domingo, 6 de marzo de 2011

Presunto culpable, desgracia segura

   

    
  
Modificado por Joombly
    

   
Escalofriante, conmovedora, descarnada, contundente, indignante, liberadora. Esas son algunas palabras que sentí cuando por fin pude ver el documental Presunto culpable. Al igual que muchos no me resistí y recurrí a la red, para compensar la atenta competencia de las salas de cine en la región. El documental realizado por los jóvenes abogados, Layda Negrete y Roberto Hernández, muestra el desastre, la desgracia de nuestro sistema de justicia. El enorme mérito de los abogados cineastas es haber traducido ese argumento a un guión cinematográfico. De esa manera su mensaje se ha propagado de una manera sencilla, eficaz y muy amplia al público mexicano e internacional. El multipremiado documento ha sido ya reconocido en Guadalajara, Morelia, Los Ángeles, San Francisco, Madrid, Budapest y Dubai.
Por si fuera poco, la obtusa decisión de la juez federal, Blanca Lobo Domínguez, que ordenó suspender la exhibición y distribución de Presunto Culpable, terminó por beneficiar notablemente a este documental de consumo obligado. Bajo el argumento de que dañaba la imagen de un testigo, por demás inconsistente y ruin colaborador de los agentes judiciales, la juez complementó a sobremanera la publicidad. Según el director de Cinépolis al día siguiente del fallo, más de 76 mil personas fueron a ver la película en un día. 
Rápidamente no faltaron quienes vieron en la juez un acto de censura gubernamental, lo cual resultó muy apropiado para una facilona teoría de la conspiración. Lo cierto es que el gobierno federal fue coproductor de Presunto culpable, por lo que la “censura” es simplemente insostenible. No hace falta repetir la defensa que luego suscitó Presunto culpable.
Regreso al argumento principal. Es verdaderamente una tragedia lo que sucede con la inseguridad que vivimos cotidianamente en varios estados norteños y algunos del centro y sur del país. Pero igualmente es profundamente desastroso lo que sucede con la otra parte de “la lucha por la seguridad pública”, lo cual no permite cerrar la pinza con el sistema de justicia.
Presunto culpable describe la endeble cotidianidad que se teje en la justicia mexicana. Jueces ineptos, policías que no investigan, abogados corruptos. Lo más aberrante: en este país los acusados tienen que demostrar la inocencia, en vez de que las autoridades fundamenten la culpabilidad. Todos somos culpables hasta que no demostremos lo contrario. Si a esto la sumamos ignorancia y falta de recursos (muchos presos son pobres), un ciudadano inocente, pero presunto culpable, es ya un preso seguro.
A pesar de lo aberrante, de lo absurdo en la justicia mexicana, hay una propuesta alentadora detrás de Presunto culpable: la posibilidad de dar un giro en nuestro sistema de justicia. Esto es claramente factible y quizá las actuales condiciones de inseguridad puedan catalizar tales reformas. No se pierda Presunto culpable. Si les gusta el hip hop, las canciones del protagonista y víctima del sistema de justicia, José Antonio Zúñiga Rodríguez, son una digna aportación.  “Iztapa-rap” es una elocuente interpretación de la tragedia en la justicia mexicana. 

sábado, 5 de marzo de 2011

Las paradojas del combate


A veces sin problemas, otras abiertamente conflictivas. Así han sido las relaciones diplomáticas entre México y Estados Unidos. La tentación de intervención por parte de nuestro vecino del norte es constante y en ocasiones burda. De Poinsett a Wilson, de Negroponte a Pascual, la historia de la diplomacia bilateral ha mostrado una compleja, y en ocasiones complicada relación. Jeffrey Davidow, exembajador de Estados Unidos en México, describió esa relación como la del oso (EU) y el puercoespín (México). Hago una breve cita: “el puercoespín no se imagina asimismo como un roedor muy desagradable. Y el oso no piensa en sí mismo como un patán que se conduce torpemente. En la mente de ambos son águilas, los símbolos nacionales”.

Tan sólo hace unas semanas, la Secretaria de Estado, Hilary Clinton elogió al presidente Felipe Calderón por su decidido combate al narcotráfico. Sin embargo, Janet Napolitano, Secretaria de Seguridad Nacional en EU, no pensó lo mismo después del asesinato de Jaime Zapata, agente norteamericano. 

De esa manera, la seguridad fue uno de los puntos centrales tras la visita de Calderón a Barack Obama, donde su homólogo estadounidense planteó que los agentes de su gobierno puedan portar armas en México, además de reconocer una “responsabilidad compartida”.
Sin embargo, después del deterioro dramático de la seguridad en México, varias paradojas surgen del combate al narcotráfico y el crimen organizado. Me enfoco en tres. La más reciente evidenció que el arma con la que se asesinó a Zapata provino de Texas. La segunda paradoja señala que un aumento de los presupuestos destinados a la seguridad no necesariamente reduce los delitos y la criminalidad. Por el contrario, ¡aumentó! Este punto lo volvió a demostrar con datos duros la Auditoría Superior de la Federación. 

Y la tercera paradoja plantea que a pesar del duro combate, los “daños colaterales” y los miles de muertos, la incautación de droga aumentó, pero también aumentó la producción en el país, a tal grado que los cárteles mexicanos desplazaron el liderazgo de los colombianos. (Véase el Informe 2010 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, ONU).
En estas condiciones el combate se libra a un costo muy alto para la sociedad mexicana y relativamente bajo para el vecino del norte. Tan lejos de Dios, y tan cerca de los Estados Unidos…
La Opnión Milenio 4 de marzo 2011
http://impreso.milenio.com/node/8921445 

miércoles, 2 de marzo de 2011

Moctezuma II


Moctezuma II from Museo Arocena on Vimeo.

Moctezuma en el lecho de espinas de su insomnio,
el viaje en la carretera hacia la muerte
Octavio Paz, Piedra de Sol

Encontramos en la historia memorias trágicas. No sin razón Hegel decía que la historia es un gran matadero. En este sentido, un hombre, por más poderoso que sea, no deja de ser vulnerable. Así, en la cumbre del poder, Moctezuma II conducía el imperio más poderoso y dominante de su época (en lo que ahora llamamos México).

Sacerdote y guerrero, Moctezuma “el joven” fue el noveno tlatoani de Tenochtitlan. Nada en el panorama inmediato amenazaba la hegemonía mexica, menos aun, con la bien consolidada Triple Alianza que extendía sus dominios y tributos hacia otros pueblos.  
Bajo el poderío político militar el Imperio mexica dominaba un amplio territorio. Sin embargo, una serie de “presagios funestos” parecían anunciar el principio del fin. Moctezuma había leído cada uno de los ocho presagios como la antesala de su inevitable final. Una espiga de fuego en el cielo, un incendio en la casa de mando, la caída de un rayo en un templo y hasta un ave de mal agüero alteraban su futuro.

Al final, los augurios parecían indicar el fin. En 1519 Moctezuma cumplió 52 años. En abril Hernán Cortés y su flota arribaron a las costas de México. Pretendiendo alejar a los extraños barbados, el tlatoani envía regalos preciosos, pero los obsequios alientan más a los conquistadores. Esperaban encontrar fortuna y la encontraron. En noviembre Cortés llega a Tenochtitlan y es recibido por Moctezuma. Dos años después, en 1521, el imperio mexica cayó. Luego vendría la conquista espiritual.
Hago este recuento porque la semana pasada tuve el privilegio de atestiguar el montaje de la exposición “Moctezuma II”, que será abierta al público el jueves 3 de marzo en el Museo Arocena.
Se trata sin duda de una gran exposición que antes estuvo en Londres, en el Museo Británico (2009). Luego pasó al Templo Mayor en nuestro país (2010) y finalmente hace una escala en el Museo Arocena. Con exhibiciones de esa magnitud, la Fundación Arocena deja en claro su liderazgo en la región y sobre todo, la referencia de que Torreón también cuenta con una destacada infraestructura cultural para albergar exposiciones de altura y alto tonelaje. Un buen complemento de la exposición lo encontramos en la publicación del catálogo “Moctezuma II, tiempo y destino de un gobernante” (2010).
Por otro lado, resulta loable la tarea de promoción activa que hace el Museo Arocena al romper con la regla, y abrir el espacio de lunes a domingo mientras esté “Moctezuma II”. Actualmente el Museo tiene una estrategia de ligar a docenas de escuelas de la ciudad a su programa de visitas guiadas, por lo que miles de niños y jóvenes podrán visitar la exposición.  
En la antesala de la inauguración tenemos objetos, imágenes, huellas de una civilización al alcance de los laguneros.

domingo, 27 de febrero de 2011

Libia y el gasolinazo

Lo que para unos es bueno, para otros es perjudicial. Y así sucede con el asunto del petróleo en México. Las revueltas en Egipto y sobre todo en Libia, han impulsado una alza en los precios internacionales del petróleo. Lamentablemente casi no hay revuelta sin muertos, ni revolución sin mártires; por más que estas sean de las rosas o de terciopelo.
En los últimos días Muamar Gadafi demostró que él no es como el recién derrocado homólogo de Egipto, Hosni Mubarak. Gadafi ha reafirmado lo peor de un régimen autocrático contra la población, al grado de imponer la muerte antes de caer. 



No sabemos si estamos ante un gran movimiento democratizador en los países árabes, o si los  Mubarak de hoy van a ser sustituidos por los Gadafi del mañana. 

Tristemente la crisis política ha vuelto a impulsar precios altos del petróleo. En ese entorno, el gobierno de México ingresará mayores ganancias por las ventas de su crudo. Gobernadores, presidentes municipales y funcionarios federales podrán estar contentos con el dinero que eventualmente ensanchará sus presupuestos. 

Pero no todo es beneficio, porque mientras somos un país abastecedor de materia primia, no tenemos la capacidad de procesar. Así que una parte de la ganacia del petróleo se destina a pagar el subsidio aplicado a la gasolina que consumimos en el país. 

Otra opinión expresó el presidente Calderon al advertir el impacto negativo por la importación de combustibles. Y no es que el llamado "gasolinazo" dependa del gobierno como lo suele acusar fácilmente la oposición, sino de los precios internacinales que en México suben, pero no bajan a falta de un libre mercado. Así habrá que acostumbrarse a pagar gasolinas caras en los próximos años, mientras la posibilidad de la apertura energética es desechada para no agraviar la "soberanía nacional".

Por lo pronto el futuro está en otra parte. En su discurso ante el Congreso el presidente Obama insistió en la innovación tecnológica como un factor clave para el futuro. Anunció una meta de un millón de autos eléctricos para el 2015 en Estados Unidos. Y nosostros ¿Qué estamos haciendo frente al cambio que viene? ¿Cuándo se atreverán nuestros convencionales políticos a entrarle de fondo al tema de los energéticos? Quizá encontremos una mejor perspectiva cuando los "veneros de petróleo" no sean más la fuente de un desarrollo improductivo. 

Milenio
http://impreso.milenio.com/node/8918437

Duelo de gigantes


Fuente: Paco Calderón
Cuando un consumidor mexicano en el país va a cargar gasolina, lo hace necesariamente bajo el sello de una marca (Pemex). Igualmente, la mayoría de los mexicanos suelen consumir tortillas de un productor dominante (Gruma). Si de teléfono celular se trata, una sola empresa (Telcel), es capaz de fijar el precio en el mercado. Algo similar sucede con las líneas locales.  Y hasta con el cemento, la tendencia no es diferente. Está claro que en nuestro país, hay más condiciones favorables para que las empresas ganen, sin que necesariamente los consumidores obtengan mejores ventajas.


Ese poderoso control del oligopolio en el país, no sólo lo ejercen con los ciudadanos, sino también lo extienden al gobierno mexicano. Por estos días, cuando se estaba por meter en cintura esos productos “patito” llamados “milagro”, se da la intempestiva “renuncia” de Miguel Ángel Toscano, el titular de la Cofepris. La sospecha queda detrás de la industria que promueve los milagros.


Cuando los ciudadanos sabemos de estos casos, surge la pregunta ¿Quién manda, los promotores de los productos milagro o el titular encargado de regularlos? ¿Quién manda el poder ejecutivo o la presión de las televisoras?


Me temo, como en otras ocasiones, que el choque de gigantes empresariales en nuestro país, no será una oportunidad para beneficio de los consumidores. Grupo Carso, léase Carlos Slim, decidió retirar la publicidad que pagaba al duopolio televisivo, abriendo así un frente entre gigantes empresariales. Sin embargo, de esa pelea no saldrá una conexión de internet más rápida y accesible, tampoco veremos una reducción de las tarifas y mucho menos, una mejora en los contenidos televisivos.


¿Y el gobierno? ¿Dónde está la “mano visible” para equilibrar la balanza a favor de los ciudadanos?  Al preguntar esto no pretende que el gobierno intervenga en conflictos estrictamente particulares, pero sí cuando hay interés público. En vez de dejarse ver, el  gobierno prefiere no meterse o pasar de largo como si el problema no existiera.


En este sentido, uno de los cables diplomáticos revelados por WikiLeaks, describe la manera en que un grupo de grandes empresas mexicanas utilizan su poder para abusar de los ciudadanos y proteger sus oligopolios. El informe, redactado por el ex embajador norteamericano, Tony Garza, menciona que el presidente Calderón y su gabinete prefirieron no hacer reformas para favorecer la competencia y así evitar los conflictos con los principales empresarios.  ¿Dónde quedó el gobierno para defensa de los ciudadanos? ¿Dónde queda la competencia que tanto llena la boca los políticos?


Bajo el temor al oligopolio se vivió la campaña presidencial en el 2006. Dos años después, a Televisa no le gustó la postura del entonces presidente del Senado, y simplemente lo borró. Estamos en la antesala electoral del 2012 y esto en vez de cambiar, se consolida en contra de los ciudadanos.
Milenio
http://impreso.milenio.com/node/8917500


miércoles, 23 de febrero de 2011

Mira Bartola...



Una breve frase le bastó para desatar las pasiones en las redes sociales, en la prensa, en los medios. Por eso la prudencia es una virtud privada de beneficio público. Así, las palabras del Secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, lo colocan en una conocida tradición de frases, dichos y descalabros de la palabra. No es el primero, y con seguridad no será el último. 
Lo que comenzó como una difusión de logros y buenas noticias, (la estabilidad macroeconómica de los últimos años, el ligero aumento del ingreso per cápita y la recuperación, con un trimestre de crecimiento del PIB al 5.5%), terminó esfumándose por la fuerza del linchamiento mediático. Twitter y Facebook son las nuevas para herramientas para “mentar la madre”.  Quien dude de las fuerzas de las palabras, ahí tiene un ejemplo poderoso.
Pero de todo el comunicado del Secretario de Hacienda, destacó el siguiente extracto: “con ingresos de 6 mil pesos al mes hay familias mexicanas que tienen el crédito para una vivienda, que tienen el crédito para un coche, que se dan el tiempo de mandar a sus hijos a una escuela privada y están pagando las colegiaturas”.
Rápido, ese pequeño extracto fue el que trascendió para mal. Se interpretó desde muchos sitios habilitados para la “ciberdemocracia”, como el insulto de un secretario fuera de la realidad, de toda proporción. Tal como “la Bartola”,  con dos pesos  se pretende pagar la renta, el teléfono, la luz y hasta el alipús.

Entonces ¿Cordero dijo lo que dijo? Sin duda, pero también lo hizo en un contexto de explicación económica del entorno del país, no obstante, el impacto del contenido de su mensaje fue radicalmente distinto al esperado. No es fácil desde el terreno público, ser un buen comunicador. Habló de la estabilidad macroeconómica, de los precios, de la recuperación y cómo en los distintos sectores (industrial, automotriz, servicios) está impactando la recuperación, sobre todo, cuando venimos de una caída brutal del PIB. En 2009, tras la crisis de la economía mundial, el PIB de México cayó a menos 6.1 por ciento.
Al final, lo que prevaleció fueron unas cuantas palabras que llevaron la difusión del mensaje hacia la catarsis semanal de los medios. Más allá de la declaración, está la duda de si la economía mexicana logrará sostener un ritmo de crecimiento igual o mayor a los 5.5 por ciento del PIB registrados por el INEGI. Por lo pronto, nuestro país se rezagó durante el 2010 en Latinoamérica. Paraguay creció 9.7 por ciento, Uruguay lo hizo al 9, Perú al 8.6, Argentina a 8.4, Brasil a 7.7, y hasta República Dominicana creció al 7 por ciento.
Dejemos la anécdota de lado, porque si seguimos creciendo a niveles “mediocres” (cito al anterior exgobernador del Banco de México), difícilmente nos estaremos moviendo hacia un país equitativo en el reparto del pastel. ¿De verdad los políticos mexicanos consideran las reformas económicas y laborales?

Twitter/uncuadros

lunes, 21 de febrero de 2011

Pueblo bicicletero


Es lugar común escuchar la expresión “pueblo bicicletero”. Por lo general se utiliza en un tono despectivo para referirse a una población supuestamente atrasada o rudimentaria en sus medios de transporte. Sin embargo, para las ciudades más inteligentes, la bicicleta es un medio importante de transporte, tanto como lo es para las ciudades convencionales el automóvil.

En nuestro país tenemos algunas experiencias exitosas, aunque todavía lejanas de las prácticas europeas, canadienses o algunas norteamericanas. Desde una modesta escala, hay ciudades mexicanas que están avanzando o se ocupan de trabajar en el tema.
León, Culiacán, Querétaro, Morelia y hasta Oaxaca han habilitado ciclovías durante los fines de semana. Más cerca de La Laguna, Durango capital tiene integrada una ciclovía a un transitado bulevar. 

En la (anti)ciudad de México, donde andar en bici parece una locura, cuentan ya con rutas establecidas para los ciclistas. El programa Ecobici, impulsado por el gobierno del Distrito Federal, acaba de cumplir un año. Actualmente han registrado 24 mil usuarios, lo que ha representado una utilidad del programa de alrededor de 5 millones de pesos. Pocos gobernantes en México como Marcelo Ebrard, pueden presumir haber gestionado un programa de movilidad amplio, democrático y sustentable.

Aun así, en la ciudad de México únicamente el 1 por ciento de las personas se transportan a pie o en bicicleta, mientras que en Berlín lo hace el 25 por ciento, en Londres 21 por ciento y en Nueva York el 14 por ciento. Sólo en Londres, durante el 2009 se invirtieron 111 millones de libras para el uso de la bicicleta. Enrique Peñalosa ha comentado que  

una ciudad en donde tenemos que subir al coche para ir por leche y pan, es porque no funciona.

En Coahuila, la mayor inversión de sexenio moreirista se fue para los coches: puentes y carreteras. Ante el monopolio de los autos, habría que pensar en etiquetar un porcentaje de esas inversiones para el desarrollo de vías peatonales y cliclistas. Basta ver cómo después de las grandes obras viales, se deja de lado a los sujetos centrales de la ciudad: las personas.

Paulatinamente podría venir un cambio de paradigma en el modelo vial, y pienso que en algo contribuyen las campañas impulsadas por el alcalde saltillense, Jericó Abramo Masso. Allá han convertido en paseo ciclista el principal bulevar de Saltillo. Fue tanto el éxito del programa, que recientemente ese alcalde anunció la creación de tres ciclovías permanentes con una inversión de 8 millones de pesos. Para el caso se han planteado una meta ambiciosa: movilizar al 4 por ciento de la población en bicicleta. Actualmente han calculado que sólo uno por ciento se transporta en bicicleta a la escuela o sus trabajos.

Torreón, la otrora ciudad progresista, esa que tanto se presume en los libros de historia, se quedó atrás de ser un civilizado y ejemplar pueblo bicicletero.
http://impreso.milenio.com/node/8914692 
La opinión Milenio
20 de febrero 2011