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miércoles, 13 de enero de 2016

La Plaza de Gómez Palacio

A Gómez Palacio le urgen libros. Sí, muchos libros. De historia, de su gente, de sus calles, de sus primeras arquitecturas que sobreviven. Se ha hablado mucho de la Revolución, como si todavía nos faltara más violencia, pero poco se habla de las historias que se tejen día a día. Hace algunas semanas presenté el libro La Plaza Juárez de Gómez. Apuntes para una microhistoria de Gómez Palacio y otros textos (AGLI editorial, 2015, 270 páginas), de Héctor Raúl Avendaño. 
Y en efecto, las páginas de su libro honran el concepto de microhistoria que Don Luis González y González tuvo a bien dejarnos y hacer escuela para los historiadores. Desde 2012, Avendaño empezó a realizar su libro por entregas. Cada domingo nos adelantó en su columna dominical, Plaza Pública (en homenaje a la columna homónima de Miguel Ángel Granados Chapa), publicada en las páginas de El Siglo de Torreón, pequeñas entregas de lo que ahora es un digno libro sobre Gómez Palacio. El libro se mueve entre la historia y la crónica. Pero el autor no se queda sólo en la nostalgia del pasado, sino que también narra con alegría el presente, y en ocasiones, con justificada crítica. Su libro destaca, entre lo pocos que se han escrito sobre la ciudad lagunera de Gómez, no sólo por la forma en narra las historias, sino por el estilo de su escritura. Lejos de ser un descripción plana y poco imaginativa como acostumbraron los cronistas de antaño, la pluma de Avendaño se distingue por su retórica bien construida. A veces juguetona, otras irónica, pero siempre fiel al estilo de un elegante orador. Sin duda, destaca la vena del campeón de oratoria que adoptó como su barrio, a la Banquetas Altas de Gómez Palacio.
Avendaño, hace de la Plaza Juárez de Gómez Palacio, la protagonista del libro. A partir ahí nos cuenta una serie de pequeñas historias que van construyendo la historia de la ciudad. Por eso habla de los jardines y los sabinos que habitan la plaza, pero también de los primeros choferes que instalaron ahí el sitio de taxis. Igualmente da vida al "Indio Magas Mochas", que al Cine Palacio, una joya Art déco venida a menos.
Fiel a su época de juventud, el autor nos narra preciosos momentos de la historia del rock and roll en los años 50 y 60. Si ya de por sí el tema es interesante por ser uno de los géneros más influyentes, visto desde la historia local se vuelve doblemente relevante. De esa manera aparecen Los Camisas Negras, Los Locos del Ritmo, Los Teen Tops, The Blue Caps, Los Hooligans, The Crazy Boys, Loud Jet's, Rebeldes del Rock, Las Mary Jets, Las Chic's, las Hermanas Julián, y por supuesto, The Baby's Rock. Y ya en el ánimo rockanrolero, surgieron los grupos locales como los Hornet's, Los Blue Comets, Los Espíritus del Rock, Los Happy Boy's, Los Príncipes del Rock, Los Cardenales. ¡Toda una época!
Escuchemos a Avendaño desde la trinchera local: "Llegado el rock y levantada la gran ámpula social que definitivamente afectó a todas las familias con hijos en edad adolescente, hembras y varones, se produjo una inmediata reacción alentada por la Iglesia Católica, las escuelas particulares y las Ligas de la Decencia. Privaban todavía muy fuertemente las costumbres conservadoras de los años anteriores a la década de los sesenta; sobre todo se dejaba sentir la represión sexual que invitaba a la conservación de la virginidad, al recato en el vestir y en los modales. El baile no quedaba excluido, por lo que el nuevo ritmo con sus características de masculinidad, sensualidad y agresividad, resultaba chocante a las buenas familias".
Como un acto de justicia, el autor rescata en sus páginas -de ahí la dignidad de la memoria-, a un gomezpalatino por adopción: el profesor Jesús Reyes Villa. Más allá la militancia partidista, Avendaño realiza un honesto perfil de Reyes Villa, quien fue un hombre de honor en la política de oposición y sobre todo, un gran educador durante décadas. En el lejano año de 1939, acudió al llamado de Manuel Gómez Morin, para fundar en Torreón y Gómez Palacio, el Partido Acción Nacional, que por entonces funcionaba como un Comité regional. Por desgracia, de aquellos políticos honorables, sólo queda la historia.
Con frecuencia escucho muchos laguneros, ya sea de Gómez Palacio o Torreón, decir que "aquí no hay nada". Incluso, hay quienes orgullosos de su "saber", afirman que "aquí no hay historia". Sin duda, historias como las que ofrece Avendaño en su libro, dan santo y seña de nuestra identidad. Es cuestión de aprender a apreciar. Ojalá pronto lean La Plaza de Gómez.
30 de dic/ 2015
El Siglo de Torreón 

lunes, 20 de octubre de 2014

Campillo, primer año de gobierno

Atrás quedó la competida elección, donde José Miguel Campillo Carrete ganó la alcaldía de Gómez Palacio. Al tiempo, este mes se cumple un año de su gobierno al frente del Ayuntamiento. Visto a la distancia, hay elementos suficientes para valorar el gobierno local. El primer cambio lo notamos en su figura política, la cual denota un salto relevante del entonces candidato, al actual gobernante que se enfrenta al peso de las responsabilidades públicas. Seguro, ordenado y claro en sus planteamientos, así llega Campillo al primer año. Al mismo tiempo, se ha mostrado como un alcalde conciliador, y sobre todo, con la valiosa cualidad de escuchar. En ese sentido, se nota la buena relación con el gobernador Jorge Herrera Caldera, quien ahora sí regresa a La Laguna de Durango. Igualmente ha destacado la buena relación con la Federación para atraer recursos y programas al municipio. Es notable el desfile de secretarios de estado que vinieron a la ciudad.
Entre el año 2013 y el actual, 2014, no sólo Gómez Palacio, sino la zona metropolitana, comenzaron paulatinamente ha dejar la crisis de inseguridad, y sobre todo de violencia que vivimos durante varios años. En esas condiciones, uno de los aspectos a destacar del gobierno de Campillo fue la coordinación lograda con los gobierno del estado, y sobre todo, el gobierno federal, para trabajar, ya no exclusivamente en un plan de contención, sino de prevención. La mejor muestra la podemos palpar en las calles, desde la intervención que se hizo en el cerro de La Pila, otrora escenario de crimen y violencia. Cual fue mi sorpresa, en una tarde del pasado mes de abril, que al subir en bicicleta al emblemático cerro, encontré una zona rehabilitada como espacio deportivo, además de una memorable vista de la ciudad. Bien acondicionado e iluminado, el cerro donde hace 100 años se libró una de las más cruentas batallas de La Laguna, está ahora tomado por deportistas, niños y familias que acuden diariamente al lugar.
Muchas veces escuchamos hablar de la reconstrucción del tejido social, pero más allá del concepto, encontramos en la práctica formas y lugares para la convivencia. A través de inversiones en áreas deportivas, y en la promoción de actividades públicas en espacios abiertos, el gobierno de Campillo logró darle sentido social a su administración. Como un buen ejemplo de rescate de espacios públicos y sobre todo, de convivencia, está la deportiva Guadalupe Victoria. Donde antes era un polvoso terreno, se construyó con toda la mano, la deportiva alrededor de las colonias Felipe Ángeles y Cinco de Mayo. En otro aspecto de su gobierno, Campillo ha logrado posicionar durante su primer año, un cambio gradual en la imagen urbana de la ciudad. Bajo el programa estrella de la administración llamado "Gómez con ganas", se ha ganado la aprobación de los ciudadanos por medio campañas de servicios públicos en las colonias. 
Un aspecto de esa campaña llevó a pintar cientos de bardas afectadas por el grafiti. Sin lugar a dudas, el cambio también empieza por la imagen misma de la ciudad. Pero no todo es miel sobre hojuelas para el gobierno de Campillo. Al igual que Torreón, comparte una oleada de robos y asaltos. Por lo mismo, un tema pendiente de su administración, es la conformación de una policía municipal que pueda atender la seguridad de los ciudadanos. Esa historia la conocemos bien en Torreón, donde rehacer la corporación ha costado años y todavía no se tienen buenos resultados para bajar esos delitos.
De cara al primer informe de gobierno, el acalde Campillo Carrete ha demostrado capacidad y eficiencia en la complicada labor de administrar un municipio. Discreto y sin protagonismos, al final del día, el alcalde gomezpalatino, está entregando una administración estable y funcional. Ojalá así continúe.
MUSEO DE LA CIUDAD
Entre las buenas noticias, el gobierno de Gómez Palacio recién adquirió la casona Faya, construida en 1912. Se trata de un edificio histórico con reconocible valor arquitectónico. Ubicado en la avenida Morelos, albergará el museo de la ciudad, que tanto le falta a Gómez Palacio. Con la acertada dirección de Yeye Romo, al frente del Instituto Municipal de Cultura, no dudamos que el museo habrá de convertirse en una referencia obligada de la ciudad.

El Siglo de Torreón
27 de agosto 2014
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1031056.campillo-primer-ano-de-gobierno.html

domingo, 17 de agosto de 2014

Orgullo lagunero


En La Laguna tenemos muchas razones para estar orgullosos, pero la principal es su gente. Luchona, abierta, hospitalaria, y sobre todo, esforzada en salir adelante a pesar las difíciles circunstancias que hemos vivido en los últimos años. Así somos los laguneros, dispuestos al esfuerzo y también al cambio. Con su clima árido y desértico, tenemos puntuales tolvaneras y calor de sobra. Pero a falta de la belleza de otras ciudades, o la benevolencia de otros climas, nosotros compensamos con trabajo y servicio esas carencias. Ya sea por labores o por visita, quienes vienen de fuera de la Comarca, bien dicen que no se sienten forasteros, sino se sienten como en casa.
Quizá esa virtud proviene del origen mismo de nuestras tierras. En buena medida la población de la región se hizo con migrantes de otras ciudades del país como Zacatecas, Durango, San Luis Potosí, Guanajuato, y en menor número, extranjeros que hicieron de La Laguna, su nueva patria. Gracias a las migraciones crecieron poblaciones como Torreón y Gómez Palacio por allá de la década de 1880, cuando el ferrocarril nos resaltó en el mapa nacional. Los laguneros de esa generación hicieron las ciudades con gran empuje, y sobre todo, conscientes de que el futuro estaba en sus manos. No había fatalismo, sino esperanza. Por lo mismo, las primeras empresas que fincaron la riqueza de la región, se nombraron casi como virtudes teologales: La Fe, La Esperanza, La Constancia, La Alianza, La Unión, La Amistad.
Ahora los laguneros comenzamos a salir poco a poco de una dura crisis de violencia e inseguridad. Es algo que se siente y se palpa en las calles. Ahí están los numerosos grupos de ciclistas urbanos que han tomado las calles. Ahí están tantas y tantas asociaciones que vienen haciendo trabajo comunitario. Ahí están las organizaciones civiles ocupadas en cambiar la región. De esa manera tenemos un conjunto de valiosísimos granos de arena que están construyendo otra ciudad. Y es justo la narrativa de esperanza que debemos difundir y acrecentar. Sin lugar a dudas, las adversidades que vivimos en los últimos años, llevaron a los laguneros a organizarse para sacar lo mejor de la sociedad. Como aquellos laguneros de antaño que al cooperar levantaron un puente para unir Torreón con Gómez Palacio y Lerdo, los de ahora nos demuestran que a pesar de las dificultades, es posible salir adelante.
Esas historias que ahora estamos construyendo, son motivo de esperanza, y sobre todo, de orgullo. Orgullo de nuestro pasado de lucha. Pero más orgullo por su gente. Por lo mismo, celebramos que un grupo de importantes asociaciones laguneras conformaron "OrguYo Lagunero", una asociación que se ha propuesto resaltar la identidad y el orgullo entre los laguneros. Hoy, más que nunca los necesitamos.

30 de julio 2014
El Siglo de Torreón

domingo, 21 de julio de 2013

¿Está bajando la violencia en La Laguna?

Fuente: CCIL

La pregunta importa mucho, sobre todo si vive en ciudades como Acapulco, Tijuana, Monterrey, Juárez o La Laguna, donde la violencia está constantemente en el ambiente. En los últimos meses las noticias se han matizado sobre el caso, el mismo gobierno federal sacó el tema de la violencia del primer plano. Y no está mal del todo, ya era hora de hablar de otros ámbitos que avanzan en el país. Pero cuidado, no hablar no significa que la violencia no siga ahí. ¿Cómo estamos en La Laguna? ¿De qué va nuestra historia cotidiana? Gracias al riguroso y puntual trabajo del Consejo Cívico de las Instituciones Laguna (CCIL), corresponsal del Observatorio Nacional Ciudadano (onc.org.mx), tenemos datos oportunos sobre el comportamiento de la incidencia delictiva en la región. La tarea de ese monitoreo se basa en un presupuesto muy sencillo y poderoso: sólo podemos mejorar aquello que podemos medir.

Ayer se publicó el reporte del primer semestre 2013. Hago un breve repaso de las cifras que pueden consultar en la página ccilaguna.org.mx. El primer dato notable, después de venir de una tendencia demencial, es la disminución del homicidio doloso en la Zona Metropolitana (Torreón, Gómez Palacio y Lerdo). 28 por cierto bajó este primer semestre 2013 en relación al último semestre 2012. Tan sólo en Torreón, bajó la violencia 33 por ciento. En Gómez Palacio también descendió 26 por ciento. Igualmente en Lerdo disminuyó en 11 por ciento. Quizá no parezca mucho, pero de venir de los niveles de violencia de hace uno o dos años, ahora las cosas al fin están mejorando en la región. Una de las ventajas del monitoreo presentado por el CCIL es que mide y compara tendencias en el largo plazo, lo que permite ver avances o retrocesos, algo que no se puede observar de un semana a otra, o de un mes a otro. El reporte documenta un tendencia positiva de reducción de la violencia, pero al mismo tiempo, un cambio en la dinámica criminal en la región. Por ejemplo, la ciudad de Gómez Palacio, pasó de registrar menos robos violentos durante el año pasado, a liderar el mayor número de robos en la región durante los primeros seis meses del presente año. Sin duda, los acontecimientos de diciembre rompieron abruptamente una tendencia a la baja y el “orden” establecido. Paradójicamente, en la ciudad de Torreón disminuyó 48 por ciento el robo de vehículo, y es posible que en los próximos meses la baja sea aún mayor. Sin embargo, en Gómez Palacio ese delito se aceleró 95 por ciento durante el primer semestre, e igualmente, el robo violento creció ¡104 por ciento! En Lerdo, a pesar de su tamaño, el robo violento anda por las mismas. Tremendo reto tiene la novísima policía militar en las ciudades laguneras de Durango. En pocas palabras: La buena, bajó la violencia. La mala, aumentaron los robos. Ahora más que nunca urge de las autoridades eficiencia y resultados. ¡Ya no hay pretexto!
Buena noticia
Me comentan del CCIL, que tanto la Fiscal de Durango, Sonia de la Garza, como el Procurador de Coahuila, Homero Ramos, han apoyado puntual y oportunamente en la transparencia y acceso a la información delictiva. Sin duda, una noticia que abona a la confianza y eficiencia. No es casualidad que Durango y Coahuila, son los dos estados a nivel nacional, que han informado con mayor prontitud al Sistema Nacional de Seguridad Pública. ¡Enhorabuena!

19 de julio 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9186573

Gómez, Palacio de la lectura


Siempre hay una buena ocasión para leer. Antes de dormir, en el camión, en cualquier espera que de unos minutos apacibles al lector. Y hasta en bicicleta, diría Gabriel Zaid. La lectura nos aligera, tal vez hasta nos hace un poco más civilizados, pero sobre todo, la lectura es gusto, es placer. Sin duda muchas cosas no las podemos cambiar, pero una buena novela, un buen cuento, compensan ese deseo. Nos ayudan a imaginar otros mundos.

Más como adicción que como hábito, siempre cargo uno o varios libros. Hasta la espera más insignificante nos permite pasar mejor el día. Ya sea en la cola del banco, en algún viaje, en el metro, o en esas aburridas esperas en los aeropuertos, la página de un libro siempre está a la mano. Hace años el gobierno del DF lanzó un programa de lectura en el transporte: “leer de boleto en el Metro”. Fue tanto el gusto por los lectores, que jamás alcancé un libro. Hasta llegué a pensar que esos libros eran un mito.

En los caminos de la lectura, la alcaldesa de Gómez Palacio, Rocío Rebollo, apoyó un amplio programa de fomento a la lectura a través del Instituto Municipal de Cultura que dirige con tino la maestra Renata Chapa. La tarea no es sencilla, sobre todo, porque su apuesta es a largo plazo y no se ve como las obras tradicionales que suelen hacer los gobiernos.

El objetivo del programa “Gómez, Palacio de la lectura”, es promover la lectura y el reencuentro creativo, lúdico, resiliente y útil para los ciudadanos, a fin de generar mejores condiciones de vida. Si en los últimos años le hemos pedido tanto a las armas, ¿por qué no hacerlo con las letras?
La semilla de una serie acciones para alentar la lectura entre los gomezpalatinos, acaba de encontrar un merecido reconocimiento. El municipio ganó el honroso premio de Ciudad lectora, que otorga la Conferencia Nacional de Instituciones Municipales de Cultura A.C. (CONAIMUC), con el apoyo de la Organización de Estados Iberoamericanos(OEI). A través de una serie de programas, el gobierno local se propuso promover la lectura no solamente en pequeños foros, sino en forma multitudinaria e incluso, en los viajes cotidianos que realizan los taxis rosas de la ciudad. Programas como “Leyendo se entiende la gente”, “Un cuento que cuento contigo”, “Leo, luego existo”, “¿Quieres que te lo lea otra vez?”, “En la voz de” y la “CafeteLEEría” durante los paseos dominicales del “Biclatur”, distinguen a Gómez Palacio como una ciudad lectora. En otras categorías, también fueron premiados los municipios de San Pedro Garza García, Nuevo León, y Durango capital. Es sintomático de nuestra cultura, que la categoría de bibliotecas públicas municipales se declaró desierta. ¿Qué no habrá algún municipio en el país que maneje con calidad e innovación esos espacios públicos?

El próximo mes de agosto, se entregarán los premios en la ciudad de México. Eso implica, además de rescatar el nombre de la ciudad, que se publicará la experiencia exitosa del programa para que otros gestores culturales encuentren ejemplos replicables en sus localidades. Sin duda, una buena noticia para Gómez Palacio, para La Laguna. ¡Felicidades!

5 de julio 2013
Milenio http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9185353

domingo, 30 de junio de 2013

Otra policía para Gómez Palacio

Esta semana arrancó la nueva policía militarizada en Gómez Palacio. Pero si algo evidenció la crisis de inseguridad en la zona urbana de La Laguna, es la ausencia de visión metropolitana. La coordinación es un decir entre las autoridades, sobre todo, si una es de Durango y la otra de Coahuila. La nueva policía se suma a los esfuerzos fracasados de los últimos años. ¿Qué fue de la policía metropolitana? ¿Cuánto más aguantamos? Ojalá esta vez sí funcione.
28 de junio 2013

viernes, 7 de octubre de 2011

Contra Gómez Palacio


En la política no basta tener la razón, sino al grupo que la secunde. Y en buena medida, esa lógica es la que resume el conflicto entre un grupo de regidores y la alcaldesa de Gómez Palacio, Rocío Rebollo. Un asunto aparentemente sencillo, terminó con una extraña crisis política en el Ayuntamiento. Por encima, el problema inició con la decisión del Cabildo para autorizar el paso de una conexión de agua tratada del municipio de Lerdo por Gómez Palacio.

Contra la lógica y el beneficio de Gómez Palacio, los regidores (un parte PRI, otra de la Coalición) desecharon una propuesta más viable que tiempo atrás venía gestionando Rebollo. Para el caso, no sirvió que la alcaldesa tuviera la razón. Tampoco sirvió que la factibilidad técnica y económica fuera más favorable para Gómez Palacio. Entonces, ¿por qué los regidores actuaron en contra de los intereses municipales?  
  
En el fondo, lo que está en disputa es el control político de los grupos Herrera y Rebollo. Hasta ahí nada que extrañe en un partido político, pero lo aberrante de esta historia es que el primer grupo utilice los intereses municipales para ir en contra de los segundos. De esa manera, los regidores tomaron de rehén a la alcaldesa con la finalidad de tumbar la candidatura al Senado, de su hermano Ricardo Rebollo.  ¿Se vale? Algunos dirán que sí, pero ¿Hasta dónde sabotear al municipio con tal de ganar espacio para otro grupo del mismo partido?

Si tienen algo de honestidad los regidores que avalaron el acuerdo, deben de reconocer que los perdedores no son los Rebollo, sino los ciudadanos de Gómez Palacio. De esa manera, los regidores han demostrado su compromiso y gran visión para la ciudad. Al ir contra la alcaldesa, los brillantes ediles cortaron la posibilidad de obtener una fuente de recursos estables para el municipio y así hacer autofinanciable la operación de la planta tratadora. Al mismo tiempo, cancelaron la posibilidad de arreglar de una vez por todas, el problema de las aguas que contaminan el lecho seco del Nazas. Sin embargo, lo negativo no es solamente el costo de oportunidad que se pierde para el municipio, sino la degradación ambiental que va más allá Gómez Palacio.

Por otro lado, con este conflicto quedó claro el lugar del gobernador Jorge Herrera, quien debe su triunfo electoral a los laguneros. No sólo dejó a su suerte a la alcaldesa, sino permitió y quizá hasta alentó el sabotaje de los regidores.  Al fin, que no llegue el hermano dirá.
Un conflicto de esta naturaleza afecta al municipio, y en menor medida al PRI. 

De esa manera, los regidores priistas en contra de la alcaldesa están abriendo la puerta al PAN en Gómez Palacio. No hay que olvidar que en las dos últimas elecciones municipales, Acción Nacional creció notablemente su votación y no extrañaría que bajo esa tendencia, llegue al poder.

Seguramente este fue el primero de más sabotajes que enfrentará la alcaldesa, al menos, hasta no se resolverse la candidatura para el senado. Mientras tanto, el costo será para los ciudadanos gomezpalatinos. ¡Vaya visión de política!

7 de octubre 2011
Milenio 

lunes, 3 de enero de 2011

Cambios en Gómez Palacio


Es sabio cambiar de opinión. Y así parece el reciente cambio en el Instituto de Cultura de Gómez Palacio. La destitución es el reconocimiento del craso error de la alcaldesa Rocío Rebollo, al nombrar en su momento, a Pascuala Cabral, quien realizó una inadvertida “gestión” en el Instituto Municipal de Cultura.  Fue sustituida  por Renata Chapa, quien sin lugar a dudas tiene una trayectoria que avala su trabajo. Con su nombramiento veremos un aire fresco y profesional en un municipio que tanta falta le hace consistencia en el tema. Por acá otros relevos.

sábado, 22 de mayo de 2010

¡29 puntos! Rocío



Dura es la realidad, y por lo mismo, más vale asumirla. Aunque la política se alimenta de percepciones −la forma es fondo, decía uno de nuestros clásicos mexicanos−, también exige realidad. Con facilidad un hombre público suele perderse en el canto de las sirenas. No en balde afirman que el poder es el mejor afrodisiaco.
En este sentido, competir por el poder, ir a una campaña, organizarla, administrarla, forma percepciones, pero sobre todo, exige mucha realidad. Los pies en la tierra, porque al final, la política, más que voluntad, se hace de resultados.

Pero ¿cómo van los candidatos con su realidad allá en Gómez Palacio? ¿Cuánto han avanzado en su carrera hacia el poder? Durante la semana se difundieron los datos de una encuesta realizada por la prestigiosa firma Mitofsky, encuesta por cierto, que se puede consultar en la página www.consulta.com.mx. Dicho estudio de opinión fija parámetros y muestra tendencias electorales. Sin embargo, hay que repetirlo, una encuesta no es una bola de cristal, pero sí una metodología estadística que desarrollada con rigor y seriedad, puede ser muy certera en sus predicciones.
Por lo tanto, cualquier campaña política que se precie de moderna, incorpora estas mediciones como parte de su estrategia. Aún así, no resulta extraño escuchar a los políticos descalificar o en el mejor de los casos, despreciar estos instrumentos.

A más de un mes para que se realicen las elecciones locales, la tendencia electoral que muestran los resultados de la encuesta, son sumamente alentadores para la candidata del PRI, Rocío Rebollo. 52% de las preferencias de voto están a favor de Rocío, mientras que muy abajo, con 23%,  aparece el candidato de la Coalición Augusto Ávalos29 puntos de diferencia separan a Rocío de Augusto cuando ya ha transcurrido más de la mitad de la campaña. Pero ¿por qué tanta diferencia si Ávalos ya había sido candidato hace tres años?

En esto de la encuestas es sencillo perderse entre los números y los colores de las gráficas, pero sí vemos con detenimiento otras variables, comprendemos por qué hay tanta distancia entre uno y otro. A diferencia de Rebollo, Ávalos carece de una estructura sólida en el terreno, principalmente la que representa el PAN, porque en realidad el PRD es un decir; en cambio Rocío cuenta con una amplia identificación partidista que ronda hasta un 40% del electorado. 

En otras palabras Rocío conduce un Mercedes-Benz, mientras Augusto, anda en un "vochito", y eso es lo que hará la diferencia a la hora de competir, de ganar. Es decir, Rocío trae buena estructura y equipo, mientras que Augusto carece de estructura y su equipo no se nota o no le ayuda.
Augusto ha desaprovechado la campaña y sobre todo, la “buena” fama administrativa del acalde en turno, aunado a otros elementos de malestar en el ambiente. En cambio Rocío se ha concentrado en su propuesta y ha logrado ligar con éxito a la candidata con el partido, a la persona con los ciudadanos.  Esto sitúa a Rocío (casi) como la próxima presidenta municipal de Gómez Palacio. Y si es así como lo demuestran las encuestas, Rocío tendrá, no sólo importantes retos para liderar el Ayuntamiento de Gómez Palacio, sino una enorme responsabilidad para reivindicar el apellido de su padre: José Rebollo.

Si para Augusto el Partido Acción Nacional es un lastre, ahora disminuido en la imagen de la Coalición; para Rocío, su hermano Ricardo, actual diputado federal, es una carga que ella ha tenido que aligerar.
En consecuencia, Rocío tiene la obligación de cursar por completo su periodo como presidenta municipal, porque si no, ¿para qué pedir el voto de los gomezpalatinos? Por otro lado, se enfrentará al problema inmediato de recomponer el rumbo administrativo del ayuntamiento, incluyendo la actual deuda en el tema de la transparencia.
Por lo demás, ya los electores decidirán el próximo cuatro de julio.  

miércoles, 12 de mayo de 2010

Unificar las policías

Hace un par de días se oficializó la unificación de policías en las ciudades de Durango, Gómez Palacio y Lerdo, bajo el mando del gobierno estatal.
El plan responde a una estretegia apoyada por la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).
Si bien, la unificación de las policías no es la panace, ni tampoco la solución ipso facto a la inseguridad, incluyendo el crimen organizado; sí es un primer paso para que operativamente resulta más viable la labor de las policías.

No es lo mismo tratar como 2000 mil corporaciones policiacas, que con 32.
Se avanza, es un primer paso, a lo que quizá sea en el futuro una policía única para todo el país.
Por lo pronto, ya tenemos la primera prueba en Durango. Entre otras cosas, esto significa, que las excusas, las justificaciones y la falta de responsabilidades se acotan. Así que con el tiempo, ese discurso ramplón de echarse la culpa entre los gobiernos, poco a poco se va agotando. Cuando finalmente sea uno el responsable, pensemos en la eventual policía nacional, ¿a quién culparán por el fracaso de la seguridad?

martes, 23 de marzo de 2010

A pesar del liderazgo

Ya en plena competencia electoral, el PRI en Gómez Palacio tiene al fin candidata en la persona de Rocío Rebollo Mendoza. El anuncio fue hecho por Carlos Herrera, quien al mismo tiempo recalcó que en ese municipio no hay liderazgos políticos. ¿A qué se referirá? Rocío es una buena candidata, tiene una interesante y consistente trayectoria política, además de haber desempeñado con seriedad sus cargos públicos. ¿Qué tanto le pesará el desastroso gobierno municipal? Próximamente los sabremos.

miércoles, 10 de marzo de 2010

La política como desplegado




Política, conflicto de intereses disfrazados de lucha de principios.
Ambrose Bierce, Diccionario del Diablo, 1911.


Desde hace tiempo, el desplegado en la prensa es una forma común en los medios impresos y electrónicos. En la política también es común “litigar” en los medios como si la validez del hecho fuera un juicio formal. Desde reclamos hasta denuncias, los desplegados llaman a alguien en específico, pero también la llamada es compartida a la “opinión pública”. Ante el interesado, pero sobre todo ante los demás, el desplegado se convierte en una forma, no siempre decorosa o civilizada, de hacer política. La opinión pública, el pueblo o el presidente, suelen ser testigos de críticas, elogios, agradecimientos y todo tipo de demandas, sean estas lo más variopinto posible, como el cuidado de una plaza o la exigencia de una reforma política.

En la semana, Sergio Aguayo Quezada comentó como le “tupieron” por firmar el desplegado titulado: No a la generación del no. Firmar desplegados políticos, escribió Aguayo, exige pronunciarse públicamente sobre asuntos generalmente polémicos y asumir las consecuencias que se deriven de ello.
Igualmente, durante la semana, varios desplegados mostraron con claridad el clima preelectoral, es decir, la disputa del poder que se vive en Gómez Palacio, Durango.
En ese estado se renovará la gubernatura, las alcaldías y las diputaciones locales, lo cual ha encendido las pasiones políticas al grado de publicar desplegados. Lo curioso, lo llamativo del caso, es la intencionalidad por exhibir los conflictos y las diferencias fuera del Partido Revolucionario Institucional, tan dado a la disciplina partidista.

Así, un ex presidente municipal, Octaviano Rendón Arce, publicó una misiva dirigida a la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes. En ese desplegado, expuso con claridad la situación política rumbo a la elección municipal en Gómez Palacio: “Sin mayor afán que encontrar eco a un llamado de alerta, pero ante todo recurriendo a la más alta instancia de dirección de nuestro instituto político, expongo públicamente el riesgo electoral en que se encuentra nuestro partido de no actuar con justicia y con responsabilidad en la selección del o la candidata del PRI” (El Siglo, 3 de marzo, 2010).

La alerta que señala Rendón Arce, se refiere al “único interés de que no se arriesgue la elección municipal con la posible prolongación del mandato de Ricardo Rebollo en la persona de su hermana Rocío Rebollo Mendoza”. Sin rodeos, el ex alcalde expone el evidente diagnóstico negativo de la actual administración priista: deuda y más deuda pública. No es difícil inferir que la fallida administración juega en contra del candidato, ¿candidata? priista.
Con una desastrosa administración municipal, accidentalmente a cargo de Mario Calderón Cigarroa, el PRI gomezpalatino ha estado cultivado una derrota inédita. En otro artículo publicado el 23 de enero pasado en esta columna, señalé algunas razones que apuntan las condiciones para el triunfo de Augusto Ávalos Longoria, abanderado de la Coalición, el PAN y quién sabe más. Entre la razones, además del extraviado desempeño del Ayuntamiento, está la división, ahora visible en el PRI.

A pesar de la pretendida intención para que no entren “los intentos de división”, Rendón Arce deja ver en realidad la posición del principal grupo priista del municipio. Por eso su juicio es tajante: “un gobierno que equivocó el servicio por el servirse”. En este sentido, el repudio de un grupo priista hacia los responsables de la actual administración coincide con una percepción generalizada que al menos, desde hace casi dos años aparece en las encuestas. Me refiero a la desaprobación general de los gomezpalatinos hacia el actual gobierno local. A estas alturas, poco se puede hacer. Por eso no será sorpresa la eventual victoria de Ávalos.