidad, la presión de algunos grupos empresariales, no así los ligados a Lorenzo Zambrano, quien tienen de secretario de gobierno a un ex empleado de Cemex, Javier Treviño. Por otro lado, la criminalidad no sólo ha ahuyentado a las élites, sino ha golpeado a civiles que de alguna manera u otra, expresan ya su malestar con el gobierno estatal. Es difícil pensar que un gobernante, lo cual es un decir, deje su puesto por inepto.
El sistema político mexicano no cuenta con los mecanismos para que los ciudadanos así lo dispongan. Pero al contrario de lo expresado por Fernando Martí, no pueden, pero tampoco renuncian. Por eso, no importa lo que se diga sobre la supuesta caída del gobernador, si al final, no hay un contrapeso efectivo que llame a cuentas a Medina. Las culpas siempre están en otro lado. Por ejemplo, en un medio de comunicaciónmezquino”, según afirmó en el informe para referirse a El Norte. Hay algo en el tono del gobernador que emplaza a los críticos: están conmigo o están contra mí. Al final, los grandes perdedores de esta historia, son los ciudadanos.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Ódiame por favor...

   

   
   
Modificado por Joombly
   

   
El nuevo (viejo) affaire Calderón-AMLO reanuda viejos odios, viejos amores. Los dimes y diretes ya parecen letra de Jaramillo.

El gobe y la UJED


Vaya eficiencia del Congreso del Estado de Durango para tratar los temas “urgentes” del nuevo gobernador Jorge Herrera Caldera. Con notable rapidez, los designios del “gobe” son atendidos para hacer y deshacer la rectoría de la Universidad Juárez del Estado de Durango, lacerando así la “autonomía” universitaria. Con la veloz reforma, el gobernador desplazó al ex rector Rubén Calderón, quien cometió el “pecado” de apoyar en campaña a otro candidato.
¿Mostrará también el “gobe” esa misma eficiencia y rapidez ante problemas como la inseguridad y la impunidad que vive el estado?

martes, 5 de octubre de 2010

Fernando Vallejo o el desbarrancadero


Hace algunas semanas visitó un colombiano nuestra ciudad. A sus palabras alentadoras, bien se puede oponer la crítica "desbarrancadora" de Fernando Vallejo, el otro colombiano, también de Medellín. Acá sobre el Céline de la violencia latinoamericana.





sábado, 2 de octubre de 2010

Formas de justicia


Incentivos para la impunidad
Entre veras y bromas arranqué al fin el “Diccionario político mexicano”. No es el primero, ni el último, sino alguna edición que no se sabe cuándo saldrá ni dónde terminará. Alentado por la tradición diabólica de Ambrose Bierce, el gringo viejo que cruzó la frontera del México revolucionario para bien morir; es ahora un punto de partida para el Diccionario, a fin de comprender, aunque no siempre explicar, el periodo mexicano posterior a la transición. Hay que actualizar términos, pero también, hay que incorporar aquellos que han sobrevivido con éxito los años, las crisis y el desgaste.
En las palabras están las acciones, o al menos su reflejo. Como prueba cotidiana, las palabras muestran la profunda huella del viejo régimen, aquél que Paz describió como el ogro filantrópico. Pero así como hay permanencias, hay cambios sutiles, lentos, imperceptibles incluso, a la vorágine periodística.

Por ejemplo, la definición de “maicear”, rescatada de la tenebra por el obispo de Ecatepec, nos recordó viejas prácticas en nuevos tiempos. Así, otras palabras como “plenitud”, “ética”, “estado”, “charro”, “caudillo”,   “democracia”, “alternancia”, “competencia”, “monopolio”, son algunos conceptos que a la luz de la teoría política más solvente, resultan deficientes explicarlos.
El desencanto que siguió después del año 2000, nos reveló con claridad que la alternancia no produce rendición de cuentas, ni justicia, ni esclarecimiento del pasado. Tampoco sobrevino la deconstrucción del antiguo régimen, por eso, a pesar de algunos cambios positivos, las antiguas prácticas se siguen reproduciendo con tanta vigencia como en el pasado.

De esa manera, si leemos lo sucedido en las últimas semanas, varios casos muestran la materia de lo que está hecha la justicia en México. Por eso no resulta sorprendente que con frecuencia hablamos de impunidad, porque en realidad la justicia es una excepción. En este sentido, el mensaje que desde las instituciones se envía a los ciudadanos, termina por reafirmar en la práctica que las leyes no son relevantes para un orden común. Y esto en verdad, es una de las tragedias nacionales.
En estas circunstancias, resulta “normal” que un ex funcionario de la Comisión Federal de Electricidad, pueda utilizar un cargo público como medio de enriquecimiento ilícito. De ahí el yate, el Ferrari y las cuentas bancarias. Sin embargo, el escándalo de corrupción y sobornos no fue procesado por las autoridades mexicanas, sino por la justicia del país vecino: Estados Unidos. De hecho, el secretario de la Función Pública, Salvador Vega ni siquiera estaba enterado.

Pero si de “Lucha por la seguridad pública” se trata, el rotundo fracaso del llamado “michoacanazo” dejó en claro la incapacidad de la Procuraduría General del República para investigar, procesar y castigar. No decimos que los liberados del “michoacanazo” sean unos santos, pero la Procuraduría no pudo probar las acusaciones de una supuesta vinculación con el crimen organizado. Al mismo tiempo, un diputado prófugo la justicia, hermano del gobernador Godoy, se declara inocente y víctima política, pero actuó como si no lo fuera.

Inoperante para cerrar la pinza y concluir los procesos, la procuración de justicia resulta un incentivo para la impunidad.  Si la autoridad no es un ejemplo de buen actuar, no hay fuertes motivos para el ciudadano sí lo sea.

Por otro lado, los contribuyentes formales, esos que están registrados en el Sistema de Administración Tributaria, rinden cuentas cada mes del año, a reserva de ser sancionados, pero el SAT mismo se resiste a rendir cuentas al IFAI. No importa que de por medio se viole la ley, no importa que se envíe un mensaje negativo y de paso se oculte información. ¿Por qué el SAT no revela los nombres de las personas y empresas beneficiadas con la cancelación de créditos fiscales por la suma de 73 mil 960 millones de pesos en 2007? ¿Qué oculta?

A la inversa de lo señalado por Douglass North, el reflejo de nuestras instituciones de justicia, impulsan un despropósito para la legalidad, el desarrollo económico y el cambio institucional.
Twitter/uncuadros