lunes, 9 de enero de 2012

Con encuesta o sin encuesta


Métodos y selecciones, lo cierto es que en política no hay un solo camino. Pero las circunstancias apremian. Así, retrasar una decisión puede resultar costoso para un partido que aspira a conservar el poder. Ritmos distintos asumieron las cúpulas de los partidos para seleccionar al candidato del 2012. El PRI quedó con Peña Nieto sin muchos problemas, salvo deshacerse del bulto en la dirigente nacional. El PRD, tan propenso a los conflictos internos, resolvió con elegancia la candidatura de López Obrador. 

El PAN es la incógnita y mientras el tiempo pasa, ninguno de sus tres candidatos parece llenar la tan deseada estafeta. Antes que ser candidato, hay que parecerlo. Y aunque los pretendientes panistas, Cordero, Creel y Vázquez Mota insisten, todavía no hay uno que pese como candidato. Está por verse. Pero el tiempo para consolidar una candidatura se agota y ese tiempo que pasa juega en contra del PAN.

Por lo mismo, la extraviada dirigencia de Madero no encuentra cómo bajar a un aspirante como Creel y se inventa una fallida “encuesta indicativa”. Ante la negativa de los candidatos no oficiales, Vázquez Mota y el mismo Creel, la propuesta de encuesta fue retirada por el Comité Ejecutivo Nacional.

Desde luego, el candidato de Calderón, Ernesto Cordero sigue pensando que la indicativa era una “buena idea”. Y sin duda que lo era para él, porque en buena medida la militancia se vería condicionada a votar por el candidato oficial. Se pensó que para asegurar el triunfo en la interna, la nómina federal es indispensable para esos casos. Pero con encuesta o sin encuesta, la posible candidatura del PAN se forja ya bajo un sello de debilidad.  

Lo paradójico es que en esas circunstancias, el partido en el poder parece cultivar su retiro del poder. Después del fracaso con la encuesta, ahora se proponen ir a otro debate entre los precandidatos. Lo cual abre nuevamente el trecho de la elección interna hasta febrero. Pero si bien el fracaso fue para la cúpula panista, desechar la encuesta fue una pequeña victoria de Creel y Vázquez Mota a fin de equilibrar la competencia. 
Quizá Calderón ya olvidó que cuando él buscó la candidatura, ganó a pesar de ir en contra de la preferencia oficial. Ahora parece empeñado en promover a un hombre igual o más gris que él. 

Si el panismo no da señas pronto de resolver su elección interna, estaría disputado el segundo o el tercer lugar para las elecciones de julio. 


6 de enero 2012
Milenio http://impreso.milenio.com/node/9090235