Consecuente, el consejero electoral del IFE, Sergio García Ramírez no niega la cruz de su parroquia: el PRI. Su voto en el IFE fue decisivo para librar al partido de una multa de 75 millones por el caso Monex. ¡Mejor imposible!
25 de enero 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9170590
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miércoles, 13 de febrero de 2013
Defender al IFA
En datos duros, el año que acaba de terminar, fue un buen año para el IFAI. Durante el 2012 se rompió la marca de solicitudes de información realizadas por los ciudadanos al gobierno. Es una buena noticia, y también un indicador del interés ciudadano por saber qué, cómo y cuánto hace el gobierno. Es cierto, todavía son pocos los ciudadanos organizados, y muchos los que no han descubierto el valor de la transparencia, pero al mismo tiempo, hay elementos en la sociedad mexicana para que esa cultura crezca.
El sistema de solicitudes Infomex registró 131 mil peticiones en el 2012, por mucho una cifra que superó la marca de los últimos diez años. Entre las dependencias que más reciben solicitudes se encuentran el SAT, IMSS, PGR, SEP, CFE, Conagua, Semarnat y la Secretaría de Gobernación. Hasta ahora, en los últimos diez años se han acumulado más de 866 mil solicitudes. ¿Son muchas o pocas? Pocas para una sociedad democrática madura. No obstante, sería un despropósito no reconocer que poco a poco hay más ciudadanos dispuestos a asumir la transparencia como una práctica. Como un derecho que se ejerce día a día.
Pero en los últimos días, lamentablemente las noticias sobre IFAI, fueron por los pleitos “muy trasparentes”. La nota comenzó con la declaraciones del comisionado Ángel Trinidad Zaldívar, quien se lanzó contra el recién electo presidente del IFAI, Gerardo Laveaga. El pleito escaló en los siguientes días y hasta llegó con Sigrid Arzt. Una pena. Pero no pienso que el trabajo y sobre todo la aportación del instituto se reduzcan al pleito. Por el contrario, el IFAI, es una de las instituciones que debemos defender.
Sin embargo, no es extraño que los órganos colegiados tengan diferencias, disputas y agrias discusiones. Incluso es deseable muchas de las veces. Por lo mismo, debería de preocupar si las diferencias afectan el desempeño, de no ser así, sólo queda como malas anécdotas. Lo relevante por ahora es que el PRI, el mismo partido que promueve la autonomía y mayores facultades para el IFAI, no ceda a la tentación de remover a su antojo a los comisionados por sus diferencias públicas. Fueron de mal gusto y “bochornosas”, pero preocupa más la posible arbitrariedad, y sobre todo, las ganas de sustituir a los comisionados, por unos plenamente identificados al PRI y sus intereses. Ya lo hablaron por estos días los viejos lobos (no crea que pastores) del congreso, Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, quienes volverán a revisar la iniciativa sobre el IFAI. En una de esas lo desarticulan a su favor.
Por si tienen dudas del oficio, lo acabamos de ver hace unos días en IFE. El consejero Sergio García Ramírez prestó un “buen servicio” al PRI tras evitarle con su voto, una multa millonaria por las tarjetas Monex y el exceso en los gastos de campaña. Para colmo de males, la jugada salió tan bien al PRI, que la multa resultó para el Movimiento Progresista que encabezó López Obrador. Literalmente: ¡el mundo al revés! Lejos quedamos del IFE que multaba parejo a los partidos. Ahora no se atreve con los que llevan el gobierno. ¿Un signo preocupante de lo que nos espera?
30 de enero 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9171041
El sistema de solicitudes Infomex registró 131 mil peticiones en el 2012, por mucho una cifra que superó la marca de los últimos diez años. Entre las dependencias que más reciben solicitudes se encuentran el SAT, IMSS, PGR, SEP, CFE, Conagua, Semarnat y la Secretaría de Gobernación. Hasta ahora, en los últimos diez años se han acumulado más de 866 mil solicitudes. ¿Son muchas o pocas? Pocas para una sociedad democrática madura. No obstante, sería un despropósito no reconocer que poco a poco hay más ciudadanos dispuestos a asumir la transparencia como una práctica. Como un derecho que se ejerce día a día.
Pero en los últimos días, lamentablemente las noticias sobre IFAI, fueron por los pleitos “muy trasparentes”. La nota comenzó con la declaraciones del comisionado Ángel Trinidad Zaldívar, quien se lanzó contra el recién electo presidente del IFAI, Gerardo Laveaga. El pleito escaló en los siguientes días y hasta llegó con Sigrid Arzt. Una pena. Pero no pienso que el trabajo y sobre todo la aportación del instituto se reduzcan al pleito. Por el contrario, el IFAI, es una de las instituciones que debemos defender.
Sin embargo, no es extraño que los órganos colegiados tengan diferencias, disputas y agrias discusiones. Incluso es deseable muchas de las veces. Por lo mismo, debería de preocupar si las diferencias afectan el desempeño, de no ser así, sólo queda como malas anécdotas. Lo relevante por ahora es que el PRI, el mismo partido que promueve la autonomía y mayores facultades para el IFAI, no ceda a la tentación de remover a su antojo a los comisionados por sus diferencias públicas. Fueron de mal gusto y “bochornosas”, pero preocupa más la posible arbitrariedad, y sobre todo, las ganas de sustituir a los comisionados, por unos plenamente identificados al PRI y sus intereses. Ya lo hablaron por estos días los viejos lobos (no crea que pastores) del congreso, Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, quienes volverán a revisar la iniciativa sobre el IFAI. En una de esas lo desarticulan a su favor.
Por si tienen dudas del oficio, lo acabamos de ver hace unos días en IFE. El consejero Sergio García Ramírez prestó un “buen servicio” al PRI tras evitarle con su voto, una multa millonaria por las tarjetas Monex y el exceso en los gastos de campaña. Para colmo de males, la jugada salió tan bien al PRI, que la multa resultó para el Movimiento Progresista que encabezó López Obrador. Literalmente: ¡el mundo al revés! Lejos quedamos del IFE que multaba parejo a los partidos. Ahora no se atreve con los que llevan el gobierno. ¿Un signo preocupante de lo que nos espera?
30 de enero 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9171041
martes, 15 de enero de 2013
Retrospectiva de las encuestas
Uno de los aspectos con saldo negativo después de la elección presidencial, fueron las encuestas. El IFE organizó un oportuno foro de discusión. Por acá se puede ver el programa y las ponencias.
También se pueden ver los videos: Mesa 1; Mesa 2; Mesa 3; Mesa 4; Mesa 5 y Mesa 6.
Recomiendo la ponencia de Lauro Mercado, director de Mercaei, una de las empresas más certeras para encuestas en la campaña presidencial.
También se pueden ver los videos: Mesa 1; Mesa 2; Mesa 3; Mesa 4; Mesa 5 y Mesa 6.
Recomiendo la ponencia de Lauro Mercado, director de Mercaei, una de las empresas más certeras para encuestas en la campaña presidencial.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Hasta pronto Lujambio
Ayer murió el maestro y politólogo mexicano, Alonso Lujambio. Entre los profesores de ciencia política del ITAM, Lujambio era por mucho uno de los más queridos y respetados entre alumnos y profesores. Su claridad como académico, no sólo convencía: arrastraba. En su persona había el carisma necesario para tender con éxito un puente entre la academia y la política. Y no necesariamente por su participación más reciente como senador de la República o secretario de Educación Pública. Antes que eso, Lujambio combinó una exitosa trayectoria entre la investigación, la enseñanza y la responsabilidad pública.
Perteneció al Consejo del IFE más destacado que ha tenido este país. Sí, me refiero a ese consejo del IFE que se fajó los pantalones frente a los partidos y llevó a un nivel inusitado el prestigio de la institución que organiza las elecciones. Nuevamente, como consejero fundador del IFAI su aportación a la democracia mexicana fue notable. Pero Lujambio, el que luego fue secretario de Estado, no sacrificó la crítica de nuestras instituciones en aras del poder. En especial, sobresalía su conocimiento sobre las vicisitudes en la historia de la democracia mexicana. A propósito del “horror” de nuestra democracia, Jesús Silva Herzog Márquez escribió en 2010 sobre Lujambio, quien además era su compañero de trabajo en la academia:
“El más lúcido politólogo de mi generación tuvo el acierto de calificar nuestra democracia como tonta”.
Desde la acción Lujambio advirtió sobre los riesgos de perder un tiempo valioso para la democracia. Lo sabía bien él, que había estudiado la historia de “una estrategia difícil” por construir la democracia desde abajo, es decir, desde los municipios. Pero a pesar de la dificultad y el desesperante ritmo de la transición, dedicó un puntual libro sobre la “democracia indispensable”. Conocía las pausas, los ritmos y los desencuentros de la política en México. Acaso por ello no se conformó con el aula y asumió los riesgos de la vida pública.
Admiraba al profesor Lujambio desde mis tiempos de estudiante no sólo por su altura intelectual, sino por la valentía de comprometerse con la política. Siempre será más fácil ver la política desde fuera, criticarla como espectador y gritar que todo está mal. Pero Lujambio no rehuyó a esa responsabilidad. Más aun, le dio dignidad.
Admiraba al profesor Lujambio desde mis tiempos de estudiante no sólo por su altura intelectual, sino por la valentía de comprometerse con la política. Siempre será más fácil ver la política desde fuera, criticarla como espectador y gritar que todo está mal. Pero Lujambio no rehuyó a esa responsabilidad. Más aun, le dio dignidad.
El cáncer lo había acabado y prácticamente lo sacó de la política. Recientemente con motivo de la toma de posesión en el Senado, regreso casi para despedirse bajo el reconocimiento de tiros y troyanos. En alguna entrevista declaró sobre su regreso: “Luchando por mi vida, he tirado el estorbo de mi prisa por vivirla”.
Hombre brillante, comprometido con su país. Descanse en paz Alonso Lujambio Irazábal.
26 de septiembre 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9159887
26 de septiembre 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9159887
domingo, 24 de junio de 2012
El mito del fraude
Cómo último recurso, el perdedor suele justificarse: me hicieron fraude, me robaron la elección. Es una historia conocida y se repite con cierta frecuencia entre los malos perdedores. Personalmente he conocido algunos candidatos que después de perder una elección ¡dos a uno! Todavía gritan que les hicieron fraude.
Desde hace varios sexenios, sobre todo, desde Salinas para acá (sí, a partir del gobierno de ese “gran villano”), en México se dio certidumbre a las elecciones. El IFE y su posterior autonomía fue la institución protagonista de los años previos a la alternancia, y sobre todo, de la actualidad en la democracia mexicana.
Tras dos décadas de existencia, el IFE es la institución que logró regularizar elecciones limpias en nuestro país. Es cierto, antes del IFE las elecciones eran todo, menos autónomas. La regla en la época del autoritarismo era el fraude e incluso la violencia. Había casos fantásticos donde los muertos votaban. O la clásica, un individuo votaba en repetidas ocasiones. Eran los tiempos del carro completo y el partido único (aunque debo aclarar que en los dos últimos puntos, Coahuila es una triste excepción).
De esa manera, ahora se puede hablar de compra de votos e irregularidades en algunas casillas, pero de ninguna manera es una tendencia general. Más bien es una excepcionalidad. En las últimas semanas el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador viene repitiendo que le harán fraude. Ya sabemos que López en un mal perder y no parece haber entendido que democracia se gana o se pierde con votos. Porque votos son amores y no buenas razones. Por lo mismo, en nada aporta a la competencia electoral pregonar un fraude cuando ni siquiera ha sucedido la elección. Es el síndrome del competidor que no acepta la derrota. En democracia es una virtud aceptar la victoria de los adversarios y reconocer la derrota. Pero en caso de quedarse en la raya como en el 2006, ¿saldrá López Obrador el primero de julio a reconocer la victoria de Peña Nieto? Me temo que López vuelve a mostrar los límites de la República amorosa. Primero nos repite una y otra vez que habrá fraude, y luego, nos dice que siempre “no va a ser posible”.
¿A cuál de los dos López Obrador creerle? Al que se la pasa anticipando el fraude, o al que nos afirma que eso no es posible. De acuerdo a la tendencia que muestran la mayoría de las encuestas, salvo que pasara algo extraordinario, Peña ganará la elección. No creo que con un margen superior a diez puntos. Pero sí puede lograr una victoria clara de dos o tres puntos. ¿Aún así, López Obrador no reconocerá su derrota? ¿Igualmente pediría lo mismo de Peña si él gana los comicios?
22 de junio 2012
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9151070
miércoles, 22 de febrero de 2012
Bozal para los candidatos
Terminó esta etapa de la campaña, ahora viene un largo y obligado silencio para los candidatos. Será hasta el 29 de marzo cuando arranquen con todo las campañas: espectaculares, spots, guerra sucia, despensas, volantes, pendones y todo aquello que al fin del proceso, será basura electoral. Mientras tanto los candidatos tendrán que callar porque la ley impone un absurdo bozal. Ante la confusión, los principales partidos han solicitado formalmente al IFE que les diga lo que pueden hacer y no durante el mes y medio que dura la restricción. Varios miembros de los partidos exhortaron al IFE a que se pronunciara por la “confusión”, “ambigüedad” y “lagunas” que deja ley en ese periodo de la campaña.
Algo de razón hay en esos señalamientos. Así en plena elección presidencial lo partidos y sus candidatos no pueden celebrar actos públicos, ni tampoco llamar ¡al voto! Con el bozal no pueden hacer propaganda basada en las plataformas electorales… sin duda es absurdo, pero así quedó la ley. En respuesta, varios consejeros del IFE salieron a explicar las reglas del juego e incluso, el árbitro emitió un desplegado en los periódicos con la finalidad de enumerar las reglas de las precampañas.
En el camino no han faltado las descalificaciones y los vituperios al IFE, prácticamente lo han culpado. Pero habría que recordar a los desmemoriados partidos que la inoperante ley electoral no la aprobó el IFE, sino los partidos mismos. Básicamente los partidos que ahora reclaman, fueron los autores de esa ley en 2007. La falta de claridad no es del IFE, sino de los partidos ahora la exigen. En realidad, detrás de la queja contra el árbitro, se quiere ocultar la esquizofrenia de los partidos. Ellos, y nadie más aprobaron el Cofipe que hoy rechazan. Al árbitro se podrán hacer otras críticas, pero descalificarlo por las reglas que no aprobó, es tanto como disparase en el pie.
Encuesta de febrero
La preferencia efectiva marcó 19 puntos a favor de Enrique Peña Nieto (48%) por encima de Josefina Vázquez Mota (con 29%). En tercer lugar Andrés Manuel López Obrador con 22% de las preferencias. Indudablemente esa tendencia va a cambiar de aquí a julio, pero abril será un mes crítico. Otros datos de la encuesta de Mitofsky: A pesar de lo amoroso que se ha puesto, López Obrador continúa como el candidato con más menciones negativas (31%). Y si piensan que Josefina por ser mujer es más votada por las mujeres, la tendencia es mayor para Peña Nieto por 14 puntos. A veces la creencia es más fuerte que lo real. 56% considera que el ganador será Peña Nieto. Sólo 23% cree que será Josefina y 13% considera a López Obrador. Los próximos meses los dos últimos candidatos tendrán que luchar contra las creencias y el primero se esforzará por mantenerla.
15 de febrero 2012
Milenio http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/9113224
viernes, 16 de diciembre de 2011
IFE, regresar a su historia
Como si fuera una premonición, ayer los diputados votaron a media luz el nombramiento de los tres nuevos consejeros del IFE. Luego se normalizó la iluminación. Lo cierto es que nuestros legisladores tardaron más de un año para cumplir con su obligación legal. A pesar del injustificado retraso, no queda de por medio ninguna sanción y mucho menos nada afectó la puntualidad de sus salarios. Desde luego, eso no se toca ni retrasa.
La demora fue tan inusual que la parte formal del proceso electoral para el 2012 inició con un consejo general mocho. Ayer la votación para nombrar a los consejeros fue prácticamente por unanimidad de los partidos. Si bien, estamos lejos de nivel alcanzado por el IFE en la época de José Woldenberg, Mauricio Merino, Jaime Cárdenas, Alonso Lujambio, Jacqueline Peschard, Jesús Cantú, Gastón Luken, José Barragán y Virgilio Rivera. Ahora, con el nombramiento de Lorenzo Córdova Vianello, María Marván Laborde y Sergio García Ramírez se puede retomar el prestigio y la fuerza de aquél legendario consejo en la reciente historia de la democracia mexicana.
Aunque Marván Laborde y García Ramírez están ligados a los partidos, la primera al PAN, y el segundo al PRI, ambos han tenido trayectorias consistentes que avalan su profesionalismo. El caso de Córdova, con una notable carrera académica, se ha caracterizado por su tono inteligente y crítico. Los nuevos consejeros tienen tablas para equilibrar la mesa en el IFE y mediar con mayor éxito la difícil relación entre los partidos y el árbitro electoral. Porque sencillamente el IFE de los últimos años sufrió una seria caída en su desempeño después del lugar alcanzado en los tiempos de Woldenberg.
A partir de entonces, y sobre todo, después de la cerradísima contienda presidencial de 2006, el consejo del IFE disminuyó en independencia, visión y carácter de sus decisiones. En buena medida los responsables de esa pérdida fueron los tres principales partidos políticos, que no conformes con las decisiones ahí tomadas, entre ellas varias multas millonarias a los partidos, vulneraron el consejo hasta degradarlo.
La historia del IFE es uno de los referentes indispensables de nuestra democracia. Ahora ya no lo recordamos, pero gracias a esa institución se logró lo impensable en el país: construir certeza y credibilidad en las elecciones. Nosotros somos herederos de esa lenta edificación, por lo mismo hay expectativa para que el trabajo de los tres nuevos consejeros pueda regresarnos en la práctica, la dignidad de esa historia que tanta falta nos hace. 2012 puede ser el inicio.
16 de diciembre 2011
Milenio http://impreso.milenio.com/node/9080230
16 de diciembre 2011
Milenio http://impreso.milenio.com/node/9080230
miércoles, 27 de julio de 2011
¿Qué esconde el IFE?
Poca, muy poca información del Estado es reservada por razones de seguridad nacional. Sin embargo, la figura de reserva por seguridad es utilizada con frecuencia por los gobiernos y las entidades públicas para ocultar el ejercicio de sus recursos.
¿Qué esconde el IFE para negar el convenio con la empresa que realiza los spots del Instituto? El año pasado el padrón electoral del IFE “apareció” en venta. A pesar de contener datos personales, esa información no se cuidó, como sí se cuidan los intereses donde hay dinero y negocios en juego.
http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/8998898
¿Qué esconde el IFE para negar el convenio con la empresa que realiza los spots del Instituto? El año pasado el padrón electoral del IFE “apareció” en venta. A pesar de contener datos personales, esa información no se cuidó, como sí se cuidan los intereses donde hay dinero y negocios en juego.
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Democracia ostentosa
Bajo la máxima churchilleana, la democracia es el menos malo de los sistemas políticos. Lo dijo con claridad un hombre que vivió la guerra y vio cómo un dictador fuera de toda razón aplastó libertades, causó millones de muertes e instauró un Estado Totalitario. A partir de entonces, una oleada de naciones adoptó la democracia como forma de gobierno. Unas sociedades migraron con relativa rapidez y éxito, otras vivieron el desencanto.
Uno de los más brillantes estudiosos del caso mexicano, ahora metido a político con un papel olvidable, ha escrito que la diferencia de la transición en México en relación a otras transiciones en el mundo, es el ritmo. Lento, muy lento se han fraguado cambios importantes, aunque desde el presente los percibimos como normales. Y si no, sólo piense en la credencial de elector, el IFE autónomo, la confianza en las elecciones, el acceso a la información. En esa larga marcha, el árbitro electoral alcanzó su mejor fama a finales de los años noventa del siglo veinte. Después logró resistir la elección más competida de nuestra historia reciente, donde el ganador aventajó por una distancia de ¡0.56 por ciento!
De cara al 2012 llegamos con árbitro cuestionado, obeso por su gasto, y menguado por la mano de los partidos políticos. Es hora que los legisladores, obligados por ley a nombrar a los nuevos consejeros, no lo han hecho. Con todos los adjetivos y las insatisfacciones que se quiera enumerar, el tránsito a la democracia se logró, pero eso por sí solo no ha fortaleció sustancialmente la justicia ni tampoco la rendición de cuentas.
Así, llegaremos otra vez a las elecciones presidenciales más caras de Latinoamérica. En principio, el financiamiento público a los partidos fue necesario y deseable, pero lo que fue una virtud para transitar a la democracia, hoy se ha convertido en abuso. El consejo del IFE ha solicitado más de 15 mil millones de pesos, de los cuales 5 mil irán a los partidos. Muy lejos estamos de la palabra de los legisladores, cuando en 2007 hicieron una reforma bajo el falso supuesto de ahorro al erario.
Al final, los mexicanos sostenemos una ostentosa democracia. Un estudio del CIDE (2010), ha demostrado que “el costo promedio por elector en América Latina es de 0.94 dólares, mientras que en México es de 17.24 dólares, muy por encima de países como Argentina o Brasil, cuyo costo por elector asciende a 0.41 dólares y 0.29 dólares, respectivamente”. Estamos en el laberinto de los partidos con una sociedad que no se decide a fijar otros límites.
27 de julio 2011
miércoles, 27 de octubre de 2010
20 años del IFE
Al finalizar este mes, un reducido número de diputados elegirá a tres nuevos consejeros del IFE. Esto coincide con el veinte aniversario del Instituto, que sin lugar a dudas sostuvo la democracia mexicana y posiblemente una nueva alternancia en el poder.
Algunos han señaldo en el IFE, una institución debilitada y al servicio de los principales partidos. Lo cierto es que este IFE no ha tenido el carácter, y mucho menos la independencia de los consejeros como Merino, Woldenberg o Granados Chapa. No se trata de nostalgia, pero sí de reconocer logros y avances en la democracia mexicana que han retrocedido.
Aún así, y con la "intentona" de los actuales consejeros (al mando de Valdés Zurita) de subirse exhorbitantemente el sueldo, en la opinión pública el IFE mantiene niveles razonables de credibilidad.
Aún así, y con la "intentona" de los actuales consejeros (al mando de Valdés Zurita) de subirse exhorbitantemente el sueldo, en la opinión pública el IFE mantiene niveles razonables de credibilidad.
Fuente: Enfoque, Reforma (17 de octubre, 2010)
Por otro lado, y esto es uno de los saldos de la transición mexicana, han sido contraproducentes las transferencias millonarias a los partidos. Esto ha viciado el sistema de partidos y ha convertido a la democracia mexicana en una de las más caras. Por eso, los partidos encontraron una fuente (casi) inagotable de recursos sin que necesariamente el desarrollo democrático sea favorable a los ciudadanos. Ya no hablemos de rendición de cuentas, o de transparencia, ahora en caída. Las gráficas, publicadas en Enfoque de grupo Reforma, muestran ese crecimiento improductivo de recursos públicos. ¿Quién dice que veinte años no es nada?
sábado, 7 de febrero de 2009
Prueba de fuego

Más aburridos que los juegos del futbol de la liga mexicana, resultaron sin lugar a dudas, los famosos spots políticos que veremos repetirse ad nauseam o por millones, que es lo mismo. El inicio del proceso electoral para elegir “representantes” populares en la Cámara de Diputados, estrena la reforma electoral aprobada en el 2007 tras la crisis de la elección presidencial en el 2006. Una de las supuestas bondades que el nuevo código electoral promovía, era hacer campañas menos caras y dispendiosas, pero también quitar las transferencias millonarias de dinero público a las dos principales televisoras, que durante años habían gozado.
Ahora sabemos que en realidad las campañas no nos salen sustancialmente más baratas, sino que siguen costando varios miles de millones no obstante los efectos de la crisis mundial. ¿Dónde quedó el ahorro? ¿Dónde el beneficio para los ciudadanos? Y si bien, el dinero de los contribuyentes no pasó a carretadas hacia las televisoras, los spots tan preciados por la clase política, se multiplicaron entre 2006 y 2009 más de tres veces, hasta acumular la insensata suma de 24 millones con el derecho de los tiempos oficiales. Lo particular del asunto, a pocos días de iniciadas las precampañas, fue la actitud de las dos principales y omnipresentes televisoras ante las nuevas reglas electorales.
La oportunidad para probar las nuevas reglas, se materializaron ante la mirada de quienes observaban los juegos deportivos. Una leyenda interrumpió la trasmisión del Ajusco: “lamentamos esta interrupción, su programación favorita se reanudará en dos minutos. A continuación damos paso a mensajes políticos trasmitidos por orden del IFE, en cumplimiento de las disposiciones del COFIPE aprobadas por el Congreso y promovidas Gobierno Federal y los tres principales partidos políticos “. De esa manera, las televisoras buscaron molestar a los televidentes y pasarle la factura al instituto y de paso a los partidos. Al día siguiente, el conflicto entre IFE y las televisoras llevó al desacuerdo con la disposición de los tiempos oficiales dedicados a las campañas políticas.
Los consejeros del IFE plantearon iniciar un procedimiento administrativo para sancionar a las empresas Televisa y TV Azteca por presuntas violaciones a la ley durante la transmisión de spots, porque técnicamente no siguieron los acuerdos dispuestos. De ser así, aunque no lo aseguro, la próxima semana podríamos ver una sanción clara y contundente contra las intocables televisoras, y entonces, tras el conflicto y las irregularidades, estaríamos conociendo la calidad y capacidad de autonomía y sanción del árbitro electoral, tan urgido de fuerza y legitimidad después de la complicada elección de hace tres años, donde el IFE perdió lo que había ganado en independencia. Hasta hace días, los consejeros del IFE analizaban un estudio técnico y jurídico en el cual encontraron argumentos para sancionar a las televisoras que manipularon y modificaron la pauta de los spots electorales transmitidos el sábado, domingo y lunes pasados.
El monitoreo del instituto ha mostrado que mientras la televisión abierta transmitió en bloques de hasta seis minutos los spots de los partidos políticos y el IFE, la televisión por cable sustituyó ese tiempo aire con anuncios de Televisión Azteca, de sus telenovelas o anuncios promocionales de leche. Los consejeros analizaron dos posibles violaciones manifiestas: la que señala que las televisoras de paga no pueden modificar la pauta que reciban de las televisoras con señal abierta, y la que establece que los concesionarios no pueden comercializar los tiempos que, por ley, deben destinar a los spots de los partidos políticos. De esta manera, la relevancia del conflicto, le abre al IFE y a sus consejeros, la posibilidad de enviar un mensaje poderoso a los diferentes actores que participan en las elecciones, pero sobre todo, un mensaje de confianza al ciudadano.
Se trata de una prueba decisiva, una prueba de fuego para nuestro árbitro electoral, que hasta hace no mucho, fue asaltado por una clase política afectada por sus decisiones. En una democracia funcional, esta historia abierta la semana pasada, estaría acompañada de sanciones inmediatas y ejemplares, y justamente esa es la vulnerabilidad de las instituciones que conforman el Estado, ahora tan puesto en duda por propios y extraños como “Estado fallido”. Sin embargo, y aunque todavía no comparto esa tesis del “Estado fallido”, sí pienso que las actuales condiciones hacen un Estado vulnerable a los imposición de los intereses particulares sobre los públicos. Sin mucha dificultad, un interés creado, un poder fáctico puede sobreponer su interés por encima del bien general y así lo demostraron las televisoras al tratar de imponer una ley de radio y televisión a su medida. El otro escenario posible, lo cual no es ninguna buena noticia, es un IFE nuevamente acorralado y vulnerado por los poderes fácticos.
7 de febrero 2009
El Siglo de Torreón
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