martes, 5 de noviembre de 2013

Primer Informe de Peña Nieto, y los impuestos que vienen…

Pasemos el alboroto mediático, la propaganda en exceso y los viejos ritos del presidencialismo que llamamos democrático. Enrique Peña Nieto llega a su primer informe de gobierno. ¿Qué nos queda de este primer periodo de seis? Sin lugar a dudas lo más notable fue el Pacto por México. En principio fue subestimado, pero al tiempo demostró ser un buen acuerdo entre los principales actores que dirigen el país. Se rompió la parálisis del disenso para llegar a las reformas. El Congreso fue el talón de Aquiles de Fox, y Calderón apenas quiso gobernar con el legislativo, basta recordar que lo expulsaron desde la toma de posesión. Ahora los mismos actores, pero desde otro lugar, han animado con buenos resultados el Pacto, que todavía parece dar para otros temas: ojalá el de la reforma política. Sin embargo, el Pacto durante los primeros meses de gobierno, no era tan rentable mediáticamente. Hacía falta un golpe que dijera a los cuatro vientos: “aquí está el presidente”. En febrero se concretó el “elbazo” a la Gordillo, la otrora intocable líder de los maestros. Fue un golpe de timón para el gusto de la opinión pública, que desde hace años la señalaba como la gran villana de la política en México. No obstante, siempre ¡hay peores!
Contra la corrupción simbólica, no había mejor prueba que encarcelar a La maestra. Durante las semanas siguientes a la victoria electoral de Peña Nieto, sus asesores le aconsejaron hablar de transparencia y todo eso de fortalecer al IFAI. Un discurso políticamente correcto para sonar bien, durante el tiempo vacío de la larguísima transición del poder. Las promesas generaron expectativas positivas entre los consejeros del Instituto Federal de Acceso a la Información. También fueron bien vistas por organizaciones especializadas en el tema. Sin embargo, tarde que temprano el gobierno tendría que matizar su propuesta de mayor empoderamiento y autonomía al Instituto. En otras palabras, sacó el cobre a través de los diputados. De esa manera, el fortalecimiento a la transparencia, terminó en un golpe al misma. Todo sea por la “seguridad nacional” y el Ejecutivo. No nos sorprendamos en el futuro, si los asuntos públicos quedan bien ocultos.
Otro bandera del gobierno retomó a los millones de pobres en el país. Bajo la Cruzada Nacional contra el Hambre, se presentó con nuevo nombre un viejo programa, que ni los gobiernos panistas en el pasado, ni tampoco los priitas, pudieron presentar como exitoso a la hora de dar resultados. Eso sí, hay más pobres, pero no se preocupen, la culpa la tiene la crisis. Para ejemplo de eficiencia, la Secretaría de Desarrollo Social, organizó un concierto de rock en el Auditorio Nacional a fin de recaudar alimentos para la Cruzada. Resultado: el concierto costó más (10 millones de pesos), que lo recaudado. Así las cosas contra el hambre.
De la seguridad ni hablamos… pero nos dicen que ciudades como Torreón son “ejemplo de éxito”. ¡Menos mal! Así, Acapulco es el destino turístico más seguro y Michoacán un ejemplo mundial.
La propuesta de reforma energética es solamente una propuesta, siendo realistas, en el mejor de los casos el impacto económico para el país podría ser hasta los próximos tres o cuatro años. La economía continúa en la mediocre inercia. Pero ¡ya vienen más impuestos!
1 de septiembre 2013

Los números de la violencia con Peña Nieto

A punto del primer informe de Enrique Peña Nieto, ya adelantó esta semana, los principales logros de su gobierno en materia de seguridad. El tema, aunque marcado por la tragedia de los últimos años, es importante en tanto la recuperación de orden perdido. En muy poco tiempo, durante el sexenio pasado, saltamos brutalmente de una tendencia de homicidios a la baja (los más bajos niveles de los últimos veinte años), a las peores tragedias que cimbraron severamente a la sociedad. Por momentos parecía que no teníamos Estado. Y así le fue al partido en el poder durante las elecciones.
En el primer informe no hay mucho que presumir, pero sí es de reconocer una disminución de la violencia entre diciembre de 2012 a julio de 2013. Bajó 20 por ciento el número de homicidios vinculados con delitos federales, respecto al mismo lapso del año anterior. Aunque no estoy muy seguro que deba más a la eficacia del gobierno que a los reacomodos de los grupos criminales. Vayamos a las cifras: nada más este año, en el periodo que va de enero a julio, se han cometido 10 mil 899 homicidios dolosos en el país. ¿Son muchos o pocos? Nada más representan la mitad de los cometidos el año pasado, que fueron 21 mil 700, de acuerdo a la cifras públicas del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).
Paralelamente, a la baja de los homicidios, aumentaron los delitos de secuestro y extorsión. Un paso para adelante, y otros dos para atrás. 27 por ciento aumentaron los secuestros en el país en 2013 durante los primeros ocho meses del gobierno de Peña Nieto. Las denuncias ascienden a 911 secuestros. Las extorsiones, también asociadas a altos niveles de violencia, aumentaron 16 por ciento. En el periodo se acumulan 4 mil 666 denuncias. Con todo, los incrementos sólo se miden con base a las denuncias que llegan al sistema judicial. ¿Cuántas no llegan por temor o desconfianza? El problema de la cifra negra. Independientemente de ese fenómeno, la famosa nueva estrategia del presidente no ha bajado hasta el momento la incidencia delictiva más grave. Sé que no pasará en poco tiempo, pero ya es hora de dar buenos resultados si se quiere construir al “México en paz”. 
Las cifras registradas hasta ahora, no dan buenas noticias. Ojalá estemos en una tendencia sostenida a la baja de la violencia en México, y no solamente en un ciclo donde baja para luego subir. Una de las banderas del presidente cuando era candidato en campaña, fue cambiar la estrategia de seguridad. Ahora nos dicen que ya cambiaron, que se combate con inteligencia, e incluso, bajo el respeto de los derechos humanos, pero nos faltan los resultados. Tal vez lo más notable de este primer año, no es la reducción de la incidencia delictiva, sino una estrategia de comunicación que permitió al gobierno sacar los muertos de los medios.
Así, en el primer periodo de Peña Nieto se habla menos de la seguridad, y qué bueno, aunque la seguridad sigue igual o peor que antes en algunos delitos. El problema de esa estrategia de comunicación es que al principio funciona, pero si no se corresponde con resultados consistentes, termina por ser un fiasco. Más nos vale que el próximo año tengamos mejores resultados.
30 de agosto 2013 

¿Y la seguridad Apá?

Ayer se realizó la trigésima cuarta sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública. Ahí estaban todos los hombres importantes del poder. El presidente Enrique Peña Nieto, el secretario de gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, los gobernadores, más funcionarios, el Procurador Jesús Murillo Karam, más funcionarios y algunos ciudadanos que ya se integran de manera formal a la sesión. Cinco para ser exactos. Pero cosa curiosa, como muchas acciones de gobierno en México, antes la mesa sólo estaba reservada para la burocracia. Años atrás las tragedias personales llevaron a personas como Alejandro Martí (el de si no pueden renuncien, y nadie renunció) y María Elena Morera abrir el Consejo Nacional de Seguridad.
A todo esto, ¿por qué es relevante esta reunión? Desde hace años, pero más abruptamente desde el sexenio de Calderón (que fortuna ya empezamos a olvidar), el tema de seguridad se volvió vital no sólo para el Estado, sino para los ciudadanos comunes y corrientes que padecimos la violencia y la toma de las calles por los criminales. Durante mucho tiempo escuchamos que la mentada “estrategia” estaba mal planteada, que no daba resultados, y sobre todo, urgía cambiarla. Y no hay mal que dure seis años. ¡Bendita democracia! Peña Nieto no sólo prometió un cambio, los electores también lo respaldaron. Por entonces mucho se dijo, pero ahora ya no estamos en campaña y el gobierno de Peña llega a su primer informe.
Ayer, el presidente reiteró la estrategia de seguridad en cinco puntos… y como déjà vu el Procurador de la República, no le quedó más que reconocer que poco han cambiado las tendencias delictivas. ¡Ah! Una “pequeña” alza se ha registrado en estos meses. Todo por combatir a los criminales. ¿Qué no era al revés? Combato, baja el crimen. Por momentos parecía un remake del calderonismo. En una línea similar, el secretario de gobernación, esgrimió el mismo argumento: combatimos el crimen y tenemos más delitos. También se reconoció, para no decirlo malamente, que Michoacán es un problema. ¡Descubrieron el sol! Después de varios años, es imposible ocultar el deterioro y fracaso de los gobiernos en la entidad. Pero ya tenemos otra estrategia en cinco puntos...
De lo más positivo que pasó en la sesión fue la inclusión formal de la medición delictiva. Todo bajo los parámetros de organizaciones especializadas en el tema como México Evalúa y el Observatorio Nacional Ciudadano. No es casualidad que ayer estuviera en la sesión una experta en el tema como Edna Jaime. De alguna manera, el consejo de esas organizaciones civiles resultó en un orden indispensable de las cifras oficiales. A veces hay que empezar con lo básico: ordenar, medir, evaluar. Algunos pensamos que en la transición de gobierno se podría perder la mínima transparencia en el cifras, pero con todo y los recortes gubernamental, las cifras siguen ahí, incluso, bajo la vigilancia de organizaciones civiles.
El otro aspecto relevante de la Consejo Nacional de Seguridad fue la operación y marcha del Código Único de Procedimientos Penales. Sin duda, el mismo entramado jurídico para castigar los delitos en todo el país. Ya pronto habrá menos pretextos para que los delincuentes la libren de una entidad a otra. Pero como todo cambio institucional, todavía falta tiempo, acaso años para que veamos resultados. Más nos vale no hacer demasiadas expectativas.
28 de agosto 2013

viernes, 1 de noviembre de 2013

Y todavía pensamos que los maestros son el mal

Aturdido por las noticias, encontramos una repetición ofensiva. También una forma que se limita, en el mejor de los casos, a tomar nota de las declaraciones: dijo, hizo, negó, afirmó… ¡un boletín oficial para el diario! Esta semana, los más afectados desde la óptica capitalina, fueron los capitalinos. No sólo les fregaron el tránsito, ya de por sí malo, sino muchos vuelos en el aeropuerto perdieron. ¡Todo por las protestas! Después de la Primavera, en Egipto imitaron a Siria, en eso de masacrar manifestantes. Menos mal que estamos en México. Desde el DF, el mal son las protestas y los manifestantes de profesión. Repaso algunos momentos de la atribulada semana.

Los malos de la película. Sin duda son los maestros del CNTE tras el cierre de calles y la toma del Congreso. En los medios, son el blanco perfecto: malas notas de profesores y alumnos, retraso en la educación, rechazo a la evaluación, en fin, todos los males que se le achacan también al otro sindicato, pero de “La maestra” encerrada. Parece que el repudio mediático hacia los maestros del sindicato no es tanto porque tengan la educación en lo peores niveles, o porque no aceptan la evaluación, sino que cierren las calles. ¡Todo sea por los autos! Al mismo tiempo, los maestros de la protesta semanal, son la coartada perfecta para un gobierno que abusa del artificio. Es un buen guión: “Los malos son ellos que no quieren la reforma ni el progreso del país”. 

El malestar hacia las protestas es un remanso para el gobierno federal que no puede sostener la promesa de crecimiento económico, y ya tampoco el fin de la violencia. A esa estrategia conviene que los maestros sean los malos de la película. Curiosamente los maestros son en realidad, las clases medias de estados paupérrimos como Oaxaca, Michoacán, Chiapas o Guerrero. En el imaginario, algunos vieron a México como un país de clase media. Al final, los pobres desmintieron el sueño. Veamos lo que puede hacer una localidad pobre de Oaxaca.

Si Carlos Slim no va ti, tú haces tu propia red. Eso fue lo que hicieron en la comunidad de Villa Talea de Castro. La compañía del magnate no llegó a ese poblado por insignificante, ni tampoco se tomó la molestia de hacer comentarios a sus peticiones. Cansados de esperar, la comunidad decidió invertir y operar en su propia red telefónica. Con un costo sumamente inferior a lo monopolizado en el mercado, la red comunitaria reinvierte las ganancias para el mantenimiento y operación de las comunicaciones. Algo muy mal anda en el país cuando la mayoría de buena gana acepta las condiciones leoninas de empresas como Telmex o Telcel. Tal vez por lo mismo los legisladores terminaron sesionando en las instalaciones de Banamex. Y no es ironía.

La clave son las reformas. En cuanto a los problemas del país, nos dicen que la solución está en las reformas (antes nos dijeron lo mismo y así nos fue), pero la corrupción reina. Mientras Andrés Granier lo niega, Humberto Moreira se indigna y Armando Reynoso Femat huye, la confesión está en chino. El ex ministro de Comercio en China, Bo Xilai, acaba de reconocer que se robó algún dinero del erario comunista. Entre acusaciones de soborno y aceptación de desvíos, el político chino llegó a juicio y acaba de perder las aspiraciones a un alto cargo en el Partido Comunista; casi la gloria. Y todavía pensamos que los maestros son el mal.

25 de agosto 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9189742

Joder al IFAI

Más que la prosperidad, es en las dificultades donde conocemos la hechura de un gobierno. Por estos días, el gobierno de Enrique Peña Nieto enfrenta embates que no sólo llevan a prueba la administración, sino también muestra de qué está hecho. Mucho se ha hablado de las reformas impulsadas por el presidente, pero todavía estamos lejos de ver los impactos en el país. Más vale no celebrar por anticipado, porque nada se hace de la noche a la mañana. La más reciente iniciativa de reforma energética no llega todavía a discusión al Congreso, cuando las reformas a la educación ya causan estragos con el sector rijoso de maestros del sindicato: CNTE.

Pero en las movilizaciones de los profes no hay novedad. Hasta cierto punto, la protesta, y no las clases, son su modus vivendi. Antes han doblegado gobiernos estatales. Hoy no sólo amagaron a las autoridades federales, también cercaron al Congreso para impedir que avance la reforma. Metidos en el chantaje, al Congreso no le quedó más que bajar el dictamen en disputa, y el secretario de gobernación Miguel Ángel Osorio Chong sólo mirando. Tanto criticaron la inoperancia de los panistas, para venir ahora a ver pasar los problemas. Doblado, el poder legislativo optó por cambiar de sede. Al paso que vamos ¿también necesitaremos un poder alterno?

Hace tiempo que la luna de mil del gobierno acabó, y ante las bajas expectativas de crecimiento económico, algunos ya hablan de que el “momento mexicano” pasó. Es sintomático que las malas noticias no las afronta el presidente Peña Nieto, ni tampoco su responsable en Hacienda, Luis Videgaray. Ante los medios, ellos sólo hablan de lo que puede mover a México. Nada dicen a la hora de defender el gobierno ante los problemas que nos estancan, que nos hacen retroceder. El artificio es no hablar, aunque la realidad sea lapidaria. Así, el ajuste de Hacienda se hizo agua entre un 3.5 por ciento de crecimiento a 1.8. Sabrá cómo cierre el año.

Dejemos por un momento a los malos de la película, es decir al CNTE y su toma de calles. En el legislativo también se construyen retrocesos. En un principio, el entonces presidente electo tomó el tema de la transparencia como un discurso políticamente correcto. Más todavía, anunció una serie de reformas para fortalecer al IFAI y en consecuencia a la transparencia. Por entonces le pregunté a Sigrid Arzt, comisionada del instituto, sobre la propuesta. Al margen de la duda, me contestó, hay que tomarle la palabra para fortalecer al IFAI. 

Hoy sabemos de qué manera los diputados del PRI quieren “fortalecer” al instituto: quitándole poder para abrir la información, minando su autoridad, limitando su capacidad. Ya en el camino para fortalecer la opacidad, se sumaron los diputados del Verde Ecologista (lo cual no sorprende en ese partido gañán) y algunos del PRD. ¡Vaya izquierda! Lejos queda la prometida autonomía constitucional porque el Ejecutivo se impondría con los nuevos cambios, por encima del IFAI. Es un juego por doble partida. El PRI en Senado apoyó fortalecer la transparencia. Pero el mismo PRI en la cámara de diputados cambia el sentido de la reforma. Y esto apenas empieza.

23 de agosto de 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9189598

Decálogo para la defensa del petróleo


Siempre hay textos sagrados, decálogos para mantener la pureza. En México todo lo que huela a petróleo está santificado por la Revolución y uno de los principales patriarcas: Lázaro Cárdenas. Hoy que se invoca el pasado para construir el futuro, las corrientes políticas chocan. Una por el pecado, otra por la pureza. El monopolio de Pemex no sólo es exclusivo para el Estado, el apellido Cárdenas también reclama el monopolio de la palabra, según ha predicado el ingeniero. Repasemos el decálogo para la defensa del petróleo.

1. Amarás a Pemex por sobre todas las cosas. Incluso por encima de cualquier reforma energética que pretenda eficacia, competencia y mayores ganancias. El petróleo es de los mexicanos, de nadie más. No importa que usted no lo vea, recuerde que es un asunto de fe en la patria.

2. No dirás el nombre de “Lázaro Cárdenas” en vano. Tampoco lo repetirás palabra por palabra, ni lo usarás de una manera falaz y ofensiva para atentar contra preciados bienes de la nación.

3. Santificarás la expropiación petrolera cada 18 de marzo. Desde el glorioso año de 1938, cuando Lázaro Cárdenas recuperó el petróleo de las pérfidas manos extranjeras, México reafirmó su soberanía y su vocación revolucionaria. El santoral demanda una celebración anual.

4. Honrarás a Lázaro Cárdenas y a la Revolución. No tendrás falsos ídolos en el PRI ni en el PAN, sólo el PRD es el partido que puede ostentar legítimamente la historia y el apellido Cárdenas. Hasta Andrés Manuel López Obrador reconoce al líder moral en estos difíciles momentos.

5. No matarás a Pemex con ninguna reforma energética antipatriótica y entreguista. Pemex es una de las empresas más eficientes y productivas del mundo. Mejor dejarla como está.

6. No pecarás atentando contra la Constitución de lo Estados Unidos Mexicanos, ni serás tramposo con la promesa de reforma energética. Serás ante todo un buen mexicano, es decir, un buen sindicalizado.

7. No robarás como Carlos Romero Deschamps, ni desviarás el dinero para ninguna campaña política del PRI o del PAN. Nada de elecciones, nada de departamentos en Polanco.

8. No dirás falsos testimonios ni mentiras, ni usurparás las palabras del general Cárdenas. Pemex es una gran empresa.

9. No desearás a la empresa de los mexicanos, más todavía si eres extranjero y buscas a toda costa una reforma. Pemex es lo poco que aún nos queda.

10. No codiciarás los bienes ajenos ni privatizarás el petróleo. Pemex necesita modernizarse, pero de ninguna manera necesita una reforma.

21 de agosto 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9189372

Tulitas of Torreón


¡Eureka! Nada más gratificante en un archivo o en una biblioteca, que encontrar un documento único, valioso para interpretar el pasado. Hay momentos felices en que encontramos cierto libro que andábamos buscando. Mejor todavía, un libro del cual ni siquiera sabíamos. Hace años, el lagunero Fernando Fabio Sánchez, hurgando en una biblioteca pública de Los Ángeles, California, encontró un viejo libro que se refería a su tierra, y que pronto cautivó su atención. Se trataba de la historia que narra Tulitas, la hija de Federico Wulff, durante los primeros años del Torreón donde se transformó vertiginosamente de rancho a ciudad. El libro Tulitas of Torreon. Reminiscences of Life in Mexico, fue publicado en 1969 por la Universidad de Texas en El Paso. Asombrado por la importancia del relato, Fabio Sánchez comenzó la traducción en 1998. Finalmente en el año 2000 salió una primera edición en español. Trece años después, una nueva edición vuelve a circular gracias a la promoción de Jaime Muñoz Vargas, que dirige la Dirección Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Torreón.

El relato de Tulitas nos habla de su propia historia familiar, pero al mismo tiempo, de los detalles y aspectos cotidianos que sucedían en Torreón durante los primeros años del siglo XX. El calor inmenso y la tierra que todo lo cubría. La gorditas, un paseo en bicicleta, el río Nazas, el ferrocarril, las presas que su papá construyó y hasta los duros momentos de la Revolución. Los Wulff dejaron huella en la historia de la ciudad. Federico con el primer trazo urbano en 1887, pero también con la construcción de la famosa Casa del Cerro, sin la cual Torreón es impensable. Por su parte, Tulitas al contar la historia a su hija Evelyn, dejó un relato que ahora también es nuestro. El libro ya es una lectura obligada para todo aquél que quiera conocer la historia de la ciudad. Comparto algunos relatos que encontrarán.

El río Nazas, hoy prácticamente apartado de las ciudades, ¿regresará en las próximas décadas? Como tantos laguneros, Tulitas lo vio así: “Torreón se ubica en el centro de La Laguna, una extensa y fértil región del desierto, donde alguna vez existió una laguna. Cuando vivíamos allá, algunos mayores todavía recordaban la existencia de la laguna, esto antes de que se secara y desapareciera. A lo largo del pueblo se encontraba el río Nazas, llamado el Nilo mexicano, el cual es escaso durante nueve meses del año y abundante los tres restantes”.

Sobre las casas de la época, algunas docenas sobreviven en Torreón, aunque cada vez más las destruyen. “Las casas eran de adobe, normalmente pintadas de colores apastelados. Tenían ventanas largas con barrotes y puertas altas y angostas. Los salones, tiendas y oficinas se encontraban mezclados con las casas. Hasta hace poco tiempo empezaron a tener zonas residenciales”.
La gordita nuestra de cada día. “Nos encantaban las tortillas, ya sea de maíz o harina, y las gorditas que son hechas de la misma masa”.

La plaza porfiriana, ahora llamada de armas, era el principal lugar para el coqueteo. “El único lugar verde en el pueblo era la plaza. Con el tiempo construyeron un estrado y una banda empezó a dar conciertos diariamente. En la plaza había dos caminos bien definidos: uno para las muchachas y el otro para los muchachos, con la diferencia de que ellos se movía en dirección opuesta. Caminábamos en grupos de tres o más. Podíamos vernos de frente por algunos segundos… hablábamos fugazmente”.

18 de agosto 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9189116