domingo, 10 de noviembre de 2013

El malestar de la democracia en México



Lo sentimos, lo percibimos, se respira en el aire el malestar de la democracia en México. Las promesas se rompieron y la esperanza abierta por la alternancia en el año 2000, fue una contundente decepción. Por supuesto no todo está mal, sí hay logros, avances: la pluralidad en el poder, la competencia política, la transparencia y el acceso a la información, y en cierta medida, una ciudadanía que gradualmente ha cambiado en los últimos treinta años. Pero la deuda y los pendientes todavía pesan más. El estancamiento de la economía y la pobreza; la ausencia generalizada de justicia; y para agravar la situación: el ingrediente de la violencia y la inseguridad.

Sin embargo, el malestar no es de ayer, sino de años. La desconfianza hacia el gobierno y sus instituciones, la falta de credibilidad. Más aún, la ineficiencia e irresponsabilidad constituyen el sello de la democracia en México. Pero no son mis opiniones personales, sino los resultados de un prestigioso estudio que recién se publicó. Me refiero al Latinobarómetro (pueden consultar en latinobarometro.org), que desde 1995 mide y cuantifica el estado de las democracias en América Latina.

De entrada, el dato más revelador de nuestro malestar, nos dice mucho de cómo valoramos la democracia en el país. En un par de décadas, México registró el más bajo apoyo a la democracia. Sólo 37 por ciento de los mexicanos prefieren la democracia por encima de otra forma de gobierno. A nivel Latinoamérica, la media entre 18 países, registró un 56 por ciento de apoyo. El país con más apoyo a la democracia es Venezuela, con 87 por ciento de apoyo. ¿Será la gracia de un pajarito? Le siguen Argentina y Uruguay con 73 y 71 por ciento respectivamente. Dicho en otras palabras, México quedó como el país latinoamericano con los niveles más bajos de apoyo a la democracia (ver Gráfico 1). ¿Estaremos conscientes de este problema?
Gráfico 1. “La democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno”. Fuente: Latinobarómetro 2013.

Qué tan mal nos percibimos, que ni el Congreso ni los partidos políticos se consideran necesarios. 45 por ciento de los mexicanos piensa que pueden haber democracia sin partidos políticos. Tanto es el desprestigio, que el dato representa el rechazo más grande entre los países latinoamericanos. Cansados de los diputados y senadores, 38 de los ciudadanos en el país considera que el congreso es prescindible de la democracia. ¿Será que preferimos una dictadura eficiente a una ineficaz democracia?

Otra vez, el problema de la legitimidad y crisis de representación que se vive en México pide a gritos una profunda reforma política. ¿Entenderán nuestros políticos el tamaño de la responsabilidad?
Los países mas insatisfechos con la democracia son Honduras, México y Perú, mientras que los más satisfechos se destacan muy por encima del resto: Uruguay quedó en primer lugar y en segundo Ecuador. ¿Será que también nos urge la legalización de la mariguana como en Uruguay? (ver Gráfico 2)
Gráfico 2. Porcentaje de ciudadanos satisfechos con la democracia. Fuente: Latinobarómetro 2013.

De acuerdo con el estudio, “los presidentes de la región ya no son lo que eran antes. Hoy hay 10 gobiernos que tienen menos del 50 por ciento de aprobación. En el año 2009 habían 12 gobiernos con más del 50 por ciento y ocho de ellos tenían aprobación más del 60 por ciento. Eso ha quedado reducido a la mitad en 2013. Los gobiernos con mayor nivel de aprobación en 2013 con República Dominicana y Ecuador y los con menor aprobación son Costa Rica y Chile”. México está a media tabla con 46 por ciento de aprobación de su gobierno.

A pesar del malestar, hay aspectos de las democracias que bien pueden funcionar a favor de su apoyo. Por ejemplo, el Latinobarómetro demuestra que a mayor nivel de estudios, se tiende a apoyar más la democracia como forma de gobierno. Bien lo sabía un ex primer ministro de Gran Bretaña al decir que la tercera vía es: educación, educación y educación. ¡Cuánta falta nos hace en México!

Otra variable significativa, es la relación entre el ingreso y el ahorro. De acuerdo con el Latinobarómetro 2013, son más demócratas aquellos latinoamericanos a los que les alcanza para ahorrar o les alcanza justo para llegar a fin de mes (61%), mientras que a los que no les alcanza y tienen grandes dificultades, apoyan menos a la democracia (51%).

Entre la educación y la economía, parecen estar las claves para la salud democrática en el país. Sólo 19 por ciento considera que México está progresando, lo que nuevamente lo sitúa en los últimos lugares. Nada más nos supera Honduras, el más bajo de toda la región, con una expectativa de progreso entre el 5 por ciento de la población. ¿Ya no hay esperanza ahí?  


Más bajo todavía es la percepción de mejora económica en México, donde  únicamente 10 por ciento de los ciudadanos piensa que en el país la situación económica es buena. ¿Dónde quedó el "momentum" de México? A estas alturas, el FMI ya reconoció que inflaron artificialmente las expectativas sobre el país.  Para acabar pronto: la República del artificio.

Espacio 4, noviembre 2013
http://www.espacio4.com/home/

martes, 5 de noviembre de 2013

Un mundo nos vigila




No, no, no, por favor no piense lector que esta columna se refiere a la elucubraciones del recién fallecido Don Pedro Ferriz Santa Cruz. Para nada. más bien trata de algo más terrenal y menos metafísico. Lo lamento, no hay Ovnis, ni extraterrestres. Eso sí, hay un mundo terrenal, a veces visible, pero siempre omnipresente. Observa, sigue nuestras pasos, sabe de nuestras actividades e incluso, conoce los mensajes que enviamos a través del correo electrónico o nuestros teléfonos celulares. Sí, está presente en todas partes aunque no lo veamos. Sabe lo que pasa y lo que no. Pero no se trata de una gigantesca conspiración, sino de la voluntad personal que tenemos cuando usamos Google, Hotmail, Facebook… nuestros teléfonos inteligentes, o humildes celulares.
Es la imaginación de Orwell hecha realidad. Ni siquiera en la guerra fría los gobiernos de las principales potencias tenían los alcances de ahora. El Internet y las telecomunicaciones permiten una red de vigilancia con los recursos de los propios ciudadanos. El escándalo abierto por ese paria norteamericano, Edward Snowden, sólo ratificó la existencia de una enorme red de espionaje por cortesía de Estados Unidos y otros gobiernos. Pero el espionaje no es una novedad, ni tampoco un invento de la modernidad a cargo de agentes estilo James Bond. Algoritmos, robots y un ejército de analistas monitorean a través de programas como Prism y Boundless Informant. Al estilo de Jason Bourne, pero sin Matt Damon y la espectacularidad de la ficción, la vigilancia de agencias gringas como la NSA es normal.
Raro sería que los Estados Unidos no espira a su vecino. ¡Y también al mundo entero! En México, lo hizo desde el siglo XIX con las intrigas de Poinsett como enviado especial. ¡Así nos fue! En el XX, hubo incluso un embajador, Henry Lane Wilson, que colaboró abiertamente en el derrocamiento del presidente Madero. Aquello terminó en tragedia. Hacia los años cincuenta de ese mismo siglo, la vigilancia se sofisticó y llevó a la nómina a varios presidentes mexicanos. No había necesidad de la fuerza. Todo era política y elegancia. Un encantador agente de la CIA, Winston Scott, tuvo como testigo de su boda, al presidente López Mateos. ¡Ni eso ocultaban!
Las nuevas revelaciones de que Estados Unidos espió a Enrique Peña Nieto durante la campaña a presidencia, son en realidad normales para la superpotencia. Tampoco dudemos del espionaje a Peña, ahora que es presidente. No obstante, ya ni por reflejo, la cancillería mexicana reclamó. Se tardo tanto en decir algo, que ni interés se vio entre límites de un gobierno y otro. En contraste, el gobierno de Brasil rápido reaccionó y lo hizo en tono fuerte. Ya en el enojo, esperan en vano una disculpa por escrito desde Washington.
El mundo que nos vigila no viene de afuera ni es extraterrestre. Está bien asentado gracias a ciertos gobiernos que quiere saber todo y pueden. Unos les llaman seguridad nacional, otros como Baltasar Gracián, “razón de establo”. Como sea, para fines prácticos espían, vigilan, intervienen, reprimen, aprehenden, eliminan a sus objetivos. Ni quien esté por encima. Ni quien pueda limitarlos, menos todavía la democracia.

6 de septiembre 2013
Milenio http://www.milenio.com/firmas/carlos_castanon_cuadros/mundo-vigila_18_148965110.html

Más sobre el Informe

120 días y el reloj va contando… ¡pero todavía faltan 5 años! Así que no celebremos con anticipación. Ni tanto que queme al santo, ni tanto que lo alumbre. Expertos en zalamería, varios gobernadores celebraron el informe de Enrique Peña Nieto a través de sus cuentas de Twitter. Desde esa privilegiada posición, todo es celebración y loa al presidente, porque todo México está bien. Ya se va moviendo, dirán.
En el otro extremo de la lambisconería, quedaron los discursos en la Cámara de diputados. Igualmente predecibles y sin imaginación, se fueron por las puras críticas, los señalamientos flamígeros y las descalificaciones. Brillante (lo cual es un decir), estuvo Alberto Villareal, coordinador del grupo parlamentario del PAN. Para no confundir la lucidez, cito al panista: “¿Qué se informa cuando no hay nada que informar? Esa es la pregunta que millones y millones de mexicanos hoy nos hacemos”. Con ese inicio no hay porque ir a lo demás.
Sin relevancia entre la derecha y la izquierda, en el mismo sentido, fue el diputado Ricardo Monreal, coordinador de Movimiento Ciudadano en la Cámara. En su intervención al estilo “contrainforme”, hizo un deslumbrante análisis: “No hay nada que celebrar, es un informe gris, no se han cumplido las metas y solo son escenarios de simulación y de juegos pirotécnicos que encubren la realidad del país”. Pero no vayamos demasiado lejos, ya sabemos que los políticos según sea el cargo y la posición, se mueven entre la adulación y la condena. Dejemos la altura de lado, porque tampoco hay reconocimiento o alguna mediana argumentación. Ni puntos medios ni escalas. Eso no vende. Por eso la vigencia del “todo está bien señor presiente”. O la estéril contraparte: “todo está mal señor presidente”. Así de unipersonal.
Con todo y las protestas de los maestros, el primer periodo de Peña Nieto no está tan mal como lo señalan los diputados, pero tampoco está tan bien como uno pensaría tras el aplauso de los invitados. Así son los protocolos. Sin duda el mayor logro fue posicionar y avanzar en una agenda reformadora. Lo cual indica la visión del actual gobierno para trabajar primero con la urdimbre de las instituciones y posteriormente cosechar esos cambios.
Entre tanto, todavía no sabemos si esas tan renombradas reformas, va a tener un impacto favorable en el país. En papel y por supuesto, en el spot eso se dice, pero veamos la reforma financiera: todavía no encontramos créditos más baratos. Algo similar sucede con los cambios a la educación, las telecomunicaciones y la anunciada reforma energética. En dado caso, el primer periodo del gobierno a cargo de Peña Nieto, sembró una serie de cambios en las reglas del juego, pero tal vez, y sólo eso, los cambios tendrían su beneficios en los próximos años. El primer indicador lo veremos en la economía. Ahí topará Peña Nieto o ahí tendrá su gloria el resto del sexenio.

4 de septiembre 2013
Milenio http://www.milenio.com/firmas/carlos_castanon_cuadros/Informe_18_147765243.html

Primer Informe de Peña Nieto, y los impuestos que vienen…

Pasemos el alboroto mediático, la propaganda en exceso y los viejos ritos del presidencialismo que llamamos democrático. Enrique Peña Nieto llega a su primer informe de gobierno. ¿Qué nos queda de este primer periodo de seis? Sin lugar a dudas lo más notable fue el Pacto por México. En principio fue subestimado, pero al tiempo demostró ser un buen acuerdo entre los principales actores que dirigen el país. Se rompió la parálisis del disenso para llegar a las reformas. El Congreso fue el talón de Aquiles de Fox, y Calderón apenas quiso gobernar con el legislativo, basta recordar que lo expulsaron desde la toma de posesión. Ahora los mismos actores, pero desde otro lugar, han animado con buenos resultados el Pacto, que todavía parece dar para otros temas: ojalá el de la reforma política. Sin embargo, el Pacto durante los primeros meses de gobierno, no era tan rentable mediáticamente. Hacía falta un golpe que dijera a los cuatro vientos: “aquí está el presidente”. En febrero se concretó el “elbazo” a la Gordillo, la otrora intocable líder de los maestros. Fue un golpe de timón para el gusto de la opinión pública, que desde hace años la señalaba como la gran villana de la política en México. No obstante, siempre ¡hay peores!
Contra la corrupción simbólica, no había mejor prueba que encarcelar a La maestra. Durante las semanas siguientes a la victoria electoral de Peña Nieto, sus asesores le aconsejaron hablar de transparencia y todo eso de fortalecer al IFAI. Un discurso políticamente correcto para sonar bien, durante el tiempo vacío de la larguísima transición del poder. Las promesas generaron expectativas positivas entre los consejeros del Instituto Federal de Acceso a la Información. También fueron bien vistas por organizaciones especializadas en el tema. Sin embargo, tarde que temprano el gobierno tendría que matizar su propuesta de mayor empoderamiento y autonomía al Instituto. En otras palabras, sacó el cobre a través de los diputados. De esa manera, el fortalecimiento a la transparencia, terminó en un golpe al misma. Todo sea por la “seguridad nacional” y el Ejecutivo. No nos sorprendamos en el futuro, si los asuntos públicos quedan bien ocultos.
Otro bandera del gobierno retomó a los millones de pobres en el país. Bajo la Cruzada Nacional contra el Hambre, se presentó con nuevo nombre un viejo programa, que ni los gobiernos panistas en el pasado, ni tampoco los priitas, pudieron presentar como exitoso a la hora de dar resultados. Eso sí, hay más pobres, pero no se preocupen, la culpa la tiene la crisis. Para ejemplo de eficiencia, la Secretaría de Desarrollo Social, organizó un concierto de rock en el Auditorio Nacional a fin de recaudar alimentos para la Cruzada. Resultado: el concierto costó más (10 millones de pesos), que lo recaudado. Así las cosas contra el hambre.
De la seguridad ni hablamos… pero nos dicen que ciudades como Torreón son “ejemplo de éxito”. ¡Menos mal! Así, Acapulco es el destino turístico más seguro y Michoacán un ejemplo mundial.
La propuesta de reforma energética es solamente una propuesta, siendo realistas, en el mejor de los casos el impacto económico para el país podría ser hasta los próximos tres o cuatro años. La economía continúa en la mediocre inercia. Pero ¡ya vienen más impuestos!
1 de septiembre 2013

Los números de la violencia con Peña Nieto

A punto del primer informe de Enrique Peña Nieto, ya adelantó esta semana, los principales logros de su gobierno en materia de seguridad. El tema, aunque marcado por la tragedia de los últimos años, es importante en tanto la recuperación de orden perdido. En muy poco tiempo, durante el sexenio pasado, saltamos brutalmente de una tendencia de homicidios a la baja (los más bajos niveles de los últimos veinte años), a las peores tragedias que cimbraron severamente a la sociedad. Por momentos parecía que no teníamos Estado. Y así le fue al partido en el poder durante las elecciones.
En el primer informe no hay mucho que presumir, pero sí es de reconocer una disminución de la violencia entre diciembre de 2012 a julio de 2013. Bajó 20 por ciento el número de homicidios vinculados con delitos federales, respecto al mismo lapso del año anterior. Aunque no estoy muy seguro que deba más a la eficacia del gobierno que a los reacomodos de los grupos criminales. Vayamos a las cifras: nada más este año, en el periodo que va de enero a julio, se han cometido 10 mil 899 homicidios dolosos en el país. ¿Son muchos o pocos? Nada más representan la mitad de los cometidos el año pasado, que fueron 21 mil 700, de acuerdo a la cifras públicas del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).
Paralelamente, a la baja de los homicidios, aumentaron los delitos de secuestro y extorsión. Un paso para adelante, y otros dos para atrás. 27 por ciento aumentaron los secuestros en el país en 2013 durante los primeros ocho meses del gobierno de Peña Nieto. Las denuncias ascienden a 911 secuestros. Las extorsiones, también asociadas a altos niveles de violencia, aumentaron 16 por ciento. En el periodo se acumulan 4 mil 666 denuncias. Con todo, los incrementos sólo se miden con base a las denuncias que llegan al sistema judicial. ¿Cuántas no llegan por temor o desconfianza? El problema de la cifra negra. Independientemente de ese fenómeno, la famosa nueva estrategia del presidente no ha bajado hasta el momento la incidencia delictiva más grave. Sé que no pasará en poco tiempo, pero ya es hora de dar buenos resultados si se quiere construir al “México en paz”. 
Las cifras registradas hasta ahora, no dan buenas noticias. Ojalá estemos en una tendencia sostenida a la baja de la violencia en México, y no solamente en un ciclo donde baja para luego subir. Una de las banderas del presidente cuando era candidato en campaña, fue cambiar la estrategia de seguridad. Ahora nos dicen que ya cambiaron, que se combate con inteligencia, e incluso, bajo el respeto de los derechos humanos, pero nos faltan los resultados. Tal vez lo más notable de este primer año, no es la reducción de la incidencia delictiva, sino una estrategia de comunicación que permitió al gobierno sacar los muertos de los medios.
Así, en el primer periodo de Peña Nieto se habla menos de la seguridad, y qué bueno, aunque la seguridad sigue igual o peor que antes en algunos delitos. El problema de esa estrategia de comunicación es que al principio funciona, pero si no se corresponde con resultados consistentes, termina por ser un fiasco. Más nos vale que el próximo año tengamos mejores resultados.
30 de agosto 2013 

¿Y la seguridad Apá?

Ayer se realizó la trigésima cuarta sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública. Ahí estaban todos los hombres importantes del poder. El presidente Enrique Peña Nieto, el secretario de gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, los gobernadores, más funcionarios, el Procurador Jesús Murillo Karam, más funcionarios y algunos ciudadanos que ya se integran de manera formal a la sesión. Cinco para ser exactos. Pero cosa curiosa, como muchas acciones de gobierno en México, antes la mesa sólo estaba reservada para la burocracia. Años atrás las tragedias personales llevaron a personas como Alejandro Martí (el de si no pueden renuncien, y nadie renunció) y María Elena Morera abrir el Consejo Nacional de Seguridad.
A todo esto, ¿por qué es relevante esta reunión? Desde hace años, pero más abruptamente desde el sexenio de Calderón (que fortuna ya empezamos a olvidar), el tema de seguridad se volvió vital no sólo para el Estado, sino para los ciudadanos comunes y corrientes que padecimos la violencia y la toma de las calles por los criminales. Durante mucho tiempo escuchamos que la mentada “estrategia” estaba mal planteada, que no daba resultados, y sobre todo, urgía cambiarla. Y no hay mal que dure seis años. ¡Bendita democracia! Peña Nieto no sólo prometió un cambio, los electores también lo respaldaron. Por entonces mucho se dijo, pero ahora ya no estamos en campaña y el gobierno de Peña llega a su primer informe.
Ayer, el presidente reiteró la estrategia de seguridad en cinco puntos… y como déjà vu el Procurador de la República, no le quedó más que reconocer que poco han cambiado las tendencias delictivas. ¡Ah! Una “pequeña” alza se ha registrado en estos meses. Todo por combatir a los criminales. ¿Qué no era al revés? Combato, baja el crimen. Por momentos parecía un remake del calderonismo. En una línea similar, el secretario de gobernación, esgrimió el mismo argumento: combatimos el crimen y tenemos más delitos. También se reconoció, para no decirlo malamente, que Michoacán es un problema. ¡Descubrieron el sol! Después de varios años, es imposible ocultar el deterioro y fracaso de los gobiernos en la entidad. Pero ya tenemos otra estrategia en cinco puntos...
De lo más positivo que pasó en la sesión fue la inclusión formal de la medición delictiva. Todo bajo los parámetros de organizaciones especializadas en el tema como México Evalúa y el Observatorio Nacional Ciudadano. No es casualidad que ayer estuviera en la sesión una experta en el tema como Edna Jaime. De alguna manera, el consejo de esas organizaciones civiles resultó en un orden indispensable de las cifras oficiales. A veces hay que empezar con lo básico: ordenar, medir, evaluar. Algunos pensamos que en la transición de gobierno se podría perder la mínima transparencia en el cifras, pero con todo y los recortes gubernamental, las cifras siguen ahí, incluso, bajo la vigilancia de organizaciones civiles.
El otro aspecto relevante de la Consejo Nacional de Seguridad fue la operación y marcha del Código Único de Procedimientos Penales. Sin duda, el mismo entramado jurídico para castigar los delitos en todo el país. Ya pronto habrá menos pretextos para que los delincuentes la libren de una entidad a otra. Pero como todo cambio institucional, todavía falta tiempo, acaso años para que veamos resultados. Más nos vale no hacer demasiadas expectativas.
28 de agosto 2013

viernes, 1 de noviembre de 2013

Y todavía pensamos que los maestros son el mal

Aturdido por las noticias, encontramos una repetición ofensiva. También una forma que se limita, en el mejor de los casos, a tomar nota de las declaraciones: dijo, hizo, negó, afirmó… ¡un boletín oficial para el diario! Esta semana, los más afectados desde la óptica capitalina, fueron los capitalinos. No sólo les fregaron el tránsito, ya de por sí malo, sino muchos vuelos en el aeropuerto perdieron. ¡Todo por las protestas! Después de la Primavera, en Egipto imitaron a Siria, en eso de masacrar manifestantes. Menos mal que estamos en México. Desde el DF, el mal son las protestas y los manifestantes de profesión. Repaso algunos momentos de la atribulada semana.

Los malos de la película. Sin duda son los maestros del CNTE tras el cierre de calles y la toma del Congreso. En los medios, son el blanco perfecto: malas notas de profesores y alumnos, retraso en la educación, rechazo a la evaluación, en fin, todos los males que se le achacan también al otro sindicato, pero de “La maestra” encerrada. Parece que el repudio mediático hacia los maestros del sindicato no es tanto porque tengan la educación en lo peores niveles, o porque no aceptan la evaluación, sino que cierren las calles. ¡Todo sea por los autos! Al mismo tiempo, los maestros de la protesta semanal, son la coartada perfecta para un gobierno que abusa del artificio. Es un buen guión: “Los malos son ellos que no quieren la reforma ni el progreso del país”. 

El malestar hacia las protestas es un remanso para el gobierno federal que no puede sostener la promesa de crecimiento económico, y ya tampoco el fin de la violencia. A esa estrategia conviene que los maestros sean los malos de la película. Curiosamente los maestros son en realidad, las clases medias de estados paupérrimos como Oaxaca, Michoacán, Chiapas o Guerrero. En el imaginario, algunos vieron a México como un país de clase media. Al final, los pobres desmintieron el sueño. Veamos lo que puede hacer una localidad pobre de Oaxaca.

Si Carlos Slim no va ti, tú haces tu propia red. Eso fue lo que hicieron en la comunidad de Villa Talea de Castro. La compañía del magnate no llegó a ese poblado por insignificante, ni tampoco se tomó la molestia de hacer comentarios a sus peticiones. Cansados de esperar, la comunidad decidió invertir y operar en su propia red telefónica. Con un costo sumamente inferior a lo monopolizado en el mercado, la red comunitaria reinvierte las ganancias para el mantenimiento y operación de las comunicaciones. Algo muy mal anda en el país cuando la mayoría de buena gana acepta las condiciones leoninas de empresas como Telmex o Telcel. Tal vez por lo mismo los legisladores terminaron sesionando en las instalaciones de Banamex. Y no es ironía.

La clave son las reformas. En cuanto a los problemas del país, nos dicen que la solución está en las reformas (antes nos dijeron lo mismo y así nos fue), pero la corrupción reina. Mientras Andrés Granier lo niega, Humberto Moreira se indigna y Armando Reynoso Femat huye, la confesión está en chino. El ex ministro de Comercio en China, Bo Xilai, acaba de reconocer que se robó algún dinero del erario comunista. Entre acusaciones de soborno y aceptación de desvíos, el político chino llegó a juicio y acaba de perder las aspiraciones a un alto cargo en el Partido Comunista; casi la gloria. Y todavía pensamos que los maestros son el mal.

25 de agosto 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9189742