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miércoles, 23 de agosto de 2023

Quemar libros

 


Ya lo sabemos, la historia se repite. Cambian los personajes, las formas y el tiempo, pero el drama humano permanece. En días recientes, la polémica sobre los libros de texto se acompaña de expresiones tajantes. "Totalmente mal hechos". Dado el recipiente, la afirmación evidencia el contenido del personaje. Otros califican a los libros de "ideológicos" y "comunistas". Los más atrevidos, llaman a mutilar, arrancar hojas, e incluso a quemar. ¿Qué sigue? Profético, el poeta Heinrich Heine, apuntó un siglo lamentable: "Allí donde se queman los libros, se acaba quemando personas".

Sin embargo, las protestas no son nuevas. Nacieron con la producción de los libros oficiales, cuando se creó la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos en 1959 (Conaliteg). Era la época del Estado fuerte y autoritario, al mando del presidente Adolfo López Mateos, quien encargó al Secretario de Educación, Jaime Torres Bodet (hombre notable), hacer los libros de texto para las escuelas del país. El reto no fue menor. A su vez, la historia unió fértiles destinos en los gobiernos postrevolucionarios. En su administración, el presidente Álvaro Obregón, nombró al filósofo José Vasconcelos, Secretario de Educación en 1921. Asumió su misión a la manera de cruzada cultural. Con más intuición que método, había la necesidad de alfabetizar a la población. Por entonces las cifras eran pavorosas: 71 por ciento de los mexicanos no sabía leer ni escribir.

Apóstol de la educación, Vasconcelos promovió la impresión de una serie de libros clásicos, con su famosa portada verde oscuro. Las colecciones de Lecturas clásicas para niños son memorables, y guardan actualidad. Se imprimieron tirajes de 20 y 25 mil ejemplares por libro, mismos que se distribuyeron gratuitamente. Así llegaron a muchos rincones del país, ejemplares de Platón, Homero, Esquilo, Eurípides y otros clásicos. En suma: que la falta de libros no fuera pretexto. El joven Torres Bodet fue secretario particular de Vasconcelos en la Universidad Nacional y esa experiencia lo marcó, hasta que el alumno superó al maestro. En su papel de Secretario de Educación (1958-1964), procuro dar orden a través una Comisión especializada: Conaliteg. Para el caso nombró al escritor Martín Luis Guzmán, por su amplia experiencia editorial. Las portadas de los primeros libros fueron ilustradas con héroes de la Independencia y la Revolución, por David Alfaro Siqueiros, Roberto Montenegro, Alfredo Zalce, Fernando Leal y Raúl Anguiano. Destaca en particular, la portada de 1962, hecha por el artista Jorge González Camarena. A la larga, esa imagen de la madre patria sosteniendo la bandera, se volvió un símbolo del imaginario nacional. ¡Qué época! Grandes educadores, artistas y políticos en pro de la educación nacional.

Por primera vez el Estado pudo instrumentar una política general y unificada para la educación pública y privada del país, lo mismo en ciudades que en comunidades rurales. Los libros fueron gratuitos, únicos y obligatorios. Sin embargo, la promoción de la educación por parte del Estado a través de los primeros libros de texto oficiales, tuvo numerosas críticas, acusaciones y señalamientos. Las menos, por faltas ortográficas. Lo cierto, es que esos primeros 19 libros publicados entre 1960 y 1961 se hicieron en un tiempo récord y reafirmaron el papel central del Estado en la educación. Por supuesto, la política no gustó a ciertos sectores, que calificaron la propuesta de monopolio. El Partido Acción Nacional vio en la mano estatal un "totalitarismo educativo", con libros "socialistas" contrarios a la fe cristiana. La Unión de Padres de Familia protestó contra los libros de texto gratuitos, por considerarlos inconstitucionales (no leyeron el artículo tercero); además, expuso que "las mentes infantiles quedarán a merced de los vaivenes políticos e ideológicos, antipedagógicos… fracasarán como en la Alemania nazi y la Rusia soviética; coartan la libertad de enseñanza (Excélsior, 1960)".

El cardenal de Guadalajara, José Garibi Rivera, pidió a los padres de familia, velar por la educación, llamó a los profesores sectarios y exigió remedio a una situación "en sumo grado perjudicial". ¿Leer hace tanto daño?

Por su parte, la Barra Mexicana de Abogados criticó el carácter monopólico de los libros, "único, uniforme, y obligatorio, menoscaban la integridad de la familia y sus deberes educativos e impiden el libre acceso a la verdad".

No sólo hubo críticas, sino manifestaciones y protestas en varias partes del país. En Monterrey se afirmó que los libros "tienden a orientar a los educandos en la ideología marxista". En Obregón se manifestaron contra el "comunismo" en la educación. Otra crítica se centró en la explicación del ciclo reproductivo de la vida, pues la Unión de Padres de Familia consideró que la educación sexual es derecho de la familia, no de la escuela, y mucho menos del Estado. Desde un principio, los libros de texto gratuitos estuvieron rodeados de duras críticas. Para 1970, el analfabetismo disminuyó al 25 por ciento de la población. Sin duda, aquella política educativa del Estado logró resultados favorables para el país, en un México lejano a la democracia y las libertades. Vuelvo al punto inicial: cada vez que se renuevan los libros de texto, regresa la polémica, a veces con razón, otras sin ella.

El Siglo 

22 de agosto 2023

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/2023/quemar-libros.html

sábado, 28 de noviembre de 2015

Ni leer, ni sumar

Nadie duda de los beneficios de la educación. Tan así, hasta se dice que la educación libera. De cierta manera uno crece bajo la consigna de que estudiar es lo que nos va a sacar adelante en la vida. Pero desde hace tiempo que la educación en México no garantiza la movilidad social. Tampoco invertir miles de pesos en educación, garantiza a los padres, y mucho menos a los alumnos, que cuenten con un empleo digno. Ante esa realidad, se asumen las condiciones del mercado, porque sencillamente es lo que hay. Entonces, a pesar de la economía, queda el recurso de la educación. Pero, ¿qué tanto los jóvenes que ahora estudian en la primaria o secundaria salen bien preparados? ¿Cuánto del empeño en las clases se ve reflejado en los estudiantes?
Recientemente la Secretaría de Educación Pública dio a conocer los resultados de la evaluación de miles de estudiantes en el país. Por medio del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea, 2015), se aplicaron pruebas a los alumnos de sexto de primaria, tercero de secundaria y del último grado de educación media. De cierta forma, Planea sustituye a la prueba ENLACE, pero como ustedes saben, cada vez que llega un nuevo gobierno, las mismas cosas cambian de nombre. A decir de las propias autoridades, Planea es un versión mejorada de la prueba ENLACE. La evaluación mide dos áreas de competencia fundamentales: lenguaje y comunicación (es decir, comprensión lectora); y matemáticas. Entre los objetivos de la prueba, está en conocer la medida en que los estudiantes logran dominar el conjunto de aprendizajes esenciales al término los cursos. ¿Cuál fue el resultado? Estudiantes que pasan horas y horas sentados, pero que al final de los años, no logran comprender la lectura, aunque sepan leer. A eso súmele un desempeño desastroso en matemáticas. Vayamos a los números. 6 de cada 10 alumnos acaban de terminar la primaria el verano pasado, y sin embargo, no saben resolver problemas matemáticos elementales. 5 de cada 10 batalla para leer textos. En pocas palabras, saben leer, pero no comprenden lo que leen. Difícilmente podremos aspirar a ser un país de lectores, si desde el origen cargamos serios problemas para comprender lo que leemos. Los malos resultados que muestra Planea, confirman lo que ENLACE había documentado en los últimos años.
Al mismo tiempo, la SEP ha insistido también en la evaluación de los maestros, ahora con la novedad de criminalizarlos si no presentan el examen. Más todavía, con la policía por delante, se vigiló la evaluación de los maestros. Pero ¿cuál fue el resultado?, 66 por ciento de los aspirantes a docentes no es "idóneo". Más allá de la Reforma Educativa, que en realidad fue Laboral, la educación en el país parece atrapada en un círculo vicioso entre maestros y alumnos. Así pasan los años, y el avance es insignificante. Al final, la desigualdad educativa sólo se corresponderse a la desigualdad económica. Pero el problema es mayúsculo, y no se resuelve nada más con dinero y tecnología. La OCDE ha demostrado recientemente que el uso de computadoras y tabletas en las escuelas -incluidos los países ricos-, no hace mejores estudiantes. Por lo mismo, en el caso de México, el problema es más elemental: lectura y matemáticas. Quizá entonces, la educación en el país se ha convertido en un negocio de particulares que no se responsabilizan por la calidad del aprendizaje. O quizá, la educación implica entretener a miles de jóvenes sin que eso se traduzca en un aprendizaje efectivo. Paradójicamente el problema no sólo lo enfrentan las escuelas públicas, sino también las privadas.
Mientras tanto, la política reina sobre la educación. Al respecto, es revelador lo que una institución como la SEP afirma sobre Planea: "Es importante señalar que estas evaluaciones de logro no están diseñadas para evaluar la calidad educativa de los planteles o el desempeño de sus docentes. Tampoco deberán usarse para premiar o castigar a estudiantes, docentes o escuelas". En otras palabras: sabemos dónde está el problema, pero no vamos a hacer nada. Mover a México.
25 de noviembre 2015
El Siglo

lunes, 29 de abril de 2013

Torcer la educación

Durante los años de alternancia (1997-2012), los gobernadores fueron los mayores beneficiarios de la apertura democrática. No había ya un poder central concentrado por El presidente para limitar los poderes estatales y por si fuera poco, gozaron de presupuestos sin precedentes; todo gracias al sacrosanto petróleo. En esa circunstancia, que algunos llamaron “feuderalismo”, la imagen que se creó de los gobernadores, fue la de una especie de virreyes modernos, hombres todo poderosos, libres de rendición de cuentas. Pero ¿en verdad lo fueron o lo son todavía? En más de una ocasión el cliché del poder en las gubernaturas, ha quedado notablemente roto por otros poderes en las entidades. Por ejemplo, en Tamaulipas difícilmente podemos hablar del poder del gobernador; ahí más bien el crimen se ha impuesto con toda normalidad. Por las mismas el caso de Michoacán, al que además debemos sumar la notable quiebra de las finanzas estatales: sin dinero para “operar”, el gobernador ruega por más presupuesto.  

El caso de Oaxaca y Guerrero son emblemáticos, porque ahí el poder de los gobernadores es testimonial. La expectativa favorable que despertó el gobernador Gabino Cué, pronto se derrumbó con el sometimiento de los maestros. ¡Hasta habla de “tropicalizar” la reforma educativa!
En Oaxaca, la ley no es para hacer una mejor educación pública, ni nada que tenga que ver con el desarrollo. ¡No! Nada de eso, la educación es lo de menos. Lo importante son los derechos sindicales, la horas cobradas sin trabajar, los paros sistemáticos, las marchas profesionales. Son tan especiales, que ni las evaluaciones de la SEP aplican. ¿Para qué?, si lo importante es el sindicato, no la educación. A la colección de gobernadores doblegados, debemos sumar a Ángel Aguirre, el supuesto gobernador de Guerrero. Irónicamente en ese estado, los trabajadores de la educación hacen paro de labores como forma de trabajo. No sólo han doblado al gobernador, de paso han evitado a la SEP y sus impertinentes evaluaciones. Todo por la reforma educativa ¿A quién le importa la calidad de la educación, los alumnos, la enseñanza? Otra vez, lo relevante en Guerrero es el sindicato y el derecho a la autoevaluación. Por lo mismo, la reforma educativa que recién aprobaron los diputados en el Congreso federal, es irrelevante. Para Guerrero es la excepción; ahí no aplica.

Basta con bloquear las carreteras, basta con arruinar las vacaciones de los capitalinos en Acapulco. El sindicato lo vale, la educación no. Entonces ¿quién gobierna en Guerrero? Está claro que el sindicato, porque tienen el poder del bloqueo, la fuerza del chantaje y el más perverso medio: la capacidad de torcer la educación. Con mayoría de votos en el Congreso de Guerrero, los maestros trataron de imponer condiciones a la ley de educación, pero no prosperaron como querían. La más aberrante de todos, era tener su propio Instituto Estatal de Evaluación. Quién mejor para la calificación que ellos mismos. Por lo tanto, ante la inconformidad, lo que sigue son más marchas, paros y pérdida de clases. Eso sí, ¡que no se les deje de pagar! Ya hasta anunciaron su peregrinación al Zócalo de México. Los maestros guerrerenses sí saben mandar.

4 de marzo Milenio 
http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9176717

miércoles, 3 de octubre de 2012

Más sobre Enlace y las mejores escuelas en Coahuila


En atención a tres atentos lectores que se comunicaron conmigo por el texto “Las mejores escuelas en Coahuila” (Milenio, 16-IX-12), regreso nuevamente a los resultados de Enlace 2012. Cada uno me comentó varios puntos que resumo en tres: la evolución de la educación en México y la decadencia a partir del dominio sindical en los años setenta; la necesidad de publicar los resultados de las escuelas en Torreón, a fin de generar competencia y reconocimiento; finalmente, incluir a los bachilleratos para ser justos en las menciones.
Aclaro que no pretendo agotar el tema, pero sí ofrecer algunas perspectivas, compartir el debate y tratar de interesar a los padres de familia para que utilicen el sitio enlace.org.mx.
En el texto anterior compilé, con base a los datos oficiales (no mi opinión), las cinco escuelas mejor evaluadas para los niveles de primaria y secundaria. Siempre hay algo de arbitrario al hacer clasificaciones. ¿Por qué hablar de las cinco mejores escuelas según Enlace 2012 y no de diez, quince o veinte?
Por una sencilla razón de economía: ¡En esta columna no cabe todo! De esa manera enumeré los cinco mejores puntajes en el estado y en Torreón. Por supuesto que no es la única forma de evaluar. Hay otros criterios que no necesariamente abordan estas pruebas. Howard Gardner ya se ha encargado de mostrar que la inteligencia y el aprendizaje no son planos, sino múltiples.
Por lo mismo no pienso que Enlace sea la forma más acabada de medir, pero sí es una herramienta que permite dimensionar y comparar resultados. Dicho eso, los datos de las preparatorias se basan en el mayor porcentaje de alumnos con desempeño de excelencia. Como generación, 7 de cada 3 preparatorianos en Coahuila tiene niveles insuficientes y elementales. ¡Lo cual es desastroso y alarmante! Pero ¿quiénes son la minoría que sí tiene buenos resultados?
En la materia de comunicación en Coahuila, según Enlace 2012, cinco escuelas destacan por excelencia: Colegio Bilingüe de La Laguna 92.3%; Colegio María Montessori de Monclova 87.5%; Instituto Vasconcelos (Torreón) 66.7%; Instituto Cumbres de Monclova 64%; Colegio Americano de Torreón 64%.
A nivel estatal destacan en matemáticas las siguientes escuelas: prácticamente empatan Luzac con 90.8% y el Colegio Cervantes con 90.7%. Le siguen el Colegio Bilingüe de La Laguna 84.6%; Colegio Lasalle de Monclova 84.5%; el ITESM campus Laguna (Torreón) 78.7%; y el ITESM (Saltillo) con 68.1%.
Sólo en Torreón y en la asignatura de comunicación, lideran el Colegio Bilingüe de La Laguna con 92.3%. Instituto Vasconcelos 66.7%; Colegio Americano de Torreón 64%; ITESM Laguna 62%; y Luzac 61%.
En matemáticas, las cinco mejores escuelas de la ciudad: Luzac alcanzó 90.8%; Colegio Cervantes, 90.7%; Colegio Bilingüe de La Laguna 84.6; Colegio Americano de Torreón, 81.5%; e ITESM 78.7%.
Para conocer más datos no dejen de consultar la página de Enlace.
21 de septiembre 2012

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Hasta pronto Lujambio



Ayer murió el maestro y politólogo mexicano, Alonso Lujambio. Entre los profesores de ciencia política del ITAM, Lujambio era por mucho uno de los más queridos y respetados entre alumnos y profesores. Su claridad como académico, no sólo convencía: arrastraba. En su persona había el carisma necesario para tender con éxito un puente entre la academia y la política. Y no necesariamente por su participación más reciente como senador de la República o secretario de Educación Pública. Antes que eso, Lujambio combinó una exitosa trayectoria entre la investigación, la enseñanza y la responsabilidad pública.
Perteneció al Consejo del IFE más destacado que ha tenido este país. Sí, me refiero a ese consejo del IFE que se fajó los pantalones frente a los partidos y llevó a un nivel inusitado el prestigio de la institución que organiza las elecciones. Nuevamente, como consejero fundador del IFAI su aportación a la democracia mexicana fue notable. Pero Lujambio, el que luego fue secretario de Estado, no sacrificó la crítica de nuestras instituciones en aras del poder. En especial, sobresalía su conocimiento sobre las vicisitudes en la historia de la democracia mexicana. A propósito del “horror” de nuestra democracia, Jesús Silva Herzog Márquez escribió en 2010 sobre Lujambio, quien además era su compañero de trabajo en la academia: 
El más lúcido politólogo de mi generación tuvo el acierto de calificar nuestra democracia como tonta”.
Desde la acción Lujambio advirtió sobre los riesgos de perder un tiempo valioso para la democracia. Lo sabía bien él, que había estudiado la historia de “una estrategia difícil” por construir la democracia desde abajo, es decir, desde los municipios. Pero a pesar de la dificultad y el desesperante ritmo de la transición, dedicó un puntual libro sobre la “democracia indispensable”. Conocía las pausas, los ritmos y los desencuentros de la política en México. Acaso por ello no se conformó con el aula y asumió los riesgos de la vida pública.

Admiraba al profesor Lujambio desde mis tiempos de estudiante no sólo por su altura intelectual, sino por la valentía de comprometerse con la política. Siempre será más fácil ver la política desde fuera, criticarla como espectador y gritar que todo está mal. Pero Lujambio no rehuyó a esa responsabilidad. Más aun, le dio dignidad.
El cáncer lo había acabado y prácticamente lo sacó de la política. Recientemente con motivo de la toma de posesión en el Senado, regreso casi para despedirse bajo el reconocimiento de tiros y troyanos. En alguna entrevista declaró sobre su regreso: “Luchando por mi vida, he tirado el estorbo de mi prisa por vivirla”. 
Hombre brillante, comprometido con su país. Descanse en paz Alonso Lujambio Irazábal.

26 de septiembre 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9159887

lunes, 3 de septiembre de 2012

La evaluación que sí fue


No hay duda de que el sexenio de Felipe Calderón será recordado por la violencia. Por más spots que la presidencia lanzó para justificar la guerra, en la carga de los ciudadanos queda la inseguridad, la violencia y miles de muertos, que bien a bien nadie sabe cuántos son. No obstante de ciertos logros, la administración quedó marcada ese solo aspecto.

A riesgo de ir contra corriente, el corte de caja en materia de educación no fue del todo negativo. Ya sé tenemos en “La Maestra” a la villana favorita de México. Pero incluso a pesar de los ambientes más negativos que rodean la educación pública, el gobierno calderonista logró instituir un medio indispensable para la mejora educativa: la evaluación universal y Enlace. Es cierto que hubo fallas, resistencias e incluso estados como Oaxaca o Michoacán que sistemáticamente se opusieron a la evaluación. Por fortuna fueron las excepciones, porque gracias a las evaluaciones hoy conocemos a detalle los problemas. Es cierto que falta mucho por avanzar y que los cambios son lentos. Pero hoy la prueba Enlace y las subsecuentes mediciones permiten conocer más a fondo los problemas generales y particulares de alumnos y maestros.
Avance en niños de primaria, asignatura Matemáticas. Fuente: Enlace.
Esta semana la Secretaría de Educación Pública dio a conocer el resultado de las evaluaciones 2012. ¿Cómo andamos? En los últimos seis años consistentemente han caído los índices de alumnos con aprovechamientos medios e insuficientes, y al mismo tiempo, han aumentado los alumnos que año con año alcanzan valoraciones buenas y excelentes. Aunque todavía son mayoría los reprobados, a nivel primaria, ya no lo son por mucho. Esa es la tendencia en asignaturas como español y matemáticas para los niños que actualmente cursan la primaria. No es exagerado decir que esos niños serán una generación mejor preparada que las actuales.

Tristemente hay otras generaciones de estudiantes que parecen perdidas y simplemente continúan la mala inercia que llevan. Un ejemplo son los jóvenes que ahora cursan la secundaria. Por más años que pasan, las cifras de los indicadores están estancadas. Menos dramático es el caso de los preparatorianos, pero su mejora no parece ser sustantiva. Todo esto lo ha descrito con puntualidad la SEP en los últimos seis años por medio de la prueba Enlace.


Es una lástima que la atención gubernamental se centrara en un guerra imbécil, quitando relevancia a un ámbito estratégico para el desarrollo como lo es la educación. Acaso hemos desperdiciado la mayor fuerza en la dirección equivocada. Hoy los niños de primaria, nos dice Enlace 2012, sí han mejorado su desempeño. Hago votos porque los próximos años no sean los de otra guerra imbécil, sino los de una intensa mejora educativa. Los elementos están en la mesa.


31 de agosto 2012



miércoles, 6 de junio de 2012

Hay, lo que sea su voluntad...

Protestar es una profesión que requiere tiempo, dinero y pulmón. Las causas son muchas y cuando no las hay se inventan. Porque lo de menos es ahorcar el tránsito, impedir que otros pasen. Lo que vale es protestar. No hay más. Además, si alguien osara cuestionar el derecho a la protesta, falta con restregar la Constitución: ese libro sagrado de nuestra historia.

La protesta es un medio que si no existiera, habría que inventarlo. 



Y si no, hay que ver los logros educativos que consiguen los maestros. Como reloj, cada año aprietan la tuerca. Para los maestros las protestas son un peregrinar que tienen como basílica a la ciudad de México. El mecanismo es sencillo. Los maestros sacrifican las clases de sus alumnos por un logro más noble: el Sindicato. La educación es lo de menos. Lo que importa es la protesta, la toma de las calles, los gritos y la presión a las autoridades. Aquí no queremos evaluación. 


En el arte de la protesta, hay tradiciones notables: Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Michoacán. Su preocupación no es ocupar los peores lugares en las evaluaciones porque la educación es el medio y no el fin. El fin es el sindicato. En tiempos de alternancia y poder desmedido de los gobernadores, un Gabino Cué o un Fausto Vallejo son poca cosa frente al poder de los maestros.

Muchos maestros de este país no serán buenos educadores, pero sí son expertos en marchas. El sindicato de la educación, no importa cuál, es un proveedor inagotable de protestas. Hay puntualidad, organización y sobre todo, conquistas sindicales. ¡Hasta un partido político tienen!


Ser maestro es una conquista, un patrimonio heredable para la protesta. Desde su formación se educan para las calles, y las marchas son el indicador para el avance. No se preocupan por Enlace y la Evaluación Universal, lo más importante es la autoevaluación. Ahí, cada maestro da lo que sea su voluntad. Si esto no fuera suficiente, la autoevaluación propuesta por el CENTE se basará en una asamblea. ¡Mejor no podía ser!


Por eso, bajo la métrica del manifestódromo, de nada sirve que el presidente les diga: “Ya estuvo bueno de eso”. A estas alturas su declaración sólo la registran los periódicos. El tiempo para exigir que se cumpla la ley se le agotó. En el ocaso del poder hasta La Maestra lo apoya. Mientras tanto, nuestra principal institución educativa prepara a nuestros maestros como profesionales de la protesta. Tal vez pronto nos den un merecido reconocimiento.



6 de junio 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9149589

miércoles, 28 de septiembre de 2011

La generación Enlace y el México del futuro

A nivel primaria, generación de la esperanza. Fuente: Enlace 2011


La educación mueve los discursos más nobles; también es una fácil justificación para lo “políticamente correcto”. De la educación esperamos mucho, no así de las exigencias para lograrlo. Los resultados de la prueba Enlace 2011, revelan tendencias que quizá nos apunten cómo estarán las próximas generaciones en México. Asimismo, se suele afirmar que la educación es la base de una sociedad desarrollada, pero ¿hasta qué punto la educación de nuestros jóvenes ahora va a impactar en el mañana del país?

En principio hablamos de tres generaciones de estudiantes mexicanos en escuelas públicas y privadas: la que actualmente cursa estudios de primaria; la que asiste a secundaria; y finalmente, la generación que va al bachillerato. Los resultados generales de la evaluación demuestran similitudes y diferencias notables. Lo primero que salta a la vista, es la consistencia con la cual han avanzado los más pequeños. En los últimos seis años (2006-2011), los estudiantes de primaria han mejorado su desempeño en matemáticas y español. 19 puntos porcentuales para el primer caso y 18 para el segundo. Si observamos la gráfica, hay un incremento sostenido de estudiantes con bueno y excelente desempeño; de la misma manera, hay un caída constante de los estudiantes con un desempeño insuficiente y elemental.


Esta situación no sucede con nuestros jóvenes de secundaria y preparatoria. Por el contrario, su avance es lento, disperso y poco significativo. Más aún: se observa un estancamiento en matemáticas y una clara debacle en español. ¿Qué pasa ahí con los profesores, los alumnos y los padres? ¿Por qué a pesar de las evaluaciones no han mejorado su desempeño?

Retroceso en español a nivel secundaria.

Estancamiento en lectura a nivel preparatoria.
Sonora fue una de las entidades más destacadas en su desempeño escolar. Oaxaca, Chiapas y Michoacán presentan los peores resultados. Coahuila tiene un comportamiento similar al que se registra a nivel nacional, es decir, alumnos de primaria con un buen desempeño, pero con rezagos en secundaria y preparatoria. Hay que ver a detalle los informes, tomar en serio los que nos dicen las cifras. Tan sólo en las secundarias privadas, los alumnos coahuilenses han mostrado un desempeño negativo en la asignatura de español durante los últimos cinco años. En 2007, el 63.3 por ciento de los estudiantes obtuvieron un resultado bueno y excelente. Para 2011 la cifra se cayó a 47.6 por ciento. ¿Qué sucedió ahí? ¿Por qué en vez de mejorar empeoró? Para empezar, los padres de familia deberían tener más cuidado en cómo invierten el dinero en sus hijos. Pero eso es harina de otro costal…

Por lo pronto, si una generación de mexicanos va a marcar el rumbo del país en las próximas décadas, esa será la que estudia hoy en las primarias.



25 de septiembre 2011
Milenio http://impreso.milenio.com/node/9032394

miércoles, 3 de agosto de 2011

Mala fama


En las últimas semanas la atención mediática regresó a Elba Esther Gordillo, ese personaje “clásico” de la política en México. La disputa se dio con un viejo discípulo de la maestra, Miguel Ángel Yunes. A partir de ahí, fueron y vinieron acusaciones de corrupción sobre el manejo de recursos públicos. Las cifras no son poca cosa. Sergio Aguayo Quezada calculó que “en los tres primeros años de gobierno de Felipe Calderón (2007-2009), el grupo político encabezado por La Maestra ha manejado recursos públicos por un mínimo de 345 mil 785 millones de pesos y un máximo de un billón 611 mil 771 millones”.

Al final, la historia terminó evaporándose con el escándalo mismo. Por esos días La Maestra declaró a un periódico español que sabía de su “mala fama”.  En medio de las críticas, advirtió a uno de sus amigos de carecer de “autoridad moral” para criticarla.
La Maestra es con seguridad una de las personas más poderosas del país, aunque su poder no se traduce en una mejor educación pública. Más allá de la figura mítica, ¿por qué los resultados desastrosos en la educación? ¿Dónde están las claves del desastre? A simple vista uno pensaría que el problema es el dinero. Pero el rubro al que más se destina dinero público es a la educación. Tan sólo para este año, se ejercen del presupuesto federal más de 230 mil millones de pesos. Si no es el dinero, ¿entonces qué?

La SEP acaba de publicar los resultados del Examen Nacional de Conocimientos y Habilidades Docentes para otorgar plazas en el ciclo 2011-2012. En general los aspirantes a maestros reprobaron. En promedio tuvieron una calificación de ¡56.5! La entidad mejor calificada fue Querétaro con 61.3. La peor, Tabasco, con 49.6. En Coahuila, los aspirantes a una plaza docente promediaron 56.4. Incluso los docentes en servicio no lograron ni el “panzazo”, se quedaron en la raya con 59.3 aciertos. Los aspirantes de nuevo ingreso registraron, 54.5.
En la Comarca Lagunera de Coahuila la situación no fue distinta. Los futuros docentes laguneros para las escuelas públicas no superaron en promedio los ¡53.7 aciertos!.
Hasta aquí uno pensaría que el examen a los futuros docentes es un filtro para escoger a los mejores. Pero la SEP y el sindicato han logrado acuerdos generosos. Si un docente logra un puntaje destacado, pasa. Si reprueba, ¡también pasa! Estamos ante un esquema de incentivos perversos. Tan sólo el 30 por cierto de los aciertos son suficientes para estar en “aceptable”. 

Lejos de que el Examen Nacional sirva para contratar a los mejores, la evaluación es un aval para llenar las aulas con maestros reprobados. No nos extrañemos luego de alumnos igualmente reprobados.

Con frecuencia escuchamos a los políticos afirmar que la educación es el camino para el desarrollo. También se dice que la inseguridad se combate con educación. ¿Será con esta educación de reprobados? 

3 de agosto/ 2011

martes, 27 de julio de 2010

La educación

Fuente: SEP
Los resultados del Examen Nacional para el otorgamiento de plazas a docentes en el periodo 2010-2011, ratifican lo que ya sabíamos: el paupérrimo, casi inoperante nivel de los maestros mexicanos. Las cifras son contundentes, aún y con el eufemismo del la propia Secretaría de Educación Pública, cuando nos dice en pocas palabras que están menos peor:

En comparación a los resultados 2009-2010, se incrementa la cantidad de docentes ubicados en “Aceptables” y se reduce a la mitad el porcentaje de los ubicados en “No aceptables”.

7 de cada 10 maestros aspirantes a plazas es sujeto a "nivelación académica". En otras palabras, no pasaron el examen, pero es lo que hay...

Que la información es confiable, no hay duda. Desde hace varios años, el gobierno a través de la SEP ha transparentado algunos procesos: la evaluación de alumnos, profesores, escuelas, estados y municipios. Acá estos resultados incluso, pueden ser desagregados por el nombre del aspirante o maestro que presentó el examen.

Sin embargo, por medio de relaciones como estas, podemos caracterizar el significado de la transparencia en México, donde suele confundirse con plenitud de cinismo.
A pesar de conocer la problemática con nombre y apellido, a pesar de la trasparencia, no hay un puente con la rendición de cuentas, la responsabilidad y los resultados.
Con facilidad escuchamos a políticos expresar que la educación es la respuesta al crimen y el narcotráfico, pero así, con esta oferta, las cosas no llegarán a buen rumbo.
Un desastre en el México Bicentenario.

sábado, 16 de agosto de 2008

Mala educación


Al fin se completa el cuadro. Auque ya lo sabíamos, gracias al puntaje generado por la OCDE en las evaluaciones internacionales y también por los resultados de la prueba ENLACE del Gobierno Federal, la educación en México es un desastre nacional. La conclusión es sencilla. Si los alumnos mexicanos de primaria y secundaria están reprobados es porque los maestros mismos también están reprobados. Recuerdo bien lo que nos decía uno de los mejores profesores que tuve en la universidad: el alumno es reflejo del maestro. Y ese es el resultado contundente que muestra los números publicados por la Secretaría de Educación Pública el pasado 14 de agosto (véase la página electrónica http://www.alianzaconcursonacional.sep.gob.mx/).

A partir del Concurso Nacional de Asignación de Plazas Docentes, 2008-2009, aplicado esta semana, conocemos cuál es el nivel de los aspirantes a dirigir la educación formal en las aulas del país. Bajo una inédita forma de contratación -anteriormente la costumbre era el favor, la venta o la asignación discrecional de las plazas-, 71 mil maestros presentaron examen con la finalidad de concursar las plazas para enseñar en las áreas de preescolar, primaria y secundaria las materias de español, matemáticas, física, inglés, geografía y biología. La cifra superó el pronóstico. Reprobaron 48 mil, lo que equivale a un 67% del total, y sólo aprobaron el examen 23 mil maestros. Dicho de otra forma, dos de cada tres maestros reprobaron.

Según la convocatoria, el puntaje debía alcanzar al menos 70 puntos, de un total de 80 reactivos. Lo cierto es que el promedio de las entidades federativas que participaron en el concurso, obtuvo una media de 40 puntos. Muy por debajo del nivel mínimo requerido.
En consecuencia, no es casual el mediocre desarrollo económico del país, sobre todo si nos comparamos con aquellos países que vieron e invirtieron en la educación para salir de la pobreza. Taiwán, Corea del Sur, Irlanda e incluso Chile, entendieron rápido la lección.

Al revisar los datos proporcionados por la SEP, constatamos la generalidad de los resultados en las entidades federativas del país. ¿Y cómo anda Coahuila en todo esto? ¿Cómo les fue a los maestros coahuilenses? No obstante la cercanía del poder con la educación, el gobernador Humberto Moreira es maestro y su hermano Carlos lidera la sección 38 del SNTE, en el Estado no se aplicó siquiera la mitad de la prueba. Al igual que las secciones de Michoacán y Oaxaca, donde defendieron con violencia no ser medidos, evaluados y mucho menos cuestionados por nadie, incluyendo a la poderosa maestra Elba Esther Gordillo, los maestros coahuilenses boicotearon 9 de las 12 sedes donde estaba programado el examen. Ni Saltillo, ni Monclova, ni Piedras Negras, ni Nueva Rosita aplicaron el examen. La excepción la hicieron los maestros de Torreón, por eso el informe de la SEP resalta un solitario y vergonzoso asterisco para el caso de Coahuila.

Con candado en mano, los maestros coahuilenses cerraron las sedes para evitar que se realizara el concurso. Algunos medios impresos registraron entre dos y tres mil maestros rebeldes. Sin embargo, el Secretario de Educación en el Estado, Jaime Castillo, declaró que eran alrededor de 200. Independientemente de cuántos fueron, el hecho muestra la poca seriedad y compromiso que se tiene por mejorar de fondo la educación en el largo plazo. Durante años, el Sindicato ha manejado a su arbitrio y discreción el reparto de plazas docentes, sin importar la calidad de la educación, sino los privilegios repartidos y la permanencia en el poder. Finalmente, detrás de esta resistencia al cambio, está la actitud bien arraigada del sentido patrimonial que domina las instituciones públicas, donde políticos y sindicatos se comportan como si fueran dueños de las mismas.

Con sólo 606 exámenes aplicados, los maestros coahuilenses promedian 41 puntos de por lo menos 70 requeridos para aprobar.
A pesar de todos los inconvenientes que el SNTE representa y la influencia de facto que tiene la maestra Gordillo, el Gobierno Federal a hecho una apuesta no autoritaria (en el pasado los líderes sindicales eran depuestos con las armas), por recuperar gradualmente espacios para la educación. Primero vino ENLACE, luego el concurso de plazas y esto es un avance que en el pasado inmediato se consideraba imposible.

Josefina Vázquez Mota, Secretaria de Educación Pública y Elba Esther Gordillo, presidenta vitalicia del SNTE, firmaron la convocatoria nacional para terminar con la corrupción de la venta de plazas de maestros, por lo que impulsaron la Alianza por la Calidad de la Educación. Muchos estamos escépticos de los alcances que pudiera tener un acuerdo de esa naturaleza, sin embargo, no podemos negar que el pasado reciente, ni siquiera se contaba con cifras creíbles del desastre educativo. Después de todo, es preferible conocer a ciencia cierta la magnitud del daño, que continuar simulando que no pasa nada.
16 de agosto 2008
El Siglo de Torreón