miércoles, 30 de noviembre de 2011

Triste colofón

Lenin sin Trotsky, para el segundo aniversario de la revolución rusa. 


Más que la presencia, la ausencia nos revela el fondo. Así, lo que no se dice pesa más que lo dicho. Y en buena medida, ese es el triste colofón del gobierno estatal en Coahuila. Hoy concluye la administración 2005-2011, que bien pudo haber quedado en la memoria de los coahuilenses con la más alta estima entre varios sexenios. No obstante, el escándalo de corrupción en el manejo de las finanzas, léase la deuda, marcó un ignominioso cierre de administración.


Por lo mismo, lo más relevante del último informe de gobierno fueron las ausencias, las omisiones sobre la maldita deuda. En vez de hablar claro, se insistió en el ditirambo. Tanto rodeo para que la principal autoridad no dijera nada. Ya fuera verbal o por escrito, el cierre del gobierno estatal mostró una administración disminuida por el escándalo. Desde luego se reconocen los logros, pero al final predominó la ausencia. En sus 239 páginas el Sexto Informe no sólo rehuyó la palabra “deuda”, sino omitió cifras relevantes para explicar el ejercicio de la cuenta pública.


Veamos otro ejemplo de pudor por la responsabilidad. En días pasados se aprobó en el Congreso local el presupuesto de egresos para el 2012. Al revisar a detalle la clasificación por poder y dependencia del presupuesto, aparece un rubro llamado “Gobierno del Estado” que ejercerá un monto por 4 mil 627 millones de pesos. Dado que hoy la palabra “deuda” en Coahuila es sinónimo de escándalo de corrupción, sencillamente se suprimió ese término del presupuesto. Pero suprimir las palabras no suprime la realidad. Aunque hay una vieja tradición para quitar lo innombrable: ¿Recuerdan esa famosa foto donde se borró a Trotsky?


Igualmente hay otras formas para evadir la realidad. El fin de semana pasado circuló una publicación del “Gobierno de la gente” donde se resume con imágenes seis años de gobierno. Un antes y después de las obras públicas estatales. Lo interesante del resumen es la manifiesta intención de sustituir con imágenes la explicación que con cifras no quisieron, ni pudieron dar. Al omitir deliberadamente las explicaciones con un montón de fotografías, nuestros funcionarios alimentaron la sospecha. Y ese sin duda, es el triste colofón del gobierno que hoy termina.


Mañana será la toma de protesta del nuevo gobernador, Rubén Moreira, en lo sucesivo Moreira II. Aunque no lo diga, llega en aprietos por la pesada carga financiera. Al mismo tiempo asumirá el poder bajo el rechazo y la crítica de grupos en Torreón y Monclova, no así en el resto del estado. De aquí en adelante la legitimidad de Moreira II ya no proviene de los votos, sino de la calidad del gobierno que entregue a los ciudadanos. La transparencia es una obligación que no podemos confiar exclusivamente al Congreso, la Auditoria del Estado y a otros órganos encargados de garantizarla. Por lo mismo, para que esa parte funcione es necesario tener a ciudadanos atentos al tema. No vaya a ser que la historia se repita.


30 de noviembre 2011
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9071053

martes, 29 de noviembre de 2011

Diez año del Chanate



Cuando menos lo piensas, el tiempo se ha acumulado. Y justamente, esa fue la impresión que me compartió Miguel Canseco al felicitarlo por el décimo aniversario del Taller del Chanate. Para celebrar esos diez años de vida, los miembros del Taller organizaron una exposición colectiva en el Anexo del Teatro Isauro Martínez. 


Bajo un espíritu plural, la exposición abarca un buen número de chanates que han dado vida al Taller a lo largo de una década.
En especial me detuve en la interpretación que hace Jesús Soto de un Pancho Villa ultramoderno, más acorde a nuestros tiempos violentos. “A la brava ese” de Eduardo Valenzuela, Guayo, nos plantea una impactante imagen de las calles. Imposible no verla. Los grabados de Pepe Valdés, una alegoría del sueño citadino, donde reconocemos los espacios que cotidianamente transitamos. Román Eguía, un auténtico barroco del paisaje lagunero.


Sé que soy injusto al mencionar a unos y dejar otros, pero sin duda hay que festejar el enorme mérito del Chanate por ser un punto de encuentro para dar vida al oficio del grabador.
A penas si debo aclarar que El Chanate es esencialmente un taller, desde el cual se han forjado diversas expresiones, algunas con una reconocible calidad artística.
Recuerdo un poco de su historia. Fue en el año 2000, a sugerencia del pintor Arturo Rivera, cuando El Chanate emprendió un notable vuelo desde nuestras tierras.


Dotado de herramientas, apoyos institucionales y sobre todo, conducido a buen rumbo por Canseco, se logró que este pequeño taller fructificara. Para decirlo con exactitud, se multiplicaron los chanates por la ciudad y más allá de la región.
De por medio quedan reconocimientos, premios, y sobre todo, obra. Como en todo, el Taller ha tenido vaivenes que van desde los cambios de sede, problemas económicos e incluso agrias discusiones. Al final, lo destacable es que ha prevalecido el grabado, y vaya que algunos chanates nos han entregado piezas notables.


Con el vuelo del Chanate y su empeño por enseñar la técnica del grabado, tenemos a la fecha, uno de los espacios que dignifican la ciudad de Torreón. Chanate es más que una marca, es ya una identidad norteña.



27 de noviembre 2011
Milenio http://impreso.milenio.com/node/9069280

Rubén Moreira ante la deuda

Dentro de unos días, Rubén Moreira Valdés tomará posesión como gobernador de Coahuila. ¿Qué podemos esperar de su gobierno? ¿Hacia dónde se conducirá? Anoto dos aspectos: su agenda con el Congreso y el presupuesto que ejercerá el próximo año.

Ya en diferentes momentos, Moreira ha reiterado una serie de reformas y cambios institucionales que llevará inmediatamente al Legislativo. Enumero algunos: una nueva ley de Seguridad Pública; una de alcoholes; quitar la fallida Fiscalía, para regresar a la Procuraduría; la integración del Satec a la Secretaría de Finanzas; la ascensión de Icocult a secretaría; crear un Jefe de Gabinete; y mover la relación del Congreso con el Ejecutivo hacia el parlamentarismo (ésta última es un misterio, luego explico por qué).


En cuanto al presupuesto, la pesada deuda que arrastra Coahuila ha obligado una restructuración mayor de los dineros que habrán de ejercerse en el 2012. Por un lado, se subieron impuestos como consecuencia inevitable del desorden financiero. Por otro, ya se anunciaron recortes de personal y algo de gasto corriente en la mayoría de las secretarías estatales.


A excepción de unas cuantas áreas del gobierno, la mayoría sufrió recortes importantes, sobre todo si lo comparamos con el presupuesto que ejercieron el año anterior. Sólo dos organismos descentralizados conservaron el mismo presupuesto: el Museo de las Aves y el Colegio de Educación Profesional Técnica. Los que sí ganaron aumentos: la Auditoría Superior del Estado (que nos debe una explicación de la deuda); el Tribunal de Justicia; la Secretaría de Educación y Cultura (a los maestros no se les toca, por eso ejercerán 14 mil millones de pesos); la Secretaría de Desarrollo Social (con mil 599 millones de pesos para asegurar los programas sociales); la Fiscalía; la Comisión Estatal de Aguas; el Satec; el Instituto del Deporte; y el Instituto para la Construcción de Escuelas. En resumen, el gobierno de Moreira va a continuar el gasto social, por ahora suspendido. Además privilegiará el gasto en deporte, infraestructura para las escuelas y agua. Las participaciones municipales aumentaron a 4 mil 163 millones.


Pero veamos la otra cara de la moneda. ¿Quiénes perdieron con el desastre de la deuda? A fin de pagar los enormes intereses, el resto de las secretarías, organismos y hasta el Congreso, vieron reducido notablemente su presupuesto. El más golpeado fue la Secretaría de Obras Públicas, a la cual le cortaron 3 mil 289 millones a su presupuesto. Sin duda, el 2012, será un año de pocas obras. En el déficit le sigue la Secretaría de Salud, nada más le quitaron ¡mil millones! Fomento Agropecuario perdió 563 millones. La famosa Secretaría de Desarrollo Regional de La Laguna pasó de 625 millones en 2011 a 335 para el año que entra, es decir, 290 millones menos. La Secretaría de Gobierno tendrá 200 millones menos. La Secretaría del Medio Ambiente, con todo y que Coahuila tuvo un año muy complicado por los incendios en la sierra, se le quitaron 202 millones. 


Incluso el Congreso local perdió 30 millones de su presupuesto y el Despacho del gobernador se quitó 28 millones. La deuda no sólo afectó la operatividad de casi todo el gobierno en detrimento de los coahuilenses, sobre todo, hizo ganar a unos cuantos funcionarios y banqueros, hasta el momento en tranquila libertad.


23 de noviembre 2011
Milenio http://impreso.milenio.com/node/9066973

viernes, 25 de noviembre de 2011

Los críticos ante la crítica

Para Francisco Adame

Buen precedente para la libertad de expresión y el debate público acaba de fijar la Suprema Corte de Justica de la Nación. El fallo de la Corte emitido el pasado miércoles, vino a dirimir un antiguo conflicto entre el periódico La Jornada y la revista Letras Libres. El litigio surgió a raíz de unartículo de Jorge García Ramírez, publicado en la revista que dirige Enrique Krauze. El texto, titulado “Cómplices del terror” (marzo, 2004) hizo una mordaz crítica a La Jornada por su defensa y simpatía con las causas del (¿retirado?) grupo terrorista ETA. 

La polémica pronto se desató entre la directora del diario, el famoso juez Baltasar Garzón y hasta el filósofo español, Fernando Savater. Sin embargo, lo que empezó como un debate público, terminó en los tribunales por instancia del periódico, que argumentó un daño a su imagen.

Hace algunos meses, cuanto todavía no conocíamos el fallo de la Corte, el desaparecido periodista Miguel Ángel Granados Chapa, escribió al respecto: “cuando una publicación acude a los tribunales para denunciar la conducta de otra publicación, me parece que estamos ante una deformación del propósito legal, dañina para la prensa en su conjunto”.

Y en efecto, en vez de que el debate se resolviera por las mismas palabras, el crítico diario decidió litigar. No es frecuente la crítica entre los medios y mucho menos la autocrítica. Por lo mismo, el caso que acaba de resolver la Corte es una sana ratificación del debate público en una sociedad democrática. Sin tantos rodeos, el Máximo Tribunal regresó el argumento a los críticos molestos por la crítica: “además de gozar de la más amplia libertad para increpar el actuar de figuras públicas, también debe tolerar un amplio escrutinio respecto de su propia conducta, igual al que ejerce y cuya protección invoca”.

Al votar por unanimidad contra La Jornada, la Corte hizo unalegato a favor de la democracia: “el debate en temas de interés público debe ser desinhibido, robusto y abierto, pudiendo incluir ataques vehementes, cáusticos y desagradablemente mordaces sobre figuras públicas o, en general, ideas que puedan ser recibidas desfavorablemente por sus destinatarios y la opinión pública, de modo que no sólo se encuentran protegidas las ideas que son recibidas favorablemente o las que son vistas como inofensivas o indiferentes. Estas son las demandas de una sociedad plural, tolerante y abierta, sin la cual no existe una verdadera democracia”.

En buena medida nuestra Constitución, nos recuerda la Corte, “no reconoce un derecho al insulto o a la injuria gratuita, sin embargo, tampoco veda expresiones inusuales, alternativas, indecentes, escandalosas, excéntricas o simplemente contrarias a las creencias y posturas mayoritarias, aún y cuando se expresen acompañadas de expresiones no verbales, sino simbólicas”.
Al final, de esta particular pugna entre los medios, nos queda una valiosa lección para los críticos ante la crítica. Ojalá no la olvidemos. 

25 de noviembre 2011

lunes, 21 de noviembre de 2011

La Laguna también se mueve en bicicleta

Una significativa victoria para peatones y ciclistas quedó inscrita en el Presupuesto de Egresos (PEF), que acaban de aprobar los diputados federales para el próximo año, 2012. Por primera vez, el presupuesto federal incluyó expresamente invertir recursos en obras de “movilidad no motorizada”.

En otras ocasiones he escrito que los gobiernos reflejan a sus sociedades, y al mismo tiempo, son los grupos en la sociedad los que pueden influir en las decisiones de sus gobiernos. En ese sentido, hay que destacar el cabildeo que han realizado 90 organizaciones civiles, incluida la lagunera Ruedas del Desierto, a través de la Red Nacional de Ciclismo Urbano (BICIRED) y el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP). Esas organizaciones están dedicadas a promover la inclusión de peatones y bicicletas en nuestros modelos de movilidad urbana dominados por el automóvil.


En principio, el artículo 47 del PEF establece la inclusión de estas obras por medio de los recursos asignados a las Zonas Metropolitanas del país. Nuestra región tienen su Zona Metro (ZM) bien establecida y dotada con amplios recursos. Sin embargo, hasta el 90% de los recursos ejercidos entre 2008, año de su creación, y 2010, fueron destinados a construir infraestructura vial para automóvil. En La Laguna, con ese fondo se han propuesto 47 proyectos para automóviles, ¡uno! para transporte público y nueve para temas del agua (véase la evaluación de la ZM en la página electrónica de la Secretaría de Hacienda).

No sólo es notable la asimetría de los fondos destinados al automóvil, sino la ausencia de obras para integrar las ciudades a un modelo de movilidad más amplio e incluyente.
Tomo las palabras con las que concluye el Reporte de gestión del Fondo Metropolitano, ITDP, 2011: “Tenemos ante nosotros una gran oportunidad para mejorar el modelo de financiamiento del Fondo Metropolitano, para que se convierta en una herramienta clave para transformar nuestras metrópolis en lugares más equitativos; su historia no es lineal ni estática, es nuestra oportunidad de incidir en su mejor asignación, y de aceptar que tenemos un problema, y que de todos depende su solución”.  


En la semana me comuniqué con el diputado Ricardo Rebollo, quien ofreció decididamente su apoyo para llevar las propuestas de Ruedas del Desierto al Consejo de la ZM en nuestra región. La noticia de su apoyo genera un buen aliento para marcar el rumbo de nuestra región, y por qué no, empezar a equilibrar nuestro salvaje modelo de ciudad.
20 de noviembre 2011
Milenio http://impreso.milenio.com/node/9065213

¡Nada más! 4 mil 627 millones

Como si fuera una película del viejo oeste, en Coahuila se acumularon hasta el mes de septiembre diez asaltos bancarios (Sesnsp, segob, 2011). Al paso que va, la estadística podría llegar a quince o más. Sin embargo, el mayor atraco en el estado se fraguó en otra parte, y sin ejercer violencia. La Procuraduría Fiscal de la Federación ya investiga irregularidades financieras en el gobierno de Coahuila por 5 mil 300 millones de pesos. Pero antes, el H. Congreso del Estado incluyó en una misma bolsa las deudas legales e ilegales. En el mismo sentido, el gobernador interino, Jorge Torres, nos recordó las bondades de la renegociación de la deuda, así como las generosas tasas conseguidas con los bancos. ¡Mejor no nos podría haber ido!

El presupuesto de egresos del estado para el 2012 fue aprobado esta semana por el Congreso. Nada más para el próximo año nuestro gobierno destinará 4 mil 627 millones de pesos para pagar deuda. Sí, esa que ya va en 35 mil millones. Esto supera por mucho, el presupuesto de varias secretarías juntas. Entiendo que resulta complejo dimensionar la cifra, pero veamos dos ejemplos. La inversión pública proyectada para el 2012 será de 4 mil 291 millones de pesos. Esto significa que el pago de la deuda legal e ilegal nos costará 336 millones de pesos más que la inversión pública (4 mil 291 millones). Decía Isaac Katz en sus clases de economía: 



"sale más caro el caldo que las albóndigas".

En los últimos años, casi no hay político que ante la crisis de violencia e inseguridad, muestre su preocupación sobre el tema. Pero sencillamente en Coahuila el problema de la deuda nos consumirá más dinero que lo destinado a la seguridad en el Estado. La Fiscalía nos costará mil 476 millones de pesos. Si sumamos el costo del Poder Judicial, 326 millones, el sistema de justicia nos sale en mil 802 millones. En otras palabras, la deuda representa 2.5 veces más que lo destinado a la seguridad de los ciudadanos.

¿Para qué nos sirve un gobierno que dedica más dinero a pagar deuda que a invertir en sus ciudadanos? ¿Qué sentido tiene mantener un gobierno que gasta más en deuda que en la seguridad de sus ciudadanos? No hay que ir lejos: para muy poco. Pero el problema de la deuda no sólo es de legalidad, sino de legitimidad. Sin duda, el costo de oportunidad ya lo estamos pagando a un precio muy alto. Por lo mismo, lo peor que no puede pasar como sociedad es la desmemoria, el olvido tan deseado de nuestros políticos. Con el tiempo, ese olvido propicia la impunidad. Me temo que para allá vamos.
Del tesorero
No hay que perder de vista el argumento de Jesús Ochoa Galindo, Tesorero General del Estado de Coahuila, porque añade una defensa “novedosa” contra la falsificación de documentos. El funcionario denunció ante la prestigiosa Fiscalía del Estado, que su firma fue falsificada en un contrato de mil millones de pesos con la Comisión Estatal de Aguas y Saneamiento. Quizás habría que plantear varias hipótesis: a) Su firma se plasmó en esos documentos por generación espontánea; b) Su firma la confundió otro funcionario que hace una rúbrica idéntica; c) Su firma es un misterio.



18 de noviembre 2011
Milenio http://impreso.milenio.com/node/9063879


jueves, 17 de noviembre de 2011