domingo, 19 de junio de 2011

Encuestas y elecciones

El proceso electoral en Coahuila 2011 ha motivado la aplicación de miles de encuestas en el estado. Varias empresas nacionales y locales han realizado estudios. Hay quienes las descalifican; a veces por ignorancia, a veces por propaganda.
Hoy se sucita un interesante debate en Milenio Laguna sobre el papel de las encuestas. El coordinador de la camapaña del PRI, Armando Luna Canales, habla sobre las metodologías; Rodolfo Walss, regidor panista y crítico constante, cuestiona los resultados fallidos en otras elecciones; Edgar Salinas, analista político, comenta sobre la relevancia de las encuestas en escenarios de inceridumbre. 
Reitero una advertencia: Las encuestas son análisis y estimaciones estadísticas, no asuntos de fe.

martes, 14 de junio de 2011

El candidato de la seguridad

Si hay un problema que nos agobia, por decir lo menos, es la inseguridad. En todas sus modalidades, la inseguridad hizo un estigma visible en la región Lagunera, luego pasó al resto del estado de Coahuila. Por lo mismo, la serie de operativos de la Marina en el centro y norte del estado han dejado claro el tamaño de la descomposición.
En esa circunstancia, Guillermo Anaya, candidato panista a la gubernatura, abandera como principal oferta política atender el problema de la inseguridad: “Aquí estoy para partirme el alma…” dice en sus spots. El eslogan de Anaya lo define como el candidato de la familia coahuilense, pero sobre todo, hace énfasis en un deseo general de la entidad: “Coahuila Libre y Seguro”.

Su propuesta de campaña en materia de seguridad comienza con una breve descripción del problema donde se retoman indicadores del INEGI, como la Encuesta Nacional sobre Inseguridad 2010, además de reconocer a Torreón entre las ciudades más violentas del país. Para Anaya se debe “mejorar la seguridad, la justicia y el respeto de los derechos humanos: éstos son, sin duda, tres de los temas prioritarios para Coahuila y requieren acciones conjuntas de los tres órdenes de gobierno y de la sociedad civil”.

En diferentes foros Anaya ha denunciado que como nunca la inseguridad se desbordó con el gobierno de Humberto Moreira. Y en parte tiene razón, en tanto la mayoría de los delitos competen al fuero común. Sin embargo, a nivel de la opinión pública varias ambivalencias juegan en contra del panista. Por una parte los coahuilenses aprueban la intervención del ejército y la lucha contra el narco emprendida por el gobierno de Felipe Calderón; pero por otro lado, la responsabilidad se le asigna al ejecutivo federal. De ahí el “éxito” del discurso bravucón del exgobernador Humberto Moreira, quien culpabilizó una y otra vez al gobierno federal por la inseguridad en el estado. 

La propuesta de Anaya no es novedosa, más bien se inserta en los compromisos establecidos en el Sistema de Seguridad Pública, lo cual es deseable para integrar una política coordinada. Por ejemplo: la consolidación de la policía única.

Entre sus propuestas relevantes está verificar la confiabilidad de los agentes del Ministerio Público, custodios de los Ceresos y también los jueces del Poder Judicial. Por lo general se habla mucho de la (des)confianza en los policías, pero poco de los jueces. Y ese punto es clave para cerrar la pinza entre la fuerza y el sistema de justicia.
¿Será Anaya el candidato que pudiera aminorar en el lapso de un sexenio los problemas de inseguridad en Coahuila? Dadas las circuntancias, la tendencia y los ciclos de violencia, me quedo con la sensación que ni Anaya, ni el candidato Moreira harían una diferencia significativa.

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No hay novedad. Seguidores de Anaya: 7 473. Moreira: 13 048. 

12 de junio 2011

viernes, 10 de junio de 2011

Caravana del consuelo


La visita de la Caravana por la Paz el miércoles pasado, se dio en la circunstancia de una semana violenta en La Laguna. Parece que no podía ser de otra manera, porque el crimen y la violencia son parte cotidiana de nuestras calles. Un día sí, otro también. ¿Debemos acostumbrarnos a vivir así? No lo creo.
Asistí a la también llamada Caravana del consuelo que lidera el poeta Javier Sicilia. Su visita en Torreón estuvo organizada por varios activistas laguneros como Miguel Valdés y Víctor Cabrera. Fue notable la presencia de personajes como Julián Lebarón, Emilio Álvarez Icaza y Andrés Lajous. No menos lo fue la presencia de laguneros agraviados y desgarrados por la tragedia. La breve reunión funcionó como una enorme terapia de grupo, había necesidad de hablar, pero sobre todo, de ser escuchado.
Es evidente que la violencia desbordada del crimen ha causado un severo trauma social. Empezó con cientos y acaso se extienda a varios miles de ciudadanos en los próximos años. Por eso fueron alentadoras las breves palabras de Julián Lebarón,  quien lejos de trasmitir odio o un reclamo sin sentido, trasmitió valentía y esperanza. Igualmente el mensaje de Sicilia recoge lo que muchos no se atreven a llevar, a expresar. Por eso una de las funciones de la caravana fue el consuelo y el desahogo en grupo. No es cosa menor cuando se minimiza, como lo hace el vocero de Seguridad, Alejandro Poiré, el registro de los “daños colaterales”.
Así, algunos laguneros expresaron sus tragedias o las de sus hijos asesinados. Denunciaron injusticias y se nombraron varios nombres de los cientos de desaparecidos en el estado de Coahuila. Tan sólo hace tres años la agrupación Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (FUNDEC), empezó con una lista de 20 casos, y ahora suman 180. A estas alturas no es difícil pensar en las fosas de Durango o Tamaulipas. Por lo mismo es profundamente significativo traer a la memoria esos nombres, para así regresarlos a su dignidad humana.
¿Qué logrará la Caravana y la fuerza de Sicilia? Quizá el movimiento político pueda parecer un grito desesperado en el desierto. En lo personal pienso que puede conducir a catalizar cambios institucionales. El próximo diálogo del poeta en el Congreso es un primer paso. 

10 de junio 2011
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/8972948

miércoles, 8 de junio de 2011

La caravana



Si no hay contratiempos, hoy estará en Torreón la Caravana por la Paz que encabeza el poeta Javier Sicilia. En su recorrido por el país con destino a ciudad Juárez,  se han sumado diversos movimientos locales que tienen que ver con la violencia, pero también con otros temas, como sucedió en San Luis Potosí, donde un grupo de ciudadanos denunció el problema ecológico de la mina San Xavier. En otras palabras el movimiento abanderado por Sicilia ha tomado otras dimensiones, pero también otras demandas distintas a la inicial. 

De alguna manera el movimiento rebasó al poeta; ahora aglutina una diversidad de peticiones y acaso intereses. Esta diversidad no descalifica las propuestas, aunque sí dificulta la unidad del mensaje y la posibilidad de concretar las demandas. A nivel general hay conceso en cuanto al rechazo de la violencia y cada vez más se escucha la exigencia de un cambio de estrategia, aunque el vocero oficial, Alejandro Poiré, argumentó esta semana a través de un cómic y un texto en su blog, que es un mito pensar que el gobierno solo utiliza la fuerza. Mito o no, los resultados son preocupantes y de seguir el camino actual la victoria será pírrica. Al respecto Eduardo Guerrero recientemente publicó en Nexos (junio 2011) las correlaciones entre el combate, el aumento de la violencia y la fragmentación de los grupos criminales.
 ¿De qué ha servido la violencia? ¿A la vuelta de los años que resultará de todo esto? 
Otras sociedades han aprendido y por lo tanto han cambiado significativamente el rumbo de sus instituciones. Por eso hay que darle importancia y apoyar una demanda clave de la Caravana: la reforma política. Se coincidirá o no con otras demandas promovidas por Sicilia, pero indudablemente la Caravana podría ser un catalizar para el tema de la reforma del poder. Hacen falta otros caminos e incluso, formas de democracia directa que permitan canalizar los intereses y las demandas de los grupos. En otras palabras, una válvula de escape. 
Para los políticos profesionales los tiempos en México todavía son otros, por eso la  Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados canceló ayer la posibilidad de retomar el tema. Está claro que de la Cámara no va venir ese cambio, por eso movimientos como la Caravana pueden empujar la demanda y por qué no, presionar para que avance. 
8 de junio de 2011
http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/8972061







lunes, 6 de junio de 2011

El candidato de los indicadores

Rubén Moreira es el candidato de la continuidad, pero a juzgar por su propuesta de gobierno, se presenta también como el candidato de los indicadores. Si su hermano Humberto fue el gobernador de los puentes y los programas sociales (medio para domar al elector); Rubén se presenta, más allá del pleonasmo, como el candidato que mejorará más de 400 indicadores.

En principio se trata de una diferencia en el estilo personal de gobernar. Hablar de indicadores no sólo supone “hacer”, sino hacer bien bajo parámetros de medición y evaluación. Para el candidato al gobierno de Coahuila, se requiere la mejora de cientos de indicadores de competitividad, así como cumplir las metas del Milenio. En su oferta política Moreira despliega un programa ambicioso que incluye carreteras, becas, nuevas leyes y hasta un banco de la mujer.

¿Cómo se harán las promesas, cuánto costarán? ¿Hay factibilidad en lo que se propone? Para Moreira no hay duda que se harán, aunque no habla a su vez de la deuda que arrastra el gobierno estatal, ni de los números detrás de un previsible aumento de la burocracia y en consecuencia del gasto corriente. Retomo las palabras del candidato: “Para hacer realidad las propuestas… es necesario contar con un gobierno eficiente, una nueva ley estatal de planeación y las adecuaciones a otras normas que nos permitan una reingeniería de la administración pública y un sistema de evaluación permanente de la gestión de gobierno a través de indicadores”.

Con una personalidad más discreta y lejos del florido discurso de Humberto, Rubén expresa un idea de gobierno más elaborada en contraste del “gobierno” con base a la obra pública y los programas sociales, sin reparar desde luego, en el despilfarro, la ineficiencia e incluso la corrupción.
¿Será esto posible? Veamos el ámbito de la educación. El candidato priísta propone una meta clara: Elevar el nivel promedio de escolaridad a 11 años.

Actualmente en Coahuila el promedio de escolaridad es de 9.5 grados. A nivel nacional la media registra 8.6 niveles (INEGI, 2010). Avanzar 1.5 grados es deseable y acaso factible. Una ruta para aumentar el nivel educativo, dice el candidato es lograr la cobertura universal y el acceso a la educación preparatoria para todos los jóvenes del estado. De ser así esto requiere abrir más escuelas y aumentar el personal docente, no obstante el abuso asociado de los maestros comisionados. Dada la tradición sindical de Moreira, es remoto que ese punto se depure.

Así, lo relevante no está en la cantidad, sino en la calidad. Quizá a fuerza de cantidad se pueda aumentar el nivel promedio de escolaridad en el estado, lo cual no se traduce necesariamente en calidad educativa. La prueba Enlace ha demostrado una ligera mejoría en asignaturas de español y matemáticas para la educación básica y media en el estado. Bajo el ritmo registrado en el indicador, se “avanza” a pasos insuficientes. Por lo mismo, la alternativa no está en dar más plazas al sindicato, sino en revisar a fondo la calidad. Y ahí, el presupuesto millonario destinado a la educación en Coahuila, más 13 mil millones, no parece hacer la diferencia.

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Esta semana la tendencia sigue estable: Anaya registró 6 989 seguidores. Rubén Moreira 12 487.

http://impreso.milenio.com/node/8970203 

viernes, 3 de junio de 2011

Arizona, Inglaterra ¿Y México?


Ya sé lo que pensarán. Las comparaciones son odiosas. Pero también necesarias para mirar otras perspectivas que tal vez nos den luz a problemáticas comunes. Tras meses de polémica en Arizona, la multicitada ley SB1070 parece encontrar otro cursos en la población estadounidense. El proyecto de ley fue promovido por el presidente del senado en el estado, el republicano Russell Pearce.  La ley tuvo el aval de la gobernadora Jan Brewer.
 Hasta ahí la historia parecía ir sin sobresaltos, pero por medio de una controversia constitucional se echó abajo los párrafos de la ley donde se criminalizó a los inmigrantes. Sin embargo, las cosas no se quedaron ahí, y por estos días un grupo de ciudadanos decidió ir más allá: promover la revocación de mandato del patriótico senador. En protesta se organizaron y recabaron el doble de firmas requeridas, unas 18 mil, para solicitar la revocación del legislador ante la oficina de la Secretaría de Estado. El siguiente paso es la validación oficial, que de verificarse estaría revocandoel mandato de Pearce, y por lo tanto, la gobernadora tendría que convocar a elecciones. En contraparte el senador se ha defendido y ya lo apoya un grupo de patriotas que comparte sus ideas. Lo interesante del caso es el mecanismo de contrapeso y rendición de cuentas que pueden ejercer los ciudadanos de manera sencilla y directa. Alguien pensará que este tipo de figuras se presta para el abuso, pero en mucho tiempo no se ha ejercido en Arizona. Lo importante es la posibilidad que tienen esos ciudadanos para ejercer un contrapeso. No sabemos cómo terminará la historia del senador. Por lo pronto, las firmas ya están registradas.
De manera paralela en Inglaterra, un parlamentario ingresó esta semana a la cárcel por hacer fraude con la declaración de sus gastos como legislador. Lord Taylor of Warwick, de 58 años, deberá cumplir una condena de un año por declarar otra residencia en Londres, a fin de obtener recursos extras por 11 mil libras para cubrir supuestos viáticos. Lo cierto es que el legislador vio la forma de “ganar” más dinero falseando la dirección de una residencia. Así lo hizo hasta que los descubrieron y lo enviaron a la cárcel. Su condición de parlamentario no lo amparó contra el fraude, por el contrario, fue juzgado como cualquiera que comete un delito. El mensaje es poderoso para los ciudadanos de esos países, sobre todo, para sus políticos.
¿Se imagina lector estas posibilidades al alcance de los ciudadanos en México? ¿Qué sucedería en Torreón donde luego nos esteramos de cada cosa? ¿Cuánto durarían nuestros políticos? Estas herramientas para los ciudadanos están vedadas convenientemente en nuestro país, de ahí la relevancia de la reforma política. Por otra parte, el sistema de justicia es profundamente inequitativo y termina por ofrecer una patente de corso a quienes ejercen el poder. Ambos caminos no están en las opciones reales de los partidos en México y tampoco podemos esperar mucho de quienes detentan el poder. Si los partidos han fracasado, no queda más camino que empoderar, quiero decir, empoderarnos los ciudadanos

3 de junio 2011
Milenio, http://impreso.milenio.com/node/8969257

jueves, 2 de junio de 2011

Ayer Oaxaca, hoy Michoacán

Hablar de educación suena bien, vamos, hasta es un tema “políticamente correcto”. Por lo general los políticos profesionales lo incluyen en sus discursos, en sus propuestas y hasta en las explicaciones que ofrecen sobre los problemas sociales a resolver. En los últimos años se ha insistido que la respuesta a la inseguridad está en la educación. Es con educación, afirma este discurso, y no con las armas como se combate al crimen.

Pero en el estado actual de cosas en México ¿es la educación una alternativa? ¿Realmente podemos pensar que la educación contrarresta los efectos de la criminalidad? Dinero para la educación hay y mucho. Los recursos son igual o más como en aquellos países donde se obtienen los mejores resultados. El resto de la historia ya la conocemos: un sistema educativo con recursos millonarios (¡más de 230 mil millones en el presente año!), que produce desastrosos resultados. 

Y no es que la culpa la tenga el sindicato, sino los incentivos perversos que auspician el despilfarro. Por ejemplo, la salida gubernamental al paro de la Sección 22 en Oaxaca terminó por reafirmar el poder del sindicato y su capacidad para doblegar a las autoridades. Dejaron sin clases a más de un millón y medio de alumnos en el estado, y aún así acaban de cobrar por lo que no trabajaron. En respuesta el gobierno de Gabino Cué premió a los maestros, si de alguna manera les llamamos, con un presupuesto superior al acordado la semana pasada (mil 616 millones). 

De esa manera los maestros responden a los incentivos de las instituciones. Por eso sus pares en Michoacán del CNTE hacen lo mismo. Suspenden clases en miles de escuelas y 600 mil alumnos pueden esperar. Dentro de la lógica institucional los maestros no exageran ni demandan lo que no está a su alcance. Si bloquean la prueba Enlace es porque sencillamente no desean ser evaluados y se hace su voluntad. ¿Será esta la educación con la cual se puede combatir la criminalidad? Está claro que no.

Bien dicen que el ejemplo arrastra, por lo mismo, la señal que desde las instituciones se envía a los ciudadanos es profundamente negativa. No nos extrañemos luego de los resultados. Ayer Oaxaca, hoy Michoacán ¿y mañana?

1 de junio 2011
Milenio http://impreso.milenio.com/node/8967910