miércoles, 18 de enero de 2012

Debate panista (entre el avión, el piloto y los pasajeros)


En nuestro país, los hombres públicos están más acostumbrados a los aplausos que a los debates. Incluso la palabra misma parece disgustar a un buen número de personajes públicos. Pero en buena medida, el espíritu de la democracia alienta el debate y la deliberación pública. Por lo mismo, más que rehuir, hay que alentar esas discusiones. En general, las elecciones son un tiempo propicio para el debate, pero en realidad tenemos pocos, porque los protagonistas no quieren, ni desean confrontar sus posiciones con los competidores.

Ayer fue ocasión para un nuevo debate entre los aspirantes panistas a la presidencia de la República. Pero debate es un decir. A diferencia de otros encuentros, no hubo propiamente debate, fue más bien un encuentro tímido, evitando no ir demasiado lejos para no cometer errores o caer en provocaciones. Con el encuentro de los panistas los electores pueden completar el perfil del posible candidato. Santiago Creel se centró en el tema de seguridad y recalcó cada vez que pudo, que él es un hombre de experiencia en la materia. Incluso presumió que durante su cargo como secretario de Gobernación, el índice de violencia estuvo en los niveles más bajos. Aunque evitó confrontaciones, sí dijo que se necesita cambiar la estrategia del presidente Calderón, y para ello propone una especie de ministro del interior.

Josefina Vázquez Mota me pareció la más conservadora de los tres, su discurso lo basó en la familia, los valores y la educación para hacer un México posible. No obstante, me pareció valioso que rescatara en su discurso la propuesta de reforma política para reducir el congreso, promover la reelección y quitar parejo el fuero a los funcionarios. Para Josefina la educación es lo que puede hacer mejor al país. Sin embargo, es difícil compartir su punto, sobre todo, si  recordamos su labor en la Secretaría de Educación Pública y la nulidad que le causó  “La Maestra”. Consciente de que va la arriba en las encuestas, no desaprovechó la ocasión para ratificar que los panistas la prefieren por encima de Creel y mucho más que Ernesto Cordero.

Por su parte, el favorito del presidente, Cordero, se concentró en el tema de la economía, y no se cansó de decir que él sí sabe llevar el país, tanto como el copiloto del avión. De esa manera preguntó a los panistas: ¿prefieren al piloto o algún pasajero para conducir el avión? Por momentos Cordero sí quiso confrontar a sus compañeros, echándoles en cara que no son incondicionales del proyecto calderonista. En consecuencia, él mismo se presenta como la mejor opción entre los panistas. En tiempos de turbulencia económica advirtió: “más nos vale que el próximo presidente sepa conducir la economía”. Para él, Santiago y Josefina son simples pasajeros.

Lo que sí tuvieron en común los tres panistas, además de no debatir, fue tratar de diferenciarse, aunque no creo que lo lograran, de los candidatos del PRI y el PRD. Los tres insistieron en que el PRI es “un regreso al pasado”. (¿emisarios del pasado reloaded?) Y el PRD un populismo. Hubo en el encuentro de ayer, ya dejemos la palabra debate, un listado de qué hay que hacer, pero al final, nos quedamos sin los cómos. ¿Los dirán en la próxima? 

18 de enero 2012