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viernes, 30 de diciembre de 2016

Alí Babá y los veinticinco ladrones



Alí Babá anda suelto y también veinticinco, o quizá cuarenta ladrones. Van vienen a la cueva. Salen. Se esconden. Cada día, durante las mil y una noches del sexenio, robaron el tesoro de Durango. “Ábrete, sésamo”. Y el dinero salía a raudales. Tanta veces fueron por el tesoro, que hizo falta más, y luego más. Insaciables, también fueron por las arcas de los municipios. Tomaron 15 millones de la capital. 40 millones de Gómez Palacio. Y siempre algo más... Un buen día, el dinero se acabó, y entonces, los ladrones recurrieron a los préstamos apresuradamente. Al final del sexenio ya se habían llevado 14 mil millones de pesos… y la cuenta seguía corriendo. Pero un buen día, corrieron vientos de cambio, y la fórmula mágica para abrir la puerta del tesoro, ya no funcionó. “Ciérrate, sésamo”. Ante los hurtos desmedidos, la nueva administración quitó las llaves, cambió las chapas y se propuso detener a los ladrones. Curiosamente, tras la primera detención, la noticia corrió como pólvora y el temor invadió a los que antes, impunes, saquearon el tesoro. 
Me gusta la sabiduría popular, porque en pocas palabras, resume todo un comportamiento. Un famoso dicho de raigambre medieval, nos dice: “excusa no pedida, acusación manifiesta”. Cuando sucedió la detención de Leonor Gutiérrez la ex subsecretaria de egresos del gobierno del estado de Durango, inmediatamente una multitud corrió a ampararse.  ¿A que le teme esa banda?  Ese día,  Alí Babá estuvo en vigilia. Angustiado por la situación, buscó protección, pero ya no en la cueva, sino fuera de ella. El ex gobernador Jorge Herrara, hizo fila desde las cinco de la mañana para obtener su amparo. Apresurada, luego siguió la banda: María Cristina Díaz Herrera, exsecretaria de Finanzas; César Guillermo Rodríguez Salazar, exsecretario de Comunicaciones y Obras Públicas del Estado; Eduardo Díaz Juárez, exsecretario de Salud, y una veintena más. Aunque al paso que vamos, podrían ser cuarenta o más los amparados que nos recuerdan al cuento del lejano oriente.
Pero este cuento duranguense  apenas empieza. Sin duda, un acierto del nuevo gobierno en Durango, a cargo de José Rosas Aispuro, es mandar un mensaje fuerte y claro sobre los abusos del gobierno anterior. Urgía una señal. Por lo general, es costumbre en los gobierno mexicanos, dejar en el cargo a un hombre de “confianza” para tapar las triquiñuelas, los desfalcos y la corrupción del gobierno saliente. Pero la fórmula no funcionó, porque en las pasadas elecciones en Durango, los ciudadanos se manifestaron a favor de la alternancia. ¡Cuánta falta hacía! Ahora nos estamos enterando del boquete que dejaron a los ciudadanos. Tan sólo movió una ficha el gobernador Aispuro, y rápido brincaron las ratas. ¡Perdón! Los amparos. Sin aspavientos y alardes, como el fallido gobernador de Nuevo León, el gobernador de Durango desencadenó una  fiebre sorpresiva por el amparo. Toda una pasión constitucional. Al respecto, la alcaldesa de Gómez Palacio, Leticia Herrera, quien fue un factor fundamental para el voto diferenciado, cuestionó con claridad: “Si se amparan es por algo”.
Llama la atención cómo los saqueadores que llamamos gobernadores, tejen redes de corrupción que implican los cargos más relevantes y estratégicos en la administración pública. Más todavía, queda la impresión, que no hay otro motivo, más que saquear, cuando conocemos los  casos de los Duarte en Veracruz y Chihuahua, de Borge en Quintana Roo, o de los Moreira en Coahuila. Ni qué decir de Sonora con Guillermo Padrés, ahora tras las rejas. ¿Cantará como Javier Solís, Las rejas no matan?
Pero estas historias apuntan un comportamiento identificable en nuestra República. Ser gobernador en México, tiene un propósito muy claro: saquear las arcas hasta que no quede nada. Tan bien establecido el objetivo, que lo primero es nombrar a un secretario de finanzas; otro de obras públicas, y así la cosa, hasta que se complete la red. Por si faltara algo más, todavía se puede nombrar a heredero, como recientemente lo mostró el “desaparecido”, Javier Duarte. ¿Qué camino siguieron en Durango? ¿Una combinación de Coahuila con Sonora? ¿Acaso siguieron el método chihuahuense o aplicaron  una técnica veracruzana? Por lo pronto, la multiplicación de los amparos lo dicen todo: “excusa no pedida, acusación manifiesta”. Alí Babá y los veinticinco amparados. 

16 de noviembre 2016
El Siglo
https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1283353.ali-baba-y-los-veinticinco-ladrones.html

lunes, 26 de diciembre de 2016

El silencio de Jorge Herrera


Tenía un gran secreto. Lo guardaba muy bien. Para mantener la discreción, dispuso de sus mejores hombres y no escatimó recursos. Llevó a los más leales, los más habilidosos en el arte de ocultar. El artificio perfecto. Primero finanzas, luego el congreso y después la auditoría. Como todo secreto, se guardó bien el orden. Por lo mismo, cuando hizo falta el ingenio, contrataron al mejor despacho de la capital, con tal de proteger el secreto. Ya sólo faltaba una pieza más. Nombrar al sucesor a fin de garantizar la oscuridad. Que nada saliera. Que nada se supiera. Pero la diosa fortuna dispuso otro destino.
Poco tiempo ha transcurrido desde que llegó el nuevo gobernador de Durango, José Rosas Aispuro, y ya se notan las diferencias. De entrada, el trato; la apertura del gobernante. Ojalá mantenga el estilo republicano. Pero lo más valioso de la alternancia inédita e histórica que logró Rosas Aispuro, es el freno a una inercia perniciosa. Más todavía, desde el valor de la alternancia, los ciudadanos empezamos a enterarnos sobre el preciado secreto del gobernador saliente, el contador Jorge Herrera. Recalco lo de contador, porque ahora verificamos su talento para los números. ¡Que nadie lo dude!  El contador primero dijo que la deuda de Durango era de 4 mil millones de pesos. Después, bajo presión de otro exgobernador, declaró que eran 6 mil 430 millones de pesos. Bien aceitado el congreso, aprobó mansamente lo que dispuso el contador. Pero ahora, bendita alternancia, sabemos de una cifra más generosa: ¡14 mil 991 millones de pesos! Entre deuda a corto y largo plazo, más ingeniosos artificios financieros, ahora sabemos que el estado debe prácticamente, la mitad de su presupuesto. Hagamos algunas cuentas. El presupuesto de Durango para este año, es de 30 mil 729 millones de pesos. El gobierno se gasta la mitad de ese dinero para operar. Pagar nómina, gasto corriente, y sólo 4 mil 400 millones se destinan a inversión pública. Ahora que se reveló el secreto del contador, la otra mitad del presupuesto, en realidad es deuda. ¿Para qué sirve un gobierno así?
El nuevo gobierno estatal llega con las manos atadas, comprometido por un manejo irresponsable, y sobre todo, bajo una pesada carga financiera que limita considerablemente su margen de maniobra. Con tremenda herencia, el gobierno de Rosas Aispuro tendrá que ajustar las expectativas ante los ciudadanos. Sin duda, la gravedad de la finanzas de Durango, plantea una emergencia financiera. Un reajuste urgente, una cirugía mayor, un recorte doloroso. Para el caso, no hay mucho por hacer, salvo renegociar la deuda, acaso en términos menos leoninos, y aumentar los impuestos. Rosas Aispuro llegó al gobierno con un buen capital político y un aire de legitimidad refrescante. Ante los ciudadanos, renovó la esperanza para el estado. Pero esa legitimidad no durará para el resto del sexenio. Por el contrario, si le sumamos al desgaste del gobierno, el problema de la deuda, pronto se esfumará el encanto.
Veamos el ejemplo de Jaime Rodríguez, El Bronco, que más bien es el gobernador Pony de Nuevo León. El gobernante independiente prometió justicia ante la corrupción y el endeudamiento desmedido de su antecesor, Rodrigo Media. Pero hoy, sencillamente no puede tocarlo ni con el pétalo de una rosa. Media fue ladrón, pero no tonto. Por si fuera poco, goza de la protección del gobierno federal, que sabe mover los resortes del presupuesto, a fin de amagar los ímpetus justicieros de Rodríguez. A menos de un año, el fracaso del nuevo gobierno se evidenció también, por las altas expectativas que no pudo cumplir. Cuando veas las barbas de tu vecino cortar…
En Durango, el secreto del contador Herrera fue resguardado eficientemente por el gobierno y su “contrapesos”. Así, encontró excelentes colaboradores en la Secretaría de Hacienda; la Auditoría Superior del Estado; y por supuesto, en los sumisos diputados del Congreso local, aunque no faltó algún despistado que ahora se dice “engañado”. ¿Dónde hemos visto esta historia? Los coahuilenses todavía la debemos. Lo mismo puede decirse de Veracruz, Chihuahua, Quinta Roo… ya mejor ahí le paramos. ¿Cuál es el denominador común en esas historias? Corrupción e impunidad. Los mismos que ahora enfrentan al gobierno de Rosas Aispuro. Llama la atención, el estruendoso silencio del mago de los números, que ni sus luces asoma. ¿Dónde estará? De cara a la verdad y a la rendición de cuentas, ojalá que en Durango pronto se empiece a escribir otra historia. El Güero tiene la palabra.

12 de octubre 2016
El Siglo
 https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1271592.el-silencio-de-jorge-herrera.html

Duarte sí ¿y Moreira?

"Honestidad"

Veracruz tiene para todo. Tan generosa es la entidad, que da para  lujosas casas en Estados Unidos, grandes cuentas bancarias y poder sin límites. Woodlands es la zona favorita de Houston para los políticos. Así, tanto ha dado Veracruz por la patria, que alcanza para un generoso heredero, facturas millonarias de empresas fantasmas, e incluso, una casa para la suegra en la exclusiva zona residencial del momento. Javier Duarte, todavía gobernador, sustituyó a La maestra, como el villano favorito. El más visible, el más odiado. Tanto así, que hasta su partido ya reniega, o al menos finge repudiarlo. En la ignominia, hasta el ex candidato del PRI a la gubernatura de Veracruz, Héctor Yunes Landa, apoya que Duarte sea expulsado del partido. Por su parte, Enrique Ochoa Reza, el bromista involuntario que lidera al PRI, no se cansa de pronunciar un discurso absolutamente contradictorio. ¡Combatir la corrupción! Para muestra, suspendieron los derechos políticos de Duarte y su camarilla. En seguida Duarte defiende su dignidad a través de los diputados federales y locales. Todo sea por el honor. Como parte de esa cruzada increíble —el PRI contra la corrupción—, Ochoa Reza acusa filtraciones de sus adversarios, como la indemnización millonaria que recibió el ex director de la CFE.  
No obstante, a pesar de las evidencias, los desfalcos millonarios, la deuda impagable, Duarte goza de impunidad. En la lógica de la corrupción democrática, el gobernador asume que él es corrupto, pero siempre hay un corrupto más grande que él: el presidente. Para citar a un clásico de la política mexicana, César Camacho, ¿con qué calidad moral acusan? Lo revelador del proceso interno del PRI contra Duarte, que en realidad no es nada, es la ausencia de su maestro: Humberto Moreira. El veracruzano sólo imitó. Endeudó al estado hasta la inoperancia financiera, desvió recursos millonarios, se fue a invertir a Texas, y por si fuera poco, también tuvo una casa para la suegra. En plena precampaña para renovar la gubernatura de Coahuila hacia 2017, el PRI ya le hizo la mitad de la campaña al PAN.
Como parte de una investigación, el gobierno de Estados Unidos, acusó a la suegra de Humberto Moreira, de comprar una muy buena casa en San Antonio con dinero ilícito. En aquella ocasión, hará casi un año, el abogado de la suegra, declaró: “Fue comprada de manera limpia, ella es la dueña de esa casa y el Gobierno de Estados Unidos está tratando de robársela”. ¿Pero quién trata de robar a quién? Hace uno días, la suegra entregó finalmente la casa, valuada en 602 mil dólares, unos 12 millones de pesos. Ya solo es cuestión de tiempo, para que el gobierno estadounidense la venda como hizo con  los bienes incautados a Javier Villarreal. Por supuesto, en Coahuila el gobierno no reclama los bienes, que según las autoridades gringas, fueron compradas con dinero “robado” al gobierno estatal. ¡Coahuila avanza!
Pero curiosamente, ni Morera I, ni Moreira II van a Estados Unidos. Cada vez más, el círculo se cierra gracias al gobierno gringo. También, ya acaban de anunciar que la audiencia para dictar sentencia a Javier Villarreal, un genio financiero, fue pospuesta para el 12 de abril del siguiente año, justo cuando las campañas por la gubernatura estén en pleno apogeo. A los gringos no les enseñamos política.
Para no alejarnos del relato, hace unos días, el diario Reforma reveló que el gobierno de Coahuila ha pagado millones de pesos a empresas fantasma. Consultoras que venden pollo. Negocios que no existen y jugosas facturas que suman millones y millones de pesos. Hasta portales de internet inexistentes. Hasta ahí, nada que sea anómalo o extraño al gobierno de Moreira II. Más aún, el monto de las facturas es poca cosa, a lado de la deuda de Coahuila. Sin embargo, por todos lados hay atracos y ningún responsable. El paradigma es la deuda, los documentos falsificados y la defensa de la impunidad. Pero de ahí para abajo, lo mismo se “pierde” el dinero de las pensiones de los maestros, al Tribunal lo roban y no hay ningún responsable por el daño. Ahora, un escándalo más revelado por Reforma. ¿Quién va a dar la cara? Ismael Ramos Flores, el contralor que no vio nada con Moreira I,  ahora Secretario de Finanzas con el hermano. Sin duda, ¡Coahuila avanza!

28 de septiembre
El Siglo https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1266943.duarte-si-y-moreira.html

Más deuda, ¡abróchense los cinturones!


Se quedaron cortos con el recorte. Sólo 239 mil 700 millones de pesos. Por más tijera que metieron al presupuesto, el gobierno federal sigue siendo obeso y esclerótico. Por si fuera poco, quiere seguir comiendo azúcar como un adolescente, pese al cuadro de diabetes que ya presenta. ¿Les suena conocido? Los ingresos que tenían las fianzas públicas por la venta de petróleo, cayeron estrepitosamente. Incluso, como en los viejos tiempos, casi la mitad del presupuesto llegó a depender de esa entrada. A golpe de precios bajos, las finanzas se han despetrolizado, no obstante, lejos de adaptarnos a la realidad financiera, hemos recurrido nuevamente a la deuda. Cada año fuimos a pedir como un alcohólico irredento. Por aquello de la última y nos vamos, esta vez no fue la excepción.
Acostumbrados al dinero fácil del petróleo, la administración de Peña Nieto llegó endeudándose duro. De antemano se pensó que con la reforma energética, ingresaría dinero a raudales… pero al final, nos quedamos sin dinero, y con energéticos más caros. El gas, la gasolina. Hasta los economistas lo saben.
El fantasma de López Portillo nos ronda. ¿Dónde quedaron las duras lecciones del pasado? Ya nadie las recuerda, al menos no es Hacienda. La deuda ya supera los 50 puntos porcentuales del PIB. ¿Qué significa esto? El tamaño del boquete en las finanzas públicas es el que más recursos consume en toda la administración federal. Casi dos veces el presupuesto que se destina a educación. Dicho de otro manera, el mayor dinero que destinará el gobierno federal para el 2017, no será para educar a los jóvenes, tampoco será para ofrecer mayor seguridad, o siquiera mejorar los servicios de salud. Mucho menos, para invertir más en infraestructura. La mayoría del dinero va a destinarse a ese barril sin fondo llamado deuda. De ese tamaño es el desbalance y la imprudencia financiera. Hace tiempo que la Secretaría de Hacienda, con el ahora defenestrado Luis Videgaray, rompió la regla de oro en el cuidado de los dineros públicos. De esa manera, la política es sencilla: la deuda crece y crece irresponsablemente. Para el caso, diría un celebérrimo cantante: ¿A dónde vamos a parar?
Con todo, la llegada de José Antonio Meade es un buena noticia, sin duda, una persona seria y adecuada para el cargo. Ojalá que para el cierre del sexenio se dedique, no a la sucesión presidencial, —donde el PRI ya tiene asegurado el tercer lugar—, sino a cuidar celosamente la estabilidad económica para el fin de sexenio.
Al principio del texto comenté que se quedaron cortos con el recorte. Por supuesto, al Congreso ni lo tocan. Por si fuera poco, todavía se atrevieron a pedir un “pequeño” aumento. A pesar de que no habrá elecciones, el INE nos costará una millonada… y todo para complacer las ilegalidades de los partidos políticos y una megaconstrucción para su sede: Inelandia. 15 mil 371 millones de pesos para lo electoral. En esa bolsa, a los partidos nadie los toca ni con el pétalo de una rosa. Entre los recortes del presupuesto, los alcaldes con aspiraciones electorales, están muy tristes y preocupados porque desaparece el Programa de Prevención del Delito. A menos que lo resuciten de última hora, el dinero para prevenir el delito, afectará la operación electoral en las calles. ¿Y cómo les irá a los estados? Para unos la ley, para otros la justicia. Eruviel Ávila, el consentido virrey del Estado de México, le fue bien con el presupuesto. El PRI en el poder ni la disimula. Por lo tanto,  cómo se nota que habrá elecciones el próximo año. En cambio, Nuevo León, será castigado. Con el dinero, el gobierno federal encontró la fórmula para proteger al exgobernador Rodrigo Medina, a quien el Bronco, ahora manso, nomás no puede llamar a cuentas.  El dilema para el gobernador independiente, Jaime Rodríguez, es claro. Dejas a Medina, o te quitamos el dinero. Coahuila, un estado adicto a la deuda, hasta logró incrementos. Desde la Cámara, gritaron los diputados: ¡todo sea por las elecciones! Con tanta deuda, más vale que nos vayamos abrochando los cinturones.
14 de septiembre 2016
El Siglo https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1262503.mas-deuda-abrochense-los-cinturones.html

lunes, 12 de mayo de 2014

Coahuila castigado






Esta semana la presidencia de la República anunció el Programa Nacional deInfraestructura 2014-2018. Ahí se plasman los proyectos y las inversiones que habrán de realizarse en el país durante el resto del sexenio. Se trata sin duda de un anuncio relevante sobre la inversión pública en seis áreas estratégicas: comunicaciones y transporte, desarrollo urbano, energía (en Comisión Federal de Electricidad y Pemex), agua, salud y turismo.

De manera global, el programa de inversiones asciende a 7.7 billones de pesos, una cantidad, como explicó el presidente Enrique Peña Nieto, que representa una aportación de unos 70 mil pesos por mexicano. El mayor monto de inversión será para el sector energético: ¡3.9 billones! Por eso tanta insistencia en la reforma energética. En la repartición millonaria del pastel, Campeche será el estado más favorecido con 569 mil 889 millones de pesos (mdp). Le siguen Tabasco con 224 mil 328 mdp; Veracruz, 200 mil 417 mdp; Oaxaca 124 mil 660 mdp; y Tamaulipas con 121 mil 262 mdp. Esos cuatro estados concentrarán las mayores inversiones destinadas sobre todo, al sector energético: petróleo, luz, gas. En el camino de las cifras millonarias, no hay que perder de vista que el gobierno federal apalancará esas inversiones con un déficit público de 3.5% del Producto Interno Bruto (tanto como en los excesivos tiempos de Echeverría y López Portillo).

Cual fue mi sorpresa, que al revisar el Programa Nacional de Infraestructura,  Coahuila quedó en penúltimo lugar de inversiones, con tan sólo tres mil 28 mdp. Sólo por encima de Tlaxcala, que recibirá  dos mil 742 mdp. Es una desgracia para el estado saber que en los próximos años, la inversión programada por el Gobierno Federal será raquítica. ¿Pero por qué Coahuila quedó tan castigado en los presupuestos? Indudablemente la tristemente célebre deuda de Coahuila sigue impactando negativamente en el estado. 

Sencillamente las participaciones federales fueron hipotecadas con los bancos por el gobierno de Coahuila, para así salvar la quiebra de las finanzas estatales. No sobra decir que la megadeuda que alcanzó los 35 mil millones de pesos durante el gobierno de Humberto Moreira, y en lo sucesivo a Jorge Torres y ahora a Moreira II,  se adquirió en parte con firmas apócrifas, documentos falsos y una serie de corruptelas que también involucraron a los bancos. Viniendo de esa historia que ha hecho “grande” a Coahuila por la corrupción, no sorprende que el pastel presupuestal sea tan reducido.  Nada más Durango recibirá una inversión de 38 mil 23 mdp, es decir, ¡12 veces más que Coahuila!

Veo con tristeza cómo, por donde se le vea, el desenlace de la deuda en Coahuila es profundamente negativo para los ciudadanos, que a fin de cuentas pagamos y vamos pagar el gigantesco fraude de unos pocos.  Es cierto, Coahuila aparece castigado en las inversiones del Gobierno Federal, pero los responsables están prófugos, o forman parte del gobierno estatal, o están detenidos por el gobierno de ¡otro país!

Qué lejos estamos de aquél Coahuila que dejó el exgobernador Enrique Martínez y Martínez. ¡Qué cerca estamos de los Moreira!

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/988177.coahuila-castigado.html
El Siglo de Torreón
30 de abril 2014

miércoles, 6 de febrero de 2013

Sin pedir un solo peso



Por segundo año consecutivo, el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, publicita el segundo informe de gobierno bajo el eslogan “Y todo sin pedir un solo peso prestado”. Mientras entidades como Michoacán, Coahuila, Nuevo León o Veracruz se endeudaron hasta comprometer la operatividad, otros como Puebla, presumen un manejo sustentable de las finanzas públicas. Parece obvio, pero el orden en el gobierno también es rentable electoralmente. ¿Será mucho pedir?

domingo, 24 de junio de 2012

Las lecciones de México

El domingo pasado fueron las elecciones en Grecia. Esas elecciones importan tanto como las nuestras el próximo primero de julio. Porque nos guste o no, vivimos en mundo globalizado. El sí griego al euro trajo un poco de calma a las expectativas financieras de las bolsas mundiales. En ese mundo, por más pequeño que sea el peso de México, en algún lugar estamos. Lo relevante del caso es que en los últimos años nuestro país tiene un comportamiento ejemplar. Por supuesto que este tipo de noticias no venden, ni tampoco llaman la atención. Pero una lectura cuidadosa deja ver la necesaria tarea que ha hecho nuestro país puntualmente. ¡Y no es para menos! Sobre todo, viniendo de las quiebras de los años setenta. 
José Agustín les llamó a esos sexenios la “docena trágica”. Más cercana en el tiempo, sucedió la crisis de los noventa con todo y que íbamos rumbo al primer mundo. Al final de todo ese marasmo, México consolidó instituciones que lograron estabilidad y cambios políticos sin sobresaltos.

En la actualidad la tendencia es otra. Ahora son las economías europeas son las que están en serios problemas financieros. Sus gobiernos gastaron al por mayor sin importar la deuda pública, ni la estabilidad financiera. El peor ejemplo es Grecia, pero hasta los gringos fueron rescatados por los chinos. Quién dijera por las vueltas que da la historia.

A todo esto, la semana pasada se celebró en Los Cabos, la cumbre de líderes del G 20. Previo al encuentro, José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, declaró: “Europa no viene a este encuentro del G-20 en México a recibir lecciones de democracia o de cómo manejar la economía. Francamente no”.

No obstante el desastre financiero en Europa, al funcionario sólo le quedó la arrogancia. Pero sin proponérselo, hizo un elogio involuntario de nuestro país. Porque si algo muestra el país es la fortaleza y estabilidad de su sistema financiero. Aunque las lecciones no fueron explícitas, ni era necesario hacerlas, México ofrece una gran lección a las economías Europeas e incluso, aunque suene extraño, a los Estados Unidos. Por ejemplo, tanta laxitud en las reglas para otorgar créditos, llevó al estallido de una burbuja financiera envuelta en corrupción


Lehman Brothers se volvió el paradigma.

Tras la quiebra, las reglas bancarias estadounidenses endurecieron sus controles. Igualmente en Europa se promueve con dinero de los contribuyentes, el rescate de los bancos. Dicho de otra manera, las deudas privadas se convirtieron en deudas públicas. En esos casos, el liberalismo económico se suspende convenientemente y nadie se espanta. Muy distinto a la heterodoxa decisión que tomó hace varios años el gobierno de Islandia. Después de un referéndum, los pocos miles de habitantes de ese país decidieron no socializar las deudas a los ciudadanos. El singular país ya se recupera y hasta los tribunales encontraron culpable de negligencia al ex primer ministro, Geir Haarde.

Como país, hay muchas cosas en las cuales debemos avanzar, pero sin duda, la política financiera que se consolidó desde la presidencia de Ernesto Zedillo demuestra que tenemos las bases para fortalecer otras instituciones y ámbitos de la vida nacional. Los retos son muchos y las necesidades todavía más. Pero los elementos los tenemos. Ojalá pronto los hagamos andar.


24 de junio 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9151255