miércoles, 3 de octubre de 2012

Más sobre Enlace y las mejores escuelas en Coahuila


En atención a tres atentos lectores que se comunicaron conmigo por el texto “Las mejores escuelas en Coahuila” (Milenio, 16-IX-12), regreso nuevamente a los resultados de Enlace 2012. Cada uno me comentó varios puntos que resumo en tres: la evolución de la educación en México y la decadencia a partir del dominio sindical en los años setenta; la necesidad de publicar los resultados de las escuelas en Torreón, a fin de generar competencia y reconocimiento; finalmente, incluir a los bachilleratos para ser justos en las menciones.
Aclaro que no pretendo agotar el tema, pero sí ofrecer algunas perspectivas, compartir el debate y tratar de interesar a los padres de familia para que utilicen el sitio enlace.org.mx.
En el texto anterior compilé, con base a los datos oficiales (no mi opinión), las cinco escuelas mejor evaluadas para los niveles de primaria y secundaria. Siempre hay algo de arbitrario al hacer clasificaciones. ¿Por qué hablar de las cinco mejores escuelas según Enlace 2012 y no de diez, quince o veinte?
Por una sencilla razón de economía: ¡En esta columna no cabe todo! De esa manera enumeré los cinco mejores puntajes en el estado y en Torreón. Por supuesto que no es la única forma de evaluar. Hay otros criterios que no necesariamente abordan estas pruebas. Howard Gardner ya se ha encargado de mostrar que la inteligencia y el aprendizaje no son planos, sino múltiples.
Por lo mismo no pienso que Enlace sea la forma más acabada de medir, pero sí es una herramienta que permite dimensionar y comparar resultados. Dicho eso, los datos de las preparatorias se basan en el mayor porcentaje de alumnos con desempeño de excelencia. Como generación, 7 de cada 3 preparatorianos en Coahuila tiene niveles insuficientes y elementales. ¡Lo cual es desastroso y alarmante! Pero ¿quiénes son la minoría que sí tiene buenos resultados?
En la materia de comunicación en Coahuila, según Enlace 2012, cinco escuelas destacan por excelencia: Colegio Bilingüe de La Laguna 92.3%; Colegio María Montessori de Monclova 87.5%; Instituto Vasconcelos (Torreón) 66.7%; Instituto Cumbres de Monclova 64%; Colegio Americano de Torreón 64%.
A nivel estatal destacan en matemáticas las siguientes escuelas: prácticamente empatan Luzac con 90.8% y el Colegio Cervantes con 90.7%. Le siguen el Colegio Bilingüe de La Laguna 84.6%; Colegio Lasalle de Monclova 84.5%; el ITESM campus Laguna (Torreón) 78.7%; y el ITESM (Saltillo) con 68.1%.
Sólo en Torreón y en la asignatura de comunicación, lideran el Colegio Bilingüe de La Laguna con 92.3%. Instituto Vasconcelos 66.7%; Colegio Americano de Torreón 64%; ITESM Laguna 62%; y Luzac 61%.
En matemáticas, las cinco mejores escuelas de la ciudad: Luzac alcanzó 90.8%; Colegio Cervantes, 90.7%; Colegio Bilingüe de La Laguna 84.6; Colegio Americano de Torreón, 81.5%; e ITESM 78.7%.
Para conocer más datos no dejen de consultar la página de Enlace.
21 de septiembre 2012

La fuga

10, 59, 89, 152 y ahora ¡132! ¡Qué importa el número! Al final la historia es la misma porque es producto de la misma lógica, y por lo tanto, de la misma inercia. En México es fácil fugarse de la cárcel porque es consecuencia natural del sistema de justicia. Cuando las instituciones judiciales están podridas, se puede esperar todo, incluso, el reconocimiento a la mujer del año (¿se acuerdan de la increíble historia en Durango?).

El pasado lunes hubo una fuga masiva de reos en el penal de Piedras Negras. La situación podría ser excepcional, pero más bien se inscribe en la normalidad del sistema penitenciario en México. 132 reos y una recompensa de 200 mil pesos dibujan el perfil de nuestro gobierno.

En Piedras Negras, aquellos hombres ya no aguantaban la aburrición y mejor se pusieron a cavar con paciencia apostólica un túnel que los condujo a la “libertad”. Pero admitámoslo de una vez por todas: es inútil preguntar quién controla los penales. Por eso las palabras del Procurador de Coahuila, Homero Ramos Gloria, son de sorpresa. Así, mientras el procurador y el vocero en temas de Seguridad de Coahuila, Sergio Sisbeles, le ahorraron la molestia de dar explicaciones públicas al gobernador; Moreira II insiste en la “nueva forma de gobernar”. Por eso él mejor promueve leyes y repite el discurso calderonista sobre la seguridad. ¿Ya notaron que también Eruviel Ávila en el Estado de México asume el mismo discurso y ahora habla de meter el ejército en Neza?

Esta semana tocó en Piedras Negras, pero mañana puede ser en cualquier otra ciudad del país, en especial sí se encuentra en el meritito Norte. Los penales de Reynosa y Nuevo Laredo son la cumbre de la libertad. Por lo mismo, poco de lo que tenemos ahora en el sistema judicial puede dar otros resultados.

Para no dejar, el presidente que dejó impune a Moreira I por el fraude de la deuda, se conformó con calificar en Twitter la hazaña libertaria en Coahuila: “Deplorable la fuga del penal estatal de Piedras Negras. Debe corregirse la vulnerabilidad de instituciones de justicia estatales”; publicó en su cuenta Felipe Calderón.

La fuga masiva en el penal de Piedras Negras es representativa de la descomposición del sistema de justicia. Aunque no es exclusiva de Coahuila, forma parte de las instituciones que tenemos. En esta circunstancia, de poco nos sirve un gobernador que cada semana promueve una ley en el congreso, si en las calles hay grupos dispuestos a imponer su propia ley. El control de los penales nos dice más de la estrechez del gobierno, que la manía legislativa promovida por Moreira II. ¿Todavía se encarga de la seguridad?

Luego de varios años en plena crisis de seguridad, nos descubrimos en lo esencial sin Estado. El fondo parece vacío: un penal que no es penal. Una justicia que no es justicia. Una ley que es todo, menos ley.
19 de septiembre 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9159203

Tendencias de la transparencia

Ante todo escuchar, más que oír. Observar, más que ver. Con esa atención guardo las principales reflexiones y debates en la novena Semana Nacional de Transparencia organizada por el IFAI. A diez años de la Ley Federal de Transparencia tenemos lecciones importantes, experiencias valiosas y sobre todo, un creciente interés ciudadano por llamar a cuentas a los gobiernos. En todo esto no deja haber aprendizaje, para ciudadanos y gobiernos. Lo más valioso de estos encuentros con los “transparentólogos” es conocer la experiencia de viva voz con los actores ciudadanos o gubernamentales sobre el valor público de la transparencia. Esto no se da por sí solo, requiere ante todo ciudadanos dispuestos a asumir corresponsabilidades. Ciudadanos dispuestos a incidir en sus gobiernos más allá de las coyunturas electorales.

¿Cómo usar la transparencia? El IMCO fue premiado por el programa comparatuescuela.org, a fin de ofrecer a los padres de familia información útil sobre el desempeño de las escuelas en el país. La mayoría de las veces, utilizar los medios para la transparencia exige un conocimiento puntual, a veces especializado. Por eso es destacado el portal de la Secretaría de Hacienda,www.transparenciapresupuestaria.gob.mx, porque traduce un complejo lenguaje, a esquemas más sencillos y simplificados para los ciudadanos. Importa transparentar, pero vale más si es un leguaje accesible.

Algunos exposiciones, como la del gobierno estatal de Sinaloa mostraron detallados esquemas de indicadores alineados al plan estatal de desarrollo, donde en tiempo “real” cualquier ciudadano puede observar el grado de avance o retraso en los proyectos definidos.
Igualmente el estado de Chiapas realizó un complejo y sofisticado sistema de indicadores para rastrear sus programas y presupuestos. Pero cuando uno piensa que en la administración pública los indicadores lo son todo, tremenda lección nos dio la experiencia municipal de Aguascalientes con el Observatorio Ciudadano. Desde esa institución el gobierno municipal articuló más de 240 comités ciudadanos a fin de activar lo que se conoce como la “contraloría social”. Es decir, el gobierno local de ese municipio tiene tras de sí, un ejército por toda la ciudad, donde se aglutinan más de dos mil ciudadanos que con diferentes intereses, visiones y ocupaciones; vigilan, señalan, corrigen y llaman a cuentas su gobierno inmediato. Al hablar con Sara Patricia Ramírez, la artífice del proyecto Observatorio Ciudadano, por cierto, ganador del primer lugar del Premio Nacional de Innovación en Transparencia, me comentó que esos ciudadanos organizados no reciben dinero, ni despensas, ni tarjetas de la gente. A través del Observatorio participan los ciudadanos para incidir en políticas que afectan su vida diaria.

En tiempos en que muchos gobiernos buscan comprar simpatías y voluntades electorales, también tenemos gobiernos lo suficientemente abiertos para integrar a los ciudadanos en la mejor expresión de política pública. Lo interesante de la visión es el interés por la corresponsabilidad pública. Otra vez: ciudadanos y gobierno. Así, el Observatorio Ciudadano potenció el poder desde abajo, y por lo tanto, la capacidad de los ciudadanos para incidir en su gobierno. No es casualidad, que la alcaldesa de ese municipio tenga niveles de aprobación que superan los 8 puntos sobre diez.

Falta mucho por construir, pero a diez años de las transparencia en México, tenemos experiencias, y sobre todo aprendizajes sumamente valiosos. Multiplicarlos es nuestra responsabilidad, de nadie más.

23 de septiembre 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9159591

Sí a la reforma laboral


¡Vaya reto! tiene la recién estrenada legislatura en la Cámara de Diputados. La iniciativa preferente que envío Felipe Calderón, ya metió en problemas al PRI porque obliga a los diputados a tomar un decisión con un límite de tiempo. Hay algo de inédito en el nuevo reloj legislativo, en especial por el cambio de reglas que platea la famosa iniciativa preferente. Por lo pronto, nuestros legisladores, tan dados a la responsabilidad como al trabajo, ya no podrán perpetuar la discusión estérilmente. Ahora, bajo el nuevo esquema, tienen un límite para discutir, dictaminar, y finalmente aceptar o rechazar la iniciativa en turno. Los críticos de la iniciativa de reforma laboral, argumentan que se violan los derechos de los trabajadores, se atenta contra las “conquistas laborales” y contra el sacrosanto derecho de la autonomía sindical.
Probablemente la iniciativa del presidente no haría un México más competitivo y eficiente para generar empleos, pero la propuesta sí favorece y actualiza aspectos necesarios para el mundo laboral. No voy a repetir punto por punto las ventajas y desventajas. Pero sí me parece oportuno comentar que la propuesta tiene más aspectos positivos para los trabajadores. Entonces si la propuesta es razonable, ¿porqué tanto rechazo y oposición? La clave está en los sindicatos. 
La reforma laboral plantea un cambio en las reglas del juego, que entre otras cosas, obligaría a la transparencia y la rendición de cuentas de los líderes sindicales sobre el dinero que aportan los trabajadores. Por eso en México, bajo las actuales condiciones, es un gran negocio pertenecer a la pequeña cúpula del sindicato. No se diga para el caso de los líderes sindicales. Esos han encontrado riqueza, lujos y una vida muy exclusiva a costa de los trabajadores. Además, como sucede con los sindicatos de las empresas del gobierno, han hecho de la corrupción el principal sello sindical. De Romero Dechamps a Gamboa Pascoe, de la Gordillo a Flores Morales. Esos líderes poderosos y millonarios son hijos de la Revolución, es decir, de un sistema corrupto y esclerótico que los inventó.
Ahora que se amenazan sus feudos, mandan a miles a protestar en calles contra el atentado de la reforma. Pero la presión no sólo se da en las calles, sino en la misma Cámara, donde los sindicatos tienen 40 influyentes cabilderos que defienden sus intereses.
Por lo pronto, los diputados del PRI empiezan mal la legislatura al eliminar de la propuestas los aspectos de transparencia y rendición de cuentas. Está claro que en pro de la “autonomía” sindical, incentivan la opacidad y la rapacidad en las cúpulas sindicales. Bajo esa inercia, el nuevo gobierno tendrá que cargar con una reforma disfuncional e inútil para cambiar el estado de cosas. ¡Triste preludio para un gobierno!

28 de septiembre 2012

Historiar desde abajo

Longevo, como su temas de historia, murió el pasado lunes a los 95 años, el gran historiador británico, Eric Hobsbawm (1917-2012). Acaso, debo aclarar que nació en la otrora capital del mundo antiguo, Alejandría (Egipto), pero su formación y sus intereses fueron esencialmente europeos. Como buen historiador neomarxista (después de la caída del Muro la palabra ya no genera escozor), el eje de sus trabajos está en la economía y la historia social.

Son clásicos ya entre los profesionales de la historia y las llamadas ciencias sociales, sus libros: La era de la revolución: Europa 1789-1848; La era del capital: 1848-1875; La era del Imperio: 1875-1914. Gracias a esos trabajos comprendemos mejor la historia del capitalismo y su influencia mundial hasta los rincones más insospechados. La manera de escribir historia para Hobsbawm, se asemeja a la manera en que leemos las capas geológicas de una roca. Su historia del capitalismo puede leerse desde varios niveles: las historias de las palabras (“industria”, “clase media”, “ferrocarril”, “fábrica”, “huelga”, “clase trabajadora”, “ingeniero”). La historia vista por los obreros y los desplazados del cambio tecnológico. La historia política y las demandas sociales. La expansión de la democracia y los avances de la ciencia.

En Hobsbawm hay un todo económico que amalgama las capas de la historia. Por eso lo leemos y lo releemos. Para el historiador “las palabras son testigos que a menudo hablan más alto que los documentos”. Su mundo historiográfico fue y vino entre los siglos XVIII y XIX, pero eso no le impidió estar atento a lo que sucedía en su propio siglo. Por eso escribió el libro sobre la Historia del siglo XX, donde introdujo el concepto de “siglo XX corto”, por empezar en una guerra, 1914, y terminar con el colapso del bloque socialista, 1991. Más reciente, publicó Guerra y paz en el siglo XXI.

Con maestría Hobsbawm explicó ciertos momentos claves de la historia mundial a partir de las revoluciones en Inglaterra y Francia. Una económica y otra política. Pero advierte con reticencia personal, que “la revolución industrial (británica) se había tragado a la política (francesa)”. Por eso su obra, a pesar de hacer la historia del capital, nos remite una y otra vez a la gente sin voz y sin nombre. Hablan en sus libros los miles de anónimos que sostuvieron los duros inicios de un sistema económico mundial que va de Occidente a China, hasta América Latina. Por momentos sus historias y contrahistorias (también escribió sobre los rebeldes, los bandidos y las revoluciones violentas), parecen la historia de Inglaterra, pero no por una sesgo eurocentrista, sino por el inmenso dominio que significó la “era del capital”. 

Con Hobsbawm comprendemos que el mundo contemporáneo le debe mucho, a veces para mal, al capitalismo desarrollado en Inglaterra. Somos hijos de aquella revolución que ahora tiene muy poco de revolucionario, y mucho de autodestructiva. Ya la crisis de 2008 desató el marasmo y el fraude mundial. Eso sí, ¡con cargo a los contribuyentes!

Junto a E. P. Thompson, otro gran historiador británico, Hobsbawm fue un gran maestro del oficio de historiar “desde abajo”. Descanse en paz, el incasable historiador.

3 de octubre 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9160510 

Transparencia sindical

Por Paco Calderón, Reforma 2 oct 2012