martes, 7 de febrero de 2023

Decena Trágica


 

Reza el célebre dicho: Por sus palabras los conoceréis. De esa manera, una serie de pronunciamientos públicos muestra una narrativa deseosa de intervenciones e injerencias externas. Los más inocentes, desean una tutela. Quisieran, ante todo, que nos digan los que debemos hacer. Acaso, porque no sabemos o porque no podemos como el "primer mundo". Sin embargo, de esa narrativa que se reproduce en los medios, también se desprende una intención mayor. Dado que no sabemos gobernarnos o vivir con orden, nuestros vecinos deben hacer las cosas por nosotros.

Previo a las elecciones para renovar el Congreso en los Estados Unidos (noviembre 2022), se reprodujo el susodicho discurso: "Está gobierno de México en la mira republicana". Según la nota, a varios legisladores norteamericanos les resulta insuficiente el combate al narco, aunque sean como nación, los mayores consumidores del mundo. Sin duda, les preocupa que no tengamos más guerra, como si la inercia actual no fuera suficiente para la tremenda cuota de sangre que aportamos. ¿Cuánto estará bien? ¿100 mil muertos más?

En materia energética, piden no afectar los intereses del vecino y seguir sus políticas como ellos mandan. Otros, más audaces, no sólo van por los negocios, sino gustan de la política interior como si fuera la propia. En ese sentido, el senador demócrata, Bob Menéndez, pidió al Secretario de Estado, Antony Blinken, intervenir por el INE en México. Voces similares en el país se han pronunciado, como si el vecino fuera a resolver nuestros problemas. En conversaciones, se suele escuchar una frase tan mágica como cándida: "Estados Unidos no lo va a permitir". ¿Qué sigue?

En la reciente convención partidista de los republicanos, el defenestrado presidente Trump, se jactó de haber sometido a México con el asunto migratorio. Según el bravucón, amenazó con imponer aranceles del 25 por ciento a la exportación de vehículos. Sin duda hay influencia o imposición, como sucedió con la agenda migratoria, pero tampoco se cumplen al pie de la letra todos los anhelos intervencionistas. La historia nos ofrece ejemplos de intervenciones desastrosas para el país. Esta semana, conmemoramos (recordar juntos), el 110 aniversario de la Decena Trágica, es decir, aquellos días en que el presidente Francisco I. Madero, fue depuesto violentamente por un golpe de estado. El 9 de febrero de 1913, los conspiradores inician la destrucción del gobierno electo democráticamente, a balazos y cañonazos. Los generales Manuel Mondragón y Aureliano Blanquet liberan a Félix Díaz, sobrino del dictador, y a Bernardo Reyes, militar de viejo cuño. Muy cerca del presidente, el general Victoriano Huerta impulsa desde dentro, el golpe. La traición está a la orden del día. A punta de balazos y cientos de muertos, tomó forma la violenta caída de Madero y su vicepresidente, José María Pino Suárez. Desde antes, la elite capitalina evidenció su desprecio al presidente, y añora los tiempos de don Porfirio. La prensa es inmisericorde y a diario ridiculizan al mandatario. Sin duda, Madero es el presidente más calumniado. Basta leer la prensa y las caricaturas de la época. Ingenuo es lo menos que se dice, pero el coahuilense, es un hombre de buena voluntad alejado de la mano dura.

Desde la embajada de los Estados Unidos, el embajador, Henry Lane Wilson, va más lejos. Se reúne con los golpistas, los apoya y hacen acuerdos. Wilson no ocultó su desdén a Madero, incluso lo amenazó con una intervención militar, si antes no renuncia. "Yo pondré orden". Cada vez que puede, se pavonea de que él orquestó la caída del presidente. La complicidad del embajador es tal, que aquella reunión se le conoce como "Pacto de la Embajada". El 19 de febrero, México tiene tres presidentes en un día. Madero, obligado a renunciar a punta de pistola. Nombran a Pedro Lascuráin, quien hace el infame papel de ocupar el cargo por 45 minutos, sin duda el presidente más "honesto", para luego renunciar y ceder el lugar a Huerta. Todo conforme a la ley. El 22 de febrero, trasladan a Madero y Pino Suárez a la penitenciaría. Los llevan en automóvil desde Palacio Nacional. Al llegar, Madero recibe un balazo en la nuca y a Pino Suárez lo fusilan. Así concluyó el gobierno de 15 meses. Lo más duro: se mató a la democracia para enterrarla el resto del siglo XX. Ese mismo día, Huerta y su gabinete asistieron a la embajada estadounidense para celebrar el natalicio de Washington. ¡Vaya ironía!

El Siglo

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miércoles, 25 de enero de 2023

Coahuila, elecciones a la vuelta de la esquina



La forma es fondo. De esa manera, las primeras semanas de enero, ya nos dieron una idea de las próximas elecciones para renovar la gubernatura de Coahuila. El proceso electoral se da en un entorno, donde Morena domina la mayoría de las gubernaturas en el país, con pocas excepciones. El Estado de México y Coahuila, están a prueba. Pero no hay punto de comparación. En Edomex la lista de electores es de 12 millones y son el bastión histórico del PRI. Ahí, el otrora partido hegemónico está al borde del ocaso, no así en el Coahuila.

Por lo mismo, dicha elección plantea la disputa entre el cambio y la continuidad. Como cambio, Morena no ha logrado posicionar en la entidad, ese acuerdo general que abandera la 4T. Su fuerza está diluida a nivel local. En las elecciones de 2021, donde se jugaron las alcaldías, no avanzaron ni en Saltillo, ni en Torreón. Ya no digamos Monclova o Piedras Negras. Municipios clave para la competencia estatal. Igual sucedió en el 2020 durante el proceso para renovar las diputaciones locales, donde sencillamente, el PRI arrasó con todo. Entonces ¿cómo ganar las próximas elecciones?

Morena es un partido mal organizado en Coahuila. No obstante, el desempeño nacional, donde el presidente Andrés Manuel López Obrador se mantiene bien evaluado, Morena no ha logrado consolidarse en el estado. Está presente de manera difusa, como el papel del "super delegado". Un cero a la izquierda. Algo similar se puede decir de los legisladores, ya sean diputados o senadores. ¿Qué recuerdan de ellos? ¿Qué aportaron a la población? ¿Dónde está su liderazgo social? Encumbrados en las cámaras, ni siquiera caminan en las colonias. Por otro lado, desde el inicio del proceso, se la han pasado peleando al interior. Ya lo dijo el clásico norteamericano: Una casa dividida no puede mantenerse en pie. Por lo tanto, la candidatura de Armando Guadiana, sólo reafirma esa inercia a ninguna parte. Eligieron por encuestas al más conocido, pero eso no se traduce necesariamente en votos. Nada más ingenuo: pensar que popularidad es igual a preferencia electoral. En ese sentido, el priismo coahuilense se encuentra en las antípodas de Morena. Como partido está bien organizado. Su maquinaria electoral es casi de relojería. Disciplinados, se nota el liderazgo del gobernador Miguel Ángel Riquelme. No hace falta repetir los números del año 2021, donde superaron claramente al partido del presidente.

Otro aspecto donde Morena y el PRI se contraponen, es la unidad interna. Mientras los primeros incendian la casa, los segundos hacen de la unidad, un valor frente a los votantes. En Morena la pelea campal continúa. Insultos, acusaciones, señalamientos. Dimes y diretes. Entre ellos se pican los ojos. La ruptura de Ricardo Mejía Berdeja, ahora en el Partido del Trabajo, generó las condiciones para la continuidad del PRI en el gobierno de Coahuila. De la misma manera, la presencia solitaria de partidos como UDC y Verde Ecologista, suman a la dispersión del voto. Eso no es todo. Si hace falta un esquirol, también está inscrito algún candidato independiente. Bajo esas condiciones, ya sabemos quien gana. Es cierto, nada está escrito, y puede haber sorpresas. Ninguna elección es la misma.

Para cerrar, dos fotografías muestran diferentes mensajes. Sonriente, el ahora candidato de Morena, está con el gobernador y compañía. Es el abrazo del poder. Ahí no hay oposición, sino complacencia.

Otro contraste se vio en la reunión que tuvo el joven candidato del PRI, Manolo Jiménez con el alcalde de Torreón, Román Cepeda, y los exalcaldes. Una foto dice más que mil palabras. Ahí estuvieron reunidos Eduardo Olmos, Heriberto Ramos, Carlos Román Cepeda, Salvador Jalife, Guillermo Anaya y Jorge Zermeño. Unidad y seguridad son dos narrativas que reitera el poder estatal ante los electores. No se trata sólo de llegar a los comicios cinco meses antes y pretender ganar las elecciones.

El Siglo

martes, 10 de enero de 2023

Conmemoraciones 2023






Por más que neguemos las raíces, somos hijos del pasado. De ahí que la historia es una reflexión sobre el presente. Por lo mismo, nos reconocemos en la tradición, ya sea por los tiempos idos, o por la vida misma de nuestros padres y abuelos. En ese sentido, aniversarios y conmemoraciones, conforman un puente desde el presente con la historia. El 2023, trae consigo sucesos para la memoria y la antimemoria. Anotamos algunos.

110 aniversario de la triste célebre, Decena trágica. A lo largo de diez días, desde el nueve de febrero de 1913, se interrumpió de manera violentísima, el gobierno democrático de Francisco I. Madero. El golpe de estado fue liderado por Victoriano Huerta, quien recibió el apoyo general de la prensa, el embajador estadounidense, Henry Lane Wilson, además de un círculo de porfiristas como los generales Manuel Mondragón, Félix Díaz (sobrino de Porfirio), Bernardo Reyes, entre otros. El asalto al poder no se conformó con quitar al gobernante electo por auténtico voto popular. Lo asesinaron. Así cayeron el presidente Madero, y su vicepresidente, José María Pino Suárez. El resto de la historia ya la conocemos. Adiós a la democracia a lo largo del siglo XX. Luego vino la instauración del régimen autoritario de partido único, 1929-2000. De ese tamaño fue el impacto de las balas.

En consecuencia, la revolución puede ser contada a través de famosos asesinatos. Uno tras otro, definió el rumbo nacional. Parral, 7:50 de la mañana. Francisco Villa, el legendario revolucionario, ya en retiro, conduce el Dodge que lo lleva al encuentro fatal. Durante meses un grupo compacto, con la anuencia del gobierno, planeó la ejecución. El diputado Jesús Salas Barraza y Melitón Lozoya encabezaron la emboscada, donde Villa y sus escoltas mueren acribillados el 20 de julio de 1923. Así, se cumple cien años del suceso que no borró la presencia de Villa, por el contrario, lo elevó a mito de la revolución. Me llama la atención que la comentocracia chilanga se empeña en reducir a Villa como vil asesino, pero los acontecimientos no son blanco y negro. A la historia hay que acercarnos sin prejuicios. Villa tuvo diversas facetas que reivindicaron luchas sociales. Su popularidad está vigente.

Visionaria y pionera del feminismo, Hermila Galindo pugnó por el voto de las mujeres, pero su propuesta fue ignorada por los hombres que hicieron la constitución en 1917, no obstante, su cercanía a Venustiano Carranza. A pesar de todo, aquellos hombres, no eran tan revolucionarios. Mucho tiempo después, esa demanda se materializó con el presidente Adolfo Ruiz Cortines, quien promovió reformas para incluir por fin a la mujer. El 17 de octubre de 1953 se concretó el derecho de las mujeres a votar y ser votadas. De cara al 70 aniversario del voto de las mujeres, se refrenda al feminismo como el movimiento social más relevante del presente siglo. Quien no lo entienda, no entiende nada.

Hacemos un paréntesis. Tras la fusión de Telesistema mexicano y Televisión independiente de México, arrancó el 8 de enero de 1973, Televisión vía Satélite, SA, por su acrónimo, Televisa. Emilio Azcárraga Milmo condujo la fusión tras la muerte de su padre. Por entonces, el Tigre fue leal soldado del sistema político. Recién cumplen cincuenta años: sin comentarios.

Desde un mundo raro, recordamos el cincuenta aniversario luctuoso de José Alfredo Jiménez, esa suerte de filósofo popular. El rey de la canción ranchera, falleció el 23 de noviembre de 1973, y sin embargo, cantamos Paloma querida: Me encontraste en un negro camino, como un peregrino sin rumbo y sin fe, y la luz de tus ojos divinos, cambiaron mis penas por dicha y placer…

Para leer todo el año y más, cerramos con el veinticinco aniversario luctuoso de Octavio Paz. Ensayista y poeta, dueño de una pluma crítica y elegante. No deja de sorprenderme la lucidez de sus textos. Ante el extravío, su pluma nos centra e indica el norte. Hace unos meses releí el Ogro filantrópico (1979), para tratar de entender mejor la confusión actual. Sobre la escritura de la historia, Paz escribió: "es rigor empírico y simpatía estética, piedad e ironía. Más que un saber es una sabiduría". Por lo demás, feliz año.

El Siglo




martes, 27 de diciembre de 2022

Del plagio y otras costumbres bien extendidas


 

De manera popular, se dice en los pasillos universitarios: “Citar a uno es plagio, citar a muchos es investigación”. No obstante, los común en las aulas, es hacer del plagio un “método documental”. La expresión se presta a la ironía, pero más allá de la risa, el plagio es más frecuente de lo que parece. Lejos de ser una práctica inusual en las universidades y círculos académicos, el plagio está bien extendido entre alumnos y profesores. Instituciones de excelencia como el Colegio de México y la Universidad Nacional han evidenciado casos descarados. No sólo de alumnos que presentaron tesis plagiadas, sino de doctos profesores que plagiaron. ¡En todos lados se cuecen habas! 

De vez en cuando se destapa un plagio famoso por el personaje en turno. Ya tuvimos el caso de un presidente mexicano que se graduó gracias al plagio. Sin embargo, tras el escándalo mediático no pasó nada. Aunque sí quedó en el ambiente la notable impresión: si antes robó textos, después robó al erario impunemente. Y no pasó nada.

Recién, el escritor Guillermo Sheridan, exhibió un plagio más. En esta ocasión tocó a Yasmín Esquivel, ministra de la Suprema Corte de Justicia. El escándalo, mientras dure, no es poca cosa, por tratarse de una funcionaria de alto nivel, pero además, porque su función es impartir “justicia”. Básicamente la ministra presentó su tesis de licenciatura maravillosamente idéntica a la de otro tesista. Ni siquiera los títulos o el índice cambiaron, sencillamente son los mismos de otra tesis publicada en 1985. La ministra se defendió, y acusó que la atacan con un “falaz argumento” por aspirar a la presidencia de la Corte, pero lo cierto, es que las tesis son las mismas. ¿Quién copió a quién? 

Como en otras ocasiones, el escándalo se disipará en unos días. Sin la fama de un presidente, el plagio se revela con cierta frecuencia lo mismo en las aulas, que en los ambientes literarios. Constantemente aparecen plagios por aquí y por allá; se trata de una práctica común y aceptada. Lejos de indignar, el plagio en las aulas universitarias es el pan de cada día. No es algo raro, pero se asume como un recurso “válido” para cumplir con las tareas. En las universidades donde todavía exigen presentar tesis para graduarse, es materia común el plagio. Para el caso, la Internet sólo vino a potenciar la práctica. De Wikipedia al Rincón del vago, la fuente para el plagio es inagotable y está al alcance de cualquiera. Tan sólo unos clicks: copiar, pegar, y listo. ¡El trabajo está hecho! Vale puntualizar, no en todos los casos se actúa con dolo, pues sencillamente gana la ignorancia. ¿Qué es peor, la deshonestidad o no saber lo que se hace? 

Más que la reflexión, las numerosas instituciones de educación, exigen cumplir y sumar puntos para pasar. Por lo mismo, la práctica del plagio, se normaliza, en tanto el alumno ya cumplió. En consecuencia, los sistemas escolarizados y las instituciones de educación, más que incentivar el pensamiento y la crítica, exigen tareas mecanizadas, donde el valor consiste en cumplir, más que en pensar. Desde esa lógica, el plagio pocas veces es mal visto. Vayamos a la cotidianidad de un salón de clases, donde el profesor que tiene cuarenta o sesenta alumnos. ¿Cómo revisar adecuadamente la elaboración de unos pequeños ensayos? Ya no hablemos de docenas de tesis. 

Los fraudes están por todos lados, lo mismo en universidades mexicanas, que en los grandes centros norteamericanos. Hace tiempo, Alan Sokal y Jean Bricmont se dieron a la tarea de desnudar a los santos de la academia. Por supuesto, el resultado indignó, pero el ejercicio demostró que se puede publicar en revistas arbitradas científicamente, puros disparates. El deseo que nos anima, afirmaron en su libro, es denunciar la impostura y la deshonestidad intelectuales, cualquiera que sea su procedencia. 

Visto de otra manera, la facilidad y tolerancia hacia el plagio, muestran que la honestidad intelectual no es un valor generalizado, por el contrario, se premia llevar las tareas a como de lugar, incluso, valerse del plagio. 

Ante la oleada de plagios, el Colegio de México emitió  cierta política al respecto, y advierte que los textos serán revisados con un sofware antiplagio. La práctica es tan aceptada, que ante las irrefutables evidencias, esa institución retiró este mismo año el grado de doctor en sociología a uno de los suyos. En ese sentido, la UNAM organizó en 2016, la mesa redonda sobre el problema. Un año antes, la revista Nexos abogó por otra cultura académica distinta e hizo varias propuestas contra el plagio. Cito un fragmento que tiene actualidad: “En su ejercicio se mezclan, en primer lugar, la deshonestidad y la pereza de algunos, pero también la displicencia de otros, así como la ausencia de un marco regulatorio. En México, esta falta de regulación y de las sanciones correspondientes no hace más que contribuir a la difusión del plagio” (Nexos, 27 de julio, 2015). El plagio es un robo que busca suplir el trabajo y la falta de talento. 

En su momento, 2012, el reconocido escritor Alfredo Bryce Echenique recibió el premio de la Feria Internacional de Guadalajara, no obstante su gusto abierto y probado por el plagio. Luego de cobrar el jugoso premio, la respuesta del escritor fue tajante: ¡Qué se jodan!    

 

El Siglo de Torreón 

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/2022/del-plagio-y-otras-costumbres-bien-extendidas.html


jueves, 1 de junio de 2017

Zygmunt Bauman


Foto: El país

El pasado lunes falleció a los 90 años, el gran sociólogo de origen polaco, Zygmunt Bauman. Al respecto, retomo unas pertinentes palabras que van a la perfección con nuestro momento: “Lo que está pasando ahora, lo que podemos llamar la crisis de la democracia, es el colapso de la confianza. La creencia de que los líderes no solo son corruptos o estúpidos, sino que son incapaces. Para actuar se necesita poder: ser capaz de hacer cosas; y se necesita política: la habilidad de decidir qué cosas tienen que hacerse. La cuestión es que ese matrimonio entre poder y política en manos del Estado-nación se ha terminado. El poder se ha globalizado pero las políticas son tan locales como antes. La política tiene las manos cortadas. La gente ya no cree en el sistema democrático porque no cumple sus promesas” (El País, 8 de enero de 2016).

Un semáforo para la Morelos

Foto El Siglo https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1303133.reubicaran-semaforo-de-paseo-morelos.html


Pocos lugares tan emblemáticos y queridos en Torreón, como la avenida Morelos. Ya sea por la historia, por los paseos de antaño, y los presentes, la Morelos tiene un lugar especial en la identidad de la ciudad.
Como lugar público, la avenida se volvió durante los años veinte, un símbolo de Torreón. En 1923, un joven alcalde, Nazario Ortiz Garza, inició la obra del camellón central y la pavimentación sobre la Morelos. Por ahí nos queda una foto del alcalde, con riguroso traje y sombrero, supervisando la obra. Pero la construcción no fue de un año. Hubo que trabajar por otros cuatro años más, para concluir lo que fue el primer bulevar —en el sentido de baluarte—, de Torreón. Por aquella época, el ayuntamiento tenía un erario modesto, así que el alcalde Ortiz Garza, que con los años se convertiría en uno de los más queridos gobernadores de Coahuila (percátese lector que no siempre hemos tenido gobernadores tan malos), logró apoyo de empresas y particulares para concluir la obra en otro periodo de gobierno. Vino otra administración, y para bien continuaron la obras, e incluso, añadieron jardín al camellón central, y sobre todo, una elegante iluminación a la vía. Por fortuna, conservamos imágenes de ese precioso momento, cuando la reina de la Feria del Algodón, Elvira Torres, bajó el switch y se iluminó la Morelos en 1925.
Reelecto como alcalde en 1927, Nazario volvió a la obra. Consiguió recursos privados para realizar el remate central de la avenida en la Alameda: la “Fuente del Pensador”. Dicho conjunto escultórico realizado por el escultor Fernando Toriello, es una réplica del Lorenzo de Medici que hizo Miguel Ángel para su mausoleo. Dicho sea de paso, se conserva de milagro, los dos únicos desnudos de aquellos años.
A partir de entonces, la Morelos y su conjunto monumental, aunado a dos columnas que conmemoran el centenario de la Independencia en 1910 (hoy sumamente maltratadas), son uno de los principales monumentos históricos de Torreón. De acuerdo con el antropólogo Marc Augé, “sin ilusión monumental, a los ojos de los vivos, la historia no sería más que una abstracción”.
A qué viene toda esto. A finales de noviembre del año pasado, la administración municipal avaló una aberración que afectó la vista del monumento histórico. En medio del lugar instaló un absurdo semáforo. En 89 años el monumento fue respetado por tiros y troyanos. Pero no faltó un gobierno tan ignorante como indolente, que quiso hacer todo nuevo, como si la historia empezara con esa administración. Por entonces, le comuniqué por escrito al alcalde la necesidad de corregir la situación, pero fiel a su estilo, no escuchó ni hizo nada.  Bien dicen que los políticos entienden mejor a periodicazos. La semana pasada una serie de comentarios en las redes sociales, y hasta un video que se mofa de la estupidez gubernamental, lograron hacer recapacitar a medias a la autoridad. Por lo pronto acaban de quitar el semáforo, pero la cosa no termina ahí.
Aficionado a la historia, y a otras cosas… el director de obras públicas, Gerardo Berlanga, le echó la culpa a la constructora Alfa, pero luego insistió en reubicar el estético y funcional semáforo a unos metros del lugar. Más todavía, le quiere hace una pequeña rotonda, como a quien no le basta presumir su estulticia. ¡Brillantes funcionarios!

En octubre de 2013, otro brillante funcionario tuvo la grandiosa “iniciativa” de mandar pintar de rojo la llamada fuente del “Pensador”. Por supuesto, el rojo  como burda referencia partidista. Todavía no terminaban de pintar, cuando una cascada de críticas los obligó a recular. De esa manera, el ayuntamiento tuvo que corregir el daño al monumento. En aquel momento, uno de los aspectos más significativos, fue la defensa de los ciudadanos. De la misma manera, tengo la esperanza de que los ciudadanos organizados, defendamos el patrimonio histórico de la ciudad, a pesar de la autoridades. Por cierto ¿Dónde están los historiadores? Dormidos en la revolución. 
18 de enero 2017