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lunes, 4 de mayo de 2015

Torreón ¿qué fue de la seguridad?


Sin duda, mejores vientos corren para Torreón y La Laguna. Hace un par de años, no veíamos lo duro, sino lo tupido en cuestiones de seguridad. Era el tema de todos los días, y el temor entre muchos, estaba a flor de piel. Por las noches había calles desiertas. En junio de 2012 alcanzamos un horrendo pico de violencia. A partir de ese año, la violencia comenzó a descender. Si bien, hoy no estamos a los niveles anteriores a 2006, es un hecho notable la disminución de los sucesos de violencia. Poco a poco Torreón se rehace como una ciudad resiliente. En los peores años, salió lo mejor de los ciudadanos a los calles. Se visibilizaron organizaciones y colectivos ciudadanos para defender de algún modo la ciudad. Para bien, nuestro principal tema actualmente no es la inseguridad, sino la economía. Es relevante conocer cómo en los últimos dos años, la economía desplazó a la inseguridad como principal preocupación entre los laguneros.

Así, me da gusto ver cómo la vida nocturna resurge en la ciudad. La apertura de restaurantes, bares y hasta antros indican otros tiempos. Iniciativas como el Distrito Colón, han inyectado nueva vida a sectores muertos y abandonados. De esa manera, poco a poco dejó de ser un estigma regresar al centro. Ahora caminar por ahí en las noches, es una buena ocasión para encontrar amigos, para divertirse un rato. Recientemente, el Consejo Cívico de las Instituciones Laguna (CCIL), publicó el informe anual2014, sobre incidencia delictiva en la Zona Metropolitana de La Laguna (ZML). En Torreón los homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes descendieron 48 por ciento, de 2013 a 2014. En Gómez Palacio el descenso fue de 52 por ciento para ese mismo lapso. 

La tendencia confirma una baja consistente de ese delito a partir de 2012. A la fecha, en los subsiguientes años las tasas cayeron visiblemente. Es cierto, el problema no se acabó, pero ya no estamos tampoco a esos niveles. Aunque todavía siguen las secuelas y los daños, ya se respira otro ambiente en la ciudad.

Es “políticamente incorrecto” reconocer la labor de contención del ejército en las calles, pero sin los soldados, las cosas habrían sido peor. Igualmente, no debemos desestimar que la policía de Torreón pasó de ser un corporación infiltrada por el crimen, a una institución pulverizada por el despido masivo de policías. Costó años rehacer la institución. Actualmente la policía local es un caso relevante por ser una corporación estable entre los municipios del país. Nos es poca cosa.
Pasó la tempestad, pero todavía hay delitos en la ZML, que registran preocupantes niveles de alta incidencia delictiva. Varias modalidades de robo se mantienen por encima de la media nacional por cada 100 mil habitantes. Como ZML el robo con violencia es dos veces mayor que la media del país. El robo a negocio, es 3.2 veces más que a nivel nacional. El robo a transeúnte, supera 2.7 veces la misma medida nacional. Y lo menos, es el robo de vehículo, que aun así, es 1.2 veces mayor que la incidencia nacional. Hago un paréntesis. Las estadísticas del CCIL se basan en los reportes oficiales de las mismas autoridades, es decir, la Procuraduría General del Estado de Coahuila, y la Fiscalía General de Durango. Son cifras oficiales que el Consejo tiene a bien hacer públicas para los ciudadanos. Estoy convencido que sólo en la medida en que esa información es pública, se pueden encontrar soluciones a las problemáticas.

No se trata de descalificar a los gobiernos, sino de conocer primero cómo estamos, y sobre todo, dónde debemos priorizar las atenciones. Sin embargo a la autoridades no les haría mal reconocer lo que falta, y sobre todo, los puntos urgentes a cambiar. El Informe CCIL es un referente obligado para el tema de seguridad, y también, hay que decirlo, es una de las pocas organizaciones locales,  certificadas por el Observatorio Nacional Ciudadano.


El nuevo Informe del CCIL, vayan a ccilaguna.org.mx, presenta series comparables, datos duros, análisis estadísticos serios y la ocupación compartida por mejorar la región. Falta mucho por hacer, por recuperar. Podría decirse que estamos “menos peor” en la región, o que la situación ha mejorado. Pero lo que no podemos hacer es celebrar, cantar victoria a la ligera para imponer un argumento de autoridad (“yo lo digo”, ¡por favor señores lean a Ockham!). Hago votos para que en los próximos años regresemos a niveles razonables de seguridad. Ese duro trabajo no es solamente para el gobierno, ahí estamos también los ciudadanos.

11 de marzo 2015
El Siglo de Torreón
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1094966.torreon-que-fue-de-la-seguridad.html

domingo, 22 de junio de 2014

Brasil vs México


Las comparaciones son odiosas, pero también necesarias. Por lo mismo, para definirnos, lo hacemos en relación a los otros. Nos guste o no, comparar es una brújula cotidiana, si se quiere, un mal necesario. Hace unos días, Lula da Silva, el exitoso y popular expresidente brasileño, afirmó que México es peor que Brasil. En un foro organizado por el diario español El País, Lula declaró: "México fue presentado como la gran novedad del siglo 21 y que estaba mejor que Brasil... pero me fui a enterar y todo es peor que en Brasil. No hay ningún indicador comparable a los nuestros". ¿Qué tan cierta es la afirmación de Lula? ¿Es México peor que Brasil?
Veamos algunos números e indicadores. En población, prácticamente Brasil está 2 a 1 sobre México. Nosotros tenemos 119 millones de habitantes y los brasileños registran 201 millones. En extensión territorial Brasil es el quinto país más grande del mundo, y México el décimo. Ambos países han estado de moda en el mundo. Durante los buenos años de la economía brasileña, se les incluyó entre los llamados BRICS, junto a Rusia, India y China. Más recientemente, a la expectativa sobre México en los medios internacionales, lo bautizaron como "el momento mexicano", pero ahora, con todo y reformas, la imagen se desinfló.
La prueba PISA organizada por la OCDE para evaluar la educación, ha encontrado entre 65 países, que Brasil y México tienen desempeños desastrosos. En lectura, México ocupa el lugar 52, y Brasil el 55. En matemáticas México va en el 53 y Brasil en 58. Para llorar el desempeño de los dos países.
Hacia 2010 la economía brasileña creció 7.5%, y en 2013 disminuyó a 2.3 su tasa de PIB. México creció 5.5% para 2010. En 2013, apenas alcanzó 1.1. Sin embargo, una medición más completa sobre el bienestar económico y social elaborada por la OCDE, demuestra que entre 36 países, México está en lugar 35 de desarrollo y Brasil en lugar 32. Al final, uno más mal que otro. La otra cara de la moneda es la pobreza. De acuerdo con un informe de la CEPAL sobre pobreza en 2013, Brasil ha logrado reducir de manera consistente el número de pobres, mientras que en México ha crecido. No obstante los problemas de desarrollo, cuando se trata de felicidad, ambos países ocupamos mejores lugares que los países ricos como Estados Unidos, Suiza, Alemania o Inglaterra. Tanto México como Brasil están empatados en el felizómetro o Índice mundial de felicidad (Happy Planet Index, 2012).
Cuando se trata de impuestos, Brasil tiene una mejor recaudación que México, pues se acerca a la media de la OCDE, lo que coloca a los cariocas dos a uno con respecto a nuestro país. En movilidad urbana, un famoso columnista del oficialismo, escribió que los embotellamientos son peores en Brasil que en México, pero le faltó agregar que Brasil ha hecho avances importantes con el BRT, y hoy por hoy, Curitiba es un paradigma mundial de movilidad urbana eficiente y sustentable (ITDP, 2013). ¿Qué ciudad mexicana lo es?
La tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes es mayor en Brasil (25.2) que en México (21.5), como lo informó la UNODC en 2012. El precio de la gasolina en México es más barato: 1.04 dólares por litro. En Brasil, sin subsidio gubernamental cuesta 1.33 dólares por litro, según el registro de Global petrol prices. La aprobación de la presidenta Dilma Rousseff está por los suelos. 33% la aprueba (Datafolha, junio 2014). Enrique Peña Nieto lo aprueban 49% (Mitofsky, mayo 2014).
No es contundente que Brasil sea mejor que México, pero tampoco México parece ser mejor que Brasil. En varias ocasiones los países compiten por los peores lugares, lo cual parece una carrera por ser el menos malo. Para desgracia de algunos, quedamos en el mismo grupo del mundial de futbol. Y ahí sí, Brasil, pinta para campeón mundial. En futbol México es un país modesto. Pero ya se verán las caras en los próximos días.
11 de junio 2014
El Siglo de Torreón
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1004668.brasil-vs-mexico.html

martes, 5 de noviembre de 2013

¿Y la seguridad Apá?

Ayer se realizó la trigésima cuarta sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública. Ahí estaban todos los hombres importantes del poder. El presidente Enrique Peña Nieto, el secretario de gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, los gobernadores, más funcionarios, el Procurador Jesús Murillo Karam, más funcionarios y algunos ciudadanos que ya se integran de manera formal a la sesión. Cinco para ser exactos. Pero cosa curiosa, como muchas acciones de gobierno en México, antes la mesa sólo estaba reservada para la burocracia. Años atrás las tragedias personales llevaron a personas como Alejandro Martí (el de si no pueden renuncien, y nadie renunció) y María Elena Morera abrir el Consejo Nacional de Seguridad.
A todo esto, ¿por qué es relevante esta reunión? Desde hace años, pero más abruptamente desde el sexenio de Calderón (que fortuna ya empezamos a olvidar), el tema de seguridad se volvió vital no sólo para el Estado, sino para los ciudadanos comunes y corrientes que padecimos la violencia y la toma de las calles por los criminales. Durante mucho tiempo escuchamos que la mentada “estrategia” estaba mal planteada, que no daba resultados, y sobre todo, urgía cambiarla. Y no hay mal que dure seis años. ¡Bendita democracia! Peña Nieto no sólo prometió un cambio, los electores también lo respaldaron. Por entonces mucho se dijo, pero ahora ya no estamos en campaña y el gobierno de Peña llega a su primer informe.
Ayer, el presidente reiteró la estrategia de seguridad en cinco puntos… y como déjà vu el Procurador de la República, no le quedó más que reconocer que poco han cambiado las tendencias delictivas. ¡Ah! Una “pequeña” alza se ha registrado en estos meses. Todo por combatir a los criminales. ¿Qué no era al revés? Combato, baja el crimen. Por momentos parecía un remake del calderonismo. En una línea similar, el secretario de gobernación, esgrimió el mismo argumento: combatimos el crimen y tenemos más delitos. También se reconoció, para no decirlo malamente, que Michoacán es un problema. ¡Descubrieron el sol! Después de varios años, es imposible ocultar el deterioro y fracaso de los gobiernos en la entidad. Pero ya tenemos otra estrategia en cinco puntos...
De lo más positivo que pasó en la sesión fue la inclusión formal de la medición delictiva. Todo bajo los parámetros de organizaciones especializadas en el tema como México Evalúa y el Observatorio Nacional Ciudadano. No es casualidad que ayer estuviera en la sesión una experta en el tema como Edna Jaime. De alguna manera, el consejo de esas organizaciones civiles resultó en un orden indispensable de las cifras oficiales. A veces hay que empezar con lo básico: ordenar, medir, evaluar. Algunos pensamos que en la transición de gobierno se podría perder la mínima transparencia en el cifras, pero con todo y los recortes gubernamental, las cifras siguen ahí, incluso, bajo la vigilancia de organizaciones civiles.
El otro aspecto relevante de la Consejo Nacional de Seguridad fue la operación y marcha del Código Único de Procedimientos Penales. Sin duda, el mismo entramado jurídico para castigar los delitos en todo el país. Ya pronto habrá menos pretextos para que los delincuentes la libren de una entidad a otra. Pero como todo cambio institucional, todavía falta tiempo, acaso años para que veamos resultados. Más nos vale no hacer demasiadas expectativas.
28 de agosto 2013

domingo, 8 de septiembre de 2013

A toda madre con Moreira


Cuando leí declaraciones del gobernador Rubén Moreira, no lo podía creer. Esperé a verificar otras fuentes. Esperé a que pasara más tiempo, tal vez era un error, o una frase fuera de contexto como suele suceder, pero luego encontré las mismas declaraciones repetidas en varios medios impresos. No había duda. Sus palabras fueron tan claras: “Torreón está a toda madre” (Milenio Laguna, 5-IX-2013). 

Desde la óptica del gobernador, está tan bien la seguridad en la ciudad, que hasta nos presume como un “caso de éxito”, que incluso es reconocido por el Gobierno Federal. Retomo parte de las declaraciones de Moreira II sobre la buena seguridad que vivimos en Torreón: se ha recuperado la calma y ahora es tiempo de atender problemas en colonias, generar empleos y realizar obras de infraestructura… Torreón estaba secuestrado, pero ahora estamos tranquilos.

Durante el arranque de un programa para pintar fachadas en el poniente de Torreón, particularmente en la colonia Aquiles Serdán, expresó el señor gobernador: "¿Por qué digo que Torreón está a toda madre? Porque se está ahora muy bien en donde estamos. ¿A poco no?"

Las declaraciones de Moreira II no sólo son desafortunadas, sino incitan a la indignación. Decir que “Torreón está a toda madre”, demuestra la distancia que hay entre el político y la realidad cotidiana de la ciudad. Además, la impertinente frase sólo ratifica la arrogancia del gobernador con respecto a los terribles años que hemos vivido desde la guerra imbécil de Calderón, pero también desde la corrupción rampante en el gobierno de su hermano Moreira I, cuando funcionarios del gabinete de seguridad terminaron prófugos o desaparecidos. La expresión de Moreira II evidencia la soberbia y el desprecio a las víctimas y sus familiares. ¿Qué pensarán los miembros de una asociación como Fundec?  ¿Cómo se sienten los laguneros que han padecido por años la violencia, la impunidad de un Estado inútil?

Fuente: El Siglo

Es fácil decir que “Torreón está a toda madre” en el poniente de Torreón, o en tantas otras partes de la ciudad, cuando se viaja en una camioneta blindada protegida por un convoy numeroso de guardaespaldas, policías y militares bien armados. Así, cualquiera puede afirmar a los cuatro vientos que “Torreón está a toda madre”. A diferencia de los miles de ciudadanos que han sufrido robos violentos, ellos no tienen el privilegio de contar la seguridad del gobernador para proteger su patrimonio. Ni qué decir de la enorme cifra negra de secuestros y extorsiones que siguen asolando la ciudad. Es cierto que la violencia en Torreón ha bajado, pero también ha subido en Matamoros y San Pedro. Nada más entre los meses de enero y julio de 2013, se han registrado 204 homicidios en esos  tres municipios. En el último año ha cambiado la dinámica criminal no sólo en Torreón, sino en la zona metropolitana. Bajas y altas de la violencia en los municipios conurbados, pero ¿se debe a la eficiencia de las autoridades o al exterminio de un grupo criminal sobre otro?


En el mundo de Moreira II, es decir, la continuidad de moreiralandia,  Torreón es un caso de éxito en disminución de la violencia, porque como ha demostrado el Consejo Cívico de las Instituciones de La Laguna (CCIL) y el Observatorio Nacional Ciudadano, la Procuraduría de Justicia del Estado de Coahuila sabe resucitar muertos  y borrar homicidios del registro oficial. De esa manera, quitando un homicidio ayer, dos hoy y mañana seis, la violencia en Torreón sí puede disminuir. En el gobierno de Moreira II saben bien que alterando las cifras de los homicidios dolosos, pueden “mejorar” el desempeño de los indicadores en el Sistema Nacional de Seguridad Pública. El informe anual 2012 de CCIL (lo pueden consultar en http://www.ccilaguna.org.mx/documentos-publicos/midlag-informe-anual-2012-marzo-2013.pdf), documenta que Coahuila informó 286 homicidios de 491 registrados públicamente en la prensa. Tan fácil como omitir  ¡205 homicidios!  Pero no lo dudemos: “Torreón está a toda madre”.

domingo, 17 de marzo de 2013

Torreón, una ciudad deprimida



Como las personas, también las ciudades se deprimen. Hay un estado de ánimo colectivo que se siente, se percibe, se respira. Imposible no notarlo en una ciudad como Torreón, donde 7 de cada 10 identifican, hablan y padecen un problema: la violencia. Pero el padecimiento no es nuevo, sino crónico. Lleva años y de alguna triste manera nos hemos acostumbrado. Por lo mismo, ya ni me extrañó que en el recién publicado estudio, Ranking de Felicidad en México 2012, Torreón ocupó el lugar 99 de 100. No deja de ser sintomático, pero ya es hora de ir pensando en cómo salir de esto. Nos urge contar otra historia y construir otro futuro. Tomo algunos datos para repensar: 52% se siente orgulloso del municipio. El resto se diluyó. Otro dato preocupante en Torreón son los indicadores de satisfacción con los servicios públicos. Entonces, no todo está en la inseguridad. Sobre la satisfacción del trabajo y la economía mejor no hablamos…

Paradójicamente, los dos primeros lugares de felicidad, los ocuparon municipios norteños. El primero, lo obtuvo Apodaca, Nuevo León. El segundo lo ocupó Lerdo, Durango. Le siguen hasta el décimo lugar de felicidad: Guadalupe, Nuevo León; La Paz, Baja California; Coyoacán, DF; Manzanillo, Colima; Tuxtepec, Oaxaca; Álvaro Obregón, DF; Tlalpan; DF; y Corregidora, Querétaro.
En los últimos años, cada vez más gana terreno la tendencia de incluir en los indicadores, variables como la satisfacción personal y la percepción de felicidad. Entre otras cosas, estas mediciones proponen instrumentar políticas más adecuadas para mejorar el bienestar de las ciudades. El estudio fue auspiciado por la asociación Civil Imagina México, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.

De acuerdo con los promotores del Ranking de Felicidad, el objetivo fue presentar la primera medición de felicidad para 100 municipios en México, a fin de ofrecer información valiosa para buscar mejorar el bienestar de los mexicanos. Polémico o no, la medición de la felicidad muestra el grado de satisfacción en las ciudades y sobre todo, nos permite encontrar prácticas y condiciones propicias para el bienestar. Por algún lado tendremos que empezar.

3 de marzo 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9173933

domingo, 3 de abril de 2011

Preguntas para la Zona Metropolitana


Zona Metro, Fuente: Inegi

Con frecuencia se resalta el conflicto, las declaraciones estridentes o las diferencias entre los políticos y sus partidos. Pero el trabajo realizado para lograr primero el reconocimiento de la Zona Metropolitana de La Laguna (ZML), y posteriormente su desarrollo, ha mostrado una razonable trayectoria institucional a manos de diputados del PAN en su momento, y ahora del PRI. También aportaron alcaldes y gobernadores.
Al principio, por allá de 2008, el logro fue gestionar la figura de asociación de municipios a fin de encontrar un lugar en el presupuesto de las Zonas Metro en el país. Para sorpresa de muchos y escepticismo de otros la figura avanzó y el proyecto encontró buen cauce. Desde entonces millones empezaron a fluir y pronto se buscó qué hacer con aquel presupuesto de 250 millones en 2009. Lo previsible fue destinar los recursos a obras públicas, principalmente  viales. No había un propósito claro, aunque sí recursos para hacer.

A finales de 2008 le pregunté al entonces alcalde de Torreón cuáles eran los proyectos para ZML, pero me contestó que todavía no se tenían definidos. Las obras vinieron sobre la marcha. ¿Cuál era el plan? Seguramente “mejorar la región”, pero no había metas, propósitos y mucho menos indicadores. Las partes no necesariamente hacen el conjunto. Y si no, las obras aisladas de un lado y de otro aportaron a localidad, pero no al sentido de región. 
Por eso la elaboración de un Plan Rector de la ZML (2011), será revelador del sentido y sobre todo, de la visión concreta y particular sobre el rumbo a seguir. Porque el desarrollo de la ZML no sólo es un asunto de presupuesto, sino la factibilidad de impactar en el desarrollo y la calidad de la región. Para el Secretario de Desarrollo Regional en La Laguna, Miguel Riquelme, las inversiones de la ZML estarían detonando en los próximos tres o cuatro años. ¿Lo podremos medir a través del Plan?
Es costumbre, por estar inmersos en una dinámica local, solo vernos a nosotros mismos, pero la realidad es más amplia que el “nosotros”. Así, en los últimos años la región ha perdido competitividad en los indicadores nacionales. Esta semana se publicó uno de esos indicadores que mide competencia, fortalezas y debilidades entre las ciudades mexicanas. Destacan en los primeros lugares el Valle de México, Monterrey, Cancún, Tijuana y Chihuahua. La Laguna se queda debajo de la media tabla. ¿Hasta qué punto los esfuerzos de la ZML nos permiten como región mejorar?   
Estoy convencido que la ZML puede ser una palanca para el desarrollo, pero también estoy cierto que si esos presupuestos no van asociados de fondo a una evaluación, estaríamos ante una situación de “obesidad”, más que de crecimiento.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Mapa de homicidos


 Se ha hecho un lugar común comparar México con Colombia. Entre las diferencia, además del fortalecimiento del sistema de justicia en Colombia, está en puntualidad de los indicadores. Retomo el mapa de homicidios generado por El Tiempo.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Torreón en datos duros




Para Heriberto Ramos

¿Quién es quién en los municipios de Coahuila? ¿Cuáles son los municipios que presentan el mejor desempeño general? ¿Bajo qué criterios medir los resultados? ¿Cómo comparar los 38 municipios y en relación a qué? Esta semana la Auditoría Superior del Estado de Coahuila, dirigida por el contador Armando Plata Sandoval, presentó nuevamente un panorama general y preciso, claro y contundente, cuidadoso y necesario sobre las finanzas del Estado.ç

El Informe del Resultado de la Cuenta Pública 2008, compila el desempeño de los municipios y demás entidades en el Estado durante los últimos cinco años. Se trata de un documento técnico y extenso sobre la aplicación de los recursos públicos, es una especie de “Quién es quién de los municipios” que permite conocer con precisión el estado de las finanzas públicas. El Informe se construyó por medio de ocho indicadores básicos en referencia a un punto común (la media estatal por ejemplo) que permite compararlos. Esos indicadores van desde la autonomía financiera de los ayuntamientos (recursos propios) hasta la eficiencia administrativa y su proporción en relación al gasto corriente y la inversión pública.

En este sentido, bien vale echar un vistazo a los datos concretos del Informe, para así entonces, situar al municipio de Torreón. En el tema de la autonomía financiera, es decir, donde se mide cuánto vale el municipio en relación a los ingresos propios que recauda, podemos dimensionar para la base del presupuesto que se ha ejercido en 2008, 1447 millones de pesos), que sólo vale menos de la mitad: 41% (593 millones) son generados por el municipio. El resto se completa con participaciones federales y estatales. De ahí la importancia para el municipio de generar una recaudación eficiente de los impuestos locales, para así proyectar un presupuesto estable de recursos no petroleros. De esa manera los municipios de Ramos Arizpe, Torreón e Hidalgo son los que mayor autonomía tienen en el Estado. Los que menos ingresan: Lamadrid, Viesca y Abasolo.

Si analizamos el indicador de la proporción del gasto corriente, el cual se refiere al dinero utilizado para que la administración municipal opere, Torreón dedica 53% del total de sus recursos, lo cual es una cifra alta que refleja la ineficiencia en términos de administración pública. Lo deseable es alrededor de un 30%, porque mientras más cueste operar un ayuntamiento, menos inversión pública beneficiará a sus habitantes. Ahí el costo de oportunidad es alto. Sin embargo, en Coahuila hay municipios más ineficientes aún: Allende dedica 79% de sus recursos; Frontera 79% y San Juan de Sabinas 77%. Saltillo por ejemplo, un municipio de dimensiones similares a Torreón, utiliza hasta un ¡66%! de sus recursos para funcionar. Esto quiere decir que a los contribuyentes de esa ciudad les sale, como dice coloquialmente en sus clases el economista Isaac Katz, “más caro el caldo que las albóndigas”. Todo un reto de eficiencia tiene el alcalde electo Jericó Abramo Masso.



En el tema de la burocracia, los recursos destinados a servicios personales y pago de personal, el ayuntamiento de Torreón creció (¿justificadamente?) en los últimos seis años su nómina. En el año 2004 se destinó 278 millones, en 2006 pasó a 335 millones para luego llegar en 2009 a 442 millones. Se disparó la nómina, pero no así los servicios, la calidad, ¿la eficiencia?
En este sentido, los ayuntamientos que más gastan en burocracia, paradójicamente son municipios pequeños como San Buenaventura que dedica 48% de su presupuesto, Francisco I. Madero con 47% y Nadadores con 44%. Torreón gasta 29% y Saltillo 34%.


¿Y con tanto gasto cuánto queda para la inversión pública? Poco cuando se sostiene un elevado gasto corriente. Los ayuntamientos que más invierten por cuenta propia son Candela (58%), Progreso (56%) y Ramos Arizpe (47%). Saltillo invirtió la raquítica suma de 22%. Torreón asignó el 32%, con la particularidad de que en los últimos seis años esa inversión ha competido con lo gastado en burocracia. Si a esto le sumamos el gasto corriente, sencillamente concluimos que a los ciudadanos no sale más caro sostener el funcionamiento del ayuntamiento que el beneficio obtenido.


Por lo tanto, lo que éste regresa en bienes y servicios a los habitantes llega muy mermado. Gastan un peso, pero nos regresan menos de 50 centavos. Si lo planteamos en términos de utilidad, sale perdiendo la ciudadanía, lo cual produce un alto costo de bienestar social.






Me queda claro que si en el próximo Ayuntamiento de Torreón se lo proponen, el alcalde electo Eduardo Olmos, bien puede fincar las bases e iniciar la construcción de una administración eficaz y razonable, competitiva y fuerte, pero sobre todo, a favor de los ciudadanos.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Semáforo delictivo




Después del desastre, sobrevino el desgobierno, la confusión, las detenciones, la violencia, el escándalo, el derrumbe. El resto de la historia ya la conocemos. Mientras tanto, directores de Seguridad Pública Municipal fueron y vinieron. Primero fue Alfredo Castellanos; luego el incierto interino, Fernando Sáenz, quien fue relevado por no pasar la prueba; y finalmente, un tercero, Salvador Vázquez, mientras se estabilizaba el gobierno y llegaba el cuarto director, Karlo Castillo, en un lapso de dos meses.
Al final, la decisión para designar al nuevo jefe policíaco, terminó por tomarse en otra parte distinta al municipio, descansando así, la gravidez de la responsabilidad para el alcalde. En lo que va de esta trágica historia, el nuevo mando de la policía de Torreón, Castillo, fue presentado y ratificado por el Cabildo.


Las expectativas en el nuevo director son grandes, incluso, se suele creer, y la esperanza apremia, que el cambio nos llevará a un nuevo escenario de seguridad y resultados.
Es positivo que llegue el nuevo mando, que venga de fuera, y que tenga un canal abierto con las autoridades federales, sin embargo, más que esperar declaraciones como “sentar las bases para la mejor policía del país“, los ciudadanos tenemos que estar alerta de los resultados. ¿Qué diferencia hará el nuevo director de la policía? ¿Cómo medir el desempeño de su trabajo y el de la corporación? ¿Cómo saber que los resultados son relevantes y están cambiando las cosas?
Con director o sin él, el crimen de toda índole no descansa, y más aún, aprovecha los vacíos de poder que deja la autoridad, y vaya que se notó durante los meses previos a la crisis. Lo sucedido durante los últimos meses en Torreón, no se trata solamente de la peor crisis de la corporación, al menos de la historia reciente, sino del terreno ganado por la impunidad, ya tan habitual en nuestra vida diaria. Al afirmar esto, no me refiero exclusivamente a lo que se “percibe”, más bien hablo de comportamiento medible a través de los índices delictivos en la ciudad. En concreto podemos analizar dos delitos de alto impacto por la frecuencia con la que se cometen. Los datos procesados y analizados para este artículo fueron obtenidos de la estadística de la DSPM entre los años 2005 y 2008, por lo que fue posible comparar las medias anual e histórica en los últimos cuatro años.

Los datos para robo a casa habitación y robo a comercios sirven para conocer la geografía del delito y generar dos indicadores perfectamente medibles e identificables. Si revisamos la media histórica que estos delitos han tenido en los últimos años, observaremos que el durante el presente año, han ganado terreno de manera notable en relación a los últimos tres años. Mientras que desde 2005 hasta 2007, los robos a casa habitación alcanzaron un máximo anual de 45 incidencias al mes, durante lo que va del presente año, los delitos se han incrementado hasta promediar 86 delitos por mes. Estamos hablando de que el 2008, vio duplicar lo delitos en relación al máximo promedio histórico desde el año 2005 (véase gráfica).


Fuente: elaboración propia con datos de la DSPM.

Ahora bien, analicemos el delito de robo a comercio. El punto máximo que anualmente alcanzó este delito entre 2005-2007, fue de 56 casos por mes. En lo que va del año, a pesar de que se ha disparado la cifra de robos a comercios, el promedio mensual no ha superado la cifra histórica, pero mantiene 51 incidencias al mes. Lo que llama la atención de la tendencia histórica en comparación al presente año, es que para ambos delitos, previamente graficados, muestran un significativo incremento entre los meses de junio, julio y agosto del actual año, justo durante los meses previos a la crisis en la DSPM de Torreón. (véase gráfica).


Fuente: elaboración propia con datos de la DSPM.

No en balde, el presidente de la cámara de comercio (CANACO), Félix Pérez Murillo exigió resultados inmediatos al nuevo director. ¿Pero cómo pueden saber los ciudadanos que está funcionando adecuadamente la policía? ¿De qué manera podemos llamarlos a cuentas con base a su desempeño?

Una buena herramienta para el caso, es la experiencia aplicada en el Estado de Nuevo León, donde el capítulo estatal de Iluminemos México, gestionó la publicación en la página de Internet, iluminemosnuevoleon.com, de un Semáforo delictivo, con la finalidad de ubicar la tendencia de los principales delitos en los municipios de la entidad. Rojo alerta de que se ha superado el máximo histórico; amarillo, anuncia peligro, y verde cuando el delito ha bajado más de un 25% con respecto a la media histórica de los últimos cuatro años. Esta herramienta permite a los ciudadanos conocer, medir, evaluar y mejorar el desempeño de la seguridad pública.
En el presente año se asignó al sistema de seguridad en el Estado Coahuila, es decir, Procuraduría General, Secretaría de Seguridad Pública y Poder Judicial, 1442 millones de pesos. Si le sumamos 170 más que destinó el Ayuntamiento de Torreón para su policía, tenemos una cifra de 1612 millones. ¿Dónde están los resultados? ¿Cuál es la utilidad social de esos recursos ante la oleada de delitos, secuestros y asesinatos que vive la entidad? ¿Cómo podemos saber los ciudadanos que ese recurso se está reflejando en más seguridad? ¿Dónde está la rendición de cuentas?
Si lo queremos realmente mejorar, lo debemos medir, evaluar. A lo ciudadanos nos corresponde exigirlo.

1 de noviembre, 2008
El Siglo de Torreón